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	<title>Galeno Digital</title>
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	<description>Blog de medicina y filosofía</description>
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	<title>Galeno Digital</title>
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		<title>Epidemia de trastornos cerebrales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Clínica Aeromédica]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 05 Oct 2025 08:43:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La medicina farmacológica se ha convertido en una grave amenaza para la salud. El daño que produce tiene las proporciones de una epidemia.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/ciencia/la-epidemia-de-trastornos-cerebrales/">Epidemia de trastornos cerebrales</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><em>«La medicina institucionalizada ha llegado a ser una grave amenaza para la salud. El impacto del control profesional sobre la medicina, que inhabilita a la gente, ha alcanzado las proporciones de una epidemia. Iatrogénesis, el nombre de esta nueva plaga, viene de iatros, el término griego para «médico», y de genesis, que significa «origen». La discusión de la enfermedad del progreso médico ha cobrado importancia en las conferencias médicas, los investigadores se concentran en los responsables de la diagnosis y la terapia, y los informes sobre el paradójico daño causado por las curas contra la enfermedad ocupan cada vez mayor espacio en los tratados médicos «. </em><strong>Némesis médica, Iván Illich.</strong></p>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
</blockquote>
<p><span style="color: #008000;"><strong>LA MEDICINA FARMACOLÓGICA Y LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA, DOS GRAVES AMENAZAS PARA LA SALUD</strong></span></p>
<ul>
<li><strong><em>“Más de 50 afecciones distintas pueden causar o imitar los síntomas de la demencia”,</em> pero <em>“ la enfermedad de Alzheimer sólo se puede distinguir de otras demencias realizando una autopsia”.</em></strong> De una publicación sobre salud de la <a href="https://www.universia.es/estudiar-extranjero/estados-unidos/universidades/harvard-university/735/40925"><strong>Universidad de Harvard</strong></a> titulada “¿Qué está causando la pérdida de memoria? No se trata únicamente de Alzheimer”.</li>
<li><strong><em>“Ahora se sabe que los medicamentos producen daño mitocondrial, lo que puede explicar sus efectos adversos. Se ha documentado que todas las clases de medicamentos psicotrópicos dañan las mitocondrias, del mismo modo que los medicamentos con estatinas, analgésicos como el paracetamol y otros muchos”.</em></strong> Doctores <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0014480006001328"><strong>Neustadt y</strong> <strong>Pieczenik</strong></a>, autores de “Daño y enfermedad mitocondrial inducida por medicamentos”.</li>
<li><strong><em>“Estamos viendo el inicio de la mayor tragedia médica que la humanidad haya presenciado. Nunca antes en la historia del establishment médico se ha provocado de manera intencionada tal deficiencia nutricional potencialmente mortal para millones de personas sanas, simplemente sentándose con arrogancia e irresponsabilidad para ver qué es lo que pasa. No puedo evitar el considerar con tristeza y desprecio lo que es hoy y lo que fue en otros tiempos esta gran profesión”.</em> Dr. <a href="https://health.usnews.com/doctors/peter-langsjoen-182221">Peter Langsjoen</a></strong>, cardiólogo, comentando los efectos adversos de las estatinas que muy a menudo causan graves daños difíciles de detectar en las mitocondrias del músculo cardíaco, el sistema nervioso central y otros tejidos corporales. El<strong> Dr. Langsjoen</strong> ha dicho que ha observado cada semana en su práctica clínica varios casos de insuficiencia cardíaca congestiva inducida por las estatinas.</li>
<li><strong><em>“También se observa que los casos de formas puras de la enfermedad de Alzheimer, en ausencia de otras enfermedades cerebrales coexistentes, como infartos o lesiones relacionadas con la enfermedad de Parkinson, son relativamente poco frecuentes”.</em> </strong>Doctor <strong><a href="https://www.brainline.org/author/daniel-p-perl-md">Daniel Perl</a>,</strong> Escuela de Medicina del Monte Sinaí (2010).</li>
<li><em>“<strong>Establecer la toxicidad para las mitocondrias no es algo que sea evaluado por la FDA para obtener la aprobación de los medicamentos, por lo que no existe forma de saber qué agentes son realmente tóxicos”.</strong></em> <a href="https://health.usnews.com/doctors/katherine-sims-264635"><strong>Dra. Katherine Sims</strong></a>, Mass General Hospital: http://www.mitoaction.org</li>
<li><strong><em>“La Industria Farmacéutica se dedica a seducir de forma deliberada a la profesión médica, en todos los países, en todo el mundo. Se gasta una fortuna en influir, contratar y comprar dictámenes científicos hasta el punto de que dentro de unos años, si la Industria Farmacéutica continúa en el camino actual, será difícil encontrar una opinión médica no comprada”.</em> John Le <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/John_le_Carr%C3%A9">Carré</a></strong>, autor de “El jardinero fiel”, que se ocupaba de la corrupción en la Industria Farmacéutica.</li>
<li><strong><em>“A lo largo del siglo XX, la Industria Farmacéutica ha sido diseñada por los inversores, cuyo objetivo es el de reemplazar los remedios naturales efectivos pero no patentables por medicamentos farmacéuticos que en gran parte son ineficaces pero patentables y muy rentables. La naturaleza misma de la Industria Farmacéutica es la de hacer dinero con las enfermedades actuales. Del mismo modo que otras industrias, la Industria Farmacéutica trata de expandir su mercado, es decir, mantener las enfermedades actuales y encontrar nuevas enfermedades para sus medicamentos. La prevención y cura de enfermedades daña el negocio farmacéutico y la erradicación de enfermedades comunes amenaza su propia existencia”.</em> Dr. <a href="http://www.medicina-ortomolecular.es/index.php?page=matthias-rath">Matthias Rath</a></strong>, en Revista de la Asociación Médica Americana, 15 de abril de 1988.</li>
<li><strong><em>“Por lo tanto, la Industria Farmacéutica lucha a toda costa contra la erradicación de cualquier enfermedad. La Industria Farmacéutica en sí es el principal obstáculo: las enfermedades más comunes hoy en día se siguen extendiendo aún más, incluidos los ataques cardíacos, los derrames cerebrales, el cáncer, la presión arterial alta, la diabetes, la osteoporosis y muchas otras. Los medicamentos farmacéuticos no están destinados a la cura de enfermedades. De acuerdo con las aseguradoras de salud, actualmente se comercializan y prescriben más de 24.000 medicamentos sin ningún valor terapéutico comprobado. De acuerdo con las asociaciones médicas, los conocidos y peligrosos efectos secundarios de los medicamentos se han convertido en la cuarta causa de muerte después de los ataques cardíacos, el cáncer y accidentes cardiovasculares”.</em> Dr. Rath (</strong>1998).</li>
<li><strong><em>“La investigación de la Industria Médica generalmente es un fraude, sí, una mentira. Los CDC saben perfectamente que las vacunas causan autismo, pero está a partir un piñón con la Industria Farmacéutica. La Ley de Cuidados de Salud Asequibles fue diseñada para obligar a las personas a comprar seguros privados, lo que obliga a utilizar los ingresos discrecionales para pagar unas primas abusivas y no tengan dinero para utilizar formas holísticas de curación”.</em></strong> En <a href="https://www.greenmedinfo.health/"><strong>GreenMed Info</strong>.</a></li>
<li><strong><em>“Las publicaciones médicas se han convertido en operaciones de lavado de imagen de la Industria Farmacéutica”.</em> Richard Horton</strong>, editor de <em>The Lancet</em> (marzo de 2004).</li>
<li><strong><em>“Por lo menos el 50% de los artículos publicados en esta revista tan prestigiosa no sólo son malos, sino francamente deshonestos”.</em> <a href="file:///C:/Users/jesus/Downloads/S1577356606750801%20(1).pdf">Dra. Marcia Angel</a></strong>, coeditora de <em>New England Journal of Medicine</em> durante unos 20 años antes de ser despedida porque cuestionó la influencia adversa de la Industria Farmacéutica en las políticas editoriales de NEJM.</li>
<li><strong><em>“Es difícil lograr que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda”.</em> <a href="https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sinclair.htm">Upton Sinclair</a></strong>, autor antifascista y antiimperialista estadounidense de principios del siglo XX.</li>
<li><strong><em>“Ningún fabricante de vacunas será responsable… de las lesiones o muertes relacionadas con una vacuna”.</em> Presidente <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ronald_Reagan">Ronald Reagan</a></strong> al firmar el Acta Nacional de Lesiones por Vacunación Infantil (NCVIA) en 1986, eximiendo a las Empresas Farmacéuticas de toda responsabilidad médica y legal cuando se producen muertes o los niños quedan incapacitados por las lesiones provocadas por las vacunas.</li>
</ul>
<p style="text-align: center;">* * * * * *</p>
<h4 style="text-align: center;"><span style="color: #008000;">PARTE 1</span></h4>
<p style="text-align: left;"><span style="color: #008000;"><strong>¿PÉRDIDA DE MEMORIA? NO SIEMPRE ES ALZHEIMER: CASOS FAMOSOS</strong></span></p>
<p>En las últimas décadas se han llevado a cabo una serie de campañas bien financiadas, a veces promovidas por personas bien intencionadas, para sensibilizar a la gente sobre la difícil situación de los pacientes con pérdida de memoria a corto plazo, relacionada con la edad, pero que no se trata de demencia.</p>
<p>De manera sospechosa,</p>
<blockquote><p>la mayoría de estas campañas provienen de organizaciones de defensa del paciente, como la Asociación de Enfermos de Alzheimer, que provocan confusión entre la gente al hacerla creer que todos los pacientes con perdida de memoria o demencia tienen la enfermedad de Alzheimer.</p></blockquote>
<p>No es tan curioso que</p>
<blockquote><p>muchas de estas campañas (tal vez todas) hayan sido financiadas, generalmente en secreto, por las mismas Empresas Farmacéuticas que se beneficiarán promoviendo la venta de los llamados medicamentos para el Alzheimer (¡o incluso vacunas!).</p></blockquote>
<p>Tales <em>“campañas educativas”</em> de relaciones públicas que parten de las empresas, son cada vez más un procedimiento estándar para promocionar los medicamentos de la Industria Farmacéutica, incluso antes de que sean aprobados por la FDA.</p>
<p>En otras palabras,</p>
<blockquote><p>muchas Asociaciones de Pacientes se convierten en una fachada de la Industria Farmacéutica, aunque muchos de los voluntarios que participan lo hacen con buena intención y desconocen estos entresijos.</p></blockquote>
<p>Se puede hacer mucho en estas asociaciones proindustria si se está atento y se descubren los motivos últimos: la promoción de un fármaco.</p>
<blockquote><p>La Industria Farmacéutica ha descubierto que la promoción, la desestigmatización y la demanda de terapias con medicamentos para las llamadas “enfermedades mentales” son excelentes herramientas para comercializar sus medicamentos,</p></blockquote>
<p>que promociona como de <em>«etiología desconocida”</em> o <em>“heredada”</em> y, por lo tanto,</p>
<blockquote><p>inevitable, incurable, pero manejable con una ligera ingesta de cócteles de dos o más medicamentos que nunca se han probado en el laboratorio, y mucho menos en situaciones clínicas (<a href="https://www.globalresearch.ca/drug-induced-dementia-is-not-alzheimers-disease/5545492?utm_campaign=magnet&amp;utm_source=article_page&amp;utm_medium=related_articles">Véase aquí</a>).</p></blockquote>
<p>Hace un año, los grupos de apoyo del Azheimer, particularmente la Asociación de Enfermos de Alzheimer de los Estados Unidos que está patrocinada por la Industria Farmacéutica, patrocinaron un documental que presentaba la demencia del cantante country <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Glen_Campbell"><strong>Glen Campbell</strong></a>.</p>
<p><strong>Campbell</strong> ha sido diagnosticado con la enfermedad de Alzheimer a pesar del hecho, bien documentado, de que Campbell era famoso por el abuso de drogas dañinas para el cerebro, que inducen demencia, tales como la cocaína y el alcohol. De modo que</p>
<blockquote><p>quizás su demencia haya estado provocada por el consumo de drogas neurotóxicas, agravándose posiblemente por el consumo de medicamentos psicotrópicos que también alteran el cerebro de manera simultánea.</p></blockquote>
<div id="attachment_3060" style="width: 218px" class="wp-caption alignleft"><img fetchpriority="high" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3060" class="wp-image-3060 size-medium" src="https://www.clinica-aeromedica.net/wp-content/uploads/2018/02/Robin-Williams-en-2011-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2018/02/Robin-Williams-en-2011-208x300.jpg 208w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2018/02/Robin-Williams-en-2011.jpg 301w" sizes="(max-width: 208px) 100vw, 208px" /><p id="caption-attachment-3060" class="wp-caption-text">Robin McLaurin Williams (1951-2014), actor estadounidense.</p></div>
<p>Artistas populares como Campbell, que con frecuencia realizan circuitos de conciertos agotadores tanto mental como físicamente, son conocidos por usar drogas ilícitas y otras legales, que cuando se usan simultáneamente tienen efectos adversos en el cuerpo y en el cerebro.</p>
<p>La experiencia de otra víctima de demencia temprana, que también consumía drogas ilícitas, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Robin_Williams"><strong>Robin Williams</strong></a>, es similar a la de Campbell: ambos consumían grandes cantidades de sustancias psicotrópicas que tenían efectos adversos en sus cerebros, hígados y psiques. Williams había sido diagnosticado recientemente de enfermedad de Parkinson y demencia con cuerpos de Lewy (¡ambos de etiología desconocida!).</p>
<p>Su desesperado acto de suicidio se produjo en un contexto en el que <strong>se le habían recetado medicamentos psiquiátricos</strong> en la instalaciones Hazelden de Minnesota.</p>
<p>Es conocido que <strong>tales medicamentos provocan pensamientos suicidas</strong>.</p>
<p>En las últimas décadas,</p>
<blockquote><p>se ha producido un aumento dramático de una prescripción excesiva de medicamentos que alteran el cerebro, tanto en adultos como en niños.</p>
<p>También se ha producido un aumento significativo de la vacunación (sobrevacunación), de niños y bebés principalmente, pero también en adultos.</p></blockquote>
<p><span style="color: #008000;"><strong>¿IATROGENICIDIO?</strong></span></p>
<p>Y no por causalidad, durante este mismo período, han aparecido decenas de millones de nuevas víctimas de la <strong>demencia</strong> (¡de etiología desconocida!) y decenas de millones de <strong>trastornos autoinmunes</strong> que antes no se oía hablar de ellos, <strong>trastornos del espectro autista</strong> y <strong>otras enfermedades crónicas</strong> entre las poblaciones excesivamente medicadas y excesivamente vacunadas.</p>
<blockquote><p>La ingesta crónica de medicamentos que alteran el cerebro y la administración simultánea y regular de vacunas neurotóxicas tiene consecuencias nefastas. La afirmaciones de inocencia de la Industria Farmacéutica frente a estas epidemias son mentiras descaradas.</p></blockquote>
<p>Las disculpas están a la orden del día.</p>
<blockquote><p>La flagrante promoción de trastornos iatrogénicos, prevenibles en gran medida, llena las arcas de la Industria Farmacéutica y la Industria Médica, especialmente si los Medios Corporativos (la supuesta ecuanimidad del Cuarto Poder) contribuye al desastre al evitar conscientemente un diálogo abierto con los Medios Corporativos.</p></blockquote>
<p>Lo contrario de lo que debería ser un debate honesto, abierto y democrático.</p>
<p>Trágicamente,</p>
<blockquote><p>los responsables de los Medios controlados por las Empresas parecen no tener interés en alterar la tranquilidad de su status quo invitando a los denunciantes a su programas de entrevistas.</p></blockquote>
<p>¿Qué está pasando?</p>
<blockquote><p>Sospecho que probablemente haya demasiado alegría, demasiado comadreo e inversiones cruzadas (además de aceptar la publicidad, algo que intimida y silencia) entre las muchas entidades corporativas que han invertido mucho y deben mantener un sólido status quo.</p></blockquote>
<h4 style="text-align: center;"><span style="color: #008000;"><strong>PARTE II</strong></span></h4>
<p><span style="color: #008000;"><strong>EL COMIENZO: LA HISTORIA DE ALOIS ALZHEIMER</strong></span></p>
<div id="attachment_3062" style="width: 190px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3062" class="wp-image-3062 size-full" src="https://www.clinica-aeromedica.net/wp-content/uploads/2018/02/Alois_Alzheimer-psiquiatra-alemán.jpg" alt="" width="180" height="255" /><p id="caption-attachment-3062" class="wp-caption-text">Alois Alzheimer, psiquiatra alemán (1864-1915).</p></div>
<p>En 1910, el psiquiatra alemán<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alois_Alzheimer"><strong> Alois Alzheimer</strong></a> publicó el caso clínico de una paciente con demencia y “mentalmente enferma” que presentaba unas características peculiares al realizar la autopsia de su tejido cerebral. En el estudio, incluyó dibujos de lo que había visto. Los dos hallazgos, 1) los ovillos neurofibrilares y 2) las “placas seniles”, se convirtieron en los signos fundamentales del trastorno que pronto recibió su nombre.</p>
<blockquote><p>Esos peculiares descubrimientos se detectan con el microscopio y, por lo tanto, sólo son visibles mediante autopsia. En consecuencia, no se puede realizar un diagnóstico certero mientras el paciente se encuentre vivo.</p></blockquote>
<p>Consulte la información de Harvard sobre el diagnóstico diferencial de la enfermedad de Alzheimer. El primer y único paciente con demencia causada por la enfermedad de Alzheimer al que se le realizó una autopsia también mostró una pérdida de ⅓ de las neuronas de su corteza cerebral.</p>
<blockquote><p>¿Es la llamada epidemia de Alzheimer (de “etiología desconocida”) una epidemia iatrogénica inducida por medicamentos y vacunas que la profesión médica y las grandes Empresas Farmacéuticas están tratando desesperadamente de encubrir?</p>
<p><strong>La respuesta probable a esta pregunta es sí</strong>, y se podría decir lo mismo sobre otras epidemias gemelas, como son los trastornos del espectro autista y trastornos autoinmunes crónicos entre niños totalmente vacunados en el Primer Mundo.</p></blockquote>
<p>En sincronía con las aceleradas agendas de vacunación de las últimas décadas, que los observadores de las grandes Industrias Farmacéuticas, de la Industria Médica y las Corporaciones denominaron “Primer Mundo”, observadores cuidadosos, no cegados y sin conflictos de interés, están presenciando y documentando las siguientes realidades inconvenientes:</p>
<blockquote><p>1) Se está produciendo un aumento en el número de vacunas para niños y adultos que tienen ingredientes neurotóxicos inyectados por vía intramuscular y que destruyen la barrera hematoencefálica, tales como el aluminio, el formaldehído, el glutamato y virus vivos;</p>
<p>2) El uso generalizado y crónico de medicamentos psicotrópicos se sabe que causan daño cerebral, destrucción de la barrera hematoencefálica, presentan toxicidad para los mitocondrias y demencia;</p>
<p>3) El uso generalizado de estatinas que disminuyen el colesterol (que provoca la disminución de sustancias esenciales, que también proporcionan energía, como la sustancia CoQ10), también se sabe se provocan pérdida de memoria, depresión y toxicidad mitocondrial;</p>
<p>4) La ingestión de sustancias neurotóxicas, como el fluoruro y el plomo, que contaminan los suministros municipales de agua potable.</p>
<p>5) La ingestión generalizada de una gran variedad de alimentos tóxicos y poco nutritivos que la Industria Alimentaria ha puesto en nuestra dieta, como colorantes, NutraSweet, Splenda, aceites que contienen grasas trans y margarinas, glutamato monosódico y otros productos químicos tóxicos que se encuentran virtualmente en todos los alimentos no ecológicos; y</p>
<p>6) Etc, etc, etc.</p></blockquote>
<p>No es coincidencia que también se haya producido paralelamente un aumento de los siguientes trastornos:</p>
<blockquote><p>la alarmante y creciente incidencia de enfermedades crónicas, trastornos autoinmunes en la infancia y trastornos del espectro autista (ver esto), y un aumento alarmante en el diagnóstico de enfermedades mentales y demencias de etiología supuestamente “desconocida”.</p></blockquote>
<p>Pero se echa la culpa de ambos tipos de trastornos, de manera conveniente y falsa, a la “genética” por aquellos que al menos son parcialmente responsables. Y</p>
<blockquote><p>debe señalarse que hay evidencias sólidas para afirmar que la causa no es genética.</p></blockquote>
<p>Los trastornos que no se han confirmado en pruebas de laboratorio son trastornos tales como el trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), desorden del espectro autista (TEA), Asperger, trastornos del aprendizaje, desorden obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno bipolar, síndrome de la Guerra del Golfo, “enfermedades mentales de etiología desconocida”, etc.</p>
<blockquote><p>Estos diagnósticos, supuestamente de “etiología desconocida”, son en realidad <strong>trastornos multifactoriales</strong>, que a través de inteligentes esfuerzos de mercadotecnia y la estudiada ignorancia de sus causas reales, <strong>están siendo tratados ciegamente con sustancias químicas</strong> que alteran el cerebro y que no tienen ninguna posibilidad de curar nada, incluida la llamada enfermedad de Alzheimer.</p></blockquote>
<p><strong>Es importante preguntar, y exigir una respuesta honesta, sobre esta importante cuestión:</strong> <em>“¿Podría haber alguna conexión entre la excesiva prescripción cada vez más común de medicamentos inmunotóxicos, neurotóxicos, tóxicos para las mitocondrias, tóxicos para las barrera hematoencefálica, sintéticos y las agendas de sobrevacunación bendecidas por los organismos de salud y medicamentos antipsicóticos (AAP), que tan a menudo se emplean para los trastornos que supuestamente “no tienen causa conocida”? Cualquier estudiante de primaria respondería a ese pregunta poniendo los ojos en blanco y diciendo: ¡por supuesto!»</em></p>
<p><span style="color: #008000;"><strong>LA EPIDEMIA ESTADOUNIDENSE DE «DESÓRDENES DE CAUSA DESCONOCIDA», ¿SE PODRÍAN CURAR Y/O PREVENIR?</strong></span></p>
<p><strong>La epidemia estadounidense</strong> de <em>“desórdenes de origen desconocido”,</em> económicamente incapacitantes (de hecho, la bancarrota), ¿podría tener unas causas reconocibles, y por lo tanto ser <strong>curables;</strong> y, lo que es más importante: <strong>prevenibles</strong>, en lugar de ser “tratados” crónicamente con medicamentos recetados, a precios inaccesibles, que tendrían que ser evaluados, renovados, y que obligan a los pacientes a continuar con visitas mensuales a los consultorios médicos durante el resto de su vidas?</p>
<p>Son preguntas muy importantes, especialmente en el caso de las <strong>epidemias de enfermedades crónicas en los Estados Unidos</strong>. Hay muchas organizaciones de defensa del paciente que están siendo financiadas por grandes corporaciones con fines lucrativos, que no donan dinero por la bondad de su corazones de hojalata.</p>
<blockquote><p>Tales Asociaciones de Pacientes respaldadas por la Industria Farmacéutica hacen todo lo posible por ocultar este apoyo financiero, que reciben de fundaciones, dulces protectores y otros inversores.</p></blockquote>
<div id="attachment_3064" style="width: 293px" class="wp-caption alignleft"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-3064" class="wp-image-3064 size-medium" src="https://www.clinica-aeromedica.net/wp-content/uploads/2018/02/Big-Farma-y-la-psiquiatría-283x300.jpg" alt="" width="283" height="300" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2018/02/Big-Farma-y-la-psiquiatría-283x300.jpg 283w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2018/02/Big-Farma-y-la-psiquiatría.jpg 600w" sizes="(max-width: 283px) 100vw, 283px" /><p id="caption-attachment-3064" class="wp-caption-text">La industria farmacéutica y la psiquiatría: una relación turbia.</p></div>
<p><strong>Muchas Asociaciones de Pacientes tienen motivaciones ocultas</strong>, aunque muchas de ellas tienen un carácter altruista que apenas sobreviven de unas pocas y modestas donaciones. Estas asociaciones están tratando de hacer lo correcto y no aceptan dinero de las grandes corporaciones, que están a la caza del dinero. Asociaciones como la Asociación de Pacientes de Alzheimer, NAMI, MakeitOK y la Asociación Estadounidense de la Enfermedad de Parkinson, están recibiendo mucho dinero de las Grandes Empresas y de algunas fundaciones de Grandes Negocios bastante nefastas.</p>
<p>Los dirigentes de tales Asociaciones de Pacientes actúan como si ignorasen (o ignoraran deliberadamente) el hecho de que <strong>muchos de los medicamentos recetados, especialmente los psicotrópicos, provocan dependencia.</strong> Y una potencial causa de daño cerebral irreversible.</p>
<p>El uso durante un largo período de tiempo de <strong>medicamentos psicoactivos neurotóxicos</strong> fácilmente podría perjudicar los síntomas de trastornos neurológicos (y por lo tanto psicológicos) debido al daño causado a las células cerebrales, algo que puede suceder si se lesionan o se eliminar una gran cantidad de mitocondrias de las células cerebrales (Nota: Vea la información sobre los medicamentos y las mitocondrias).</p>
<p>Uno de los grandes problemas de la cultura, los medios e Industria médicas controladas por las empresas estadounidenses, es que</p>
<blockquote><p>las grandes empresas farmacéuticas, que se dedican a desarrollar, comercializar y beneficiarse de sus medicamentos y vacunas, tienen un especial interés en difundir que no se conocen las causas y no hay medios de cura para aquellos trastornos para los cuales tienen productos a la venta.</p></blockquote>
<p>Todos hemos escuchado alguna vez <strong>una estratagema muy común</strong> y que genera mucha desinformación, que no ha sido comprobada y que es muy simplista:</p>
<blockquote><p>según nos dicen, aquellos que quieren vendernos un medicamento o vacuna, “el problema es de origen genético”, lo que implica que el trastorno no es prevenible ni curable.</p></blockquote>
<p>Esto quiere decir que <strong>la actual epidemia de trastornos iatrogénicos</strong>, como la epidemia de opiáceos (iatrogénica= causado por un médico, un tratamiento o por un medicamento recetado), no es responsabilidad de los medicamentos o vacunas tóxicas fabricadas por la Industria Farmacéutica o la Industria Médica.</p>
<blockquote><p>Y los infelices de nosotros, tanto los traga-medicamentos como los que los prescriben, para nuestra vergüenza, con demasiada frecuencia no cuestionamos esta mentira tan descarada.</p></blockquote>
<p>Debiera ser una preocupación para todos los que conocen o tratan a pacientes con demencia o con Parkinson, que las Asociaciones de Pacientes más poderosas y con mayores cantidades de dinero y de personal, conocidas por ser una fachada de las grandes Empresas Farmacéuticas, que se benefician de cualquier medicamento virtualmente inútil ( y que no cura) para la demencia, como <strong>Aricept de Pfizer, Exelon de Novartis, Namenda de Eli Lilly y Razadyne de Jansen.</strong></p>
<p><span style="color: #008000;"><strong>LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA ENGAÑA; Y MÉDICOS Y PACIENTES SE DEJAN ENGAÑAR</strong></span></p>
<p>Curiosamente, Pfizer anunció el mes pasado que estaba desistiendo en sus intentos de buscar y probar nuevos medicamentos contra la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. Han cerrado ambas secciones de investigación de estas dos enfermedades.</p>
<blockquote><p>Pfizer observó que estaba desperdiciando grandes cantidades de dinero en lo que ahora reconocen como una búsqueda inútil de nuevos medicamentos. Dichas búsquedas todavía son perseguidas por muchas empresas farmacéuticas, de momento.</p></blockquote>
<p>Las acciones de Pfizer cayeron un 4% al hacer dicho anuncio.</p>
<p>Pero</p>
<blockquote><p>tanto el Alzheimer como el Parkinson son trastornos neurodegenerativos cuyas principales características son daño cerebral permanente en ciertas áreas del cerebro.</p></blockquote>
<p>Sabiendo que ambas enfermedades están causadas por daños cerebrales permanentes e irreversibles,</p>
<blockquote><p>la forma en que cualquier inversor pueda pensar que un producto químico o vacuna pueda ser eficaz como tratamiento o cura, es algo que me supera.</p></blockquote>
<p>Sin embargo, sabiendo cuán astutas son estas grandes Empresas Farmacéuticas, sospecho que Pfizer, en el caso de su fármaco Aricept, aún gana mucho dinero con su venta.</p>
<blockquote><p>No debería sorprender a nadie que los médicos que lo prescriben sean engañados por la <strong>pseudociencia corporativa</strong> y la <strong>publicidad fraudulenta</strong> de la Industria Farmacéutica, como también lo son nuestros pacientes,</p></blockquote>
<p>ya sean por los anuncios comerciales en la televisión, revistas, periódicos o atendiendo a esos hombres y mujeres atractivos que nos traen bolígrafos, pizzas y hojas para anotaciones.</p>
<p>Hace unos días, la BBC informaba de que en la actualidad se están realizando más de 100 ensayos clínicos con medicamentos para el Alzheimer en todo el mundo, pero</p>
<blockquote><p>“más del 99% de los ensayos de medicamentos para el Alzheimer han fallado en los últimos 15 años”.</p></blockquote>
<p>Así que mientras espera una cura, no aguante la respiración. Pfizer, probablemente haya hecho un movimiento inteligente. Quizás pronto otras empresas farmacéuticas le sigan el ejemplo.</p>
<p><strong>AUTOR:</strong> Dr. Gary G. Kohls, 8 de febrero de 2018. <strong>ORIGINAL:</strong> <a href="https://www.globalresearch.ca/big-pharma-prescribed-drugs-or-vaccine-induced-dementia-is-not-alzheimer/5628607" data-cke-saved-href="https://www.globalresearch.ca/big-pharma-prescribed-drugs-or-vaccine-induced-dementia-is-not-alzheimer/5628607">Global Research</a>. <strong>TRADUCCIÓN: </strong>jna. <strong>GD: </strong> 10-12-2019.</p>
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		<title>VACUNAS, DESARROLLO CEREBRAL Y AUTISMO</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Jan 2025 12:05:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hay una evidencia creciente de que la vacunación aumenta las probabilidades de diversas enfermedades médicas, incluidos los trastornos del desarrollo cerebral y del espectro autista.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<div>Los resultados de este estudio se suman a un creciente cuerpo de evidencia que sugiere que la vacunación puede estar asociada con un aumento significativo de las probabilidades de diversas afecciones médicas, incluidos los Trastornos del Neurodesarrollo (NDD). La evidencia acumulada hasta la fecha sugiere que la vacunación puede precipitar resultados adversos no deseados y que la exposición acumulativa a las vacunas, especialmente en recién nacidos prematuros, puede estar asociada con resultados neurológicos adversos. Se siguen añadiendo nuevas vacunas al calendario de vacunación infantil recomendado por el gobierno federal [EE.UU.] bajo el supuesto de que no tendrán ningún efecto sobre la salud más que la protección contra los patógenos objetivo. Sin embargo, los hallazgos de este estudio sugieren que la vacunación sistemática puede estar asociada con la aparición de Trastornos del Neurodesarrollo en la primera infancia.</div>
</blockquote>
<h2>Resumen</h2>
<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<p><strong>Fondo:</strong> Las vacunas requeridas para asistir a la escuela casi se han triplicado desde la década de 1950, y ahora se dirigen a 17 enfermedades infecciosas. Sin embargo, el impacto de la ampliación del horario en la salud general de los niños sigue siendo incierto. Los estudios preliminares que comparan niños vacunados y no vacunados han informado que los vacunados tienen significativamente más probabilidades que los no vacunados de ser diagnosticados con infecciones bacterianas, alergias y trastornos del neurodesarrollo (NDD). El objetivo de este estudio fue determinar la asociación entre la vacunación y los NDD en niños de 9 años inscritos en el programa Medicaid. Los objetivos específicos fueron probar la hipótesis de que: 1) la vacunación se asocia con el Trastorno del Espectro Autista (TEA) y otros TDN; 2) el parto prematuro junto con la vacunación aumenta las probabilidades de NDD en comparación con el parto prematuro sin vacunación; y 3) el aumento del número de vacunas se asocia con un mayor riesgo de TEA.</p>
<p><strong>Métodos:</strong> La población del estudio comprendió niños nacidos e inscritos continuamente en el programa Medicaid del estado de Florida desde el nacimiento hasta los 9 años. La aceptación de la vacunación se midió por el número de visitas de atención médica que incluyeron procedimientos y diagnósticos relacionados con la vacunación. Se realizaron análisis transversales para calcular los odds ratios de prevalencia (Objetivos 1-2). Se utilizó un diseño de cohorte retrospectivo para calcular los riesgos relativos específicamente de TEA (Objetivo 3).</p>
<p><strong>Resultados: </strong>El análisis de los datos de reclamaciones de 47.155 niños de nueve años reveló que: 1) la vacunación se asoció con un aumento significativo de las probabilidades para todos los NDD medidos; 2) entre los niños nacidos prematuros y vacunados, el 39,9% fueron diagnosticados con al menos un NDD en comparación con el 15,7% entre los nacidos prematuros y no vacunados (OR 3,58, IC del 95%: 2,80, 4,57); y 3) el riesgo relativo de TEA aumentó según el número de consultas que incluyeron vacunas. Los niños con una sola visita de vacunación tenían 1,7 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que los no vacunados (IC del 95%: 1,21, 2,35), mientras que los que tenían 11 o más visitas tenían 4,4 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que aquellos que no habían acudido a vacunarse (IC del 95%: 2,85, 6,84).</p>
