¿Quien es Knut M. Wittkowski?

Está entre los muchos, incluso muchos cientos, de epidemiólogos y otros profesionales de la investigación médica cuya experiencia no fue consultada en las semanas frenéticas en que la clase política estadounidense en todos los niveles eligió el pánico y el cierre antes que la racionalidad y los derechos de la gente.

Considera su biografía:

El Dr. Wittkowski recibió su doctorado en ciencias de la computación de la Universidad de Stuttgart y su ScD (Habilitación) en biometría médica de la Universidad Eberhard-Karls-Tübingen, ambas en Alemania. Trabajó durante 15 años con Klaus Dietz, un destacado epidemiólogo que acuñó el término «número de reproducción» en la Epidemiología del VIH, antes de dirigir durante 20 años el Departamento de Bioestadística, Epidemiología y Diseño de Investigación en la Universidad Rockefeller, Nueva York. El Dr. Wittkowski es actualmente el CEO de ASDERA LLC, una compañía que descubre nuevos tratamientos para enfermedades complejas a partir de asociación de datos de estudios de todo el genoma.

ES MUY DURO VER CÓMO LA BRUTALIDAD DE LOS GOBIERNOS CONTRADICE TODO LO QUE UNO SABE Y ENSEÑA

Su trabajo ha sido ampliamente citado en la literatura técnica/médica. Así que trate de entender su frustración con todo lo que sucede a su alrededor.

Toda una vida de trabajo para comprender las enfermedades y su propagación, y tiene que ver cómo se desarrolla todo esto de la manera más brutal que contradice todo lo que sabe y ha tratado de enseñar.

En los últimos momentos de esta entrevista (subtitulada en español), –(transcripción completa en inglés)– dice lo siguiente:

  • En todas las enfermedades víricas respiratorias, lo único que detiene la enfermedad es la inmunidad colectiva.
  • Alrededor del 80% de las personas necesitan haber tenido contacto con el virus, y la mayoría de ellas ni siquiera se darán cuenta de que han estado infectadas o tal vez hayan tenido síntomas muy, muy leves, especialmente si son niños.
  • Por lo tanto, es muy importante mantener abiertas las escuelas y que los niños se mezclen para propagar el virus y obtener la inmunidad de rebaño lo más rápido posible;
  • y después las personas mayores, que entretanto deben separarse y los hogares de ancianos cerrarse durante ese tiempo, podrán volver a reunirse con sus hijos y nietos después de aproximadamente 4 semanas, cuando el virus haya sido exterminado.
  • Estamos experimentando todo tipo de consecuencias contraproducentes de una política mal pensada.
  • Con los confinamientos y la distancia social veremos quizás, de momento, un total de menos casos, eso es posible. Sin embargo, veremos más casos entre los ancianos, porque hemos evitado que los escolares crearan inmunidad colectiva.
  • Y así, al final, veremos más muertes, porque los niños de la escuela no mueren, son las personas mayores las que mueren. Veremos más muertes debido al distanciamiento social.
  • Si tuviéramos inmunidad colectiva ahora, no podría haber una segunda ola en otoño.
  • La inmunidad colectiva dura un par de años, por lo general; y es por eso que la última epidemia de SARS que tuvimos en 2003 duró 15 años, hasta que suficientes personas volvieron a ser susceptibles para que una nueva epidemia por un virus relacionado pudiera propagarse.
  • Por lo general, hay algo que se llama inmunidad cruzada, en virtud de la cual, si usted estuvo expuesto a uno de los virus del SARS, es menos probable que enferme con otro virus del SARS.
  • Entonces, si tuviéramos inmunidad colectiva («de rebaño»), no tendríamos una segunda ola.
  • Sin embargo, si estamos evitando que se desarrolle la inmunidad colectiva, es casi seguro que tendremos una segunda ola tan pronto como detengamos el distanciamiento social o se produzca el cambio de clima, como el invierno o cosas así.
  • [Las reacciones extremas] le cuestan al contribuyente estadounidense 2 billones de $, además de todo lo que cuesta, pero también tiene graves consecuencias para nuestra vida social, y la depresión es definitivamente algo que investigaremos.
  • Puedo decir por propia experiencia que pasea por la ciudad de Nueva York en este momento es deprimente.
  • Deberíamos resistirnos, y deberíamos, al menos, responsabilizar a nuestros políticos. Deberíamos tener una discusión con ellos.
  • Una cosa que definitivamente deberíamos hacer, y que sería segura y efectiva, es abrir escuelas.
  • Deje que los niños propaguen el virus entre ellos, lo cual es necesario para obtener inmunidad de rebaño.
  • Cerrar las escuelas [y en España, encerrarlos en en casa] fue probablemente una de las acciones más destructivas que ha realizado el gobierno.
  • Deberíamos centrarnos en los ancianos y separarlos de la población donde circula el virus.
  • Pero no debemos evitar que el virus circule entre los escolares, que es la forma más rápida de crear inmunidad colectiva.

Y la última pregunta y respuesta: «Entonces, ¿hay algo más que quiera decir sobre esto?, ¿qué es lo que más le ha irritado? O ¿qué le gustaría que la gente supiera?

  • Creo que las personas en los Estados Unidos, y quizás también en otros países, son más dóciles de lo que deberían ser.
  • La gente debe hablar con sus políticos, interpelarles, pedirles que se expliquen; porque si las personas no defienden sus derechos, sus derechos serán olvidados.
  • Es un placer tener la capacidad de ayudar a las personas a entender; pero es difícil hacerse oír.

FUENTE: American Institute for Economic Research. ENTREVISTA: Edward Peter Stringham, Presidente del American Institute for Economic Research. 6 de abril de 2020.

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