<p><strong>Conclusiones:</strong> Estos resultados sugieren que el calendario de vacunación actual puede estar contribuyendo a múltiples formas de NDD; que la vacunación, junto con el parto prematuro, se asoció fuertemente con mayores probabilidades de NDD en comparación con el parto prematuro en ausencia de vacunación; y el aumento del número de visitas que incluían vacunas se asoció con un mayor riesgo de TEA.</p>
<h2>Introducción</h2>
</div>
<div class="wp-block-group is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<p>El calendario actual de vacunación infantil de los EE. UU. incluye múltiples dosis de 17 vacunas administradas desde el nacimiento hasta los 18 años [1], lo que representa un aumento de casi tres veces en las vacunaciones en comparación con el calendario de 1983 [2]. Durante las últimas décadas, también se han reportado aumentos dramáticos en la prevalencia y los costos asociados de los trastornos del neurodesarrollo (TDA), incluido el trastorno del espectro autista (TEA) y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) [3,4]. Durante mucho tiempo ha existido controversia sobre los vínculos entre los NDD y la recepción de vacunas [5]. Las tasas de NDD aumentaron más de diez veces durante la década de 1980 [6] y uno de cada seis niños estadounidenses fue diagnosticado con una discapacidad del desarrollo entre 2009 y 2017 [7]. En 2018, el 17.8% de los niños estadounidenses fueron diagnosticados con NDD [8]. Un estudio más reciente basado en dos millones de niños con seguro público inscritos al nacer informó que a la edad de ocho años, casi el 24% fueron diagnosticados con uno o más NDD, más comúnmente TDAH (14.5%), y los riesgos eran dos veces más altos para los niños que para las niñas (30.7% vs. 16.7%) [9]. Actualmente, se estima que la prevalencia de TEA es de 1 de cada 36 niños, o el 2,8%, según la Red de Monitoreo del Autismo y las Discapacidades del Desarrollo (ADDM) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) [10].</p>
<p>Las explicaciones para el aumento de las tasas de TEA incluyen una mayor conciencia del diagnóstico y sus consecuencias [11], así como la exposición a productos químicos agrícolas [12]. Sin embargo, los aumentos geográficamente generalizados en el TEA y el TDAH sugieren un papel de un factor ambiental al que prácticamente todos los niños están expuestos. Uno de esos factores son las vacunas infantiles de rutina, ya que alrededor del 94 por ciento de los niños que asisten a la escuela en los EE. UU. están vacunados y solo alrededor del dos por ciento están exentos de al menos una vacuna [13]. Las altas tasas de vacunación se han mantenido en los EE. UU. desde principios de la década de 1980 [14]. Aunque se dice que la vacunación es segura y eficaz para la gran mayoría de los niños, una pregunta legítima es si la ampliación del calendario podría estar contribuyendo de alguna manera al aumento de las tasas de NDD [15].</p>
<p>Revisiones recientes de la literatura no han encontrado evidencia de un mayor riesgo de eventos adversos después de las vacunas de rutina, incluidas las convulsiones [16] y el autismo [17]. Sin embargo, como señaló el Instituto de Medicina (IOM) [18], el impacto del calendario de vacunación ampliado en la salud general de los niños sigue siendo desconocido. Este hecho llevó al IOM a recomendar la evaluación del calendario como una prioridad para la investigación, y a incluir la identificación de resultados adversos para la salud y poblaciones potencialmente con mayor riesgo de lesiones por vacunas. Los estudios patrocinados por el gobierno no han comparado los resultados de salud en niños vacunados versus niños completamente no vacunados.</p>
<p>Esta incertidumbre llevó a los autores del presente estudio a realizar dicha comparación, basándose en las respuestas anónimas de las madres a una encuesta en línea [19,20] que incluía preguntas sobre exposiciones relacionadas con el embarazo, antecedentes de nacimiento, vacunas, enfermedades diagnosticadas por médicos, medicamentos y el uso de los servicios de salud. Se obtuvo una muestra de 666 niños, de los cuales 261 (39%) no estaban vacunados. Como se esperaba, los vacunados tenían significativamente menos probabilidades que los no vacunados de haber sido diagnosticados con varicela y tos ferina. Sin embargo, tenían significativamente más probabilidades que los no vacunados de haber sido diagnosticados con neumonía, otitis media, alergias y NDD, definidos como tener uno o más de los siguientes: una discapacidad de aprendizaje, TDAH o TEA (OR 3.7, IC 95%: 1.7, 7.9). Los niños parcialmente vacunados tenían probabilidades intermedias de NDD, lo que sugiere una relación dosis-respuesta. El parto prematuro también se asoció con el NDD, como se esperaba. Después de controlar la interacción entre el parto prematuro y la vacunación, los factores que permanecieron significativamente asociados con los NDD fueron la vacunación, la raza no blanca y el sexo masculino. En ausencia de vacunación, el parto prematuro no se asoció significativamente con los NDD, mientras que el parto prematuro combinado con la vacunación se asoció con un aumento sinérgico de 6,6 veces las probabilidades de NDD (IC del 95%: 2,8, 15,5).</p>
<p>Otro estudio reciente comparó los resultados de salud entre los niños estadounidenses vacunados y no vacunados nacidos entre 2005 y 2015, basándose en los expedientes médicos de tres consultorios médicos. La vacunación antes de los 12 meses de edad se asoció significativamente con retrasos en el desarrollo (OR 2,18, IC 95%: 1,47, 3,24). La extensión del tiempo para un diagnóstico de 3 años a más de 5 años de edad aumentó las probabilidades de retraso en el desarrollo [21]. La vacunación antes de 1 año de edad también se asoció con mayores probabilidades de asma (OR 4,49, IC del 95%: 2,04, 9,88) e infecciones de oído (OR 2,13, IC del 95%: 1,63, 2,78). En un estudio de seguimiento basado en datos de encuestas de encuestados asociados con tres prácticas médicas diferentes, los niños vacunados tenían significativamente más probabilidades que los no vacunados de haber sido diagnosticados con autismo (OR 5.03, IC del 95%: 1.64, 15.5) y TDAH (OR 20.8, IC del 95%: 4.74, 91.2). Los niños que fueron vacunados, alimentados con biberón y nacidos por cesárea tuvieron las tasas generales más altas de resultados adversos para la salud [22]. Recientemente se han revisado otros estudios que comparan los resultados de salud en niños y adultos vacunados y no vacunados [23].</p>
<p>El objetivo del presente estudio fue determinar la asociación entre la vacunación y los NDD en niños de 9 años inscritos en el programa Medicaid de Florida durante los años comprendidos entre 1999 y 2011. Los objetivos específicos fueron determinar si: 1) la vacunación se asocia con trastorno del espectro autista (TEA), síndrome hipercinético, epilepsia o convulsiones, trastornos del aprendizaje, encefalopatía y trastornos de tics; 2) la vacunación, junto con el parto prematuro, aumenta las probabilidades de NDD en comparación con el parto prematuro sin vacunación; y 3) el aumento del número de consultas para vacunarse se asocia con un mayor riesgo de TEA.</p>
</div>
<h2 class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">Métodos</h2>
<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Diseños de estudio</h3>
<p>La investigación empleó dos diseños de estudio observacional diferentes: un diseño de estudio transversal para los Objetivos 1 y 2, y un diseño de estudio de cohorte retrospectivo para el Objetivo 3. El diseño transversal comparó los registros de Medicaid de Florida de niños vacunados de 9 años (es decir, los registros que contenían cualquier código asociado con la vacunación, incluidos los códigos de diagnóstico ICD-9, los códigos CPT de procedimiento o los códigos NDC de medicamentos) con los de los niños no vacunados para evaluar las diferencias significativas en las probabilidades de diagnósticos con NDD. El objetivo 3 utilizó un diseño de cohorte retrospectivo para detectar los riesgos relativos de diagnóstico de TEA asociados con diferentes niveles de exposición a las vacunas.</p>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-37 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Definiciones y medidas de las variables de estudio</h3>
<p>Los códigos utilizados para definir las variables del estudio enumerados en la Tabla 1 fueron los códigos CPT (Terminología Procedimental Actual), los códigos CIE-9 (Clasificación Internacional de Enfermedades) y los códigos NDC (Códigos Nacionales de Medicamentos).</p>
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-18 wp-block-group-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-12819" src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab1.png?resize=1503%2C716&amp;ssl=1" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab1.png?w=1503&amp;ssl=1 1503w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab1.png?resize=660%2C314&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab1.png?resize=1280%2C610&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab1.png?resize=768%2C366&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab1.png?resize=1200%2C572&amp;ssl=1 1200w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab1.png?resize=600%2C286&amp;ssl=1 600w" alt="" width="1503" height="716" data-perfmatters-preload="" data-recalc-dims="1" /></figure>
<div class="wp-block-group is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-17 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 1.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Estado de nacimiento, exposición y códigos de identificación de resultados.</h3>
</div>
</div>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-36 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Niños a término completo y prematuros inscritos en el programa de Medicaid</h3>
<p>Un niño inscrito en el programa Medicaid de Florida al nacer fue identificado por al menos un código ICD-9 CM (Modificación Clínica) de nacimiento vivo. Por ejemplo, V30.00 es el código para «un solo nacido vivo en el hospital sin cesárea». El parto prematuro, definido como una edad gestacional de &lt; 37 semanas, se identifica mediante al menos uno de los códigos ICD-9 para esta afección. Por ejemplo, el número 765 de la CIE-9 es el código de «Trastornos relacionados con la gestación corta y el bajo peso al nacer».</p>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-35 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Exposiciones: cuantificación del estado de vacunación</h3>
<p>Los niños vacunados se definen como aquellos que tienen una visita de atención médica con uno o más códigos relacionados con la vacunación anotados en sus registros de reclamaciones de Medicaid. No se disponía de datos a nivel individual sobre el número de vacunas específicas. Una visita con la vacuna es un reclamo de facturación con al menos un código relacionado con la vacuna registrado en el registro médico de un paciente en un día determinado. Las vacunas administradas a bebés y niños en el programa Medicaid de Florida se identifican mediante los códigos CPT, ICD-9 CM o NDC utilizados por los proveedores para la facturación y el reembolso. Por ejemplo, el código CPT 90708 es el código de facturación para la «administración de la vacuna contra el virus del sarampión y la rubéola, viva, para uso subcutáneo». Se utilizaron códigos relacionados con la vacunación para identificar a los niños vacunados y no vacunados para los tres objetivos del estudio. En total, los proveedores podrían utilizar 326 códigos CPT, ICD-9 y NDC relacionados con la vacuna para la facturación y el reembolso. La lista completa de códigos se utilizó para clasificar correctamente a los niños como vacunados o no vacunados y para reducir la clasificación errónea. Para examinar los datos se utilizaron todos los códigos de vacunación posibles, incluidos los de las vacunas administradas únicamente a adultos y utilizadas para las enfermedades tropicales. Los niños no vacunados se definen como aquellos sin registros de reclamaciones por visitas que contengan algún código relacionado con la vacunación. Para obtener una lista completa de los códigos relacionados con la vacunación, consulte el Apéndice A.</p>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-34 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Resultados – Diagnósticos del neurodesarrollo</h3>
<p>Un niño con un trastorno del neurodesarrollo (TDN) se identifica por tener uno o más de los siguientes diagnósticos: trastorno del espectro autista (TEA), síndrome hipercinético de la infancia, epilepsia o convulsiones, trastornos del aprendizaje, encefalopatía y trastornos de tics. El trastorno del aprendizaje se identifica mediante el uso de los servicios del habla y el lenguaje, como se señala por la inclusión del código V57.3 en los registros de reclamaciones del individuo. Los códigos de diagnóstico de la CIE-9-MC para cada tipo de afección se enumeran en la Tabla 1.</p>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-33 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Fuente de datos y base de datos analítica</h3>
<p>Los datos utilizados en el estudio se obtuvieron de DEVEXI, una plataforma integrada de investigación médica y de salud para generar estudios epidemiológicos [24]. Los datos a nivel individual incluyen registros de procedimientos, medicamentos, códigos de diagnóstico, datos demográficos, reclamaciones médicas y dentales, costos de todos los procedimientos, tratamientos y medicamentos. Los datos a nivel de visita incluyen la Terminología de Procedimiento Actual (CPT), la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-9) y los Códigos Nacionales de Medicamentos (NDC).</p>
<p>Florida Medicaid es la cuarta población más grande de Medicaid en la nación. En 2019, aproximadamente 4 millones de floridanos estaban inscritos en Medicaid, lo que incluía el 63 por ciento de los partos y el 47 por ciento de los niños en el estado [25]. El conjunto de datos integrado de reclamaciones de Medicaid de Florida de DEVEXI incluye a todas las personas inscritas en Medicaid de Florida durante el período de 22 años comprendido entre el 1 de julio de 1990 y el 30 de junio de 2012.</p>
<p>Las personas en la base de datos no pueden ser identificadas personalmente y están representadas por un código alfanumérico único para rastrear y vincular registros entre proveedores y bases de datos. El identificador único permite que los datos de la misma persona se vinculen a través de múltiples visitas y múltiples proveedores, se integren y complementen con otros datos y se agrupen para generar nuevos estudios. Este identificador permite la no duplicación y evita el conteo múltiple de un individuo si el individuo tiene una condición específica pero tiene múltiples códigos de diagnóstico.</p>
<p>La plataforma DEVEXI cumple con la Ley de Portabilidad y Responsabilidad de Seguros Médicos de 1996 (HIPAA) y está certificada por cumplir con los requisitos de desidentificación de datos para la información médica protegida. También está certificado por Westat como compatible con las directrices del gobierno de EE. UU. para la desidentificación de datos, la seguridad de los datos y la seguridad de los datos, y cuenta con la tecnología de Amazon Redshift para ejecutar consultas analíticas complejas en la nube. El proceso de desidentificación de datos está de acuerdo con el documento de la Oficina de Derechos Civiles (OCR) de 2012 [26]. La OCR recomienda la eliminación de 18 tipos de identificadores de pacientes; Estos incluyen nombres, ubicaciones geográficas específicas, fechas pertinentes, números de teléfono, identificadores de vehículos, números de fax, identificadores de dispositivos, direcciones de correo electrónico, localizadores de recursos universales web, números de seguro social, direcciones de Protocolo de Internet (IP), números de registros médicos, identificadores biométricos, números de beneficiarios del plan de salud, fotografías de rostro completo, números de cuenta, otros números de identificación y números de certificado/licencia. La investigación reportada en este documento se basó en datos de reclamaciones de Medicaid, se llevó a cabo de acuerdo con todas las pautas y regulaciones relevantes, y no hubo ningún requisito de aprobación de la junta de revisión institucional y/o del comité de licencias ni de consentimiento informado.</p>
<p>En los siguientes apéndices se incluye información adicional sobre la creación de las variables de estudio que incluyen la reproducibilidad de los datos de Medicaid de Florida (Apéndice B), los pasos para generar cohortes (Apéndice C), la funcionalidad de secuenciación de eventos (Apéndice D), las tendencias de vacunación de Florida (Apéndice E), la identificación del autismo (Apéndice F), los códigos de no vacunación (Apéndice G) y la información de los componentes de la vacuna (Apéndice H).</p>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-32 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Estudio de la evolución y descripción de la población</h3>
<p>Los pasos tomados para construir la base de datos de Medicaid para Niños de Florida se muestran en la Figura 1. Los niños del estudio nacieron entre el 1 de enero de 1999 y el 31 de diciembre de 2002 y se inscribieron en Medicaid de Florida desde el nacimiento durante 9 años (hasta el 31 de diciembre de 2011). La selección de edad de 9 años es comparable al uso que hacen los CDC de niños de 8 años para monitorear la prevalencia de TEA [10].</p>
<p>La Figura 1 muestra que 47,155 niños (a término completo y prematuros) estuvieron completamente inscritos en Medicaid durante 9 años, según los datos de reclamaciones de Medicaid de Florida. De estos, 42,032 niños (89.1%) tenían registros de reclamaciones que mostraban uno o más encuentros relacionados con la vacunación (de procedimiento, diagnóstico o código de drogas) a los 9 años de edad. En el caso de 5.123 niños (10,9%) no hubo reclamaciones con códigos en relación con encuentros relacionados con la vacunación. Dentro de la población de estudio, 5.009 (10,6%) niños nacieron prematuros.</p>
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-20 wp-block-group-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13409" src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig1.80.png?resize=622%2C672&amp;ssl=1" sizes="(max-width: 622px) 100vw, 622px" srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig1.80.png?w=622&amp;ssl=1 622w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig1.80.png?resize=611%2C660&amp;ssl=1 611w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig1.80.png?resize=600%2C648&amp;ssl=1 600w" alt="" width="622" height="672" data-perfmatters-preload="" data-recalc-dims="1" /></figure>
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Figura 1.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Pasos para generar la población de estudio.</h3>
</div>
</div>
<p>Las tablas 2 a 5 muestran las características demográficas de los grupos de niños en el estudio. Las características incluyen el estado de nacimiento (a término y prematuro), el estado de vacunación, la raza y el sexo.</p>
<p>La Tabla 2 muestra que hubo muy poca variabilidad por año de nacimiento en el estado de vacunación, como se detectó utilizando los datos de reclamaciones de Medicaid de Florida. El porcentaje general de niños de 9 años no vacunados entre 1999 y 2011 fue del 10.9 % y varió de 10.0 a 11.3 % por año.</p>
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-22 wp-block-group-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-12820" src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab2.png?resize=1261%2C263&amp;ssl=1" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab2.png?w=1261&amp;ssl=1 1261w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab2.png?resize=660%2C138&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab2.png?resize=768%2C160&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab2.png?resize=1200%2C250&amp;ssl=1 1200w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab2.png?resize=600%2C125&amp;ssl=1 600w" alt="" width="1261" height="263" data-recalc-dims="1" /></figure>
<div class="wp-block-group is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-21 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 2.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Estado de vacunación por año de nacimiento de los niños de Medicaid de Florida nacidos entre 1999 y 2002 e inscritos continuamente desde el nacimiento hasta los 9 años.</h3>
</div>
</div>
<p>En la Tabla 3 se muestran los datos demográficos de la población de estudio relacionados con el estado de vacunación, el sexo y la raza. En general, el grupo de estudio incluyó una mayor proporción de hombres (53%) que de mujeres (47%), y los afroamericanos constituyeron el principal grupo racial (39%) en el estudio, así como el porcentaje más alto de niños no vacunados (15,8%).</p>
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 3.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Estado vacunal de la población de estudio por sexo y raza.<br />
<sub>Nota: Había 278 niños (0,6%) con un género y/o raza diferente a las categorías enumeradas. * Los números de hombres y mujeres se derivaron de los números en las categorías de raza por género que se muestran en la misma tabla.</sub></h3>
</div>
</div>
<p>Las tablas 4 y 5 muestran las características demográficas de los niños prematuros y nacidos a término en la población de estudio por raza, sexo y estado de vacunación. El grupo más numeroso de nacimientos prematuros fue el afroamericano (40%) (Tabla 4), lo que concuerda con la proporción de afroamericanos en la población estudiada. Los afroamericanos también constituyeron el grupo más grande de niños no vacunados (Tabla 5).</p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13258 perfmatters-lazy entered pmloaded" src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=783%2C421&amp;ssl=1" sizes="(max-width: 783px) 100vw, 783px" srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?w=783&amp;ssl=1 783w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=660%2C355&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=768%2C413&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=600%2C323&amp;ssl=1 600w" alt="" width="783" height="421" data-recalc-dims="1" data-src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=783%2C421&amp;ssl=1" data-srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?w=783&amp;ssl=1 783w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=660%2C355&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=768%2C413&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab4.00.png?resize=600%2C323&amp;ssl=1 600w" data-sizes="(max-width: 783px) 100vw, 783px" data-ll-status="loaded" /></figure>
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 4.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Población de estudio de nacimientos prematuros por estado de vacunación, sexo y raza. <sub>Nota: Había 23 niños (0,5%) con un género y/o raza diferente a las categorías enumeradas. * Los números de hombres y mujeres se derivaron de los números en las categorías de raza por género que se muestran en la misma tabla.</sub></h3>
</div>
</div>
<p>Las tablas 4 y 5 prácticamente no muestran diferencias demográficas entre los niños prematuros y los nacidos a término en cuanto al estado de vacunación, el sexo o la raza. Casi el 90 por ciento de los niños prematuros y nacidos a término fueron vacunados, el porcentaje de hombres fue ligeramente más alto que el de mujeres (53 por ciento) y el grupo racial/étnico más grande fue afroamericano (alrededor del 40 por ciento).</p>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13259 perfmatters-lazy entered pmloaded" src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=791%2C426&amp;ssl=1" sizes="(max-width: 791px) 100vw, 791px" srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?w=791&amp;ssl=1 791w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=660%2C355&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=768%2C414&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=600%2C323&amp;ssl=1 600w" alt="" width="791" height="426" data-recalc-dims="1" data-src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=791%2C426&amp;ssl=1" data-srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?w=791&amp;ssl=1 791w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=660%2C355&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=768%2C414&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab5.00.png?resize=600%2C323&amp;ssl=1 600w" data-sizes="(max-width: 791px) 100vw, 791px" data-ll-status="loaded" /></figure>
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 5.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Población del estudio de nacimientos a término por estado de vacunación, sexo y raza. <sub>Nota: Había 255 niños (0,6%) con un género y/o raza diferente a las categorías enumeradas. * Los números de hombres y mujeres se derivaron de los números en las categorías de raza por género que se muestran en la misma tabla.</sub></h3>
</div>
</div>
<p>En la Tabla 6 se muestra la distribución de varios NDD entre todos los niños inscritos en Medicaid, así como entre los niños nacidos prematuros y a término. Los datos muestran que una parte desproporcionada de la carga total de TDN recae en los niños nacidos prematuros. En general, el 2.6% de todos los niños de Medicaid de Florida fueron diagnosticados con TEA, en comparación con el 4.4% entre los nacidos prematuros. Un patrón similar de aumento de la carga en la proporción de niños prematuros en comparación con los nacidos a término se observa en otros NDD, con diferencias que van desde un 29% más alto en los niños prematuros para el síndrome hipercinético hasta un 210% más alto para la encefalopatía.</p>
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 6.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Diferencias porcentuales en los TDD en niños nacidos a término y prematuros.</h3>
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<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-31 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Análisis estadístico</h3>
<p>Para los Objetivos Específicos 1 y 2, se evaluaron las asociaciones entre la vacunación (es decir, las visitas que incluyeron la vacunación) y los NDD para determinar su significancia mediante los odds ratios de prevalencia y un IC del 95%. Los odds ratios describen la fuerza de la asociación entre dos variables categóricas medidas simultáneamente en un estudio transversal. Un odds ratio de 1,0 significa que las probabilidades de que ocurra un evento, por ejemplo, ser diagnosticado con TEA, son las mismas para el grupo vacunado (expuesto) y el grupo no vacunado (no expuesto); es decir, no hay asociación entre la vacunación y el TEA. Sin embargo, un odds ratio de 2,7 significa que las probabilidades de ser diagnosticado con TEA son 2,7 veces más altas en el grupo vacunado en comparación con el grupo no vacunado. Además, se calcularon las puntuaciones z. Una puntuación z describe qué tan lejos está un valor (como una razón de probabilidades) de la media. Una puntuación z de 0 significa que está en la media. En una curva de distribución normal, una puntuación z de 1 significa que el 68% de los datos se encuentran dentro de 1 desviación estándar; Una puntuación de 2 significa que el 95% se encuentra dentro de 2 desviaciones estándar, y una puntuación de 3 significa que el 99,7% se encuentra dentro de 3 desviaciones estándar de la media. Las puntuaciones Z por encima de 3,0 son muy inusuales.</p>
<p>Para el Objetivo 3, la asociación entre la vacunación (basada en diferentes niveles de visitas a la atención médica que incluían vacunas) y el TEA se probó en un diseño de estudio de cohorte retrospectivo. Los riesgos relativos (RR) de TEA se calcularon mediante pruebas de chi-cuadrado corregidas por Yates, para compensar las desviaciones de la distribución de probabilidad teórica, lo que resultó en una estimación más pequeña pero más conservadora para los siguientes niveles de comparación: 1) una visita de vacunación versus ninguna visita de vacunación; 2) de 1 a 4 visitas de vacunación (el número modal en la población del estudio) frente a ninguna visita de vacunación; 3) 5 o más visitas versus ninguna visita de vacunación; 4) 11 o más visitas (la mediana del número de visitas con vacunación en la población general de Medicaid), en comparación con una visita; y 5) 11 o más visitas versus ninguna visita de vacunación.</p>
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<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-31 wp-block-group-is-layout-flex">
<p>Dado que el 17 por ciento de los niños no tuvieron una visita al consultorio que incluyera códigos de facturación relacionados con la vacunación a la edad de 2 años, se decidió aumentar el rango de edad de vacunación a 5 años, lo que redujo el porcentaje de niños sin registro de vacunación al 11 por ciento. Así, se extrajeron los registros de los niños desde el nacimiento hasta los 5 años (60 meses) para registrar el número de consultas con vacunas, y de aquellos de 5 a 9 años (48 meses) para el diagnóstico de TEA. La secuencia de vacunación y TEA fue tal que la vacunación tuvo que ocurrir al menos un día antes del diagnóstico de TEA, y el diagnóstico tuvo que ser entre los 5 y los 9 años. Este intervalo de tiempo se estableció para determinar la asociación entre las visitas con vacunas desde el nacimiento hasta los 5 años de edad y los diagnósticos posteriores de TEA.</p>
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<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<h2 id="results" class="wp-block-heading has-body-font-family has-large-font-size">Resultados</h2>
<hr class="wp-block-separator alignwide has-text-color has-accent-5-color has-alpha-channel-opacity has-accent-5-background-color has-background is-style-default" />
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-56 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Objetivo específico 1: <strong>«Probar la hipótesis de que la vacunación se asocia con mayores probabilidades de NDD específicos (es decir, TEA, síndrome hipercinético, epilepsia o convulsiones, discapacidad de aprendizaje, encefalopatía y trastornos de tics)».</strong></h3>
<p>Las probabilidades de ser diagnosticado con estos NDD fueron significativamente más altas para los niños vacunados que para los no vacunados (Tabla 7). En general, el 27,8% de los niños vacunados en comparación con el 11% de los niños no vacunados habían sido diagnosticados con al menos un NDD (OR 3,12, IC del 95%: 2,85, 3,41; p &lt; 0,0001). Los odds ratios de prevalencia para los resultados oscilaron entre 2,7 y 6,8, lo que indica diferencias significativas en la probabilidad de ser diagnosticado con un NDD entre los niños vacunados y los no vacunados. Las puntuaciones z oscilaron entre 4,4 y 24,7 desviaciones estándar de la media, lo que también indica grandes diferencias en los resultados de los dos grupos de niños. En la Figura 2 se muestran los odds ratios de NDD según el estado de vacunación en niños de 9 años de Medicaid.</p>
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-41 wp-block-group-is-layout-flex">
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 7.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Resultados de salud del NDD según el estado de vacunación en niños de nueve años.</h3>
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Figura 2.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Odds ratios de NDD según el estado de vacunación en niños de 9 años de Medicaid.</h3>
</div>
</div>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-55 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Objetivo específico 2: <strong>«Probar la hipótesis de que el parto prematuro combinado con la vacunación se asocia con mayores probabilidades de NDD en comparación con el parto prematuro sin vacunación».</strong></h3>
<p>De los 5.009 niños nacidos prematuros, 4.492 (89,7%) estaban vacunados y 517 (10,3%) no estaban vacunados. En la Tabla 8 se indica que las probabilidades de ser diagnosticado con todos menos uno de los NDD (trastornos de tics) fueron significativamente más altas para los niños nacidos prematuros y vacunados que para los nacidos prematuros y no vacunados. De hecho, ningún recién nacido prematuro no vacunado fue diagnosticado posteriormente con un trastorno de tics. Entre los niños nacidos prematuros, los que fueron vacunados tenían probabilidades significativamente más altas de ser diagnosticados con NDD que los no vacunados: TEA (OR 3,14, IC 95%: 1,54, 6,39), síndrome hipercinético (OR 3,0, IC 95%: 2,25, 3,99), epilepsia o convulsiones (OR 4,17, IC 95%: 2,77, 6,28), trastornos del aprendizaje (OR 9,84, IC 95%: 3,14, 30,84) y encefalopatía (OR 7,12, IC 95%: 2,93, 17,31). En general, entre los niños nacidos prematuros, los niños vacunados tenían más del triple de probabilidades de haber sido diagnosticados con al menos un NDD en comparación con los no vacunados (39,9% vs. 15,7%, p &lt;0,0001; OR 3,58, IC 95%: 2,80, 4,57). Los odds ratios de prevalencia indicaron diferencias muy significativas en la probabilidad de diagnóstico de NDD entre los niños nacidos prematuros y vacunados frente a los nacidos prematuros y no vacunados. En la Figura 3 se muestran los odds ratios de NDD según el estado de vacunación en niños de 9 años de Medicaid nacidos prematuros.</p>
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<div class="wp-block-group is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-44 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 8.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">NDD según el estado de vacunación en niños de nueve años nacidos prematuros.</h3>
</div>
</div>
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-47 wp-block-group-is-layout-flex">
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<div class="wp-block-group is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-46 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Figura 3.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Odds ratios de NDD según el estado de vacunación en niños prematuros de Medicaid de 9 años.</h3>
</div>
</div>
<p>Por el contrario, como se muestra en la Tabla 9, aparte de una diferencia significativa en epilepsia o convulsiones (4,8% vs. 2,2%, p = 0,0003; OR 2,27, IC 95%: 1,45, 3,55), las diferencias en los NDD entre los niños prematuros no vacunados y los niños no vacunados nacidos a término fueron menores y no estadísticamente significativas: TEA (1,5% vs. 1%, p = 0,2505; OR 1,56, IC 95%: 0,73, 3,32), síndrome hipercinético (10% vs. 8,4%, p = 0,0937; OR 1,29, IC 95%: 0,96, 1,74), trastornos del aprendizaje (0,6% vs. 0,4%, p = 0,5820; OR 1,41, IC 95%: 0,42, 4,79), encefalopatía (1% vs. 0,5%, p = 0,1298 ; OR 2,13, IC 95%: 0,80, 5,68) y trastornos de tics (0% vs. 0,1%, p = 0,7958; OR 0,68, IC 95%: 0,04, 12,16). En resumen, mientras que los niños nacidos prematuros y vacunados tenían mayores probabilidades de ser diagnosticados con NDD que aquellos que no estaban vacunados, los niños nacidos prematuros y no vacunados generalmente tuvieron diferencias menores y no significativas en NDD en comparación con los niños no vacunados nacidos a término.</p>
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-49 wp-block-group-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13442 perfmatters-lazy entered pmloaded" src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=1162%2C547&amp;ssl=1" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?w=1162&amp;ssl=1 1162w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=660%2C311&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=768%2C362&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=600%2C282&amp;ssl=1 600w" alt="" width="1162" height="547" data-recalc-dims="1" data-src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=1162%2C547&amp;ssl=1" data-srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?w=1162&amp;ssl=1 1162w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=660%2C311&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=768%2C362&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1tab9.100.png?resize=600%2C282&amp;ssl=1 600w" data-sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" data-ll-status="loaded" /></figure>
<div class="wp-block-group is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-48 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 9.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">NDD en niños de nueve años no vacunados nacidos prematuros vs. nacidos a término.</h3>
</div>
</div>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-54 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Objetivo específico 3: <strong>«Probar la hipótesis de que el aumento del número de visitas a la vacunación se asocia con un mayor riesgo de TEA».</strong></h3>
<p>Un total de 41,033 niños tuvieron una o más visitas con vacunas antes de los 5 años de edad. En la Tabla 10 se muestra el número de niños con diferentes niveles de visitas a la vacunación a la edad de 5 años. Entre 6.040 y 6.057 niños de 5 años fueron clasificados como no vacunados. La figura 4 muestra la asociación entre el aumento del número de visitas a la vacunación y el diagnóstico de TEA.</p>
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-51 wp-block-group-is-layout-flex">
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<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Tabla 10.</h3>
<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
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<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-54 wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group paper-element is-vertical is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-51 wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-50 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Asociación entre el aumento del número de visitas a la vacunación y los diagnósticos de TEA entre los niños nacidos entre 1999 y 2002 e inscritos en Medicaid durante 9 años.<br />
<sub>Nota: Las diferencias en la tabla en el número de niños son menores (0,06% en vacunados y 0,3% en no vacunados), no cambian el tamaño de las proporciones y se deben a los pasos utilizados para generar el diseño del estudio de cohorte retrospectivo en DEVEXI (Apéndices C y D).</sub></h3>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-12834 perfmatters-lazy entered pmloaded" src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1662%2C733&amp;ssl=1" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?w=1662&amp;ssl=1 1662w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=660%2C291&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1280%2C565&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=768%2C339&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1536%2C677&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1200%2C529&amp;ssl=1 1200w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=600%2C265&amp;ssl=1 600w" alt="" width="1662" height="733" data-recalc-dims="1" data-src="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1662%2C733&amp;ssl=1" data-srcset="https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?w=1662&amp;ssl=1 1662w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=660%2C291&amp;ssl=1 660w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1280%2C565&amp;ssl=1 1280w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=768%2C339&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1536%2C677&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=1200%2C529&amp;ssl=1 1200w, https://i0.wp.com/publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1fig4.png?resize=600%2C265&amp;ssl=1 600w" data-sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" data-ll-status="loaded" /></figure>
<div class="wp-block-group is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-52 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Figura 4.</h3>
<h3 class="wp-block-heading has-text-align-left has-medium-font-size">Riesgos relativos del diagnóstico de TEA y aumento del número de consultas que incluyeron vacunas.</h3>
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<p>Primera comparación: Los niños con una sola visita que incluyó vacunas (N=6.816) tenían 1,7 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados de TEA que los niños no vacunados (N=6.043) (1,5% vs 0,9%, p = 0,0019; IC 95%: 1,21, 2,35) (Tabla 10). La edad media en la consulta fue de un año y dos semanas, y la edad media de diagnóstico de TEA fue de 6 años y 5,3 meses.</p>
<p>Segunda comparación: Los niños con 1-4 visitas a la vacunación (50,5% de los vacunados, N=20.727) tenían 1,9 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que los no vacunados (1,7% frente a 0,9%, p = &lt; 0,0001; IC 95%: 1,46, 2,59).</p>
<p>Tercera comparación: Los niños con 5 o más visitas a la vacunación (49,5% de los vacunados, N=20.306) tenían 2,7 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que los no vacunados (2,4% frente a 0,9%, p &lt; 0,0001; IC 95%: 2,07, 3,64).</p>
<p>Cuarta comparación: Los niños con 11 o más visitas (1,8% de los niños vacunados, N=738) tenían 2,8 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que aquellos con una sola visita de vacunación (4,1% frente a 1,4%, p &lt;0,0001; IC 95%: 1,89, 4,22). Entre los que tuvieron 11 o más visitas de vacunación, la edad promedio de la visita de vacunación fue de 3 años y 9 meses, el número promedio de visitas fue de 11.7 y la edad promedio del diagnóstico de TEA fue de 6 años y 4.3 meses.</p>
<p>Quinta comparación: Los niños con 11 o más visitas para vacunarse tenían 4,4 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que los niños no vacunados (4,0% frente a 0,9%, p &lt; 0,0001; RR 4,4, IC 95%: 2,85, 6,84).</p>
<p>En resumen, el aumento del número de consultas médicas para las vacunas se asoció con aumentos significativos en la probabilidad de diagnóstico de TEA (Tabla 10).</p>
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<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<h2 id="discussion" class="wp-block-heading has-body-font-family has-large-font-size">Discusión</h2>
<hr class="wp-block-separator alignwide has-text-color has-accent-5-color has-alpha-channel-opacity has-accent-5-background-color has-background is-style-default" />
<p>Con base en los registros de 47,155 niños inscritos en el programa Medicaid de Florida desde 1999 hasta 2011, los resultados de este estudio proporcionan evidencia de asociaciones significativas entre las visitas para vacunas y los diagnósticos de trastornos del desarrollo neurológico (NDD). Los niños vacunados tenían significativamente más probabilidades que los no vacunados de haber sido diagnosticados con TEA, síndrome hipercinético, trastornos del aprendizaje, epilepsia o convulsiones, encefalopatía y trastornos de tics, con odds ratios que oscilaban entre 2,7 para el TEA, 5,2 para la encefalopatía y 6,3 para los trastornos de tics.</p>
<p>El parto prematuro junto con la vacunación se asoció con un aumento significativo de las probabilidades de todos los NDD en comparación con las de los recién nacidos prematuros no vacunados. Por el contrario, los niños nacidos prematuros y no vacunados tuvieron diferencias generalmente menores y estadísticamente insignificantes en los NDD en comparación con los niños nacidos a término y no vacunados, excepto por epilepsia o convulsiones. Estas observaciones sugieren que los recién nacidos prematuros pueden ser especialmente susceptibles a las lesiones causadas por la vacunación y a las posibles consecuencias adversas a largo plazo.</p>
<p>La posibilidad de efectos adversos de la vacunación en los recién nacidos prematuros puede haber quedado oscurecida por la importancia primordial que se atribuye a las vacunas para prevenir las infecciones neonatales. Sobre la base de la supuesta seguridad de la vacunación, los recién nacidos prematuros se vacunan en el mismo horario que los niños nacidos a término [27]. Por lo tanto, la asociación entre el parto prematuro y el NDD [28, 29] podría deberse en parte a las vacunas que lo acompañan y no al parto prematuro en sí.</p>
<p>El aumento del número de vacunas se asoció con un aumento significativo del riesgo de TEA. Los niños con una sola visita de vacunación tenían 1.7 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que los no vacunados, mientras que aquellos con 11 o más visitas tenían 4.4 veces más probabilidades de haber sido diagnosticados con TEA que aquellos sin ninguna visita. El aumento del riesgo de TEA asociado con el número de consultas para vacunarse sugiere que algún componente o componentes de las vacunas tienen efectos adversos progresivos.</p>
<p>Los estudios no han reportado diferencias significativas en las tasas de TEA entre los niños que recibieron vacunas específicas y los que no las recibieron [17]. Dado el actual calendario de vacunación ampliado y acelerado, un vínculo entre la vacunación y los TEA podría deberse al impacto acumulativo de todas las vacunas anteriores en lugar de a una vacuna específica por sí sola. Los TEA y otros trastornos del espectro adverso pueden ser desencadenados por la última vacuna administrada o por una o más de una serie de vacunas.</p>
<p>La ciencia de las vacunas se ha centrado en la protección contra patógenos específicos y vacunas específicas, mientras que el impacto general del calendario de vacunación en la salud de los niños no se ha explorado. Los resultados de este estudio se suman a un creciente cuerpo de evidencia que genera preocupaciones sobre la seguridad del calendario de vacunación actual y su posible contribución al aumento de las tasas de trastornos del neurodesarrollo.</p>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-59 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Fortalezas del estudio</h3>
<p>Las fortalezas de este estudio incluyen: 1) la representatividad relacionada con las tasas de NDD y nacimientos prematuros; 2) control de factores de confusión; 3) acceso a códigos completos de vacunación; 4) edad de vacunación y diagnóstico de NDD; 5) contar el número de visitas para las vacunas; 6) el intervalo entre la vacunación y el diagnóstico de NDD; y 7) uso de un conjunto de datos novedoso.</p>
<p>1. Representatividad en cuanto a NDD y tasas de nacimientos prematuros. El gran tamaño de la población de estudio (N=47.155) refuerza la significación estadística de las asociaciones observadas. Los datos son consistentes con los resultados de la evaluación preliminar y la validación realizadas por el sistema de consultas del Departamento de Salud de Florida. Entre los 200,000 niños nacidos de residentes de Florida cada año entre 1999 y 2011, alrededor de 20,000 niños (10%) nacieron prematuros. De manera similar, el 10.6% (5,009/47,155 nacimientos) de la población del estudio de Medicaid de Florida nació prematuramente. El 89,1% (42.032/47.155) de todos los niños de la población estudiada fueron vacunados (Tabla 2), al igual que el 89,7% de los niños nacidos prematuros (Tabla 4). La prevalencia de al menos uno de los TDN enumerados (TEA, TDAH, trastornos del aprendizaje, epilepsia/convulsiones, encefalopatía y trastornos de tics) comprendió el 26% de la población estudiada (12.261/47.155) (Tabla 7). Un estudio de cohorte reciente [9] basado en 2 millones de niños con seguro público inscritos al nacer, mostró que el 24% había recibido un diagnóstico de uno o más NDD a la edad de 8 años. La prevalencia de NDD en la población de Medicaid de Florida (Tabla 7) tiende a ser más alta en comparación con la población no hospitalaria de Florida y la población de EE. UU. en general. Según un informe de 2012 de la Universidad de Florida [30], un mayor número de niños en riesgo (basado en una puntuación de cuatro o más puntos en la herramienta de detección infantil Healthy Start) nacen en Medicaid que en organizaciones que no son de Medicaid y, por lo tanto, necesitan una mayor evaluación para detectar problemas de desarrollo.</p>
<p>2. Control de factores de confusión. Los posibles factores de confusión para las conclusiones del estudio incluyen la edad, el sexo y las anomalías congénitas. Los resultados se ajustan por edad limitando el grupo de edad de los niños desde el nacimiento hasta los 9 años (108 meses). Los grupos de niños vacunados y no vacunados son comparables en género, con una mayor proporción de hombres (53%) que de mujeres (47%). Aunque el estudio no pudo excluir a niños con anomalías congénitas debido a dificultades técnicas, como se explica en el Apéndice J # 7, es poco probable que la presencia de niños con anomalías congénitas influyera en los hallazgos del estudio. Esto se debe al gran tamaño de la población de estudio (47.155) y al pequeño porcentaje de niños afectados por estas condiciones. Por ejemplo, en 2003 solo 377 (0.5%) niños nacieron e inscritos en Medicaid de Florida con estas condiciones congénitas: síndrome de X frágil, esclerosis tuberosa, síndrome de Angelman/otras anomalías congénitas especificadas, síndrome de Down, síndrome de DiGeorge, neurofibromatosis tipo 1 y 2, síndrome de Prader-Willi y síndrome de rubéola congénita. Esto se ve respaldado por los datos de Dinamarca [31], que muestran que solo un pequeño porcentaje de niños se ven afectados por estas condiciones (955/663.236 = 0,1%).</p>
<p>3. Acceso a códigos completos de vacunación. En una fase temprana del análisis de datos, el 22% de los niños nacidos en 2004 e inscritos en Medicaid de Florida en el primer año no tenían registro de vacunación. No estaba claro hasta qué punto esto se debía a la falta de acceso por parte de DEVEXI a los códigos de procedimiento de la vacuna para pacientes hospitalizados de la CIE-9. Sin embargo, un análisis de los datos de Medicaid de Florida realizado por los Geiers [32], realizado utilizando el conjunto de todos los códigos para definir las vacunas MMR (incluidos los códigos de procedimiento de vacunación para pacientes hospitalizados de la CIE-9), reveló que estos códigos tendrían un efecto mínimo en el porcentaje de niños sin registro de vacunación. En este estudio, el uso de una lista completa de códigos de vacunas ha ayudado a mejorar la precisión de los resultados. El uso de un conjunto más restringido de códigos, basado en el calendario de vacunación recomendado, o solo un número limitado de códigos, podría haber comprometido el análisis al reducir el número de niños vacunados.</p>
<p>4. Antigüedad de las vacunas y los NDD. En la mayoría de las situaciones, las vacunas preceden al diagnóstico de NDD, y la primera vacuna (hepatitis B) se recomienda para el día del nacimiento, y la mayoría de las vacunas posteriores en el primer año son seguidas por menos en el segundo año. En Medicaid, el 17% de los niños no tenían registro de vacunación a los dos años de edad. Además, solo el 44 por ciento de los niños tuvieron cuatro o más visitas con las vacunas a los dos años de edad. La edad promedio de documentación del diagnóstico de TEA en Medicaid es de más de 5 años. Por estas razones, los dos primeros objetivos del estudio analizaron a todos los niños desde el nacimiento hasta los 9 años de edad para documentar las vacunas y los diagnósticos de NDD (todos los NDD enumerados generalmente se diagnostican antes de los nueve años de edad). Para el tercer objetivo del estudio, se analizaron los datos de todos los niños desde el nacimiento hasta los cinco años que recibieron al menos una o más visitas con vacunas (n=41.033), y desde los cinco hasta los nueve años para un diagnóstico de TEA. Los cuatro años menos de seguimiento en la documentación de una visita con vacunas (Tabla 7 y Tabla 10) aumentaron el número de niños no vacunados en un 18% (6.043 / 5.123) y redujeron los diagnósticos de TEA en un 0,7% (2,6% frente a 1,9%). Sin embargo, el aumento de niños no vacunados (que de hecho están vacunados pero clasificados erróneamente como no vacunados) tiene un efecto mínimo en los resultados generales del estudio, con una diferencia en las proporciones de TEA de solo el 0,2%: 1,1% frente al 0,9% y 98,9% frente al 99,1% (véanse las tablas 6 y 10).</p>
<p>5. Conteo de números de vacunas. El tercer y último objetivo fue probar la hipótesis de que recibir un número creciente de vacunas se asocia con un mayor riesgo de diagnóstico de TEA. Dado que no hay datos disponibles a nivel individual sobre la cantidad de vacunas específicas, los niños vacunados se definen como aquellos que tuvieron alguna visita de atención médica con una o más vacunas, según las afirmaciones de Medicaid de Florida. Una visita con la vacuna es un reclamo de facturación con al menos un código relacionado con la vacuna registrado en el registro médico de un paciente en un día determinado. Las vacunas administradas a los bebés en Medicaid se identifican mediante códigos CPT, códigos ICD-9 CM o NDC, que son utilizados por los proveedores para la facturación y el reembolso. Se utilizaron códigos de vacunación para los tres objetivos del estudio. Cualquier código de vacuna era suficiente para etiquetar a un niño como vacunado. El calendario recomendado hasta los dos años de edad en 1999 incluía 16 dosis de 6 vacunas. Inicialmente, se planeó comparar las tasas de los NDD seleccionados en tres grupos de vacunación como método de puntuación: a) aquellos sin vacunas, sobre la base de la ausencia de cualquier código de vacunación; b) los que se encuentran en el percentil 10 más bajo de vacunación; y c) los que se encuentran en el percentil 10 más alto de los códigos de vacunación. A pesar de que podría haber una cantidad mínima de clasificación errónea en los grupos (por ejemplo, con algunos niños vacunados en el grupo «no vacunado»), se esperaba que este análisis mostrara diferencias significativas entre los grupos en las tasas de los NDD seleccionados, si existieran. Sin embargo, el recuento medio de vacunas en las estadísticas resumidas de DEVEXI fue muy bajo: alrededor de 2,5 a la edad de un año y 2,9 a la edad de dos años. Investigaciones posteriores revelaron que la razón del bajo número de vacunas era que el recuento se refería a las visitas/citas médicas que tenían al menos un código de vacunación. Por lo tanto, se modificó el plan de análisis para evaluar diferentes niveles de «visitas con una o más vacunas» en lugar de un método de puntuación de los códigos de vacunación basado en un calendario.</p>
<p>6. Intervalo de tiempo entre las visitas con las vacunas y los diagnósticos de TEA. Un intervalo de tiempo no es aplicable a todos los objetivos de la investigación. Para el análisis de «dosis-respuesta» (Objetivo 3), se establece un intervalo de tiempo apropiado para mostrar el efecto de múltiples visitas con vacunas en los resultados. La literatura científica es limitada sobre el tema de los eventos adversos a las vacunas, especialmente sobre el intervalo de tiempo entre la vacunación y los resultados adversos. Un niño recibe múltiples vacunas en los primeros años de vida y un evento adverso puede diagnosticarse de inmediato o en el transcurso de meses. Limitar el intervalo de tiempo a días o semanas podría excluir a los niños que son diagnosticados mucho después de las exposiciones.</p>
<p>7. Uso de un conjunto de datos novedoso. Los autores fueron los primeros usuarios en probar y operar la versión inicial de DEVEXI (Comunicación personal de Mitch Praver, cofundador de DEVEXI, 19/07/2018). El equipo de DEVEXI fue útil para introducir a los autores en el sistema y proporcionó asistencia técnica en la investigación.</p>
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<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family"><strong>Limitaciones del estudio</strong></h3>
<p>Estos incluyen: 1) Reclamaciones de facturación de Medicaid como herramienta de investigación; 2) Validación de la aceptación de la vacuna; 3) Falta de representatividad geográfica; y 4) Falta de acceso pleno a la base de datos propietaria.</p>
<p>1. Medicaid como base de datos de reclamaciones de facturación tiene limitaciones como herramienta de investigación. Dado que los datos de las reclamaciones no son registros médicos, podría haber errores de codificación que den lugar a que algunos niños se clasifiquen erróneamente en términos de diagnósticos. Por ejemplo, aunque la vacuna contra la hepatitis B se recomienda y se administra el día del nacimiento, la primera fecha de una visita con la vacuna contra la hepatitis B puede ser varios días después del día del nacimiento. En la población del estudio, la primera fecha de una visita de vacunación (principalmente para la vacunación contra la hepatitis B) sería teóricamente el 1 de enero de 1999, pero la primera fecha de vacunación en Florida Medicaid se registra varios días después del día del nacimiento. Teniendo en cuenta esta limitación, para el Objetivo 3 se estableció el intervalo de tiempo desde el nacimiento hasta los 5 años para determinar la asociación entre las visitas con las vacunas y los diagnósticos posteriores de TEA.</p>
<p>2. Validación de la aceptación de la vacuna. Dado que los informes de las vacunas administradas en Florida en el registro centralizado de inmunización son voluntarios, es difícil verificar la exactitud de la proporción de niños completamente no vacunados en Medicaid. La enumeración del grupo de niños no vacunados por completo fue una prioridad clave para el estudio. Las preguntas fueron: ¿Existen códigos específicos para las personas que no se vacunan y, de ser así, cuántos niños se identifican como no vacunados? ¿Hay niños que se clasifican incorrectamente como no vacunados debido a la ausencia de registros de vacunación en Medicaid? Se identificó una serie de códigos CIE-9 que representan a niños que no fueron vacunados por razones específicas (de V64.0 a V64.09, Apéndice G). Sin embargo, estos códigos de no vacunación no fueron útiles para identificar a los niños no vacunados. En cuanto a los cinco códigos relativos a las vacunaciones no realizadas por razones no médicas (V64.00, V64.05, V64.06, V64.07, V64.09), hubo 574 niños nacidos entre 1999 y 2010 para los que uno de estos cinco códigos se había utilizado en la infancia (no hubo rechazos a las vacunas por motivos religiosos). Entre estos niños, algunos recibieron otras vacunas en la misma visita; Algunos visitaron por trauma u otras emergencias médicas, y se rechazó una vacuna en particular, por lo que se utilizó el código de rechazo. Es posible que algunos de los 574 que se negaron también hayan recibido vacunas antes o después de la fecha de un código de no vacunación.</p>
<p>En cuanto a la posible imposibilidad de capturar todas las vacunas administradas, la tasa de niños no vacunados en esta muestra es alta en comparación con otros grupos y promedios nacionales. Un factor que complica la clasificación de los niños en Medicaid como vacunados es determinar las vacunas administradas fuera del sistema de Medicaid a través del Programa de Vacunas para Niños de la Florida (VFC) y el Programa de Seguro Médico para Niños de la Florida (CHIP). Es posible que algunas de estas vacunas no estén documentadas en los datos de reclamaciones de Medicaid (Apéndice I). La clasificación errónea del estado de vacunación podría ocurrir si los niños de Medicaid fueron vacunados en un sitio que no produciría datos capturados en los sistemas de datos de reclamaciones de Medicaid, incluidos proveedores médicos privados que no son de Medicaid, escuelas, clínicas gratuitas o farmacias. Una encuesta telefónica federal de familias de Florida realizada cada año (Governor&#8217;s Task Force Report, 2008) sobre los trastornos del espectro autista sugirió que alrededor del uno por ciento de todos los niños de 2 años en Florida no están vacunados [33]. Los hijos de padres con niveles educativos más bajos, ingresos y acceso a servicios de salud, además de aquellos con contraindicaciones médicas, tienden a recibir menos vacunas. Los niños no vacunados son un grupo inferido porque no hay un código médico en los datos de reclamaciones para identificarlos. Por lo tanto, los vacunados, según los códigos, se definen como el grupo expuesto, y los niños del resto de la cohorte se clasifican como no expuestos o no vacunados. También significa que si se omite un código, pero resulta ser un código común, los niños se clasifican erróneamente como no vacunados. A medida que aumenta el número de años de inscripción en Medicaid desde el nacimiento, disminuye el número de niños no vacunados. Una lista completa de códigos de vacunación y la inscripción continua de niños de hasta nueve años ayudaron a reducir la clasificación errónea de niños vacunados en niños no vacunados. De la población de estudio de 47.155 niños de nueve años, el 10,9% (5.123) no estaban vacunados (Tabla 3).</p>
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<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-58 wp-block-group-is-layout-flex">
<p>3. Falta de representatividad geográfica. A pesar de la gran cantidad de niños en el conjunto de datos, es posible que estos resultados no sean generalizables a todos los niños de EE. UU. o representativos de los niños de Medicaid en otros estados de EE. UU. Por lo tanto, se debe considerar cuidadosamente la generalización de los resultados a las poblaciones que no se incluyeron en este conjunto de datos.</p>
<p>4. Falta de acceso completo a la base de datos propietaria. Por varias razones, el acceso continuo a la base de datos propietaria de DEVEXI estaba limitado y afectaba nuestra capacidad para realizar análisis de validación adicionales.</p>
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<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<h2 id="conclusion" class="wp-block-heading has-body-font-family has-large-font-size">Conclusión</h2>
<hr class="wp-block-separator alignwide has-text-color has-accent-5-color has-alpha-channel-opacity has-accent-5-background-color has-background is-style-default" />
<p>Los hallazgos de este estudio de niños inscritos en el programa Medicaid de Florida entre 1999 y 2011 incluyen los siguientes:</p>
<p>1. Los niños vacunados tenían significativamente más probabilidades que los niños no vacunados de ser diagnosticados con los siguientes NDD: TEA, síndrome hipercinético de la infancia, epilepsia o convulsiones, encefalopatía, trastornos de tics y trastornos del aprendizaje.</p>
<p>2. El aumento del número de consultas sanitarias que incluían una o más vacunas se asoció con un mayor riesgo de diagnóstico de TEA, lo que sugiere una relación dosis-respuesta.</p>
<p>3. El parto prematuro y la vacunación aumentaron las probabilidades de ser diagnosticado con todos los NDD medidos, más allá de los efectos observados solo para el parto prematuro y la vacunación sola.</p>
<p>4. Los niños nacidos prematuros y no vacunados no tenían más probabilidades que los niños nacidos a término y no vacunados de ser diagnosticados con TEA, síndrome hipercinético, encefalopatía, trastornos de tics y trastornos del aprendizaje. Sin embargo, tenían mayores probabilidades de convulsiones o epilepsia.</p>
<p>Los resultados de este estudio se suman a un creciente cuerpo de evidencia que sugiere que la vacunación puede estar asociada con un aumento significativo de las probabilidades de diversas afecciones médicas, incluidas las NDD. La evidencia acumulada hasta la fecha sugiere que la vacunación puede precipitar resultados adversos no deseados y que la exposición acumulativa a las vacunas, especialmente en recién nacidos prematuros, puede estar asociada con resultados neurológicos adversos. Se siguen añadiendo nuevas vacunas al calendario de vacunación infantil recomendado por el gobierno federal bajo el supuesto de que no tendrán ningún efecto sobre la salud más que la protección contra los patógenos objetivo. Sin embargo, los hallazgos de este estudio sugieren que la vacunación sistemática puede estar asociada con la aparición de NDD en la primera infancia. Estos resultados señalan una necesidad urgente de investigación para identificar los mecanismos biológicos y las posibles relaciones causales entre las vacunas individuales, o combinaciones de vacunas, y los factores de riesgo genéticos, epigenéticos, ambientales y otros factores de riesgo biológicos asociados con los NDD. Mientras tanto, las adiciones planificadas al cronograma deben retrasarse hasta que se completen las investigaciones para determinar la seguridad de su impacto en la salud general de los niños.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTORES:</strong> Anthony R. Mawson y Binu Jacob. Chalfont Research Institute, Jackson, Mississippi. 23/01//2025. Revisado por pares. <strong>ORIGINAL:</strong> <a href="https://publichealthpolicyjournal.com/vaccination-and-neurodevelopmental-disorders-a-study-of-nine-year-old-children-enrolled-in-medicaid/">Vacunación y trastornos del neurodesarrollo: un estudio de niños de nueve años inscritos en Medicaid &#8211; Science, Public Health Policy and the Law</a></p>
</div>
<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<h2 id="acknowledgments" class="wp-block-heading has-body-font-family has-large-font-size">Reconocimientos</h2>
<hr class="wp-block-separator alignwide has-text-color has-accent-5-color has-alpha-channel-opacity has-accent-5-background-color has-background is-style-default" />
<p class="has-body-font-family has-medium-font-size"><strong>Contribuciones de los autores: </strong>Conceptualización: A.R.M. y B.J.; metodología: A.R.M., B.J.; análisis formal: B.J.; Redacción del borrador original: A.R.M., B.J.; redacción, revisión y edición: A.R.M., B.J.; administración de proyectos, A.R.M.; adquisición de fondos, A.R.M. Ambos autores han leído y están de acuerdo con la versión publicada del manuscrito.</p>
<p class="has-body-font-family has-medium-font-size"><strong>Financiación: </strong>Esta investigación fue financiada por el Centro Nacional de Información sobre Vacunas (<a href="https://www.nvic.org/" rel="noopener">NVIC.org</a>). El costo de publicación de este estudio fue parcialmente compensado por el Centro Nacional de Información sobre Vacunas (<a href="https://www.nvic.org/" rel="noopener">NVIC.org</a>) y por el IPAK (<a href="https://www.ipaknowledge.org/" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://www.ipaknowledge.org">ipaknowledge.org</a>).</p>
<p class="has-body-font-family has-medium-font-size"><strong>Conflictos de interés: </strong>Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. El financiador no tuvo ningún papel en el diseño del estudio, en la recopilación, análisis o interpretación de los datos, en la redacción del manuscrito ni en la decisión de publicar los resultados.</p>
<p class="has-body-font-family has-medium-font-size"><strong>Declaración de la Junta de Revisión Institucional:</strong> El estudio no requirió aprobación ética.</p>
</div>
<div class="wp-block-group subsection paper-element is-vertical is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-63 wp-block-group-is-layout-flex">
<h3 class="wp-block-heading has-body-font-family">Expedientes complementarios</h3>
<p>Apéndices disponibles para descargar en <a href="https://publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1Mawson_Vaccination_and_NDDs_appendices.docx">https://publichealthpolicyjournal.com/wp-content/uploads/2025/01/V6E1Mawson_Vaccination_and_NDDs_appendices.docx</a></p>
</div>
<div class="wp-block-group section is-layout-flow wp-block-group-is-layout-flow">
<h2 id="references" class="wp-block-heading has-body-font-family has-large-font-size">Referencias</h2>
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</div>
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</div>
<hr class="wp-block-separator alignwide has-text-color has-accent-5-color has-alpha-channel-opacity has-accent-5-background-color has-background is-style-default" />
<div id="ref-1" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>1</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Calendario de vacunación desde el nacimiento hasta los 18 años. Calendario de vacunación del niño y adolescente por edad. Recomendaciones para menores de 18 años, Estados Unidos, 2023. <a href="https://www.cdc.gov/vaccines/hcp/imz-schedules/child-adolescent-age.html" rel="nofollow">https://www.cdc.gov/vaccines/hcp/imz-schedules/child-adolescent-age.html</a></p>
</div>
<div id="ref-2" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>2</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (1983). Calendario recomendado para la inmunización activa de lactantes y niños normales, 1983. <a href="https://www.cdc.gov/vaccines/schedules/images/schedule1983s.jpg" rel="nofollow">https://www.cdc.gov/vaccines/schedules/images/schedule1983s.jpg</a></p>
</div>
<div id="ref-3" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>3</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Cainelli E, Bisiacchi P. Trastornos del neurodesarrollo: pasado, presente y futuro. Niños (Basilea). 24 de diciembre de 2022; 10(1):31. doi: 10.3390/niños10010031. PMID: 36670582; PMCID: PMC9856894. <a href="https://doi.org/10.3390/children10010031" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.3390/children10010031">https://doi.org/10.3390/children10010031</a></p>
</div>
<div id="ref-4" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>4</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Wolff JJ, Piven J. Predicción del autismo en la infancia. J Am Acad, Psiquiatría Infanto-Juvenil. Agosto de 2021; 60(8):958-967. doi: 10.1016/j.jaac.2020.07.910. Epub 5 de noviembre de 2020. PMID: 33161062; PMCID: PMC8158398. <a href="https://doi.org/10.1016/j.jaac.2020.07.910" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1016/j.jaac.2020.07.910">https://doi.org/10.1016/j.jaac.2020.07.910</a></p>
</div>
<div id="ref-5" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>5</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Conklin L, Hviid A, Orenstein WA, Pollard AJ, Wharton M, Zuber P. Problemas de seguridad de las vacunas a principios del siglo XXI. BMJ Glob Salud. mayo de 2021; 6(Supl 2):e004898. doi: 10.1136/bmjgh-2020-004898. PMID: 34011504; PMCID: PMC8137241. <a href="https://doi.org/10.1136/bmjgh-2020-004898" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1136/bmjgh-2020-004898">https://doi.org/10.1136/bmjgh-2020-004898</a></p>
</div>
<div id="ref-6" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>6</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Rice C et al. Prevalencia de los trastornos del espectro autista: red de monitoreo del autismo y las discapacidades del desarrollo, seis sitios, Estados Unidos, 2000. Resúmenes de vigilancia del MMWR. 9 de febrero de 2007 / 56(SS01);1-11. <a href="https://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/ss5601a1.htm" rel="nofollow">https://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/ss5601a1.htm</a></p>
</div>
<div id="ref-7" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>7</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Zablotsky B, Black LI, Maenner MJ, Schieve LA, Danielson ML, Bitsko RH, Blumberg SJ, Kogan MD, Boyle CA. Prevalencia y tendencias de discapacidades del desarrollo entre niños en los EE. UU.: 2009-2017. Pediatría 2019; 144(4):E20190811.</p>
</div>
<div id="ref-8" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>8</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Zablotsky B, Black LI. Prevalencia de niños de 3 a 17 años con discapacidades del desarrollo, por urbanicidad: Estados Unidos, 2015-2018. Informes Nacionales de Estadísticas de Salud, Número 139, 19 de febrero de 2020. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.</p>
</div>
<div id="ref-9" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>9</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Straub L, Bateman BT, Hernandez-Díaz S, York C, Lester B, Wisner KL, McDougle CJ, Pennell PB, Gray KJ, Zhu Y, Suárez EA, Mogun H, Huybrechts KF. Trastornos del desarrollo neurológico entre niños con seguro público o privado en los Estados Unidos. JAMA Psychiatry, 5 de enero de 2022. DOI: 10.1001/jamapsychiatry.2021.3815. <a href="https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2021.3815" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2021.3815">https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2021.3815</a></p>
</div>
<div id="ref-10" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>10</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Maenner MJ, Warren Z, Williams AR, et al. Prevalencia y características del trastorno del espectro autista entre niños de 8 años — Red de Monitoreo del Autismo y las Discapacidades del Desarrollo, 11 sitios, Estados Unidos, 2020. MMWR Vigilancia Summ 2023; 72(No. SS-2):1–14. doi:10.15585/mmwr.ss7202a1. <a href="https://doi.org/10.15585/mmwr.ss7202a1" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.15585/mmwr.ss7202a1">https://doi.org/10.15585/mmwr.ss7202a1</a></p>
</div>
<div id="ref-11" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>11</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Wright J. Las verdaderas razones por las que las tasas de autismo han aumentado en los EE. UU. Sci Am 2017; 3 de marzo. <a href="https://www.scientificamerican.com/article/the-real-reasons-autism-rates-are-up-in-the-u-s/" rel="nofollow">https://www.scientificamerican.com/article/the-real-reasons-autism-rates-are-up-in-the-u-s/</a> (consultado el 9 de febrero de 2022).</p>
</div>
<div id="ref-12" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>12</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">von Ehrenstein OS, Ling C, Cui X, Cockburn M, Park AS, Yu F, Wu J, Ritz B. Exposición prenatal e infantil a pesticidas ambientales y trastorno del espectro autista en niños: estudio de casos y controles basado en la población. BMJ. 20 de marzo de 2019; 364:l962. doi: 10.1136/bmj.l962. Fe de erratas en: BMJ. 25 de junio de 2019; 365:L4032. <a href="https://doi.org/10.1136/bmj.l962" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1136/bmj.l962">https://doi.org/10.1136/bmj.l962</a></p>
</div>
<div id="ref-13" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>13</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (2022a). Cobertura de vacunación con vacunas seleccionadas y tasas de ex-emp entre los niños en kindergarten &#8211; Estados Unidos, año escolar 2020-21. Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad 22 de abril de 2022; 71(15: 561-568. <a href="https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/71/wr/mm7116a1.htm" rel="nofollow">https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/71/wr/mm7116a1.htm</a></p>
</div>
<div id="ref-14" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>14</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Hinman AK, Orenstein WA, Schuchat A. Enfermedades prevenibles por vacunación, inmunizaciones y MMWR &#8211; 1961-2011. Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad 7 de octubre de 2011; 69(04): 49-57. <a href="https://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/su6004a9.htm" rel="nofollow">https://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/su6004a9.htm</a></p>
</div>
<div id="ref-15" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>15</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Offit PA, Quarles J, Gerber MA, Hackett CJ et al. Abordar las preocupaciones de los padres: ¿las vacunas múltiples abruman o debilitan el sistema inmunológico del bebé? Pediatría. Enero de 2002; 109(1):124-9. doi: 10.1542/peds.109.1.124. <a href="https://doi.org/10.1542/peds.109.1.124" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1542/peds.109.1.124">https://doi.org/10.1542/peds.109.1.124</a></p>
</div>
<div id="ref-16" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>16</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Gidengil C, Goetz MB, Maglione M et al. Seguridad de las vacunas utilizadas para la inmunización de rutina en los Estados Unidos: una actualización. Revista de Efectividad Comparativa Nº 244. Preparado por el Centro de Práctica Basada en la Evidencia del Sur de California bajo el Contrato No. 290-2015-00010-I. Publicación AHRQ No. 21-EHC024. Rockville, MD: Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica; Mayo 2021. DOI: 10.23970/AHRQEPCCER244. <a href="https://doi.org/10.23970/AHRQEPCCER244" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.23970/AHRQEPCCER244">https://doi.org/10.23970/AHRQEPCCER244</a></p>
</div>
<div id="ref-17" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>17</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Mohammed S A, Rajashekar S, Giri Ravindran S, et al. ¿La vacunación aumenta el riesgo de trastorno del espectro autista? Cureus 2022; 14(8): E27921. doi:10.7759/cureus.27921 <a href="https://doi.org/10.7759/cureus.27921" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.7759/cureus.27921">https://doi.org/10.7759/cureus.27921</a></p>
</div>
<div id="ref-18" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>18</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Instituto de Medicina. El calendario de vacunación infantil y la seguridad: preocupaciones de las partes interesadas, evidencia científica y estudios futuros. 2013. The National Academies Press, Washington, DC Health Charts. Departamento de Salud de Florida, División de Estadísticas de Salud Pública y Gestión del Desempeño. Nacimientos, Consultas de Datos, Florida <a href="http://www.flhealthcharts.com/" rel="nofollow">http://www.flhealthcharts.com</a>. Consultado en julio de 2019.</p>
</div>
<div id="ref-19" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>19</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Mawson AR, Ray BD, Bhuiyan AR, Jacob B. Estudio comparativo piloto sobre la salud de niños estadounidenses vacunados y no vacunados de 6 a 12 años. J Transl Sci 2017; 3(3):1-12. doi: 10.15761/JTS.1000186. <a href="https://doi.org/10.15761/JTS.1000186" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.15761/JTS.1000186">https://doi.org/10.15761/JTS.1000186</a></p>
</div>
<div id="ref-20" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>20</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Mawson AR, Bhuiyan AZ, Jacob B, Ray BD. Parto prematuro, vacunación y trastornos del neurodesarrollo: un estudio transversal de niños vacunados y no vacunados. J Transl Sci 2017; 3(3):1-8. doi: 10.15761/JTS.1000187. <a href="https://doi.org/10.15761/JTS.1000187" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.15761/JTS.1000187">https://doi.org/10.15761/JTS.1000187</a></p>
</div>
<div id="ref-21" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>21</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Hooker BS, Miller NZ. Análisis de los resultados de salud en niños vacunados y no vacunados: retrasos en el desarrollo, asma, infecciones de oído y trastornos gastrointestinales. SAGE Open Med 2020; 8:2050312120925344. doi: 10.1177/2050312120925344 <a href="https://doi.org/10.1177/2050312120925344" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1177/2050312120925344">https://doi.org/10.1177/2050312120925344</a></p>
</div>
<div id="ref-22" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>22</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Hooker BS, Miller NZ. Efectos sobre la salud de los niños vacunados frente a los no vacunados. J Trans Sci 2021; 7: 1-11. doi: 10.15761/JTS.1000459. <a href="https://doi.org/10.15761/JTS.1000459" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.15761/JTS.1000459">https://doi.org/10.15761/JTS.1000459</a></p>
</div>
<div id="ref-23" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>23</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Kennedy RF Jr., Hooker BS. Vax-Unvax: Que hable la ciencia. Skyhorse Publishing, Nueva York, 2023.</p>
</div>
<div id="ref-24" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>24</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">DEVEXI. Transmitir información de salud avanzada. <a href="http://devexi.s3-website-us-east-1.amazonaws.com/" rel="nofollow">2022 http://devexi.s3-website-us-east-1.amazonaws.com/</a> (Consultado por última vez el 9 de febrero de 2022. La empresa ya no existe).</p>
</div>
<div id="ref-25" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>25</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Kidder B. Subsecretario de Medicaid, Programa Medicaid de Florida. Presentado a: Comité Senatorial de Política de Salud 7 de enero de 2019. Página 8 de <a href="https://ahca.myflorida.com/content/download/5854/file/SenateHealthPolicy_010419.pdf" rel="nofollow">https://ahca.myflorida.com/content/download/5854/file/SenateHealthPolicy_010419.pdf</a></p>
</div>
<div id="ref-26" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>26</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Oficina de Derechos Civiles (OCR). Guía sobre los métodos para la desidentificación de la información de salud protegida de acuerdo con la Regla de privacidad de la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico (HIPAA) de 2012. <a href="https://www.hhs.gov/sites/default/files/ocr/privacy/hipaa/understanding/coveredentities/De-identification/hhs_deid_guidance.pdf" rel="nofollow">https://www.hhs.gov/sites/default/files/ocr/privacy/hipaa/understanding/coveredentities/De-identification/hhs_deid_guidance.pdf</a> (consultado el 1 de agosto de 2022).</p>
</div>
<div id="ref-27" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
<div class="wp-block-group has-base-2-color has-custom-color-1-background-color has-text-color has-background has-link-color has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained">
<p>27</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Gagneur A., Pinquier D, Quach, C. Inmunización de recién nacidos prematuros. Vacunas Humanas e Inmunoterapias 2015 11(11), 2556–2563. doi: 10.1080/21645515.2015.1074358. <a href="https://doi.org/10.1080/21645515.2015.1074358" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1080/21645515.2015.1074358">https://doi.org/10.1080/21645515.2015.1074358</a></p>
</div>
<div id="ref-28" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
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<p>28</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Blencowe H, Lee AC, Cousens S, Bahalim A, Narwal R, Zhong N, Chou D, Say L, Modi N, Katz J, Vos T, Mar-low N, Lawn JE. Estimaciones del deterioro del neurodesarrollo asociado al parto prematuro a nivel regional y mundial para 2010. Pediatr Res 2013 Dic; 74 Supl 1(Supl 1):17-34. DOI: 10.1038/PR.2013.204. PMID: 24366461; PMCID: PMC3873710. <a href="https://doi.org/10.1038/pr.2013.204" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1038/pr.2013.204">https://doi.org/10.1038/pr.2013.204</a></p>
</div>
<div id="ref-29" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
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<p>29</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Crump C, Sundquist J, Sundquist K. Parto prematuro o prematuro y riesgo de autismo. Pediatría 2021 Sep; 148(3):e2020032300. doi: 10.1542/peds.2020-032300. Epub 11 de agosto de 2021. PMID: 34380775. <a href="https://doi.org/10.1542/peds.2020-032300" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.1542/peds.2020-032300">https://doi.org/10.1542/peds.2020-032300</a></p>
</div>
<div id="ref-30" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
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<p>30</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Universidad de Florida (2012). Informe de indicadores del estado de salud maternoinfantil de Medicaid de Florida: 2006-2010. Presentado ante la Agencia para la Administración del Cuidado de la Salud de la Florida, junio de 2012.</p>
</div>
<div id="ref-31" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
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<p>31</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Hviid A, Hansen JV, Frisch M, Melbye M. Sarampión, paperas, vacuna contra la rubéola y autismo: un estudio de cohorte a nivel nacional. Ann Intern Med 2019; 170:513–520. doi: 10.7326/M18-2101. <a href="https://doi.org/10.7326/M18-2101" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/10.7326/M18-2101">https://doi.org/10.7326/M18-2101</a></p>
</div>
<div id="ref-32" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
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<p>32</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Geier DA, Kern JK, Geier MR. Vacunación MMR infantil y la tasa de incidencia de infección por sarampión: un estudio de cohorte longitudinal de diez años de niños estadounidenses nacidos en la década de 1990. BMC Pediatr 2019 10 de septiembre; 19(1):325. DOI: 10.1186/s12887-019-1710-5. <a href="https://doi.org/0.1186/s12887-019-1710-5" target="_blank" rel="noopener" data-type="link" data-id="https://doi.org/0.1186/s12887-019-1710-5">https://doi.org/0.1186/s12887-019-1710-5</a></p>
</div>
<div id="ref-33" class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-block-group-is-layout-flex">
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<p>33</p>
</div>
<p class="has-heading-font-family has-medium-font-size">Informe del Grupo de Trabajo del Gobernador de Florida sobre los Trastornos del Espectro Autista, 2008. <a href="https://www.flsenate.gov/Session/Bill/2008/1291/Analyses/20081291HHI_h1291a.HI.pdf" rel="nofollow">https://www.flsenate.gov/Session/Bill/2008/1291/Analyses/20081291HHI_h1291a.HI.pdf</a></p>
</div>
</div>
</div>
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		<title>NO HUBO PANDEMIA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 Jan 2025 11:12:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La mortalidad atribuida a la COVID fue causada por las medidas criminales de los gobiernos y los anticientíficos -y no menos criminales- tratamientos médicos.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>No hubo pandemia. Esto es así de radical.</p></blockquote>
<p>El ensayo se basa en mi testimonio del 17 de mayo de 2023 <a href="https://denisrancourt.ca/videos.php?id=86&amp;name=2023_05_17_national_citizens_inquiry_ottawa_day_1_nci" target="_blank" rel="noopener">para la Investigación Nacional de Ciudadanos</a> (NCI) en Ottawa, Canadá, mi <a href="https://archive.org/details/boe-expert-witness-denis-rancourt-nci-ce-nc/mode/1up" target="_blank" rel="noopener">libro de pruebas de 894 páginas</a> en apoyo de ese testimonio y nuestra investigación continua.</p>
<p>Soy un consumado científico y físico interdisciplinario, y ex profesor titular de física y científico principal, originalmente en la Universidad de Ottawa.</p>
<p>He escrito más de 30 informes científicos relacionados con COVID, comenzando el 18 de abril de 2020 para la Asociación de Libertades Civiles de Ontario (<a href="https://ocla.ca/covid/" target="_blank" rel="noopener">ocla.ca/covid</a>), y recientemente para una nueva corporación sin fines de lucro (<a href="https://correlation-canada.org/research/" target="_blank" rel="noopener">correlation-canada.org/research</a>). Actualmente, todo mi trabajo y entrevistas sobre COVID están documentados en mi sitio web creado para eludir el aluvión de censura (<a href="https://denisrancourt.ca/" target="_blank" rel="noopener">denisrancourt.ca</a>).</p>
<p>Además de las revisiones críticas de la ciencia publicada, los principales datos que mis colaboradores y yo analizamos son la mortalidad por todas las causas.</p>
<p>La mortalidad por todas las causas por tiempo (día, semana, mes, año, período), por jurisdicción (país, estado, provincia, condado) y por características individuales de los fallecidos (edad, sexo, raza, viviendas) es el dato más fiable para detectar y caracterizar epidemiológicamente los acontecimientos que causan la muerte, y para medir el impacto a nivel poblacional de cualquier aumento o colapso de las muertes por cualquier causa.</p>
<p>Dichos datos no son susceptibles de sesgo en la presentación de informes ni de ningún sesgo en la atribución de las causas de muerte. Lo hemos utilizado para detectar y caracterizar la estacionalidad, las olas de calor, los terremotos, los colapsos económicos, las guerras, el envejecimiento de la población, el desarrollo social a largo plazo y las agresiones sociales como las que ocurrieron en el período COVID, en muchos países del mundo y a lo largo de la historia reciente, desde 1900 hasta el presente.</p>
<p>Curiosamente, ninguna de las pandemias de enfermedades respiratorias virales promovidas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) posteriores a la Segunda Guerra Mundial (1957-58, «H2N2»; 1968, «H3N2»; 2009, «H1N1 de nuevo») puede detectarse en la mortalidad por todas las causas de ningún país. A diferencia de todas las demás causas de muerte que se sabe que afectan a la mortalidad, estas llamadas pandemias no causaron ningún aumento detectable de la mortalidad, en ningún lugar.</p>
<p>El gran evento de mortalidad de 1918, que fue reclutado para ser una pandemia de enfermedad respiratoria viral («H1N1»), ocurrió antes de las invenciones de los antibióticos y el microscopio electrónico, bajo las horribles condiciones de saneamiento público y estrés económico de la posguerra. Se ha demostrado mediante histopatología del tejido pulmonar conservado que las muertes de 1918 fueron causadas por neumonía bacteriana. Esto se muestra en varios estudios publicados independientes y no controvertidos.</p>
<p>Mi primer informe en el que analizaba la mortalidad por todas las causas se publicó el 2 de junio de 2020 en la revista Research Gate, propensa a la censura, y se titulaba «Mortalidad por todas <a href="https://denisrancourt.ca/entries.php?id=9&amp;name=2020_06_02_all_cause_mortality_during_covid_19_no_plague_and_a_likely_signature_of_mass_homicide_by_government_response" target="_blank" rel="noopener">las causas durante la COVID-19: sin plaga y con una probable firma de homicidios masivos por la respuesta del gobierno</a>«. Mostró que los puntos calientes de aumentos repentinos en la mortalidad por todas las causas ocurrieron solo en lugares específicos del mundo occidental del hemisferio norte, que fueron sincrónicos con la declaración de una pandemia el 11 de marzo de 2020. Tal sincronicidad es imposible dentro del presunto marco de una enfermedad respiratoria viral que se propaga, con o sin aviones, porque el tiempo calculado desde la siembra hasta el aumento de la mortalidad depende en gran medida de las circunstancias sociales locales, de varios meses a años. Atribuí el exceso de muertes a las medidas agresivas y a los protocolos de tratamiento hospitalario que se sabía que se habían aplicado repentinamente en ese momento en esas localidades.</p>
<p>El trabajo se llevó a cabo en mayor profundidad con los colaboradores durante varios años y continúa. Hemos demostrado en repetidas ocasiones que el exceso de mortalidad se niega a menudo a cruzar las fronteras nacionales y las fronteras interestatales. El virus invisible ataca a los pobres y discapacitados y lleva un pasaporte. Tampoco mata hasta que los gobiernos imponen transformaciones socioeconómicas y de la estructura de cuidados a los grupos vulnerables dentro de la población doméstica.</p>
<p>Estas son mis conclusiones, a partir de nuestros estudios detallados de la mortalidad por todas las causas en el período de COVID, en combinación con datos socioeconómicos y de la aplicación de vacunas:</p>
<ol>
<li>Si no hubiera habido propaganda o coerción pandémica, y los gobiernos y el establecimiento médico simplemente hubieran continuado con sus actividades como de costumbre, entonces no habría habido ningún exceso de mortalidad</li>
<li>No hubo ninguna pandemia que causara un exceso de mortalidad</li>
<li>Las medidas causaron un exceso de mortalidad</li>
<li>La vacunación contra la COVID-19 provocó un exceso de mortalidad</li>
</ol>
<p>Con respecto a las vacunas, cuantificamos muchos casos en los que un despliegue rápido de una dosis en el calendario de vacunación impuesto fue sincrónico con un pico inesperado en la mortalidad por todas las causas, en momentos del ciclo estacional y de magnitudes que no se habían visto previamente en el registro histórico de mortalidad.</p>
<p>De esta manera, demostramos que la campaña de vacunación en la India causó la muerte de 3,7 millones de residentes frágiles. En los países occidentales, cuantificamos que la tasa promedio de mortalidad en todas las edades era de 1 muerte por cada 2000 inyecciones, que aumentaba exponencialmente con la edad (duplicándose cada 5 años adicionales de edad) y que era tan grande como 1 muerte por cada 100 inyecciones para las personas de 80 años o más. Estimamos que las vacunas habían matado a 13 millones de personas en todo el mundo.</p>
<p>Si uno acepta mis conclusiones enumeradas anteriormente, y los análisis que hemos realizado, entonces hay varias implicaciones sobre cómo uno percibe la realidad con respecto a lo que realmente ocurrió y lo que no ocurrió.</p>
<p>En primer lugar, mientras que las epidemias de infecciones mortales son muy reales en las residencias de ancianos, en los hospitales y con condiciones de vida degeneradas, el riesgo de pandemia respiratoria viral promovido por la industria de la «respuesta a la pandemia» liderada por Estados Unidos no existe. Lo más probable es que sea fabricado y mantenido por motivos ocultos, aparte de salvar a la humanidad.</p>
<p>En segundo lugar, además de los eventos naturales (olas de calor, terremotos, sequías prolongadas a gran escala), los eventos significativos que afectan negativamente la mortalidad son los grandes ataques contra las poblaciones domésticas, que afectan a los residentes vulnerables, tales como:</p>
<ul>
<li>un repentino y devastador deterioro económico (la Gran Depresión, el polvo, la disolución de la Unión Soviética),</li>
<li>la guerra (incluida la reestructuración de las clases sociales),</li>
<li>la ocupación y explotación imperial o económica (incluido el uso explotador de la tierra a gran escala), y</li>
<li>las medidas bien documentadas y la destrucción aplicadas durante el período de COVID.</li>
</ul>
<p>Por lo demás, en una sociedad estable, la mortalidad es extremadamente robusta y no está sujeta a grandes cambios rápidos. No hay evidencia empírica de que grandes cambios en la mortalidad puedan ser inducidos por la aparición repentina de nuevos patógenos. En la era contemporánea de la especie humana dominante, la humanidad es su peor enemigo, no la naturaleza.</p>
<p>En tercer lugar, las medidas coercitivas impuestas para reducir el riesgo de transmisión (como el distanciamiento, las flechas de dirección, el confinamiento, el aislamiento, la cuarentena, las barreras de plexiglás, los protectores faciales y las mascarillas, los golpes de codo, etc.) son palpablemente anticientíficas; Y la preocupación subyacente en sí misma con respecto a la «propagación» nunca estuvo justificada y es irracional, ya que no hay evidencia en datos confiables de mortalidad de que alguna vez haya habido un patógeno particularmente virulento.</p>
<p>De hecho, la noción misma de «propagación» durante el período de COVID está rigurosamente refutada por las variaciones temporales y espaciales del exceso de mortalidad por todas las causas, en todos los lugares donde está suficientemente cuantificada, en todo el mundo. Por ejemplo, el presunto virus que mató a 1,3 millones de residentes pobres y discapacitados de Estados Unidos no cruzó la frontera terrestre de más de mil kilómetros con Canadá, a pesar de los continuos e intensos intercambios económicos. Del mismo modo, el presunto virus que causó puntos críticos de mortalidad sincrónica en marzo-abril-mayo de 2020 (como en Nueva York, la región de Madrid, Londres, Estocolmo y el norte de Italia) no se propagó más allá de esos puntos críticos.</p>
<p>Curiosamente, en este sentido, las variaciones estacionales históricas (período de 12 meses) en la mortalidad por todas las causas, conocidas desde hace más de 100 años, están invertidas en los hemisferios norte y sur del mundo, y no muestran evidencia de «propagación» alguna. En cambio, estos patrones, en un hemisferio dado, muestran aumentos y disminuciones sincrónicas de la mortalidad en todo el hemisferio. ¿El (los) agente(s) causal(es) «propagador» siempre tardaría exactamente 6 meses en cruzar al otro hemisferio, donde nuevamente causa cambios en la mortalidad que son sincrónicos en todo el hemisferio? Muchos epidemiólogos han llegado a la conclusión de hace mucho tiempo que la propagación de enfermedades respiratorias por «contacto» de persona a persona no puede explicar, y es refutada por los patrones estacionales de mortalidad por todas las causas. Por qué el CDC <em>et al.</em> no son sistemáticamente ridiculizados en este sentido está más allá de la comprensión de este científico.</p>
<p>En cambio, fuera de las condiciones de vida extremadamente malas, deberíamos mirar el cuerpo de trabajo producido por el profesor Sheldon Cohen y coautores (EE.UU.) que establecieron que dos factores dominantes controlan si los estudiantes universitarios con discapacidades intencionales se infectan y la gravedad de la enfermedad respiratoria cuando se infectan:</p>
<ul>
<li>Grado de estrés psicológico experimentado</li>
<li>Grado de aislamiento social</li>
</ul>
<p>El impacto negativo del estrés psicológico experimentado en el sistema inmunológico es una gran área de estudio científico actual y establecida, obedientemente ignorada por los intereses de las vacunas, y ahora sabemos que dicho impacto es dramáticamente mayor en las personas mayores, donde la nutrición (ecología del bioma intestinal) es un cofactor importante.</p>
<p>Por supuesto, no quiero decir que no existan agentes causales, como las bacterias, que pueden causar neumonía; ni que no haya concentraciones ambientales peligrosas de tales agentes causales en las proximidades de individuos frágiles, como en los hospitales y en las manos de los clínicos, notoriamente.</p>
<p>En cuarto lugar, dado que nuestra conclusión es que no hay evidencia de que haya habido algún patógeno particularmente virulento que causara un exceso de mortalidad, el debate sobre la investigación de ganancia de función y un arma biológica escapada es irrelevante.</p>
<p>No quiero decir que el Departamento de Defensa (DoD) no financie la ganancia de función y la investigación de armas biológicas (en el extranjero, en particular), no quiero decir que no haya muchas patentes estadounidenses para organismos microbianos modificados genéticamente que tengan posibles aplicaciones militares, y no quiero decir que no haya habido anteriormente escapes o liberaciones impactantes de vectores de armas biológicas y patógenos. Por ejemplo, la controversia sobre la enfermedad de Lyme en Estados Unidos puede ser un ejemplo de fuga de armas biológicas (véase el libro de 2019 de Kris Newby «Bitten: The Secret History of Lyme Disease and Biological Weapons»).</p>
<p>Generalmente, por razones obvias, cualquier patógeno que sea extremadamente virulento no será también extremadamente contagioso. Hay miles de millones de años de presiones evolutivas acumuladas contra la existencia de cualquier patógeno de este tipo, y ese resultado estará profundamente codificado en todas las formas de vida.</p>
<p>Además, sería suicida que cualquier régimen tratara con vehemencia de crear un patógeno de este tipo. Las armas biológicas están destinadas a ser lanzadas a áreas específicas de objetivos, excepto en la ciencia ficción, en la que la inmunidad de un arma biológica que es a la vez extremadamente virulenta y extremadamente contagiosa puede ser entregada de manera confiable a la propia población y soldados.</p>
<p>En mi opinión, si hay algo que el COVID está cerca de ser un arma biológica es la capacidad militar para desplegar masiva y repetidamente inyecciones individuales, que son vectores físicos de cualquier sustancia que el régimen desee inyectar selectivamente en poblaciones elegidas, al tiempo que impone el cumplimiento total hasta el propio cuerpo, bajo el pretexto de proteger la salud pública.</p>
<p>Este es el mismo régimen que practica guerras de destrucción total de la nación y aniquilación de la sociedad, bajo el pretexto de la difusión de la democracia y los derechos de la mujer. Y no me refiero a China.</p>
<p>Quinto, una vez más, dado que nuestra conclusión es que no hay evidencia de que hubiera algún patógeno particularmente virulento que causara un exceso de mortalidad, no había necesidad de ningún protocolo de tratamiento especial, más allá de los habituales diagnósticos reflexivos, caso por caso, seguidos por el mejor enfoque elegido por el médico.</p>
<p>En cambio, los nuevos protocolos viciosos mataron a los pacientes en los puntos críticos que aplicaron esos protocolos en los primeros meses de la pandemia declarada.</p>
<p>A esto le siguió en muchos estados la imposición de medidas sociales coercitivas, que eran contrarias a la salud individual: miedo, pánico, paranoia, estrés psicológico inducido, aislamiento social, autovictimización, pérdida de trabajo y actividad voluntaria, pérdida de estatus social, pérdida de empleo, quiebra de empresas, pérdida de utilidad, pérdida de cuidadores, pérdida de lugares y movilidad, supresión de la libertad de expresión, etcetera.</p>
<p>Solo a la clase profesional le fue mejor, trabajando cómodamente desde casa, cerca de la familia, mientras era atendida por un ejército de servicios especializados en entrega a domicilio.</p>
<p>Desafortunadamente, el establecimiento médico no se limitó a agredir y aislar a pacientes vulnerables en hospitales y centros de atención. También retiró sistemáticamente la atención normal y atacó a los médicos que se negaban a hacerlo.</p>
<p>En prácticamente todo el mundo occidental, las recetas de antibióticos se redujeron y se mantuvieron bajas en aproximadamente un 50% de las tasas anteriores a la COVID. Esto habría tenido efectos devastadores en los EE.UU., en particular, donde:</p>
<ul>
<li>las propias estadísticas de los CDC, basadas en los certificados de defunción, indican que aproximadamente el 50% del millón de muertes asociadas a COVID tienen neumonía bacteriana como comorbilidad (hubo una epidemia masiva de neumonía bacteriana en los EE. UU., de la que nadie habló)</li>
<li>los estados pobres del sur históricamente tienen tasas de prescripción de antibióticos mucho más altas (esto implica una alta susceptibilidad a la neumonía bacteriana)</li>
<li>el exceso de mortalidad durante el período de COVID está fuertemente correlacionado (<em>r</em> = +0,86), de hecho, proporcional a la pobreza estatal</li>
</ul>
<p>En sexto lugar, dado que nuestra conclusión es que no hay pruebas de que hubiera ningún patógeno particularmente virulento que causara un exceso de mortalidad, no había ninguna razón de salud pública para desarrollar y desplegar vacunas; Ni siquiera si se aceptara la tenue proposición de que alguna vacuna ha sido eficaz contra una presunta enfermedad respiratoria viral.</p>
<p>Añádase a esto que todas las vacunas son intrínsecamente peligrosas y nuestras cuantificaciones de la tasa de mortalidad por dosis de la vacuna descritas anteriormente, y debemos reconocer que las vacunas contribuyeron significativamente al exceso de mortalidad en todos los lugares donde se impusieron.</p>
<p>En conclusión, el exceso de mortalidad no fue causado por ningún nuevo patógeno particularmente virulento. La llamada respuesta a la COVID fue en efecto un ataque masivo e iatrogénico contra las poblaciones y contra las estructuras de apoyo de la sociedad, que causó todo el exceso de mortalidad, en todas las jurisdicciones.</p>
<p>Es natural ahora preguntarse «¿qué impulsó esto?», «¿quién se benefició?» y «¿qué grupos sufrieron desventajas estructurales permanentes?»</p>
<p>En mi opinión, el asalto del COVID solo puede entenderse en los contextos simbióticos de la geopolítica y las transformaciones de clase social a gran escala. El dominio y la explotación son los motores. El fracaso de la hegemonía global centrada en Estados Unidos y sus maquinaciones crean condiciones peligrosas para prácticamente todos.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTOR: </strong> <em>Denis G. Rancourt, PhD. 22 de junio de 2023. Científico y físico interdisciplinario, y ex profesor titular de física y científico principal en la Universidad de Ottawa.</em></p>
<p><strong>OTROS ENSAYOS:  </strong></p>
<ul>
<li><a title="1687643289487_Denis Rancourt essay - There Was No Pandemic - pub.pdf" href="https://denisrancourt.ca/uploads_entries/1687643289487_Denis%20Rancourt%20essay%20-%20There%20Was%20No%20Pandemic%20-%20pub.pdf" target="_blank" rel="noopener">Ensayo de Denis Rancourt &#8211; No hubo pandemia &#8211; pub.pdf</a></li>
<li><a title="1690125001207_2023-07-23----en francais----Pas de pandemie----Denis Rancourt – Dystoman.com.pdf" href="https://denisrancourt.ca/uploads_entries/1690125001207_2023-07-23----en%20francais----Pas%20de%20pandemie----Denis%20Rancourt%20%E2%80%93%20Dystoman.com.pdf" target="_blank" rel="noopener">2023-07-23&#8212;-en français&#8212;-Pas de pandemie&#8212;-Denis Rancourt – Dystoman.com.pdf</a></li>
<li><a title="1690380219492_2023-07-26----GR----es----No Hubo Pandemia. Dr. Denis Rancourt - Global ResearchGlobal Research.pdf" href="https://denisrancourt.ca/uploads_entries/1690380219492_2023-07-26----GR----es----No%20Hubo%20Pandemia.%20Dr.%20Denis%20Rancourt%20-%20Global%20ResearchGlobal%20Research.pdf" target="_blank" rel="noopener">2023-07-26&#8212;-GR&#8212;-es&#8212;-No hubo pandemia. Dr. Denis Rancourt &#8211; Investigación Global Research.pdf</a></li>
</ul>
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			</item>
		<item>
		<title>GUERRA CIBERNÉTICA: IDIOTAS ÚTILES</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 23 Nov 2024 10:47:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[radiaciones]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El idiota útil actúa basándose en su ignorancia o su ceguera deliberada, lo que permite a los arquitectos de sistemas destructivos imponerse con una resistencia mínima.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<ul>
<li>Es incómodo enfrentarse a ello, pero hay que hacerse la pregunta: «¿Eres un <em>idiota útil</em> en la propagación de la dañina radiación electromagnética artificial?». La expansión desenfrenada de Campos Electromagnéticos (CEM) sintéticos no es un mero subproducto del progreso; es indistinguible de una <em>forma silenciosa de guerra, una batalla encubierta librada a plena vista.</em></li>
<li>El aspecto más insidioso es cómo se nutre de la ignorancia y la negación. <em>Si permaneces pasivo, aceptando estos CEM omnipresentes como parte inevitable de la vida moderna, eres cómplice.</em> Hay mucho en juego y el coste de la ignorancia es elevado.</li>
<li><em>Confiar ciegamente en la fachada de la comodidad</em> sin cuestionar el impacto en su salud y bienestar <em>es convertirse en un cómplice involuntario de su propio declive.</em></li>
<li>Este ensayo pretende explicar por qué el término<em> idiota útil</em> describe a la perfección este <em>estado de complicidad pasiva</em> y explora cómo la historia y la literatura nos han advertido durante mucho tiempo de los peligros inherentes a ese papel.</li>
</ul>
</blockquote>
<h4><strong>¿QUÉ ES UN IDIOTA ÚTIL?</strong></h4>
<blockquote><p>El término <em>idiota útil</em> se refiere tradicionalmente a individuos que, aunque ingenuos o inconscientes, colaboran en la propagación de ideologías dañinas o destructivas.</p></blockquote>
<p>Aunque a menudo se atribuye a Vladimir Lenin, hay pocas pruebas de que fuera él quien acuñó la frase. No obstante, el concepto se ha vinculado históricamente a la forma en que los simpatizantes occidentales apoyaron la propaganda soviética, creyendo que estaban ayudando a una causa noble mientras que, sin saberlo, facilitaban la caída de sus propias sociedades.</p>
<blockquote><p>Este arquetipo <em>ilustra el poder de la manipulación y el autoengaño</em> a la hora de promover agendas perjudiciales bajo la apariencia de progreso o interés compartido.</p>
<p>El <em>idiota útil</em> <em>actúa desde la ignorancia o la ceguera deliberada</em>, lo que permite a los arquitectos de sistemas destructivos imponerse con una resistencia mínima.</p></blockquote>
<h4><strong>EJEMPLOS EN LA LITERATURA DE FICCIÓN</strong></h4>
<p><strong><em>1984</em>, de George Orwell</strong>, capta magistralmente los peligros de la complicidad a través de la ignorancia. Winston Smith, el protagonista, trabaja para el Ministerio de la Verdad, reescribiendo la historia para adaptarla a la narrativa del régimen. Aunque Winston acaba dándose cuenta de la manipulación, representa a <strong>los innumerables individuos que apoyan incuestionablemente el sistema, asegurando su supervivencia.</strong></p>
<blockquote><p>Estos «idiotas útiles» mantienen la estructura de opresión, racionalizando su participación a través de narrativas normalizadas de lealtad e inevitabilidad.</p>
<p>El control del Partido depende no sólo de los abiertamente leales, sino también de aquellos que, incluso inconscientemente, contribuyen a la maquinaria de desinformación y control.</p></blockquote>
<p><strong><em>Rebelión en la granja</em>, de Orwell</strong>, ofrece otro ejemplo profundo. Los animales, inicialmente unidos en su causa revolucionaria, <strong>se convierten gradualmente en peones</strong> del ascenso al poder de Napoleón. Boxer, el caballo trabajador cuyo lema es «trabajaré más duro», personifica al <em>idiota útil</em>. A pesar de ser testigo de incoherencias y traiciones, <strong>la fe ciega de Boxer en el liderazgo y su dedicación al trabajo perpetúan un sistema que, en última instancia, conduce a su perdición. </strong></p>
<blockquote><p>Su ingenuidad y su confianza equivocada sirven de advertencia sobre los peligros de la lealtad incuestionable, mostrando cómo los participantes bienintencionados pueden, sin saberlo, apoyar sistemas perjudiciales.</p></blockquote>
<p><strong><em>Un mundo feliz</em>, de Aldous Huxley</strong>, ofrece una visión escalofriante de cómo <strong>la diversión y la estimulación se utilizan como herramientas de control.</strong></p>
<blockquote><p>Los ciudadanos del Estado Mundial están condicionados a abrazar un estilo de vida hedonista y consumista, apoyando sin saberlo un régimen que suprime la verdadera libertad y el pensamiento crítico.</p></blockquote>
<p>Personajes como Lenina Crowne encarnan esta complicidad; <strong>a través de su búsqueda del placer y la evitación de la incomodidad, actúan como los mayores partidarios del régimen.</strong></p>
<blockquote><p>Son idiotas útiles porque no cuestionan las estructuras tecnológicas y sociales que les rodean, sino que aceptan el entorno sintético como un hecho, contribuyendo a su expansión y normalización.</p></blockquote>
<h4><strong>CONTEXTOS MILITARES Y DE INTELIGENCIA</strong></h4>
<p>En contextos militares y de inteligencia,</p>
<blockquote><p>el concepto de <em>«idiotas útiles»</em> se alinea con varios términos relacionados que describen a individuos o grupos que, sin saberlo, ayudan a un adversario o socavan los esfuerzos de su propio bando.</p></blockquote>
<ul>
<li>Uno de estos términos es <em><strong>agente involuntario</strong></em>, que se refiere a alguien que, <strong>mediante la manipulación o el engaño, actúa de forma que beneficia a un enemigo sin darse cuenta de las implicaciones más amplias de sus acciones.</strong></li>
<li>Del mismo modo, los individuos pueden ser descritos como <em><strong>peones</strong></em>, una metáfora tomada del ajedrez que <strong>destaca su carácter prescindible y su manipulación para servir a los objetivos de una entidad más poderosa.</strong></li>
<li>En las operaciones de inteligencia y psicológicas, estas personas también pueden clasificarse como <em><strong>activos colaterales</strong></em>, es decir, <strong>personas cuyas acciones se aprovechan para promover un programa, aunque no estén directamente implicadas o no sean conscientes de la operación.</strong></li>
<li>El término <em><strong>quinta columna</strong></em> se utiliza a menudo para describir a grupos o individuos de una población que, <strong>consciente o inconscientemente, trabajan para apoyar al enemigo, debilitando a su propio bando desde dentro.</strong></li>
<li>En la guerra de la información, un concepto relacionado es el de <em><strong>multiplicadores de propaganda</strong></em>, que se refiere a individuos que <strong>difunden propaganda o desinformación enemiga, amplificando su impacto sin comprender que están siendo utilizados de este modo.</strong></li>
<li>Por último, el término <em><strong>apoderado de la información</strong></em> describe a alguien que, <strong>sin saberlo, difunde información engañosa o perjudicial elaborada por un adversario,</strong> sirviendo como herramienta involuntaria en la estrategia más amplia de la guerra de la información.</li>
</ul>
<blockquote><p>Aunque <em>«idiota útil»</em> es más bien un término político, estos términos relacionados proporcionan una comprensión más clara y específica del contexto de cómo los individuos pueden ser explotados sin saberlo en operaciones militares y de inteligencia.</p></blockquote>
<h4><strong>NO EXISTE UN NIVEL SEGURO DE EXPOSICIÓN A LA RADIACIÓN</strong></h4>
<p><strong>Neil Cherry,</strong> biofísico e investigador medioambiental, realizó importantes avances al establecer que</p>
<blockquote><p>la radiación electromagnética en todo el espectro <em>es un carcinógeno genotóxico</em> universal omnipresente sin ningún nivel seguro de exposición conocido.</p></blockquote>
<p>Su exhaustiva investigación apuntaba a <strong>impactos biológicos incluso a niveles muy inferiores a las actuales directrices de seguridad,</strong> poniendo en entredicho las garantías de la industria.</p>
<p>Cherry demostró que</p>
<blockquote><p>los procesos celulares se ven alterados por la radiación de radiofrecuencia, lo que contribuye a posibles problemas de salud como <em>el cáncer, los daños neurológicos y la rotura de cadenas de ADN.</em></p></blockquote>
<p>Este trabajo es crucial para comprender que <strong>la aceptación ciega de la tecnología moderna de emisión de radiofrecuencias no es sólo un descuido, sino un desprecio temerario por la ciencia.</strong></p>
<blockquote><p>Cuando la sociedad descarta estos descubrimientos en favor de la conveniencia, refleja la ignorancia deliberada del <em>idiota útil</em>.</p></blockquote>
<h4><strong>LOS ESLÓGANES FRENTE A LA CIENCIA</strong></h4>
<p>En mi propio trabajo como consultor independiente sobre Campos Electromagnéticos (CEM),</p>
<blockquote><p>he visto de primera mano cómo poderosas industrias impulsaban la implantación de Wifi, Bluetooth y teléfonos móviles a pesar de la gran cantidad de pruebas científicas que advertían de los posibles daños.</p></blockquote>
<p>El eslogan predominante, <em>«No calienta, no daña»,</em> se utilizó para descartar cualquier preocupación que se extendiera más allá de los efectos térmicos, dejando de lado importantes investigaciones que indicaban lo contrario.</p>
<blockquote><p>La promesa de una comodidad, diversión y estimulación sin precedentes impulsó la adopción masiva, eclipsando el análisis sobrio y la precaución.</p>
<p>La disposición de la sociedad a dar prioridad a la gratificación a corto plazo sobre la seguridad a largo plazo refleja la complicidad descrita por el término <em>idiota útil.</em></p></blockquote>
<h4><strong>LA LOCURA DE LOS ELECTRODOMÉSTICOS INTELIGENTES Y EL IoT</strong></h4>
<p>La rápida expansión de los electrodomésticos inteligentes y el <a href="https://www.ibm.com/mx-es/topics/internet-of-things">Internet de las Cosas (Internet of Things = IoT)</a> representa un nuevo nivel de entrega de la sociedad a los CEM sintéticos.</p>
<blockquote><p>Cada dispositivo conectado aumenta el manto de emisiones de Radiofrecuencias (RF), agravando la exposición en hogares y comunidades.</p></blockquote>
<p>Aunque se presentan como avances en la eficiencia y la vida moderna, estas tecnologías aceleran la propagación imprudente de la radiación electromagnética sin los controles adecuados.</p>
<blockquote><p>La adopción masiva de estas comodidades, a pesar de sus riesgos a largo plazo, ejemplifica un estado colectivo de <em>ignorancia voluntaria.</em></p>
<p>Al participar sin cuestionar las consecuencias, los individuos facilitan el crecimiento de una infraestructura dañina, alineándose con el arquetipo del <em>idiota útil</em>.</p></blockquote>
<h4><strong>VIVIR EN UNA «ÁREA DE SERVICIO» ES MALO</strong></h4>
<p>Vivir en un «área de servicio» -una zona donde el servicio de telefonía móvil, WiFi y otras tecnologías de radiofrecuencia cubren el entorno- se ha convertido en sinónimo de comodidad moderna.</p>
<blockquote><p>Sin embargo, esta normalización de la exposición constante nos coloca en un estado de aceptación de un entorno electromagnético artificial.</p></blockquote>
<p>Se trata de un entorno diseñado para ofrecer la máxima conectividad, a expensas de la salud biológica y medioambiental.</p>
<blockquote><p>La proliferación de estas zonas de servicio revela la voluntad de la sociedad de aceptar importantes concesiones a cambio de comodidad, sin comprender ni considerar plenamente las implicaciones.</p></blockquote>
<p>La elección de vivir en estas zonas sin tomar medidas para mitigar la exposición pone de manifiesto la <strong>complicidad pasiva</strong> que favorece la propagación de CEM sintéticos, por no mencionar el acto de utilizar estas tecnologías peligrosas o permitir que sus seres queridos lo hagan.</p>
<h4><strong>GUERRA ENCUBIERTA </strong></h4>
<p>La guerra encubierta,</p>
<blockquote><p>una estrategia diseñada para explotar las debilidades de un adversario utilizando métodos no convencionales, arroja luz sobre cómo pueden llevarse a cabo operaciones de forma difícil de detectar y aún más difícil de atribuir.</p></blockquote>
<p>Uno de los rasgos distintivos de este enfoque es la <strong>negación plausible</strong>, es decir, la capacidad de quienes están detrás del ataque de descartar u ocultar su implicación, <strong>dejando a la población objetivo en la incertidumbre sobre lo que realmente está ocurriendo</strong>.</p>
<p>Este concepto puede ayudar a explicar por qué la difusión imprudente de Campos Electromagnéticos (CEM) sintéticos <strong>no es sólo accidental, sino potencialmente intencionada.</strong></p>
<h4><strong>EL PAPEL DE LA NEGACIÓN EN LA PROPAGACIÓN IMPRUDENTE</strong></h4>
<p>La negación es lo que permite que las tecnologías modernas proliferen sin apenas resistencia.</p>
<blockquote><p>La confianza del público en la tecnología como algo inherentemente progresista protege del escrutinio a quienes despliegan estos sistemas.</p></blockquote>
<p>Al igual que los creadores de Stuxnet se valieron de la <strong>negación plausible</strong> para evitar la rendición de cuentas, las partes interesadas en la tecnología inalámbrica despliegan tácticas similares.</p>
<p>Al integrar los dispositivos emisores de CEM en el tejido de la vida moderna y ofrecer garantías superficiales,</p>
<blockquote><p>crean un entorno en el que <em>cuestionar la seguridad de estas tecnologías parece infundado, irracional o paranoico</em><strong>.</strong></p></blockquote>
<h4><strong>LA ELIMINACIÓN DE LA LEY SMITH-MUNDT LEGALIZA LA PROPAGANDA</strong></h4>
<blockquote><p>La propaganda es una herramienta de guerra encubierta.</p></blockquote>
<p>La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Smith-Mundt">Ley Smith-Mundt de 1948</a> se promulgó originalmente <strong>para regular la difusión de propaganda producida por el gobierno de Estados Unidos,</strong> garantizando que dicho material no estuviera dirigido a nuestros propios ciudadanos. Sin embargo, en 2012 se aprobó la Ley de Modernización Smith-Mundt como parte de la Ley de Autorización de la Defensa Nacional (NDAA). <strong>Esta enmienda eliminó efectivamente la protección que prohibía el uso doméstico.</strong></p>
<p>Los críticos expresan su <strong>preocupación</strong> por la posibilidad de que el gobierno de EE.UU. utilice los medios de comunicación y las herramientas de comunicación para <strong>moldear la opinión pública a nivel nacional, pudiendo influir en los ciudadanos sin su conocimiento.</strong></p>
<h4><strong>GUERRA CIBERNÉTICA: EL GUSANO STUXNET</strong></h4>
<p>Un caso convincente de guerra encubierta con énfasis en la negación es <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Stuxnet">el gusano Stuxnet.</a> Descubierto en 2010, este sofisticado <em>malware</em> tenía como objetivo la planta iraní de enriquecimiento de uranio de Natanz, infiltrándose sutilmente en los sistemas de control industrial y provocando el mal funcionamiento y la autodestrucción de las centrifugadoras.</p>
<p>Lo que hizo especialmente eficaz a Stuxnet fue <strong>su sigilo</strong>: fue diseñado para imitar el comportamiento normal del sistema, enmascarando el ataque y permitiendo que persistiera sin detección inmediata. En un principio, los operadores de las instalaciones no se percataron de la filtración, lo que pone de manifiesto que <strong>las tácticas encubiertas prosperan en la oscuridad y la confusión.</strong> A día de hoy, aunque se atribuye ampliamente a actores estatales, la atribución definitiva sigue siendo difícil de conseguir, lo que ejemplifica una negación plausible.</p>
<p>Este tipo de ciberataque refleja la propagación de CEM sintéticos, en los que tecnologías aparentemente inocuas se integran en la vida cotidiana.</p>
<blockquote><p>El despliegue de Wifi, torres de telefonía móvil y dispositivos Bluetooth suele ir acompañado de garantías de seguridad, a pesar de las contradictorias pruebas científicas.</p></blockquote>
<p>Si esta difusión forma parte de una iniciativa estratégica más amplia, sigue el modelo encubierto: <strong>difícil de detectar, negable por su propia naturaleza y enmascarado como progreso.</strong></p>
<blockquote><p>El público, condicionado a creer en la necesidad y la inocuidad de estas tecnologías, se vuelve ciego ante el daño potencial,</p></blockquote>
<p>de forma muy parecida a los operadores de las instalaciones iraníes antes de descubrir los efectos del gusano.</p>
<h4><strong>EJEMPLOS DE LA INDUSTRIA DEL TABACO</strong></h4>
<blockquote><p>La negación también ocupa un lugar destacado en el ámbito de la propaganda.</p></blockquote>
<p><strong>La industria tabacalera</strong> de mediados del siglo XX es un ejemplo histórico de cómo se utilizaron las tácticas persuasivas para ocultar la verdad y crear dudas.</p>
<blockquote><p>Mediante amplias campañas de marketing y el reclutamiento de profesionales médicos para promocionar los cigarrillos, las tabacaleras consiguieron presentar el tabaquismo como algo seguro e incluso beneficioso.</p></blockquote>
<p>Simultáneamente,</p>
<blockquote><p>trabajaron para suprimir y desacreditar los descubrimientos científicos que relacionaban el tabaquismo con graves consecuencias para la salud.</p></blockquote>
<p>Este engaño estratégico se basó en la creación de un entorno en el que cualquier afirmación de daño pudiera negarse de forma plausible.</p>
<blockquote><p>Al poner en duda las investigaciones legítimas y presentar el tabaquismo como una elección de estilo de vida normal, la industria mantuvo el control sobre la percepción pública durante décadas.</p></blockquote>
<p><strong>La comparación con el actual sector de la tecnología inalámbrica es evidente.</strong></p>
<blockquote><p>Eslóganes simplistas como «No calienta, no daña» se hacen eco de las garantías de la era del tabaco, desviando la atención de las preocupaciones legítimas planteadas por la investigación científica.</p></blockquote>
<p>Este barniz de negación permite la continua propagación de los CEM sintéticos al tiempo que suprime el discurso público significativo o la concienciación sobre los peligros potenciales.</p>
<h4><strong>AYER Y HOY</strong></h4>
<p>Sí, literalmente ayer, visité a un cliente para una evaluación de seguimiento de su entorno electromagnético. Para nuestra sorpresa, había un nuevo e inoportuno invitado: <strong>una potente radiación Wifi que saturaba la cama de su hijo de 4 años y el aula de educación en casa adyacente.</strong></p>
<blockquote><p>Resultó que la costosa unidad de filtración de agua instalada dos semanas antes -sin que el propietario lo supiera- emitía una constante señal Wifi desde el piso de abajo, directamente debajo de la cama del niño.</p></blockquote>
<p>El padre contó que, mientras el resto de la familia había contraído y se había recuperado de una <strong>infección respiratoria</strong>, su hijo no había experimentado la misma recuperación.</p>
<p><strong>La cronología de la enfermedad coincidió con la instalación de la unidad de filtración.</strong> El padre estaba angustiado, incapaz de comprender cómo una empresa ostensiblemente comprometida con la salud podía instalar un dispositivo sin revelar sus emisiones de radiación de radiofrecuencia.</p>
<p>Estoy seguro de que la empresa consideraba el Wifi como una característica beneficiosa y no como una grave amenaza para la salud. Sin embargo, la ironía era inequívoca: introducir un producto destinado a promover el bienestar pero que, en cambio, ofrecía una exposición no consentida a las radiofrecuencias. El padre se apresuró a retirar la unidad y yo le proporcioné un blindaje temporal y seguro para reducir la intensidad de la exposición mientras tanto.</p>
<p>Hoy, literalmente hoy, he tenido consultas telefónicas con dos nuevos clientes. Ambos contaban historias que reflejaban mis propias experiencias y las de muchos otros con los que me he encontrado.</p>
<blockquote><p>Los síntomas, la indiferencia de los médicos, y la realización eventual que la infraestructura electromagnética juzga «normal», infligían daño. Con los recursos agotados y en constante huida, intentaban desesperadamente recuperar su salud y/o el bienestar de sus seres queridos.</p></blockquote>
<p>Estos momentos revelan las trincheras metafóricas en las que trabajo cada día, <strong>luchando en una guerra silenciosa que pocos reconocen.</strong> Ayudo a las familias, una a una, a avanzar hacia la recuperación de sus vidas. Esta realidad diaria da forma a mi conciencia y consolida mi creencia -reflejada hoy en mis opiniones- de que la imprudente propagación de CEM sintéticos ya no puede considerarse un mero accidente.</p>
<h4><strong>CONCLUSIÓN</strong></h4>
<p>La propagación imprudente de radiaciones electromagnéticas artificiales nocivas, cuando se analiza a través de la lente de la guerra encubierta, es más que un descuido del progreso tecnológico: es potencialmente un acto intencionado, encubierto en la negación.</p>
<p>Las tácticas más eficaces de <strong>la guerra encubierta</strong>, como se vio con el ciberataque Stuxnet y la propaganda de décadas de la industria tabacalera, prosperan en las sombras, donde el reconocimiento y la atribución son difíciles.</p>
<ul>
<li>Pero el golpe más mortal no es el ataque en sí, sino <em>no darse cuenta</em> de que se está produciendo.</li>
<li>La mitad de la batalla para revertir el envenenamiento electromagnético es técnica, e implica una evaluación precisa y una reparación eficaz.</li>
<li>La otra mitad es lo que ocurre entre las orejas: reconocer que no se trata sólo de un subproducto desafortunado de la vida moderna, sino posiblemente de una infiltración orquestada diseñada para pasar desapercibida.</li>
<li>Si la sociedad sigue aceptando la exposición sintética a los CEM como algo inofensivo e inevitable, seguirá siendo vulnerable y cómplice, sin saberlo, de su propio declive.</li>
<li>La lección de la guerra encubierta es clara: la ignorancia o la negación son garantía de derrota.</li>
<li>Comprender la verdadera naturaleza de la amenaza es el primer paso hacia la victoria personal y comunitaria.</li>
<li>Sólo si vemos más allá de las garantías y los eslóganes de marketing podremos tomar medidas decisivas y recuperar el control sobre nuestro entorno y nuestra salud.</li>
<li>Ser inconsciente es estar derrotado antes de que empiece la batalla; despertar y actuar es tener una oportunidad de victoria.</li>
<li>Tome las riendas de su bienestar. Si aún no lo ha hecho, dé prioridad a una evaluación adecuada de los CEM de su hogar y empiece a hacer cambios informados hoy mismo.</li>
</ul>
<p>Puedo ayudarle con esto.</p>
<blockquote><p>La concienciación es la primera línea de defensa, pero la acción adecuada es lo que realmente le protege a usted y a sus seres queridos.</p></blockquote>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTOR:</strong> Keith Cutter. <strong>FUENTE:</strong> <a href="https://keithcutter.substack.com/p/useful-idiots">Idiotas útiles</a>. 21 de noviembre de 2024.</p>
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			</item>
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		<title>EL GRAN ENGAÑO DE LA GRIPE ESPAÑOLA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Nov 2024 16:47:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[epidemias]]></category>
		<category><![CDATA[gripe]]></category>
		<category><![CDATA[vacunas]]></category>
		<category><![CDATA[virus]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La gripe española fue, aún más que la falsa pandemia COVID-19, una gran mentira urdida para apuntalar la teoría de los gérmenes y potenciar los remedios farmacéuticos, sobre todo las vacunas.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Se acerca otro Día del Armisticio para conmemorar el 106º Aniversario de cuando se le dijo a la gente que dejara de matar a todo el mundo y de lanzarse a la picadora de carne a instancias de un puñado de políticos. Así que qué mejor momento para deconstruir una de las muchas, enormes y evidentes mentiras contadas por esos políticos para manipular a la gente para que continúe el ciclo de guerras interminables, absolver de responsabilidad a los que toman las decisiones Y continuar con la mentira de la teoría de los gérmenes y los remedios farmacéuticos.</p>
<blockquote><p>Sí, la gripe española fue un engaño muy conveniente que cumplió muchos requisitos para los que estaban al mando. Se dice que mató a la asombrosamente ridícula cifra de hasta 100 millones de personas &#8230;. 5 VECES más que la guerra. Los estadísticos e historiadores debieron de mojarse al aceptar esta absurda cifra.</p>
<p>«La historia la escriben los vencedores» nunca es más frecuente que aquí, en que el Estado, que hizo la guerra para obtener beneficios, ganó y, al volver sobre sus pasos por <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_del_Somme">el Somme</a>, ignoró los sangrientos montones de cadáveres, los cráteres de las bombas y el hambre, señaló al aire y declaró: “¡lo hizo el virus!”.</p></blockquote>
<p>Desde un punto de vista puramente estadístico, la prueba más contundente de que toda la historia es tan obviamente inventada se encuentra en negrita cuando se busca QUIÉN, o más precisamente QUÉ GRUPO DEMOGRÁFICO supuestamente murió del hispano Rompe-pulmones&#8230;</p>
<blockquote><p>La edad promedio de las muertes por pandemia utilizada para 1918 fue de 28 años<sup><a class="usa-link" href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8460422/#r2" aria-describedby="r2" aria-expanded="false">2</a></sup> y la de COVID-19 fue de 75, que se extrapoló de los datos de los CDC. <sup><a class="usa-link" href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8460422/#r3" aria-describedby="r3" aria-expanded="false">3</a></sup> En cuanto a la esperanza de vida, las cifras correspondientes utilizadas fueron de 50 y 78 años<sup><a class="usa-link" href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8460422/#r4" aria-describedby="r4" aria-expanded="false">4</a></sup> para una población estadounidense de unos 105 millones en 1918 y de 330 millones en la actualidad.</p>
<p><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8460422/">De vidas y años de vida: la gripe (influenza) de 1918 frente a la COVID-19 &#8211; PMC</a></p>
<p>Entre los ancianos en ambos años, hay una ligera tasa de exceso de mortalidad femenina. Entre niños y adultos, hay una ligera tasa de exceso de mortalidad masculina en 1917. Pero en 1918, los hombres estaban en una desventaja mucho mayor en términos de mortalidad por gripe.</p>
<p><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2740912/">Los efectos de la epidemia de gripe de 1918 en las diferencias de sexo en la mortalidad en los Estados Unidos &#8211; PMC</a></p></blockquote>
<p>Sí, has leído bien.</p>
<blockquote><p>No, estos hombres no morían a causa de las balas, las bombas, los agentes químicos y demás, todos estaban contabilizados y los que sobrevivieron, tan pronto como terminó la guerra, se resfriaron, se desplomaron y murieron. La edad media de las muertes normales por «gripe estacional» es de unos 80 años, así que, por alguna casualidad, este «patógeno transmisible» SÍ mató a hombres de edad predominantemente militar, a pesar de que el número total de muertes fue 5 veces mayor que el de las muertes atribuidas directamente a la guerra, en absoluta contradicción con cualquier otro «virus» de la historia.</p></blockquote>
<p>El absurdo total de tratar de eludir las muertes en la guerra de trincheras y</p>
<blockquote><p>culpar a un «virus» es muy posiblemente la pieza más ridícula de propaganda jamás creada. Incluso admitieron colectivamente, vagamente, que la gripe española no se originó en España.</p></blockquote>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1e225370-0bad-47d5-a21d-351dff27db8a_785x141.png" /></p>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8fe3459e-67a0-4a87-97b8-2b095fb9665a_1077x78.png" /></p>
<blockquote><p>De hecho, la llamaron «gripe española» basándose únicamente en su postura política de neutralidad, por lo que no estaban llevando a cabo una brutal campaña de propaganda a sabiendas (bueno, al menos no hasta 5 años más tarde, cuando el rey Alfonso XIII dio un golpe de estado que desembocó en una dictadura militar).</p></blockquote>
<div id="attachment_15419" style="width: 686px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15419" class="wp-image-15419" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectando-tren.jpg" alt="" width="676" height="519" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectando-tren.jpg 976w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectando-tren-300x230.jpg 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectando-tren-768x589.jpg 768w" sizes="(max-width: 676px) 100vw, 676px" /><p id="caption-attachment-15419" class="wp-caption-text">Desinfectando trenes.</p></div>
<blockquote><p>En este artículo no voy a tratar de explicar por qué murieron las personas o si es que murieron.</p>
<p>Es una empresa inútil que depende de que confíes en las estadísticas, interpretaciones y diagnósticos clínicos del gobierno.</p>
<p>Hemos visto claramente en el engaño de COVID que, incluso viviéndolo y viéndolo desarrollarse delante de nuestros ojos, se las arreglaron para falsear incluso las estadísticas de muertes en bruto, por no hablar de la causalidad de la muerte.</p></blockquote>
<p>A primera vista, creo que es seguro rechazar las cifras de millones atribuidas a «muertes por gripe». Los estadísticos cuadruplicaron sus cifras en el transcurso de 50 años después basándose en modelos puramente hipotéticos. Yo sugeriría que un ENORME porcentaje de estas cifras eran simplemente bajas de guerra no registradas o desaparecidas y amontonadas en las cifras históricas cuando convenía.</p>
<blockquote><p>Según la medicina alopática occidental, la causa clínica de la muerte es muy arbitraria. A menos que a un cuerpo le falte la cabeza debido a un traumatismo contundente (incluso así, creo que muchos fueron sometidos a pruebas de PCR durante el engaño COVID, jajajá.) no estaría de acuerdo con la mayoría de las «causas» de muerte sugeridas cuando rechazan ciegamente el asesinato iatrogénico/farmacéutico como «pista» principal.</p></blockquote>
<h4><strong>ALGUNAS SUGERENCIAS SOBRE LO QUE REALMENTE OCURRIÓ CON LA MORTALIDAD ATRIBUIDA A LA GRIPE ESPAÑOLA</strong></h4>
<p>Con esto en mente, quiero hacer algunas sugerencias sobre qué ocurrió exactamente en aquella época que *podría* haber conducido a «patrones de enfermedad», si es que se observaron:</p>
<h4><em>1. Malnutrición, hambruna por el corte de las rutas de suministro junto con la exportación de alimentos y productos esenciales.</em></h4>
<blockquote><p>La afirmación es que 20 millones de esas «muertes por gripe» se produjeron en la India&#8230; donde, para empezar, 1,3 millones de los hombres más fuertes y capaces se fueron a luchar a la guerra&#8230; pero lo más importante es que el resto del país fue explotado para exportar alimentos, algodón y suministros y se les dejó morir de hambre y perecer en un país ya desnutrido y asolado por la pobreza.</p></blockquote>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F2cc13050-d467-4fe4-9d70-184382443287_801x560.png" /></p>
<h4><em>2. Vacunación frenética.</em></h4>
<blockquote><p><em>VER VÍDEO EN EL ORIGINAL.</em></p></blockquote>
<h4><em>3. El asombroso régimen alopático de 31,2 GRAMOS al día de Aspirina prescrito por médicos que causaron devastadoras embolias pulmonares.</em></h4>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F4b4f0fdb-0df1-4d7a-b3eb-a3ffee3cf209_1322x1489.jpeg" /></p>
<h4><em>4 . Todo tipo de intervenciones químicas con el descabellado propósito de detener un «virus» inexistente.</em></h4>
<div id="attachment_15421" style="width: 610px" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15421" class="wp-image-15421" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectador-300x230.webp" alt="" width="600" height="460" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectador-300x230.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectador-768x589.webp 768w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Desinfectador.webp 976w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /><p id="caption-attachment-15421" class="wp-caption-text">Desinfectando las calles.</p></div>
<blockquote><p>Al igual que con el engaño de Covid, la gente corrió de un lado a otro intoxicando aún más un entorno ya tóxico. El telón de fondo de la industria pesada y la agricultura en plena fabricación para la guerra creó un terreno polvoriento, contaminado y salpicado de productos químicos (dijeron que los mineros del carbón se vieron particularmente afectados (¡No jodas!)). Además, como se ve en la imagen, la gente iba por ahí rociando productos químicos «antigripales» en el transporte público e incluso en la calle.</p></blockquote>
<p>Se inventaron un montón de remedios como este «tratamiento» a base de quinina:</p>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Ff4b60bf5-1fe3-4051-b133-3bb01dd85d6e_926x170.png" /></p>
<p>E incluso este dispositivo de «inhalación presurizada»:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-15422 aligncenter" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Dispositivo-de-inhalacion-presurizada-300x256.webp" alt="" width="500" height="426" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Dispositivo-de-inhalacion-presurizada-300x256.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Dispositivo-de-inhalacion-presurizada-768x654.webp 768w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Dispositivo-de-inhalacion-presurizada.webp 1000w" sizes="(max-width: 500px) 100vw, 500px" /></p>
<h4><strong>LOS PAJILLEROS DE LAS MÁSCARAS</strong></h4>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15423" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Usar-una-mascarilla-o-ir-a-la-carcel.webp" alt="" width="700" height="835" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Usar-una-mascarilla-o-ir-a-la-carcel.webp 1013w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Usar-una-mascarilla-o-ir-a-la-carcel-251x300.webp 251w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Usar-una-mascarilla-o-ir-a-la-carcel-858x1024.webp 858w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Usar-una-mascarilla-o-ir-a-la-carcel-768x917.webp 768w" sizes="(max-width: 700px) 100vw, 700px" /></p>
<blockquote><p>El engaño de la gripe española preparó el terreno para muchas de las estupideces que vimos surgir en 2020.</p>
<p>Especialmente en América 1918-1919 introdujeron «mandatos» de máscaras en los tranvías y algunos otros transportes públicos, repartieron multas a la gente que no las llevaba, cerraron escuelas y negocios, impusieron cuarentenas e impusieron la cuarentena de personas enfermas.</p></blockquote>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0dd1482a-5d8b-4cca-b727-87de74d98a0a_786x648.png" /></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-15425" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-en-el-transporte.webp" alt="" width="960" height="662" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-en-el-transporte.webp 960w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-en-el-transporte-300x207.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-en-el-transporte-768x530.webp 768w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-15426" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-por-la-calle.webp" alt="" width="976" height="700" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-por-la-calle.webp 976w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-por-la-calle-300x215.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascaras-por-la-calle-768x551.webp 768w" sizes="(max-width: 976px) 100vw, 976px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-15427" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascarillas-para-la-gripe.webp" alt="" width="976" height="718" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascarillas-para-la-gripe.webp 976w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascarillas-para-la-gripe-300x221.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/11/Mascarillas-para-la-gripe-768x565.webp 768w" sizes="(max-width: 976px) 100vw, 976px" /></p>
<blockquote><p>Los pajilleros de las máscaras y los funcionarios demasiado fanáticos empujaron a un grupo de médicos, defensores de las libertades civiles e incluso a un miembro de la junta de supervisores a crear la «Liga anti-máscaras de San Francisco» para protestar contra los mandatos de las máscaras, con un par de concentraciones que reunieron a 4.500 personas en las calles.</p>
<p>La <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco"><b>Liga Anti-Mascarillas</b></a> fue una organización formada en <a title="San Francisco" href="https://en.wikipedia.org/wiki/San_Francisco">San Francisco</a>, <a title="California" href="https://en.wikipedia.org/wiki/California">California</a>, para protestar contra una ordenanza que obligaba a los habitantes de esa ciudad a llevar mascarillas durante la <a class="mw-redirect" title="1918 influenza pandemic" href="https://en.wikipedia.org/wiki/1918_influenza_pandemic">pandemia de gripe de 1918</a>. La ordenanza contra la que protestó duró menos de un mes antes de ser derogada. Debido al corto período de existencia de la liga, es difícil determinar su membresía exacta; sin embargo, se estima que 4.500 ciudadanos se presentaron a una reunión para protestar contra la segunda ordenanza en enero de 1919. <sup id="cite_ref-:0_1-0" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-:0-1"><span class="cite-bracket">[</span>1<span class="cite-bracket">]</span></a></sup></p></blockquote>
<div class="mw-heading mw-heading2">
<blockquote>
<p id="League_formation"><strong>FORMACIÓN DE LA LIGA</strong></p>
</blockquote>
</div>
<blockquote><p>Aunque hubo algunas quejas de los ciudadanos durante el período inicial del uso de mascarillas, la nueva ordenanza de 1919 galvanizó una oposición más seria y se formó la Liga Antimascarillas. <sup id="cite_ref-mich_2-3" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-mich-2"><span class="cite-bracket">[</span>2<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> Los miembros de la liga incluían médicos, ciudadanos<sup id="cite_ref-crosby_3-0" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-crosby-3"><span class="cite-bracket">,[</span>3<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> defensores de las libertades civiles<sup id="cite_ref-4" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-4"><span class="cite-bracket">,[</span>4<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> y al menos un miembro de la <a title="San Francisco Board of Supervisors" href="https://en.wikipedia.org/wiki/San_Francisco_Board_of_Supervisors">Junta de Supervisores</a>. <sup id="cite_ref-mich_2-4" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-mich-2"><span class="cite-bracket">[</span>2<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> Se estima que 4.500 ciudadanos asistieron a la reunión el 25 de enero. <sup id="cite_ref-:0_1-1" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-:0-1"><span class="cite-bracket">[</span>1<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> <sup id="cite_ref-5" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-5"><span class="cite-bracket">[</span>5<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> Algunos miembros de la liga querían recolectar firmas en una petición para poner fin al requisito de mascarilla, mientras que otros querían iniciar procedimientos de destitución para el oficial de salud de la ciudad. Los miembros de la liga antimascarillas también hicieron campaña para que el alcalde de San Francisco, <a title="James Rolph" href="https://en.wikipedia.org/wiki/James_Rolph">James Rolph Jr</a>., renunciara si no derogaba la ordenanza. La presidenta de la Liga, sufragista, abogada y activista de los derechos <a title="Emma Maria Harrington" href="https://en.wikipedia.org/wiki/Emma_Maria_Harrington">laborales, la Sra. E.C. Harrington</a>, fue una feroz crítica del alcalde, y se ha sugerido que las protestas contra la liga de mascarillas tuvieron motivaciones políticas. <sup id="cite_ref-6" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-6"><span class="cite-bracket">[</span>6<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> El debate fue acalorado. <sup id="cite_ref-crosby_3-1" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-crosby-3"><span class="cite-bracket">[</span>3<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> Algunas objeciones a la ordenanza se basaron en cuestiones de datos científicos, mientras que otras consideraron que el requisito era infringir las libertades civiles. <sup id="cite_ref-7" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-7"><span class="cite-bracket">[</span>7<span class="cite-bracket">]</span></a></sup></p>
<p>Además de las quejas de la Liga Antimascarillas, algunos funcionarios de salud de otras ciudades también sostuvieron que las mascarillas no eran necesarias. <sup id="cite_ref-crosby_3-2" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-crosby-3"><span class="cite-bracket">[</span>3<span class="cite-bracket">]</span></a></sup> El funcionario de salud de la ciudad de San Francisco criticó al secretario de la Junta de Salud del estado por cuestionar la eficacia de las mascarillas, diciendo que «la actitud de la junta estatal está alentando a la Liga Antimascarillas». <sup id="cite_ref-8" class="reference"><a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Mask_League_of_San_Francisco#cite_note-8"><span class="cite-bracket">[</span>8<span class="cite-bracket">]</span></a></sup></p></blockquote>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F1282ceb3-12be-4254-8caf-36b92299a158_1112x813.png" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aquí está la reseña escrita sobre el Dr. Rosenau en el sitio web del Instituto Nacional de Salud que muestra que era un microbiólogo muy respetado en su campo. Curiosamente, omiten convenientemente una gran parte de su carrera entre 1909 y 1936.</p>
<blockquote><p>Bueno, probablemente fue porque en 1919 estuvo a cargo del que posiblemente sea el estudio de contagio más condenatorio jamás realizado.</p></blockquote>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F8abf6473-a6a7-4658-a2d6-be6b21e7742d_510x680.png" /></p>
<blockquote><p>Tomaron a 1000 hombres sanos de entre 18 y 30 años. Esto se corresponde exactamente con la supuesta edad media de 28 años de los fallecidos por la «gripe española». Estipulan en el estudio que creen que tienen una edad «susceptible».</p></blockquote>
<p>Esto contrasta fuertemente con cualquier otro estudio de contagio jamás realizado. Normalmente consideran que las edades más «susceptibles» son demasiado vulnerables y demasiado arriesgadas para experimentar con ellas, dado que la edad media de muerte, para todos los demás supuestos virus respiratorios, es de casi 80 años.</p>
<p>Se aseguraron de seleccionar a hombres que no hubieran sufrido ninguna infección respiratoria reciente, por lo que el recurso de rescate de la «inmunidad» cuando inevitablemente fallan en el estudio de contagio no se aplica en este caso.</p>
<blockquote><p>Introdujeron los fluidos obtenidos de personas que se decía que estaban muriendo de «gripe española» directamente en las fosas nasales de estos voluntarios sanos. Empezaron con una «cantidad moderada» que dio resultados negativos. Luego subieron la temperatura poniendo una «cantidad muy grande» de fluidos contenidos de los pulmones de pacientes fallecidos muertos supuestamente de «Gripe Española».</p></blockquote>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F12c1ae0e-3a35-4996-b622-57c0418544e2_744x982.jpeg" /></p>
<blockquote><p>Se rociaron «miles de millones» de agentes patógenos en la nariz, los ojos y la parte posterior de la garganta de todos los voluntarios. Los resultados fueron totalmente negativos. Ni una sola persona enferma.</p></blockquote>
<p>A continuación, tomaron muestras de los «casos» de la enfermedad, de secreciones mucosas, nasales, de garganta y bronquios. La primera vez lo hicieron introduciendo primero una solución salina en la nariz para obtener las secreciones nasales.</p>
<blockquote><p>Las transfirieron a los mismos hombres sanos, que una vez más arrojaron resultados completamente negativos, ninguna enfermedad causada.</p></blockquote>
<p>Observaron que había un pequeño tránsito entre la toma de estas muestras y la inoculación de 4 horas. Así que cambiaron su enfoque una vez más para acelerar la entrega de tejido «recién infectado» con el que inocular.</p>
<blockquote><p>Inocularon con las muestras «frescas» y los resultados fueron completamente negativos&#8230; nadie enfermó.</p></blockquote>
<p>Cambiaron su metodología en otra ocasión en la que supusieron que la solución salina para obtener la muestra de moco podría haberla «esterilizado».</p>
<blockquote><p>Así que eliminaron la solución salina, recogieron nuevas muestras&#8230; inocularon a las mismas personas, lo que DE NUEVO produjo resultados negativos.</p></blockquote>
<p>Para entonces, ya se había experimentado con los cien participantes al menos dos veces, si no tres. Los mantuvieron durante una semana y los vigilaron en cuarentena cada vez para detectar aumentos de temperatura.</p>
<p>A continuación, tomaron sangre de cinco casos febriles de «gripe española» y se la inyectaron a diez de los voluntarios sanos.</p>
<blockquote><p>Una vez más, los resultados fueron negativos: CERO enfermedades.</p></blockquote>
<p>A continuación, volvieron a intentarlo, pero pasaron moco a través de un filtro lo suficientemente grande como para que todos los tamaños de «virus» pudieran pasar&#8230;</p>
<blockquote><p>lo inyectaron en otros diez voluntarios, ninguno de los cuales enfermó.</p></blockquote>
<h4><strong>MODOS NATURALES DE TRANSMISIÓN</strong></h4>
<blockquote><p>Fracasaron unánimemente en sus bárbaros intentos de demostrar el contagio con medios no naturales, es decir, poniendo cosas directamente en los ojos, la nariz, la garganta e inyectándolas en el torrente sanguíneo.</p></blockquote>
<p>Decidieron centrar su atención en las vías «naturales»:</p>
<blockquote><p>A los voluntarios sanos se les pidió que abrazaran y estrecharan la mano de personas hospitalizadas por síntomas de gripe, que mantuvieran conversaciones de 5 minutos con ellos en estrecha proximidad, y que luego les hicieran respirar con dificultad y toserles en la cara repetidamente. Se les dijo que repitieran esto DIEZ veces con DIEZ pacientes diferentes, todos ellos expresando síntomas graves de «Gripe», de nuevo ni un solo voluntario sano enfermó.</p></blockquote>
<p><img decoding="async" src="https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2Fef58c0d1-b3a5-4747-8b89-0b30c3e8d163_792x995.png" /></p>
<h4><strong>EXPERIMENTOS EN PORTSMOUTH</strong></h4>
<p>Todo el experimento descrito anteriormente en la isla Gallops del puerto de Boston se repitió OTRA VEZ utilizando 50 voluntarios sanos diferentes.</p>
<blockquote><p>Una vez más, el experimento no produjo ninguna enfermedad en los voluntarios sanos.</p></blockquote>
<p>A la mitad de los miembros de un grupo que fue trasladado de urgencia a una prisión naval de Boston se les diagnosticó «un caso normal de dolor de garganta», alegando que se trataba de «estreptococos», dadas las bacterias presentes. Esto se debió claramente a algún cambio en el terreno, el medio ambiente con este grupo específico &#8230; ir a la prisión (tal vez demasiado esterilizado con productos químicos, etc.), el clima frío en febrero (muy frío en Boston entonces)&#8230;.</p>
<blockquote><p>Otra cosa curiosa es que la UNICA persona en todo este experimento que «contrajo la gripe» fue uno de los doctores, que NO ESTABA en el experimento, ¡¡¡ja,ja,jal!!! ¿Quizás fue inducido por el estrés de darse cuenta de que toda su carrera era una farsa?</p></blockquote>
<h4><strong>EXPERIMENTOS EN LA ISLA DE LAS CABRAS</strong></h4>
<p>El Dr. Rosenau había visto suficiente y lo dio por terminado, pero el Dr. McCoy y Richey continuaron a pesar de todo y repitieron todo el experimento OTRA VEZ en la Isla de las Cabras&#8230; y ¿adivinen qué? También fue negativo, no causó ninguna enfermedad en ningún voluntario sano.</p>
<h4><strong>CONCLUSIÓN</strong></h4>
<blockquote><p>Realmente no tenemos que mirar ninguna de las observaciones epidemiológicas, la propaganda estaba fuera de los gráficos y nunca sabremos ni de lejos el número real de personas que realmente murieron DE «infección» respiratoria.</p>
<p>Es una tarea inútil tratar de averiguar lo que realmente mató a la gente, especialmente hace más de 100 años.</p></blockquote>
<p>La prueba DAMNING está en los estudios de contagio DIRECTO realizados.</p>
<blockquote><p>En mi opinión, los estudios de Rosenau son los más devastadores para la teoría de los gérmenes.</p></blockquote>
<p>Cuando se mira realmente no estaban estudiando sólo «virus» porque no era un supuesto «Cultivo Viral purificado» con el que estaban inoculando, estos contienen antibióticos que matan bacterias, parásitos y hongos.</p>
<blockquote><p>Estos estudios demostraron que el CONTAGIO DE CUALQUIER PATÓGENO ES UN MITO, ya que estaban tomando los fluidos directamente de personas enfermas y transfiriéndolos a personas sanas, con bacterias, parásitos y todo.</p></blockquote>
<p><strong>En total llevaron a cabo experimentos</strong> preliminares, luego en 100 voluntarios inoculando al menos dos veces si no tres veces cada uno en Gallops Island. Luego repitieron este experimento en Portsmouth, y después otra vez en la Isla Goat.</p>
<blockquote><p>En total, una estimación aproximada de entre 700 y 1100 desafíos diferentes de tejido «infectado» administrado a personas sanas con CERO enfermedad causada.</p></blockquote>
<p><strong>Probar las «vías naturales»</strong> fue un añadido interesante para asegurarse de que no ocurría nada entre las personas, a diferencia del tejido que se les extraía y transfería. Es un hallazgo masivo que esto también arrojó resultados negativos.</p>
<blockquote><p>El hecho de que se experimentara con el grupo demográfico exacto de voluntarios supuestamente más susceptibles es el último clavo en el ataúd del contagio de patógenos biológicos.</p>
<p>Todo esto fue un gran engaño.</p></blockquote>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTOR:</strong> <a class="pencraft pc-reset _decoration-hover-underline_h3mln_293 _reset_h3mln_1" href="https://substack.com/@controlstudies">Jamie Andrews, </a>02 de noviembre de 2024. <strong>FUENTE:</strong> <a href="https://controlstudies.substack.com/p/the-spanish-flu-hoax?utm_source=substack&amp;utm_medium=email">The Spanish Flu Hoax &#8211; by Jamie Andrews</a></p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/ambiente/el-gran-engano-de-la-gripe-espanola-por-jamie-andrews/">EL GRAN ENGAÑO DE LA GRIPE ESPAÑOLA</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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		<title>CONTROL MENTAL ELECTROMAGNÉTICO-LA INVISIBLE TERCERA GUERRA MUNDIAL</title>
		<link>https://galenodigital.net/ambiente/control-mental-electromagnetico-la-invisible-tercera-guerra-mundial/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=control-mental-electromagnetico-la-invisible-tercera-guerra-mundial</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 Nov 2024 21:53:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[mente]]></category>
		<category><![CDATA[radiaciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://galenodigital.net/?p=15382</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los científicos pueden transformar, moldear, dirigir, robotizar al hombre. El gran peligro del futuro es... Que tendremos seres humanos robotizados que no serán conscientes de que han sido robotizados.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/ambiente/control-mental-electromagnetico-la-invisible-tercera-guerra-mundial/">CONTROL MENTAL ELECTROMAGNÉTICO-LA INVISIBLE TERCERA GUERRA MUNDIAL</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p><em><strong>«Es más peligroso que la destrucción atómica, porque en nuestra sabiduría podemos destruir el planeta; pero a través de nuestro conocimiento del cerebro, podemos transformar, moldear, dirigir, robotizar al hombre. Creo que el gran peligro del futuro es&#8230; que tendremos seres humanos robotizados que no serán conscientes de que han sido robotizados.» </strong></em><strong>Dr. José Delgado, fisiólogo financiado por la CIA.</strong></p></blockquote>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p>Así como la guerra nuclear cambió la naturaleza de la guerra convencional, hizo que <strong>la Guerra Invisible (GI)</strong> se convirtiera en una necesidad. Los guerreros se dieron cuenta de que la única forma segura de hacer la guerra era hacerla en silencio. Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, comenzaron varias formas de investigación de GI y, finalmente, los guerreros modernos idearon una serie de formas insidiosas de someter a las poblaciones enemigas sin que supieran que una guerra había comenzado.</p>
<p>Hoy en día, las «armas invisibles» secretas representan una amenaza más ominosa para la vida que incluso el holocausto termonuclear. Estas armas no solo se han desarrollado sin el conocimiento de sus víctimas, sino que ni siquiera pueden ser detectadas en el mismo momento en que están asesinando o robotizando a poblaciones civiles. Sólo levantando el velo del secreto e informando a la humanidad de las realidades de las armas invisibles podrá la gente libre de todo el mundo sobrevivir para liberarse del futuro sombrío e invivible que promete la tecnología de la Guerra Invisible. <em><a href="https://francesleader.substack.com/">Frances Leader, en su web Sin censura</a>.</em></p>
<p><strong><em>RESUMEN DE LA INVISIBLE TERCERA GUERRA MUNDIAL (1990), <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html">de Walter W. Bowart</a>, periodista de investigación, editor y autor:</em></strong></p>
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<div class="image2-inset"><picture><source srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F65b29bef-7206-478e-b02b-142d5c14a82b_220x294.jpeg 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F65b29bef-7206-478e-b02b-142d5c14a82b_220x294.jpeg 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F65b29bef-7206-478e-b02b-142d5c14a82b_220x294.jpeg 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F65b29bef-7206-478e-b02b-142d5c14a82b_220x294.jpeg 1456w" type="image/webp" sizes="100vw" /></picture></div>
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<h3>I. EL ARSENAL MÁGICO &#8212; INTRODUCCIÓN</h3>
<p>La primera explosión atómica en Alamogordo, N.M., en 1944 fue un destello de perspicacia para los guerreros del mundo moderno. Ese destello cambió para siempre la naturaleza de la guerra. Los hombres que construyeron la bomba se dieron cuenta inmediatamente de que la guerra convencional era, de repente, un peligroso detonante que, en cualquier momento, podía desencadenar una represalia con armas nucleares que destruyera la Tierra. La realidad de la guerra nuclear convirtió a la población civil en objetivo de guerra y, por tanto, cambió la naturaleza incluso de la guerra convencional limitada. La pólvora se convirtió ahora en la herramienta de las naciones no nucleares y de los revolucionarios que librarían largos y prolongados conflictos, tentando a las potencias nucleares. <strong>Al igual que la guerra nuclear cambió la naturaleza de la guerra convencional, hizo de la Guerra Invisible (GI) una necesidad.</strong></p>
<p>La única forma segura de hacer la guerra, se dieron cuenta los guerreros, era hacerla en silencio. Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial se iniciaron diversas formas de investigación sobre la guerra invisible y, finalmente, los guerreros modernos idearon una serie de formas insidiosas de someter a las poblaciones enemigas sin que éstas supieran siquiera que había comenzado una guerra. <strong>Hoy en día, las «armas invisibles» secretas suponen una amenaza más ominosa para la vida que incluso el holocausto termonuclear. Estas armas no sólo han sido desarrolladas sin el conocimiento de sus víctimas, sino que ni siquiera pueden ser detectadas en el mismo momento en que asesinan o robotizan a la población civil.</strong></p>
<p>Sólo levantando el velo del secreto e informando a la humanidad de las realidades de la IW podrán las personas libres de todo el mundo sobrevivir para liberarse del futuro sombrío e invivible que promete la tecnología de la Guerra Invisible.</p>
<h2>PRIMERA PARTE: GUERRA QUÍMICA Y BIOLÓGICA</h2>
<h3>II. LAS PLAGAS SECRETAS.</h3>
<p><strong>Los gobiernos experimentan con sus propios ciudadanos.</strong> En la Unión Soviética, las víctimas nunca hablan, pero en una sociedad supuestamente libre, si recuerdan que han sido víctimas, podrían incluso demandar.</p>
<p>Un equipo secreto de la CIA y el Ejército infectó a estadounidenses con gérmenes mortales entre 1949 y 1969. Equipados con filtros nasales y otros equipos de protección, estos agentes clandestinos de la OPERACIÓN BIG CITY atacaron Hawai, Alaska, Nueva York, Florida y California con armas biológicas. Utilizando maletas trucadas y un Mercury de 1954 equipado con silenciadores dobles y tubos de escape extendidos, los espías lanzaron sus nubes de peste a lo largo de cuatro autopistas de Nueva York y a través de los túneles de Licoln y Holland.</p>
<p>A los ataques de Florida y Nueva York siguieron epidemias de encefalitis y tos ferina. Treinta años después de un ataque secreto en la bahía de San Francisco lanzado desde un buque de la Armada en 1950, las víctimas respondieron finalmente con airadas demandas contra el gobierno. <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#1">(1</a> ) Los agentes del gobierno también inyectaron a miles de estadounidenses desprevenidos gérmenes como la sífilis. <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#2">(2)</a></p>
<p><strong>Se produjeron incidentes similares en Gran Bretaña y la Unión Soviética.</strong> La espeluznante historia completa puede contarse ahora que se han hecho públicos, después de casi 30 años, documentos antes secretos sobre la Guerra Biológica (GB). <strong>El hecho de que civiles inocentes hayan sido víctimas de sus propios gobiernos no es más que la punta de un iceberg invisible que pone de manifiesto la amenaza que suponen las tecnologías de guerra invisibles de hoy en día.</strong></p>
<h3>III. HOLOCAUSTO MICROBIOLÓGICO</h3>
<p>Los guerreros se han ocupado de las armas de Guerra Biológica (GB) desde la prehistoria, cuando los chamanes envenenaron por primera vez a sus enemigos. <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#3">(3)</a> El recuerdo del uso político de la enfermedad durante las Cruzadas y la Inquisición puede haber estado demasiado fresco en la mente de Hitler como para permitirle desatar el vasto arsenal de gérmenes acumulado por los científicos nazis <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#4">(4)</a>. Los japoneses, sin embargo, no tuvieron esos reparos y, tras la guerra, se celebraron juicios por guerra bacteriológica que condenaron a varios de sus criminales de guerra. <strong>Estos juicios, más sensacionales que los de Nuremberg, recibieron poca atención por parte de la prensa de la época.</strong> A continuación se utilizaron armas biológicas en Corea y después en Vietnam <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#5">(5)</a>. Quizá la historia más espantosa sea la de la fuga de gérmenes de ántrax de las armas en la remota ciudad secreta de Semipalatinsk, en la Unión Soviética. Allí, hace sólo unos años, cientos de personas murieron en una horrible agonía <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#6">(6)</a>. <strong>Los avances actuales en ADN recombinante amenazan con liberar cepas mutantes de BW de las que el mundo quizá nunca se recupere</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#7">(7)</a>. A pesar de los tratados internacionales, la mayoría de las naciones hacen trampas cuando se trata de armas biológicas <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#8">(8)</a>. Según documentos del Pentágono publicados recientemente, los soviéticos podrían haber utilizado armas biológicas y químicas en Afganistán.</p>
<h3>IV. LA PLAGA DE LAS MONTAÑAS ROCOSAS</h3>
<p>La noticia de la existencia de botes secretos de gas nervioso WETEYE en Denver, Colorado, provocó escalofríos entre los habitantes de la Mile High City. ¿Sería Denver la primera Semipalatinsk de Estados Unidos? <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#9">(9)</a> La polémica sobre cómo deshacerse de las bombas WETEYE ha hecho estragos durante los últimos años en Utah y Colorado. El gobierno estadounidense quería enviar las bombas a un lugar remoto de Utah, ya que la tarea de neutralizarlas parecía imposible. El gobierno anunció que cargaría las bombas en aviones y los trasladaría desde Denver hasta el remoto lugar de Utah. Los ciudadanos de ambos estados no querían que las bombas con fugas sobrevolaran el campo, por lo que se levantó una ruidosa protesta. Hoy, esas WETEYES reposan en un depósito de almacenamiento, junto al concurrido aeropuerto internacional de Stapleton, rezumando su contenido tóxico mientras los legisladores de Colorado y Utah se enfrentan a los burócratas del Pentágono por la cuestión de vida o muerte de qué hacer con el gas nervioso no deseado.</p>
<h3>V. MAGOS DE LA MUERTE</h3>
<p>Al igual que la Guerra Biológica (GB), la Guerra Química (GQ) se desarrolló en la más remota antigüedad y se utilizó durante la Primera y Segunda Guerras Mundiales, Corea y Vietnam. Disfrazado de «herbicida» durante Vietnam, el agente naranja envenenó a miles de soldados estadounidenses. Hoy en día, esos soldados siguen sufriendo sin recibir compensación del Tío Sam, que sigue negando los peligros del agente naranja <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#10">(10)</a>. Burlándose de todos los tratados existentes, la Unión Soviética atacó a los rebeldes afganos en 1980 con el mortífero gas nervioso «soman». Según el teniente general Nikolai Chernov, los soviéticos equiparon a cada división con camiones descontaminantes TMS &#8211; 65. Las tropas soviéticas del Pacto de Varsovia llevan a cabo regularmente juegos de guerra con gas nervioso utilizando armas «vivas» y desplegando cien mil soldados especialistas en CBW. Estados Unidos mantiene tres millones de proyectiles de artillería de sarín que provocan convulsiones, varios miles de bombas de sarín y cientos de miles de minas terrestres de gas. Las armas de gas nervioso comprenden dos tercios de las 150.000 toneladas de gas venenoso en el arsenal estadounidense <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#11">(11)</a>. Al igual que hizo con la GB, la CIA «probó» armas químicas en ciudadanos estadounidenses, atacando a cientos de soldados desprevenidos con BZ, un alucinógeno cien veces más potente que el LSD <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#12">(12)</a>. Era difícil para las víctimas del BZ quejarse de los efectos posteriores a las pruebas, ya que el BZ dejaba a las víctimas con amnesia. A pesar de la dimisión del experto en inteligencia de la CIA John Stockwell por las revelaciones sobre la GQ y su conmocionada protesta por las atrocidades de la Agencia, un poderoso grupo de presión de la CBW exige hoy el repudio de todos los tratados que prohíben las armas bacteriológicas y los gases nerviosos <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#13">(13)</a>. El desarrollo de las armas químicas se solapa con el de las armas biológicas y, <strong>con el crecimiento de la nueva ciencia de la ingeniería genética, supone un peligro aún mayor por su invisibilidad que el conocido y esperado holocausto nuclear.</strong></p>
<h2>SEGUNDA PARTE: EL CONTROL MENTAL</h2>
<h3>VI. LA CONEXIÓN CIA-NAZIS</h3>
<p>Los magos clandestinos de la «guerra fría» llevan más de cuarenta años buscando nuevas tecnologías para controlar por la fuerza la mente humana <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#14">(14)</a>. Al final de la Segunda Guerra Mundial, los líderes de las agencias de inteligencia nazi y estadounidense unieron sus fuerzas para construir una red de inteligencia aliada. El jefe de espionaje nazi Reinhard Gehlen, William Donovan de la OSS y J. Edgar Hoover del FBI conspiraron para desarrollar armas de control mental antes del estallido de la guerra. Hoover y Donovan, al igual que sus homólogos nazis, encargaron a destacados psiquiatras de su nación que idearan una tecnología para fabricar autómatas <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#15">(15)</a>. La investigación nazi comenzó durante los años veinte en el Instituto Kaiser Wilhelm <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#16">(16)</a>. Algunas de estas investigaciones inspiraron las atrocidades de Mengele y otros en los campos de concentración. Las primeras investigaciones estadounidenses tuvieron como víctimas a veteranos convalecientes de la Segunda Guerra Mundial. La inspiración nazi para las operaciones de control mental de la CIA se ha documentado recientemente con la desclasificación del Proyecto Paperclip <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#17">(17)</a>. Paperclip evolucionó hasta convertirse en una serie de proyectos de la CIA que utilizaban conejillos de indias civiles desprevenidos: BLUEBIRD, ARTICHOKE, MKULTRA, MIDNIGHT CLIMAX y otros <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#18">(18)</a>. Material inédito ilustra cómo los psiquiatras más respetados e influyentes de Estados Unidos conspiraron para desencadenar armas de control mental sobre estadounidenses desprevenidos y tuvieron éxito <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#19">(19)</a>.</p>
<h3>VII. FRANKENSTEIN AMERICANO</h3>
<p>El control mental ha sido el arma militar más buscada desde los tiempos del legendario caudillo de la antigua China, Sun Tzu. Se desarrolló y perfeccionó a lo largo de las sucesivas civilizaciones de la India, China, Egipto, el Imperio Maya, Grecia, Roma, la Europa medieval, la Alemania nazi, la Rusia soviética, la China Roja y, finalmente, Estados Unidos. <strong>Algunos de los métodos de control mental son la manipulación sexual <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#20">(20)</a>, la hipnosis con drogas, la modificación del comportamiento y otros métodos que controlan la libertad de pensamiento de un individuo.</strong> A pesar de haberlo negado anteriormente, <strong>la CIA consiguió lavar el cerebro a los estadounidenses</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#21">(21)</a>.</p>
<h3>VIII. LA CIA EN JONESTOWN</h3>
<p><strong>La Psiquiatría Institucionalizada se ha convertido en un instrumento de control civil en el Estado Moderno.</strong> Las tácticas policiales de control mental han sustituido al sistema de justicia penal en la Unión Soviética. Detrás del Telón de Acero, donde las condiciones intolerables provocarían revueltas, las técnicas psiquiátricas han convertido a la población soviética en un rebaño de autómatas aterrorizados y apáticos <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#22">(22)</a>. El control mental soviético de alta tecnología se ha empleado contra disidentes políticos. <strong>En Estados Unidos, la industria estadounidense de la salud mental tiene planes al estilo soviético para sustituir el sistema judicial estadounidense por operaciones de control mental</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#23">(23)</a>. El difunto ayudante del congresista Leo Ryan, Joe Holsinger, al describir la implicación de la CIA en Jonestown plantea la pregunta: ¿Qué papel desempeñó la tecnología de control mental en la masacre de Jonestown? A través de la tecnología de control mental de la CIA, <strong>el 98% de la población estadounidense es susceptible de control encubierto.</strong> Con esa tasa de éxito, <strong>Estados Unidos podría convertirse en una nación de zombis obedientes y suicidas, como anunciaron los que murieron en Jonestown.</strong></p>
<h2>TERCERA PARTE: CONTROL MENTAL ELECTROMAGNÉTICO</h2>
<h3>IX. LA SEÑAL DE MOSCÚ</h3>
<p><strong>Las fuerzas soviéticas llevan más de veinte años emitiendo radiaciones invisibles de microondas contra los estadounidenses, provocando cáncer, problemas cardíacos, cataratas y estrés emocional</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#24">(24)</a>. El extraño zapping soviético de la embajada estadounidense en Moscú, «La Señal de Moscú», bien pudo haber sido la andanada inicial de la Guerra Invisible de armamento electromagnético. Mientras rastreaban la embajada en busca de micrófonos en 1962, el personal de seguridad detectó un haz de microondas dirigido directamente a la embajada <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#25">(25)</a>. Naturalmente, el Pentágono y la Comunidad de Inteligencia se alarmaron ante la posibilidad de efectos neurológicos y de comportamiento en el personal diplomático. Manteniendo el conocimiento en secreto del sufrido personal de la embajada durante 12 años, la CIA lanzó el PROYECTO PANDORA <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#26">(26)</a>, destinado a comprender los motivos soviéticos del ataque con microondas. El personal de Pandora descubrió que los soviéticos habían llevado a cabo extensas operaciones de investigación de microondas a lo largo de los años. Concentraron su estudio en los efectos emocionales y rentables de las microondas. Para el verano de 1965, un grupo de expertos afiliado al Pentágono, el Instituto de Análisis de Defensa, convocó un grupo de trabajo especial para reproducir los experimentos soviéticos y analizar el problema. La Defense Advance Research Projects Agency (DARPA) comenzó a experimentar con monos Rhesus con microondas en el Walter Reed Army Research Institute. Los resultados siguen siendo clasificados como Alto Secreto, pero, a partir de estudios duplicados recientes, nos enteramos de que las microondas causan <em>«profundos efectos en el sistema nervioso central y cambian el comportamiento de los monos Rhesus».</em></p>
<p>En una cumbre celebrada en Glassboro, Nueva Jersey, en junio de 1967, el presidente Lyndon Johnson pidió al primer ministro soviético Alexi Kosygin que detuviera la Señal de Moscú <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#27">(27)</a>. En 1969, destacados científicos especializados en microondas se reunieron en la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, en Richmond, para celebrar un simposio de tres días sobre los efectos biológicos y las implicaciones para la salud de la radiación de microondas <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#28">(28)</a>. La autoridad en microondas, el Dr. Karel Marha de Checoslovaquia, declaró que <strong>los efectos biológicos de las microondas incluían dolores en la cabeza y los ojos, fatiga y debilidad general, mareos y vértigo, sueño nocturno deficiente, irritabilidad, miedo, hipocondría, tensión, depresión, inhibición de las funciones intelectuales y disminución de la memoria</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#29">(29)</a>. Sin embargo, la mayoría de los asistentes al simposio ignoraron el tema de los bioefectos en humanos. El biofísico de Radomline Research Dr. Allan H. Frey estaba más que interesado, sin embargo Frey había determinado que los humanos podían realmente oír microondas pulsadas a frecuencias que iban de 300 a 3.000 megahercios.</p>
<p>El público no supo la verdad hasta que Jack Anderson publicó la historia de la «Señal de Moscú» en 1972. Varios meses después de la columna sobre microondas de Anderson, los soviéticos acusaron a Estados Unidos de irradiar al mago del ajedrez Boris Spaasky con dispositivos electrónicos, haciéndole perder un partido de campeonato contra Bobby Fischer <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#30">(30)</a>. El 7 de febrero de 1976, Los Angeles Times citó al embajador estadounidense Walter J. Stoessel, Jr. diciendo a su personal que el microondas podía causar leucemia, cáncer de piel, cataratas y enfermedades emocionales <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#31">(31)</a>. Al parecer, el propio Stoessel padecía una misteriosa enfermedad parecida a la leucemia que le provocaba hemorragias oculares y náuseas. Dos de sus predecesores en la embajada murieron de cáncer. Según el Consejero de Seguridad Nacional Zbignew Brezhinski, <strong>el personal de la embajada estadounidense en Moscú padece la tasa de cáncer más alta del mundo</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#32">(32)</a>.</p>
<p>Hoy en día, a pesar de un breve respiro, el bombardeo de la embajada continúa mientras que gran parte de las pruebas recogidas por las agencias de inteligencia estadounidenses siguen siendo clasificadas <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#33">(33)</a>. Sin embargo, levantar la tapa del PROYECTO PANDORA ha destapado una caja llena de secretos sobre los efectos de las microondas&#8230;</p>
<h3>X. LA LONGITUD DE ONDA DE EUGENE</h3>
<p><em>«Una potente señal de radio que puede estar afectando a la salud humana ha sido monitorizada en varios lugares de Eugene y en el aire a tres mil pies sobre la ciudad»</em>, proclamaba el Eugene Register-Guard el 26 de marzo de 1978. <em>«Se desconoce la fuente de la señal de radio».</em> Así salía a la luz la noticia de los. primeros riesgos biológicos electromagnéticos sufridos por un gran centro de población <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#34">(34)</a>. Poco antes de que el Register-Guard publicara la noticia, un hombre de mediana edad de Eugene, Walter Deposkey, sufrió síntomas muy similares a los atribuidos a la enfermedad de las microondas <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#35">(35)</a>. Notó una extraña vibración que emanaba de su casa. Oía voces. No podía dormir. Sufrió quemaduras en la córnea. El higienista industrial de la Universidad de Oregón Marshall van Ert, llamado para investigar las quejas de Deposkey, sufrió los mismos síntomas en la casa del hombre. Perturbado, van Ert reclutó a varios ingenieros locales para que investigaran. Los ingenieros midieron una señal de radio inusual que determinaron que podía producir riesgos biológicos potenciales. Después de insistir ante los organismos de salud pública para que siguieran investigando, van Ert publicó la noticia en los periódicos <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#36">(36)</a>.</p>
<p>La señal de Eugene se describió como un pulso de radiofrecuencia a 4,75 megahercios, 1.100 ciclos por segundo, registrado en al menos dos hogares locales, así como a 3.000 pies por encima de la ciudad <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#37">(37)</a>. La intensidad de la señal se estimó en quinientos mil vatios, diez veces el límite autorizado de AM de la FCC. La señal se extendía hasta la siguiente ciudad, Corvallis. 150 quejas documentadas sobre la señal llevaron al Gobernador Bob Straub, al Senador Mark Hatfield y al Congresista Jim Weaver a exigir una investigación de la EPA <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#38">(38)</a>. Un análisis de los datos realizado por la Sección de Control de Radiación del Departamento de Salud del Estado sugirió una <em>«causa probable»</em> que relacionaba las quejas con la extraña frecuencia <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#39">(39)</a>. Clifford Shrock, un analista de radiofrecuencias de Textronix, Inc. que había escrito manuales de electrónica para la CIA y la NSA, dijo: <em>«Me sorprendió, nunca había visto nada parecido» </em><a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#40">(40)</a>. Llegaron llamadas de personas que contaban historias similares sobre sus propias zonas lejanas. Varias llamadas procedían de técnicos que ofrecían sus hipótesis sobre la señal, sugiriendo una posible relación con la radiación de armas secretas. Los habitantes de Eugene empezaron a informarse a toda prisa sobre los riesgos biológicos de la radiación electromagnética (REM).</p>
<p>Sin embargo, nadie pudo llegar al fondo del problema de Eugene. Richard Smith, Jefe Adjunto de División Ejecutiva de la FCC., culpó directamente a un transmisor naval en Dixon, California &#8212; el <em>«Dixon Duck»</em> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#41">(41)</a>. Van Ert y otros rebatieron esta conclusión. La Marina lo negó. Cuando por fin llegaron los técnicos de la EPA, decidieron que no existía ningún problema real y negaron que hubiera ninguna señal misteriosa. Van Ert, Shrock y otros estuvieron en total desacuerdo con ellos. Habían sentido la señal y la habían medido. Pero, tras celebrar una somera rueda de prensa, los investigadores de la EPA regresaron a su sede de Las Vegas y esquivaron a los periodistas. Entonces la investigación se cerró.</p>
<p>Aunque algunos de los ciudadanos de Eugene, Oregón, dicen que siguen sufriendo los efectos de la señal, la Señal de Eugene sigue siendo un misterio oficial. Marshall Van Ert dejó Eugene después de que comenzó a sufrir los síntomas de la EMR. Hoy sigue convencido de que fue víctima de la radiación secreta del IW y de un encubrimiento gubernamental.</p>
<p>Los habitantes de Eugene no son los únicos que se quejan de los efectos biopeligrosos de los EMR. Se ha informado de síntomas similares en lugares como Timmons y Kirkland Lake en Canadá. Estos efectos fueron rastreados hasta una notoria emisión de radio soviética apodada por los radioaficionados <em>«el pájaro carpintero»</em>. <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#42">(42)</a> Estos efectos tienen un gran parecido con los riesgos biológicos inherentes a las Armas Invisibles como el pulso electromagnético (EMP) que está desarrollando el Pentágono. Aunque la gente de Eugene no lo sabía, tanto el ejército estadounidense como el soviético llevaban años trabajando para perfeccionar el uso de frecuencias electromagnéticas como armas psicológicas letales.</p>
<h3>XI. EL PÁJARO CARPINTERO</h3>
<p>El 14 de octubre de 1976, las comunicaciones por radio en todo el mundo se vieron interrumpidas por potentes ondas de radio procedentes de la Unión Soviética <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#43">(43)</a>. Las emisiones aparecían de forma irregular y variaban entre frecuencias muy altas y muy bajas. Cuando Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña y los países escandinavos protestaron por la emisión, los soviéticos se disculparon, achacando la perturbación a <em>«experimentos»</em>. Pero entonces cambió la naturaleza de las longitudes de onda y se formaron enormes ondas electromagnéticas estacionarias, de miles de kilómetros de longitud, que penetraban en la Tierra y se extendían hasta la ionosfera. Debido a su sonido característico, la señal fue apodada <em>«el pájaro carpintero».</em> El sonido que los radioaficionados escuchaban en todo el mundo puede reproducirse golpeando un lápiz sobre una mesa entre ocho y catorce veces por segundo. La longitud de onda se rastreó hasta supuestos experimentos con <em>«generadores Tesla»</em> en las ciudades soviéticas de Riga y Gomel. Las ondas estacionarias que los acompañaban se extendían por ambas costas de Norteamérica y a lo largo de la frontera oriental de la Unión Soviética <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#44">(44)</a>. Se ha culpado al <em>«pájaro carpintero»</em> de los cambios posteriores en los patrones meteorológicos resultantes de la alteración de los vientos alisios. El cambio de los vientos provocó una sequía en el oeste de Estados Unidos con graves efectos en la agricultura y la economía del país <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#45">(45)</a>. <strong>Varios organismos temen que esas olas estacionarias podrían haber causado la desintegración de barcos, incluidos petroleros, en el Atlántico</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#46">(46)</a>. Pero su efecto potencial sobre los seres humanos es aún más preocupante.</p>
<p>Al igual que el sistema nervioso del cuerpo humano funciona electromagnéticamente, <strong>la Tierra tiene una electromagnetosfera que, según los científicos, puede alterarse para producir cambios climáticos dramáticos.</strong> De hecho, <strong>la ionosfera de la Tierra oscila aproximadamente a la misma frecuencia que las ondas cerebrales humanas, lo que la convierte en un «portador» perfecto en el que las radiaciones Electromagnéticas (REM), en el rango de las ondas cerebrales, pueden rebotar sin ningún cambio de frecuencia. La relación entre la electromagnetosfera y la base Electromagnética del cuerpo humano puede explotarse como arma estratégica</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#47">(47)</a>. <strong>Todo el mundo ha experimentado cambios mentales y emocionales durante los cambios de tiempo. Imagínense el poder que tendrían quienes, pulsando un interruptor, pudieran controlar la atmósfera terrestre y cambiar no sólo el clima sino las ondas cerebrales de poblaciones enteras.</strong></p>
<p>Tanto el gobierno estadounidense como el soviético saben que <strong>existe un fuerte patrón de correlación entre los fenómenos geofísicos y los disturbios políticos, la salud y los cambios de humor.</strong> Por estas razones, la señal del <em>«pájaro carpintero»</em> alarmó a Estados Unidos.</p>
<h3>XII. CON UN RAYO EN LAS MANOS</h3>
<p>Durante años, <strong>los soviéticos y, más recientemente, Estados Unidos han explorado las posibilidades descritas en la obra del difunto Nikola Tesla</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#48">(48)</a>. Tesla llegó a Estados Unidos procedente de Checoslovaquia y trabajó para las empresas Edison y Westinghouse, donde inventó la famosa bobina de Tesla y la corriente alterna. Los <strong>descubrimientos de Tesla</strong> sentaron las bases de la televisión, la radio, la telegrafía, los rayos de la muerte, la vigilancia electrónica, los dictáfonos, los dispositivos de purificación del aire e incluso la tecnología para solucionar nuestra actual crisis energética. <strong>Muchos de sus inventos patentados ya en 1900 siguen tan avanzados que no se pueden comprender ni probar</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#49">(49)</a>. Este excéntrico personaje emigró de su suite del Waldorf-Astoria de Nueva York, donde cenaba todas las noches en traje de noche en una mesa especial, a un rudimentario laboratorio escondido en las Montañas Rocosas. En 1912 le concedieron el Premio Nobel, que rechazó. <strong>Tesla fue realmente el mayor genio del siglo XX. Sus patentes y teorías han dado lugar a toda una familia de armas invisibles.</strong></p>
<p>Fuentes de inteligencia en Canadá, donde se han experimentado ampliamente los efectos de la señal del <em>«pájaro carpintero»,</em> sospechan que proceden de <strong>refinamientos militares</strong> soviéticos de las teorías de Tesla. El Pentágono ha contratado a un grupo de expertos para construir un equivalente moderno de los aparatos de Tesla y <strong>ampliar sus teorías.</strong></p>
<p>Robert A. Golka, devoto de Tesla desde hace mucho tiempo, trabaja en un hangar reconvertido de la Fuerza Aérea en Wendover AFB, Utah. Algunas de <strong>las aplicaciones de Tesla que se van a explorar</strong> son la transmisión de energía eléctrica a grandes distancias sin cables, la generación de rayos de la muerte, partículas cargadas y la modificación de los patrones climáticos <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#50">(50)</a>. Pero otro investigador influido por Tesla ha expresado su <strong>gran preocupación de que el Pentágono pueda estar investigando los fuertes campos eléctricos pulsantes dentro de los ritmos alfa y beta del cerebro humano que, si se explotan, podrían crear efectos psicológicos impresionantes en las personas.</strong></p>
<h3>XIII. CERRANDO LA BRECHA DEL CONTROL MENTAL</h3>
<p>Ya en 1972, la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#51">(</a> DIA) <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#51">(51)</a> informó sobre los avances soviéticos en el control mental mediante REM. Los soviéticos han estado investigando el control mental EMR durante años, llegando incluso a explorar su relación con la Percepción Extrasensorial (ESP) <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#52">(52)</a>. Desde los años 60, la DIA ha recopilado cuidadosamente análisis regulares del trabajo soviético. ¿Qué han descubierto ambas naciones?</p>
<p><strong>Se pueden hacer aparecer sonidos e incluso palabras dentro del cerebro humano</strong>, cuando se emiten desde controles neurológicos Electromagnéticos en una base militar <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#53">(53)</a>. <strong>Por control remoto se pueden desencadenar ondas cerebrales, coronarias, derrames cerebrales y ataques epilépticos.</strong> La estimación de la DIA de 1976 está etiquetada como <em>«material de lectura recomendado para aquellos consumidores que tengan interés en la aplicación de la energía de microondas a las armas».</em> Estudios recientes del Pentágono atestiguan una grave preocupación por el uso militar soviético del espectro electromagnético y los serios esfuerzos estadounidenses por superarlos.</p>
<p>Estados Unidos ha intentado cerrar la brecha del control mental mediante Radiaciones Electromagnéticas (REM) coordinando <strong>una red masiva de universidades, grupos de reflexión, instalaciones militares y hospitales que desarrollan armas EMR.</strong> Un informe del ejército, <em>«Analysis of Microwaves for Barrier Warfare»,</em> describe el uso de la banda de microondas para controlar poblaciones <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#54">(54)</a>. Aunque pocos lo saben, <strong>los franceses llevan años utilizando longitudes de onda invisibles para controlar multitudes</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#55">(55)</a>. Un antiguo oficial de inteligencia estadounidense afirma incluso que <strong>los nazis utilizaron una <em>«máquina de frenesí»</em> para agitar a las multitudes en los mítines de Hitler en Nuremberg.</strong> Las <em>«sirenas»</em> francesas de control de multitudes utilizan <strong>diversos sonidos inaudibles que sumen a la gente en el terror y provocan la pérdida masiva del control de esfínteres.</strong></p>
<p>Es muy posible que el ex director de la CIA Richard Helms tuviera esas armas en mente cuando testificó ante la Comisión Warren el 19 de junio de 1964. Entonces Director Adjunto de Planes, Helms advirtió: <em>«La investigación actual indica que los soviéticos están intentando desarrollar una tecnología para el control en el desarrollo de patrones de comportamiento entre la ciudadanía de la U.R.S.S. de acuerdo con los requisitos políticamente determinados del sistema. Además, la misma tecnología puede aplicarse a enfoques más sofisticados de la «codificación» de la información» para su transmisión a objetivos de población en la “batalla por las mentes de los hombres”.»</em> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#56">(56)</a></p>
<p><strong>Tanto los soviéticos como Estados Unidos ocultan su conocimiento de las armas invisibles.</strong> Cuando fueron entrevistados originalmente por los autores, los asesores jurídicos de la Agencia de Desarme del Departamento de Estado afirmaron desconocer tales armas y que, además, eran <em>«especulativas y futuristas»</em> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#57">(57)</a>. Sólo una cuidadosa investigación de los documentos del gobierno reveló que el abogado del Estado mentía y que, de hecho, tenía en su poder materiales relativos a las armas invisibles <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#58">(58)</a>. Ciertamente, mentía; estaba al corriente de la enmienda soviética al SALT II que proponía la prohibición de las armas infrasónicas y electromagnéticas diseñadas para afectar a objetivos biológicos <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#59">(59)</a>. Debido a esta carrera armamentística secreta y a su encubrimiento, <strong>la capacidad de control mental de los sistemas de Radiación Electromagnética globales amenaza con convertir nuestro mundo en un planeta zombi.</strong></p>
<h3>XIV. ASESINATO MÁGICO MISTERIOSO</h3>
<p>Por todo el planeta, <strong>una red clandestina </strong>de físicos actúa como una espina clavada en el costado de los guerreros invisibles, estudiando los últimos avances de la parafísica y publicando abiertamente sus hallazgos <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#60">(60)</a>. Personajes tan pintorescos como Bob Beck, de Biomedical Research Associates, de Los Ángeles, van y vienen de Washington a Eugene y a Canadá, compartiendo descubrimientos e investigando presuntos delitos medioambientales del gobierno. <strong>Los miembros de esta red poco unida comparten su información libremente y están preocupados por los aspectos de control mental de la guerra invisible.</strong></p>
<p>Un antiguo oficial de inteligencia militar, el teniente coronel Thomas E. Bearden, USAF (retirado), publica SPECULA, una revista dedicada a la <em>«psicotrónica»</em> y la <em>«bioenergética»</em>. Estas dos palabras describen lo que <strong>equivale a la amplificación electrónica de la telepatía y de lo que hasta ahora se ha denominado percepción extrasensorial.</strong> Bearden no es sólo un aficionado preocupado, es un científico experimentado que tiene varios de sus trabajos sobre armas psicotrónicas archivados en el Centro de Documentación de Defensa, a las afueras de Washington <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#61">(61)</a>. La historia de su lucha por publicar un libro sobre psicotrónica y bioenergética, THE EXACLIBUR STATEMENT, está tan llena de intrigas como un thriller de Ian Fleming <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#62">(62)</a>. El libro de Bearden tenía que haber salido en 1978, pero se ha retrasado <em>«misteriosamente»</em>. <strong>Durante el tiempo que estuvo preparando el manuscrito para su publicación, uno a uno, los miembros de la <em>«red»</em> corrieron extraños destinos.</strong></p>
<p>Uno de ellos es el <strong>asesinato misterioso</strong> de Ira Einhorn. Einhorn, uno de los organizadores de la <em>«red»,</em> dirigía algunos de los esfuerzos del congresista Rose desde los bastidores de la Cámara de Representantes. Un día, Einhorn se llevó una gran sorpresa al descubrir el cadáver de su compañero de investigación en un baúl en el porche trasero de su casa <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#63">(63)</a>. Cuando el FBI presentó cargos de asesinato contra Einhorn, éste lanzó una apasionada defensa que dio lugar a una gran polémica en la prensa y a una larga batalla judicial para conseguir las pruebas contra &#8230;.. <em>(falta texto)</em> y actualmente Einhorn se esconde, convencido de que le tendieron una trampa. Pero, ¿quién le tendió la trampa? Pudo ser la Inteligencia estadounidense, soviética o británica <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#64">(64)</a>, ya que Einhorn intercambiaba información libremente con cualquier grupo o individuo que lo solicitara. En retrospectiva, sospechaba que algunas de las personas que solicitaron los papeles de Tesla, difíciles de conseguir, podían estar trabajando para agencias de inteligencia extranjeras. Examinamos los documentos del caso del FBI y otras investigaciones que plantean algunas preguntas intrigantes sobre el caso Einhorn.</p>
<p>Mientras luchaba en la guerra invisible, <strong>la criptocracia estadounidense bien podría haber atacado esta red del mismo modo que atacó a los movimientos por los derechos civiles y contra la guerra de los años sesenta.</strong></p>
<h3>XV. RÍO ESTIGIA</h3>
<p>Las almas recién muertas de la antigua Grecia tenían que vadear dos arroyos antes de ser admitidas en Hades. El primero, el río Leteo, borraba todo recuerdo de haber vivido en la mente de quienes se sumergían en sus aguas. El segundo, el río Estigia, bautizaba al griego recién fallecido, convirtiendo el alma en <em>«muerta para siempre»</em> y admitiéndola a través de las Puertas del Hades.</p>
<p>Con el mismo humor macabro que han exhibido en el pasado, los creadores de una de las primeras armas invisibles del Pentágono debieron de imaginarse a sí mismos como dioses del Inframundo cuando bautizaron RIVER STYX al proyecto secreto IV del Ejército de Estados Unidos. Las ARMAS RIVER STYX (RSW) fueron uno de los primeros prototipos (<a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#65">65</a>) de armas electromagnéticas. Las RSW utilizaban microondas para <em>«degradar gravemente las funciones corporales del cerebro, los testículos, los ojos y órganos similares».</em> Además, los creadores de RSW afirmaron que <em>«hay ventajas parafísicas que podrían derivarse para el país y las naciones aliadas de la pronta realización de aplicaciones militares de estos efectos.»</em> A través de entrevistas con los directores de RSW y de la investigación de los antecedentes del proyecto, se arroja luz sobre cómo el Ejército de EE.UU. trabajó en la parafísica IW ya en 1957. La historia de RIVER STYX también revela que ni el Pentágono ni la CIA han sido nunca tan ingenuos sobre las microondas y otras armas EMR como afirmaron públicamente. También mostramos que no sólo el gobierno de EE.UU. ha sido consciente de tales armas, sino que <strong>han coordinado</strong> varias agencias del Pentágono y de Inteligencia, corporaciones y universidades para su desarrollo desde la década de 1950. Esta declaración en el Informe STYX revela por qué el gobierno de EE.UU. ha llevado a cabo un encubrimiento tan masivo. <em>«Si se emprendieran desarrollos de este tipo de armas y si llegaran a ser conocidos por el público, podrían hacerse acusaciones de fuentes públicas y extranjeras de que se trata de un arma atroz y deberían anticiparse».</em> <strong>Este tipo de armas se consideraron en sus inicios tan cruciales como las armas nucleares y fueron las predecesoras de esas armas invisibles que ahora amenazan la vida tal y como la conocemos.</strong></p>
<p>Según un estudio del Pentágono, el Ejército ha llevado a cabo experimentos con microondas que produjeron quemaduras de tercer grado en los «sujetos» del Laboratorio de Investigación Médica de Fort Know, Kentucky. General Electric, basándose en sus anteriores desarrollos independientes de armas de microondas antipersona, participó en el Proyecto COMET, que investigaba los efectos psicológicos de las REM. Estos proyectos abarcaban todo el espectro de las REM, desde las ondas de radio hasta las microondas <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#66">(66)</a>.</p>
<p>En muy raras ocasiones el gobierno estadounidense ha filtrado al público fragmentos de información sobre su <strong>arsenal de armas de destrucción masiva.</strong> Especialmente reveladora es una declaración relativa a la <strong>manipulación del clima</strong> realizada por Lowell Ponte, antiguo investigador del grupo de reflexión del Pentágono: <em>«El tipo adecuado de transmisiones de radio altera el campo magnético del planeta &#8230; Los ríos gigantes de viento en el cielo, como la corriente en chorro, tienden a seguir ese campo magnético. Así que cuando lo doblas o cuando empiezas a crear ondas estacionarias gigantes en la atmósfera, como nuestro gobierno sabe que han estado haciendo, doblas esas corrientes de viento, y hacia donde van, va el clima».</em> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#67">(67)</a>.</p>
<p>De manera similar, la inteligencia canadiense publicó un cable de Reuters, el 9 de agosto de 1975, que describía la <em>«introducción de ondas electromagnéticas en el medio ambiente.»</em> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#68">(68)</a> <strong>Aparte de las ya peligrosas implicaciones de la guerra meteorológica y el efecto indirecto sobre la mente humana, la alusión a factores directos de control mental ha sido omitida cuidadosamente.</strong></p>
<p>La investigación rastrea a fondo fuentes de inteligencia canadienses y otros materiales para mostrar la relación entre ELF -y el arrastre de las ondas cerebrales humanas. El desarrollo de <strong>microondas «auditivas» y «haces de amnesia»,</strong> y el actual esfuerzo masivo en curso para desarrollar el pulso electromagnético (EMP), incluidos los juegos de guerra en la base aérea de Kirtland en Nuevo México, abre la puerta para revelar la masiva red de IW R&amp;D en todo EE.UU..</p>
<p>Tras las señales de Moscú y Eugene, el <em>«pájaro carpintero»</em>, el caso del asesinato de Einhorn y el río Estigia, <strong>un arsenal clandestino está preparado para apuntar a la mente humana.</strong></p>
<h3>XVI. «OH, DAME UN HOGAR, DONDE VAGUEN LOS ZOMBIS&#8230;.</h3>
<p><em>«Es más peligroso que la destrucción atómica»,</em> advierte el Dr. José Delgado, fisiólogo financiado por la CIA, <em>»porque en nuestra sabiduría podemos destruir el planeta. Pero a través de nuestro conocimiento del cerebro, podemos transformar, podemos moldear, dirigir, robotizar al hombre. Creo que el gran peligro del futuro es&#8230; que tendremos seres humanos robotizados que no serán conscientes de que han sido robotizados.»</em> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#69">(69</a> ) Delgado debería saberlo. Como padre de la Estimulación Electrónica del Cerebro (EEC), ayudó a engendrar la Guerra Invisible. Durante años, <strong>Delgado ha trabajado para perfeccionar técnicas que permitan a los psiquiatras controlar a los seres humanos con ondas de radio a través de «transpondedores» electrónicos implantados en el cerebro.</strong> En la actualidad, las teorías de Delgado se siguen desarrollando en la UCLA, bajo los auspicios de Los Alamos Scientific Laboratories <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#70">(70)</a>, más conocidos como el Hogar de la Bomba Atómica.</p>
<p>En el Hospital de Veteranos de Loma Linda, un íntimo amigo personal del Dr. Delgado, el Dr. W. Ross Adey, trabaja furiosamente en el desarrollo de <strong>nuevas técnicas para controlar el cerebro humano con energías exóticas.</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#71">(71)</a> Adey recibió personalmente un prototipo del dispositivo soviético de control mental LIDA <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#72">(72)</a>. <strong>El Lida está diseñado para emitir los tres componentes del dolor -calor, frío y electricidad- de tal forma que la mente humana los reciba a grandes distancias.</strong> El hombre que los soviéticos eligieron para introducir el Lida en la investigación estadounidense también trabaja, en cooperación con las operaciones encubiertas de control mental del gobierno de Estados Unidos.</p>
<p>El pionero biocibernético Dr. Craig Fields, en sus laboratorios DARPA del Pentágono, es el cerebro del <strong>desarrollo de nuevas técnicas que pronto podrían crear el primer ejército robotizado y una población humana controlada electrónicamente</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#73">(73)</a>. Desde los primeros trabajos en las formas más burdas de control mental de la CIA, miembros de alto rango de la AMA y la APA, figuras clave de la psiquiatría y la medicina estadounidenses, han utilizado ingentes fondos públicos para crear una red nacional de control mental. Sus propios documentos demuestran <strong>su objetivo final: robotizar América</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#74">(74)</a>. ¿Increíble? En este capítulo, estas augustas figuras se pronuncian a favor de una América Zombi.</p>
<p>Quizá el mayor defensor de <strong>la América Zombi</strong> sea una de las figuras más respetadas de la psiquiatría estadounidense actual: el Dr. Louis Jolyon «Jolly» West. Comenzando con el trabajo de lavado de cerebro para la Fuerza Aérea, <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#75">(75)</a> el trabajo MKULTRA con la CIA <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#76">(76)</a>, West se ha posicionado justo en medio de la Guerra Invisible (IW). La carrera de West parece ser una «tapadera» de espionaje cuidadosamente construida. Siempre a la vanguardia de la tecnología IW, West propuso convertir una base de misiles NIKE en las montañas de Santa Mónica en un complejo de Guerra Invisible (GI) <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#77">(77)</a> y recibió el poderoso apoyo del entonces gobernador Ronald Reagan. <strong>Las propuestas de West incluían la castración química, la implantación de transpondedores en los órganos sexuales y el cerebro, el control biológico de los ciclos menstruales de las mujeres para controlar la delincuencia y la eventual sustitución del sistema legal estadounidense por un control psiquiátrico.</strong> «Jolly» West continúa sus actividades clandestinas de control mental desde su augusta cátedra de psiquiatría y dirección del Instituto Neuropsiquiátrico de la UCLA.</p>
<p>Un amigo común tanto de West como de Delgado es el Dr. Frank Ervin. La novela y película de Michael Crichton, EL HOMBRE DE LA TERMINAL, se basó en una víctima de Ervin que se queja hasta el día de hoy de que su cerebro está siendo controlado por microondas. <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#78">(78)</a> Sorprendentemente, la CIA financió el trabajo de la UCLA para <strong>desarrollar un equipo de transmisión por microondas que podía llevar voces humanas a la cabeza de una víctima con el fin de inducir la hipnosis a distancia</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#79">(79)</a>. Otro centro vinculado a la UCLA intentó desarrollar un frijol «amnésico» de microondas para la CIA ya en la década de 1950 <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#80">(80)</a>.</p>
<p>¡Los defensores de las técnicas de Guerra Invisible (GI)! Las técnicas psiquiátricas se las han arreglado de alguna manera para ocupar su lugar junto a los presidentes estadounidenses durante los últimos doce años. Nixon y Ford fueron asesorados por el Dr. Arnold Hutschnecker, un graduado de 1926 del Instituto Kaiser Wilhelm, apoyado por los nazis, donde gran parte de las primeras técnicas médico-psiquiátricas de IW fueron pioneras. El confidente de Carter, el psiquiatra&#8217;. El Dr. Peter Bourne, confidente de Carter, ha dedicado gran parte de su carrera a la guerra psicológica y a la tecnología de la IW, e incluso ha recetado drogas hipnóticas al personal de la Casa Blanca.</p>
<p>De hecho, el consultor financiero y periodista de investigación Dr. Harry Schultz ha especulado que <strong>el control que Bourne ejercía sobre Carter puede haber dado lugar a algunas decisiones políticas de lo más inusuales.</strong> [Ronald Reagan, que ha apoyado los planes más extraños de West durante años, bien podría nombrarle para un puesto en la Casa Blanca]. <strong>A menos que se detenga pronto la asociación de psiquiatras de la Guerra Invisible con presidentes estadounidenses, podríamos ver llegar pronto a la América Zombi.</strong></p>
<h2>CUARTA PARTE &#8211; EL ARMA DEFINITIVA DE LA GUERRA INVISIBLE: LA GUERRA PSICOTRÓNICA</h2>
<h3>XVII. EL INCIDENTE TOTH</h3>
<p>De las armas de nubes de gérmenes mortíferos, los ejércitos de mutantes genéticos o las poblaciones civiles sometidas mediante control mental por ondas de radio hay un salto corto a las <strong>armas psicotrónicas: formas agresivas de energía psíquica.</strong> Los investigadores han especulado sobre esta posibilidad durante años <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#81">(81)</a>, pero no fue hasta que el KGB arrestó al corresponsal de Los Angeles Times en Moscú, Robert Toth, en 1977, que la verdadera historia comenzó a salir a la superficie. Bob Toth fue arrestado por espiar secretos de la parapsicología militar soviética. Los documentos desclasificados, incluidos los télex entre el Secretario Vance y el Embajador Toon, sumados a la propia descripción de Toth de su interrogatorio por la KGB, revelan la gravedad de las armas psíquicas <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#82">(82)</a>.</p>
<p><strong>Los soviéticos comenzaron a desarrollar la parapsicología</strong> <strong>cuando Stalin contrató a un psíquico personal</strong>, Wolf Messing <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#83">(83)</a>. Desde el principio de la historia, los estrategas militares han perseguido las <em>«artes negras»</em> buscando aprovechar la energía psíquica <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#84">(84)</a>. La CIA empezó a tomarse en serio el lado oscuro del ocultismo a principios de los años cincuenta <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#85">(85)</a>. Hoy en día, <strong>la parapsicología ha evolucionado hasta convertirse en un tema de alta tecnología llamado parafísica. Es una ciencia guiada por algunos de los mejores físicos y psicólogos del mundo</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#86">(86)</a>. Las estimaciones de la DIA y otros estudios de inteligencia analizan el estado del arte en parafísica y <strong>planean su aplicación al espionaje psíquico, la hipnosis telepática e incluso el sabotaje psíquico de los sistemas de defensa enemigos</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#87">(87)</a>. Por su propia admisión, las agencias de inteligencia del gobierno estadounidense consideran el uso de la <em>«bioenergética»</em> su secreto más celosamente guardado <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#88">(88)</a>.</p>
<h3>XVIII. AGENTE FANTASMA</h3>
<p>El interés de la CIA por la percepción extrasensorial fue guiado por Andrija Puharich, que más tarde hizo de <strong>mentor del psíquico Uri Geller</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#89">(89)</a>. Tras la muerte por ejecución del agente doble estrella de la CIA, el coronel Oleg Penkovsky, la Agencia <strong>intentó reclutar a su fantasma</strong> para espiar a los soviéticos <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#90">(90)</a>.</p>
<h3>XIX. PROYECTO SCANATE</h3>
<p>Después de que <strong>dos psíquicos estadounidenses</strong> (el ex diplomático de la ONU Ingo Swann y el ex jefe de policía de Burbank Patrick Price) penetraran en uno de los sistemas de seguridad más vigilados del Pentágono <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#91">(91)</a>, <strong>un agente de seguridad exclamó que sus proezas mentales dejaban obsoletas las precauciones de seguridad modernas.</strong> Price y Swann participaron en el proyecto secreto Scanate (92), uno de los muchos proyectos de este tipo llevados a cabo por Grupos de Reflexión (think tanks) como SRI para la CIA y el Pentágono. Poco después de Scanate, Price murió en circunstancias misteriosas, dejando a Swann para continuar su investigación psíquica en el SRI con un perfil bajo &#8211; temiendo por su vida <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#93">(93)</a>. <strong>Como todas las armas de la Guerra Invisible, el gobierno considera la parafísica absolutamente Alto Secreto.</strong> Un estudio TOP SECRET preparado por el SRI para las Fuerzas Aéreas, Advanced Technique Threat Assessment, detalla todo el espectro de armas invisibles, incluida la parafísica <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#94">(94)</a>. En 1979, el representante Charlie Rose, del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, exigió una investigación del Congreso sobre la preparación psíquica de Estados Unidos. Rose afirmó haber sido testigo de Swann y otros en acción. Hoy, Rose guarda un extraño silencio. Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que la carrera armamentística psíquica continúa.</p>
<h3>XX. CONTROLANDO EL ALMA</h3>
<p><strong>En su carrera por desarrollar armas psíquicas, tanto la criptocracia estadounidense como la soviética desacreditan públicamente el tema.</strong> <strong>Mientras la CIA investigaba técnicas similares, su agencia hermana, la FDA, encarcelaba al famoso psicólogo Dr. Wilhelm Reich.</strong> Hoy podría decirse que Reich fue encarcelado por publicar abiertamente investigaciones sobre parafísica. <strong>Los farsantes de los medios de comunicación</strong> han estado pregonando <strong>la línea de desinformación</strong> de «seguridad nacional» sobre la percepción extrasensorial durante más de treinta años. <strong>Reich estaba loco, decían, mientras que la «energía orgónica» que estaba explorando era llamada en secreto «bioenergía» por los círculos gubernamentales que la estaban investigando muy seriamente por su cuenta.</strong></p>
<p>Hoy en día, <strong>a pesar de la implicación de la CIA en Jonestown, los psiquiatras que trabajan con los programas de control mental de la CIA culpan a la religión del lavado de cerebro</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#95">(95)</a>. <strong>La desacreditación de la parapsicología recuerda a la campaña de desinformación atómica llevada a cabo por el Pentágono durante el Proyecto Manhattan</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#96">(96)</a>. Sólo unos pocos años antes de Hiroshima, destacados científicos se burlaban de la idea misma de la energía atómica, y mucho menos de la bomba. Como insinuó el congresista Rose, <strong>los detractores pueden estar trabajando, a sabiendas o no, para encubrir la verdad sobre el intento del gobierno de aprovechar el alma misma para fines encubiertos.</strong></p>
<h2>QUINTA PARTE: LIBERTAD CONTRA ESCLAVITUD</h2>
<h3>XXI. ENCUBRIMIENTO</h3>
<p>Martin Luther King luchó denodadamente por las libertades civiles de los negros. En represalia, <strong>el FBI lanzó una campaña «anti-King» que pudo haber causado su muerte</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#97">(97)</a>. De hecho, todo el movimiento por los derechos civiles y contra la guerra puede haber sido destrozado por las operaciones COINTELPRO <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#98">(98)</a> del FBI y CHAOS de la CIA. <strong>Las pruebas demuestran que aquellos criptócratas que buscan destruir la libertad en su origen -nuestras propias mentes- no se detendrán ante nada para difamar e incluso asesinar a aquellos que se resisten a la esclavitud.</strong> <strong>La tecnología moderna ha convertido la mente humana en el campo de batalla de la lucha de la humanidad por la libertad.</strong> <strong>Dado que los científicos constituyen gran parte de la vanguardia del totalitarismo <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#99">(99)</a>, la libertad mental puede ser la cuestión más vital de la actualidad.</strong></p>
<p>Durante los primeros días de MKULTRA, un antiguo oficial de la Marina, L.Ron Hubbard, -consciente de lo que la Marina estaba haciendo encubiertamente- investigó el funcionamiento de la mente humana <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#100">(100)</a>. Negándose a someterse a las exigencias del gobierno de que se uniera a los psiquiatras de control mental, este hombre publicó un libro titulado <em>«Dianética, la ciencia moderna de la salud mental».</em> <strong>El libro proclamaba la libertad y la integridad mental como el derecho innato de la humanidad</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#101">(101)</a>. Cuando el libro se convirtió en un éxito de ventas, miles de personas empezaron a utilizar las técnicas descubiertas por Hubbard, dando testimonio de una <em>«mayor libertad mental».</em> <strong>Algunas de las técnicas que Hubbard describió en beneficio de las personas estaban siendo utilizadas en secreto por el gobierno en un intento de esclavizar.</strong> Otras de las técnicas que Hubbard describió eran en realidad <strong>antídotos</strong> contra los métodos de control mental MKULTRA <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#102">(102)</a>.</p>
<p><strong>El gobierno inició una feroz campaña de difamación contra Hubbard.</strong> Estaba dirigida por la sección de control mental de la CIA. El joven autor había destapado sin querer el secreto mejor guardado de la Guerra Fría, MKULTRA. Y, tal vez, el joven autor había dado la puntilla a las criptocracias sobre todo su plan de juego de la Guerra Invisible.</p>
<p><strong>La oficina de Hubbard fue saqueada y robaron un manuscrito que contenía información paralela a lo que hoy conocemos como psicotrónica.</strong> Irónicamente ese manuscrito llevaba el mismo título que el manuscrito posterior del Teniente Coronel Tom Bearden. Ambos tenían el nombre EXCALIBUR. Hubbard y sus colegas fueron atacados físicamente, y el autor escapó por poco de un intento de secuestro. <strong>Durante casi 30 años se llevó a cabo una campaña de propaganda negra contra todos los que suscribían la idea de «Dianética».</strong></p>
<p>Cuando un destacado psiquiatra, <strong>el Dr. Thomas Szasz</strong>, comenzó a desacreditar los planes totalitarios de control mental de sus colegas en la década de 1950 <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#103">(103)</a>, <strong>se convirtió en el centro de ataques similares</strong>. Cuando Adrija Puharich empezó a revelar demasiado sobre psicotrónica en sus libros, fue atacado de forma similar.</p>
<p><strong>Otros hombres como Szasz y Hubbard han desencadenado un movimiento creciente para restaurar la libertad mental.</strong> Szasz ayudó a lanzar el incipiente Partido Libertario, cuya plataforma pide audazmente que se detengan las operaciones de control mental del gobierno y su financiación con el dinero de los impuestos estadounidenses. De hecho, <strong>la financiación a través de los impuestos de una tecnología para esclavizar al contribuyente, puede llegar a ser la broma más cruel que se le ha gastado al pueblo estadounidense</strong>.</p>
<h3>XXII DINERO SUCIO PARA TRUCOS SUCIOS</h3>
<p>Tras décadas de intenso cabildeo por parte de los psiquiatras del control mental y el establishment psiquiátrico-médico, el gobierno de EE.UU. hizo planes para establecer mega-agencias, como HEW y VA. No puede ser coincidencia que a través de estas agencias se hayan cometido muchas de las atrocidades de la Guerra Invisible. Aunque apoyadas por muchos individuos idealistas, estas burocracias dieron origen a una red de experimentación humana que hizo posible los arsenales de IW. <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#104">(104)</a> Los proyectos de control mental y de IW fueron de los primeros financiados por las mega agencias, y con el paso del tiempo constituyeron una parte importante de sus actividades de investigación <a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html#105">(105)</a>. Miles de millones de dólares han sido sustraídos de las arcas fiscales para pagar los programas de «control mental» y el desarrollo de armas invisibles. <strong>La Guerra Invisible (GI) traza el diagrama de organización del creciente arsenal de control mental que apunta directamente al sueño de la libertad.</strong></p>
<h3>XXIII. LA GUERRA INVISIBLE</h3>
<p>Un emocionante, aunque escalofriante escenario de una guerra invisible basado en una estimación de inteligencia recientemente desclasificada. Guerra Bioquímica (GBQ), Radiaciones Electromagnéticas (REM), armas psicotrónicas y control mental en toda su espantosa realidad.</p>
<h3>XXIV. CÓMO DEFENDERSE</h3>
<blockquote>
<ul>
<li>La autosuficiencia racional y la comprensión de cómo funciona la mente humana son la mejor protección contra las Guerras Invisibles.</li>
<li>No busques ayuda en los gobiernos nacionales, ellos te están atacando.</li>
<li>No busques ayuda en la psiquiatría, están desarrollando armas para destruir la sede misma de la libertad: tu mente.</li>
<li>No confíes en la autoridad.</li>
<li>La obediencia a la autoridad es el primer acto de sumisión a la sugestionabilidad [susceptibilidad hipnótica].</li>
<li>La sugestionabilidad es el primer paso de la rendición al control mental. Si no es verdad para ti, no es verdad.</li>
<li>Tu propia integridad es tu mejor esperanza.</li>
<li>Los científicos éticos pueden desarrollar contramedidas frente a la Guerra Invisible (GI). Los hombres buenos pueden reformar los gobiernos. Pero, en última instancia, tu propia supervivencia depende de ti mismo.</li>
<li>Mientras la gente sepa esto, la libertad sobrevivirá.</li>
<li>El mundo es lo que tú haces de él, o lo que no consigues hacer de él.</li>
<li>La libertad es una lucha continua, ganada momento a momento.</li>
<li>Hay muchos que te la quitarían, pero nadie podrá dártela.</li>
</ul>
</blockquote>
<h3>XXV. APÉNDICE</h3>
<ol>
<li>Documentación de muestra</li>
<li>Fotografías</li>
<li>Notas a pie de página</li>
<li>Bibliografía</li>
</ol>
<p><strong>AUTOR:</strong> <a href="http://www.whale.to/b/bowart.html"> W.H. Bowart</a>  (1939-2007) y Richard Sutton. <strong>FUENTE:</strong><a href="http://www.whale.to/b/bowart4.html">THE INVISIBLE THIRD WORLD WAR,1990</a>. Resumen sinóptico del manuscrito inacabado de Bowart, de 1990, coescrito con Richard Sutton a partir del libro censurado, <em>«La Tercera Guerra Mundial Invisible».</em></p>
<h3>NOTAS</h3>
<ol>
<li>Los Angeles Times 4 de diciembre de 1979 «Covert “Ouster” Tests in Streets of New York Told» (Pruebas encubiertas de «expulsión» en las calles de Nueva York)</li>
<li>Informe final del Comité de Ética Biomédica y Normas Humanas</li>
<li>Miami Herald 6 de enero de 1979 «La CIA consideró la posibilidad de preparar veneno con ayuda de un brujo»</li>
<li>Inquiry 7&amp;21 de julio de 1980 «Poison Gas Gap» (La brecha del gas venenoso)</li>
<li>Cookson &amp; Nottingham, Survey of Chemical- Biological Warfare, Monthly Review, Nueva York, 1971</li>
<li>Calkins, Jeff, «The Specter of Poison Gas Warfare,» Plain Truth Julio 1980</li>
<li>BIOHAZARD, Nueva York, Straight Arrow, 1978</li>
<li>Inquiry, op cit.</li>
<li>&#8212;</li>
<li>Uhl, Michael, y Ensign, Tod, GI GUINEA PIGS (Playboy: 1980)</li>
<li>Calkins, op cit.</li>
<li>Washington Star 24 de septiembre de 1979 «Army Admits Testing Hallucinogen in Open» (El ejército admite haber probado alucinógenos en campo abierto)</li>
<li>Inquiry, op cit.</li>
<li>Bowart, W.H., OPERATION HIND CONTROL (Dell: 1978) Nueva York</li>
<li>Diario del ex agente de control mental de la CIA/FBI George White</li>
<li>&#8212;</li>
<li>PROYECTO CLIP</li>
<li>BLUEBIRD, ARTICHOKE, archivos MKULTRA</li>
<li>Krusen, Dr. Frank, carta al Dr. Winfred Overholser 28 de octubre de 1978</li>
<li>Bowart, op cit.</li>
<li>Project Artichoke memo 25 de enero de 1952</li>
<li>Fireside, Harvey, SOVIET PSYCHOPRISONS (Nueva York: Norton) 1979</li>
<li>U.S. Senate Judiciary Committee, noviembre de 1974, «Individual Rights and the Federal Role in Behavior Modification» (Los derechos individuales y el papel federal en la modificación de la conducta)</li>
<li>Brodeur, Paul, THE ZAPPING OF AMERICA (Nueva York: Norton) 1979</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Expediente del Proyecto Pandora</li>
<li>Brodeur, op cit.</li>
<li>Leary, Stephen, ed., Proceedings of the Symposium on the Biological Effects and Health Implications of Microwave Radiation, Richmond, Virginia, 17-19 de septiembre de 1969, Dept. of HEW, BRH/DBE 70-2, junio de 1970, pp. 191-96</li>
<li>Marha, Karel, et al., Electromagnetic Fields and Life Environment (San Francisco; San Francisco Press, 1971)</li>
<li>Los Angeles Times,</li>
<li>Los Angeles Times, 7 de febrero de 1976</li>
<li>Brodeur, op cit.</li>
<li>Lafferty, Harwood y Asociados, Montreal, Ltd. «The.Application of Tesla Technology in Today&#8217;s World» Vol. I-III (Confidencial)</li>
<li>Eugene Register-Guard 26 de marzo de 1978, «Mystery Signal Discovered in Eugene Area» (Señal misteriosa descubierta en el área de Eugene)</li>
<li>19 de junio de 1978, entrevista con Walter Deposkey</li>
<li>Eugene Register-Guard 29 de marzo de 1978, «FCC Backs Off from Naming Signal Source» (La FCC se retracta de nombrar la fuente de la señal)</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Register-Guard 26 de marzo de 1978, op cit.</li>
<li>Oregon Journal 28 de marzo de 1978 «Mystery Radio Signal Causing Concern in Oregon» (Una misteriosa señal de radio causa preocupación en Oregón)</li>
<li>Register-Guard 26 de marzo de 1978, op cit.</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Calkins, Jeff, «The Amazing Story Behind the Worldwide Weather Upset», Plain Truth, julio de 1980.</li>
<li>Aviation Week and Space Technology, 8 de noviembre de 1976, «Powerful Soviet Radio Signal Protested».</li>
<li>Plain Truth, Weather Upset, op cit.</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Beck, Robert C., «ELF Magnetic Fields and EEG Entrainment,» 1978 (Los Angeles: Biomedical Research Associates)</li>
<li>Lafferty, Harwood, op cit.</li>
<li>Hunt, Inez, y Draper, Wanetta W., LIGHTNING IN HIS HANDS: THE STORY OF NIKOLA TESLA (El rayo en sus manos: la historia de NIKOLA TESLA).</li>
<li>Lafferty, Harwood, op cit. Plain Truth, op cit.</li>
<li>DST 1810S 074 76 y 78 EFECTOS BIOLÓGICOS DE LA RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA (MICROONDAS Y RADIOONDAS) PAÍSES COMUNISTAS DE EURASIA</li>
<li>ST CS 01 169 72 COMPORTAMIENTO OFENSIVO CONTROLADO</li>
<li>Maire ST CS 01 103 71. Junio de 1971. DIA, RIESGOS BIOLÓGICOS DEL RUIDO INFRASÓNICO Y ULTRASÓNICO DEL PACTO DE VARSOVIA DE IMPORTANCIA MILITAR</li>
<li>Meradcom Report 2048 «Analysis of Microwaves for Barrier Warfare» (Análisis de microondas para la guerra de barrera)</li>
<li>French, Scott, THE BIG BROTHER GAME (Nueva York: Lyle Stuart) 1978</li>
<li>Informe final de la Comisión Warren</li>
<li>Carta de Charles Oleszycki, Asesor Jurídico de la Agencia de Control de Armamentos y Desarme del Departamento de Estado, 1978</li>
<li>Carta de Oleszycki de 1979</li>
<li>Conferencia del Comité de Desarme de la URSS, 8 de agosto de 1977</li>
<li>Bearden, T.E., THE EXCALIBUR STATEMENT (Strawberry Hill Nueva York) 1978</li>
<li>Bearden, T.E. Marzo de 1973 «Quiton/Percepton Physics: A Theory of Existence, Perception, and Physical Phenomena» (Centro de Documentación de Defensa, AD 763210)</li>
<li>Bearden, EXCALIBUR, op cit.</li>
<li>FBI file #95-229779 IRA EINHORN-SUSPECHOSO, HELEN HOLLY MADDUX-VÍCTIMA, ASESINATO, 9 de noviembre de 1979</li>
<li>Gelman, Norris E. Carta a Sheldon Gordon, Director Gerente, Lehman Bros., Kuhn, Loeb, 6 de diciembre de 1979</li>
<li>US Army Report TN-1097, Elnick, Marvin, et al., Frankford Arsenal, 1957 (SECRET) RIVER STYX</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Plain Truth, op cit.</li>
<li>9 de agosto de 1975 Reuters wire</li>
<li>Delgado, José, GALERÍA, 1978</li>
<li>27 de mayo de 1976 carta de R.E. Bobbett, Los Alamos Scientific Laboratory, a Frank L. Pastrano</li>
<li>ADEY, W.R., y BAWIN, S.M., Brain Interactions with Weak Electric and Magnetic Fields, Neurosciences Res. Prog. Bulletin, Vol. 15, No. 1, 1977</li>
<li>Patente estadounidense nº 3.773.049 Rabichev, et al., «LIDA».</li>
<li>28 de abril de 1978 entrevista con David Petter, DARPA</li>
<li>&#8212;</li>
<li>Sheflin, Alan, y Opton, Edward, THE MIND MANIPULATORS (Nueva York: Paddington Press) 1978</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Informe del Senado, «Behavior Modification», op cit.</li>
<li>Ibid.</li>
<li>NEW WEST 13 de marzo de 1978, DARPA</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Swann, Ingo ADIÓS A LA TIERRA (Nueva York: Dell) 1975</li>
<li>Télex desclasificados entre el Departamento de Estado, mayo-junio de 1977, archivo Toth</li>
<li>Schroeder &amp; Ostrander, PSYCHIC DISCOVERIES BEHIND THE IRON CURTAIN, 1972</li>
<li>A HISTORY OF THE BRITISH SECRET SERVICE P. 12-13, 79-80, 136-135, 311 -321</li>
<li>Proyecto Paperclip, archivos Artichoke</li>
<li>DST 1810S 387 75, INVESTIGACIÓN PARAPSICOLÓGICA SOVIÉTICA Y CHECOSLOVACA</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Cartas de varias agencias</li>
<li>Entrevista de los archivos Artichoke con Andriha Puharich</li>
<li>Entrevistas con George O&#8217;Toole y Victor Marchetti</li>
<li>Caldwell, Carol BEYOND ESP NEW TIMES 3 de abril de 1978 &#8211; entrevista con Ingo Swann y la Sra. Ann Price</li>
<li>Archivo del Proyecto Scanate de la CIA</li>
<li>Caldwell, op cit. Swann int, op cit.</li>
<li>SRI AF/FTD Evaluación de la amenaza de técnicas avanzadas (SECRETO)</li>
<li>L.J. West investigación #2R 14 de julio de 1980</li>
<li>&#8212;</li>
<li>Senate Select Committee on Government Operations with respect to Intelligence Activities Informe final</li>
<li>Ibid.</li>
<li>Hayek, F.A. THE ROAD TO SERFDOM (Chicago: University of Chicago Press) 1944</li>
<li>Bowart, op cit.</li>
<li>Hubbard, L.R., DIANETICS: LA CIENCIA MODERNA DE LA SALUD MENTAL (Heritage House: Nueva York) 1950</li>
<li>5504C27 DIANÉTICA GRIS 1955 conferencia, Hubbard, L.R.</li>
<li>Szasz, Thomas, EL MITO DE LA ENFERMEDAD MENTAL</li>
</ol>
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		<title>Daños provocados por las vacunas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 20 Oct 2024 18:08:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[vacunas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hay una larga historia de oleadas de lesiones graves tras la introducción de nuevas vacunas en el mercado. Pero los daños se niegan cínicamente y se esconden bajo la alfombra para proteger el negocio.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/ciencia/danos-provocados-por-las-vacunas/">Daños provocados por las vacunas</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La historia de un vistazo:</strong></p>
<blockquote><p><em><strong><strong>♦ Existe una larga historia de una ola de lesiones graves tras la introducción de nuevas vacunas en el mercado. En la mayoría de los casos, esas lesiones se escondieron debajo de la alfombra para proteger el negocio.</strong></strong></em></p>
<p><em><strong>♦ En muchos casos, las lesiones graves «misteriosas» que vemos ahora son notablemente similares a las que se observaron hace más de un siglo. Desafortunadamente, existe un embargo generalizado para permitir que estos datos salgan a la luz (ya que eso destruiría instantáneamente el programa de vacunación).</strong></em></p>
<p><em><strong>♦ Una variedad de estudios independientes (resumidos a continuación) han demostrado que las vacunas causan una amplia gama de enfermedades crónicas.</strong></em></p>
<p><em><strong>♦ Un libro de 1990 argumentó que la vacunación generalizada también estaba causando una epidemia de daño cerebral generalizado que estaba reduciendo el coeficiente intelectual de Estados Unidos y causando un aumento masivo en los delitos violentos.</strong></em></p>
<p><strong>♦ <em>En este artículo, también revisaremos exactamente qué en ese libro de 1990, y los signos clásicos que se pueden usar, permite determinar si alguien tiene una lesión por vacuna (junto con los sutiles más espirituales).</em></strong></p></blockquote>
<p>Mi mente a menudo se superpone con el pasado, el presente y el futuro sobre sí mismos. Debido a esto, con frecuencia recordaré eventos que sucedieron en el pasado que reflejan perfectamente lo que se está desarrollando ante nosotros y, a su vez, he perdido la cuenta de cuántas veces he sido testigo de cómo la humanidad repite sus mismos errores.</p>
<p>Durante el COVID, me di cuenta de que estábamos recreando de nuevo la misma tragedia que la humanidad había experimentado desde que se introdujo la vacuna contra la viruela en el mercado y se me ocurrió una idea. Si la gente se diera cuenta de lo que había sucedido antes y pusiera fin a nuestra amnesia colectiva, tal vez esto podría detenerse por fin.</p>
<p>El destino quiso que mi deseo se hiciera realidad, y sin conocerme, Steve Kirsch <a href="https://kirschsubstack.com/p/what-we-can-learn-from-the-smallpox">me dio la oportunidad de</a> comenzar a presentar esa historia olvidada al mundo. Esto sucedió después de <a href="https://kirschsubstack.com/p/what-we-can-learn-from-the-smallpox">que él decidiera publicar</a> un artículo que escribí ilustrando cómo las protestas de los camioneros eran idénticas a las protestas contra la viruela que habían ocurrido más de un siglo antes y luego, por razones que aún no entiendo, animó a sus lectores a suscribirse a mí para que comenzara a escribir aquí.</p>
<p><em>♦ Nota: En el momento en que hice este nombre de usuario (para el artículo sobre la viruela), no pensé en ello ya que nunca esperaba volver a usarlo.</em></p>
<p>Debido a esto, me he convertido efectivamente en un «historiador» de la vacunación. A su vez, me he dado cuenta una y otra vez de que ocurre un desastre de vacunas que lesiona a muchos de una manera muy similar, se barre debajo de la alfombra (a menudo por funcionarios que están bastante en conflicto en su decisión de hacerlo), y luego vuelve a suceder lo mismo unas décadas después.</p>
<p>Dado que administramos docenas de vacunas a cada miembro de la sociedad, esto plantea una pregunta obvia: ¿qué le está haciendo eso a la sociedad?</p>
<p><strong>Breve historia de los desastres causados por las vacunas</strong></p>
<p><em>♦ Nota: Esta lista está incompleta.</em></p>
<p>En 1798, <strong>la vacuna contra la viruela</strong> llegó al mercado. Una vez que llegó al mercado, se observó que con frecuencia causaba brotes de viruela (en lugar de prevenirlos) y causaba una amplia gama de lesiones debilitantes y complejas que muchos de los médicos nunca habían visto antes (y muchas de las cuales creo que eran ejemplos de «estasis sanguínea»).</p>
<p>Curiosamente, en lugar de reconocer que esto fue un error, la mayoría de la profesión médica respaldó la vacuna contra la viruela, y los gobiernos de todo el mundo la exigieron a medida que los casos seguían aumentando (causados por la vacuna). Después de haberlo analizado extensamente, soy de la opinión de que la vacuna contra la viruela remodeló la trayectoria de la salud de la humanidad y marcó el comienzo de la era de las enfermedades crónicas.</p>
<p><em>♦ Nota: la vacuna contra la viruela se analiza con más detalle </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-can-the-smallpox-vaccine-disaster"><em>aquí</em></a><em>.</em></p>
<p>En la década de 1800 y principios de 1900, <strong>una variedad de vacunas tempranas</strong> (por ejemplo, rabia, fiebre tifoidea, difteria, tuberculosis) <strong>y antisueros</strong> generados por caballos (para la mayoría de las infecciones comunes en ese momento) ingresaron al mercado.</p>
<p>Dado que muchas de estas vacunas se producían en pequeños laboratorios independientes, había una variedad de problemas de control de calidad con estos productos, lo que con frecuencia provocaba que los lotes calientes hirieran gravemente o mataran a un grupo de personas. Además, muchas de esas vacunas tenían un alto grado de toxicidad.</p>
<p>Debido a esto, surgieron una variedad de afecciones médicas nuevas y graves, muchas de las cuales se consideraron debidas a inflamación cerebral (encefalitis) o daño cerebral (encefalopatía) y se observó que ocurrían junto con daño a los nervios craneales. La mayoría de estas afecciones, a su vez, reflejaban la miríada de lesiones que ahora también vemos en las vacunas modernas.</p>
<p><em>♦ Nota: muchos de estos casos olvidados se pueden encontrar </em><a href="https://www.informedparent.co.uk/wp-content/uploads/2017/11/1967-The-Hazards-of-Immunization-Sir-Graham-Wilson.pdf"><em>en este libro</em></a><em> que actualmente estoy resumiendo en un artículo. El punto clave es que muchos médicos en ese momento podían decir que las vacunas estaban causando lesiones cerebrales y estaban dispuestos a informar eso a través de la literatura médica.</em></p>
<p>En las décadas de 1940 y 1950, <strong>la vacuna original contra la tos ferina (DPT)</strong> entró en el mercado. Esta vacuna se destacó por causar inflamación cerebral y se observaron una variedad de diferencias preocupantes en las generaciones nacidas después de su adopción masiva en Estados Unidos.</p>
<p><em>♦ Nota: La vacuna contra la rabia también se destacó por causar encefalitis (alrededor de 1 de cada 750 inyecciones, de las cuales el 20% fueron fatales), pero no tuvo un impacto tan grande en la sociedad porque muchas menos personas la recibieron.</em></p>
<p>Entre las décadas de 1950 y 1970, ocurrieron numerosos casos en los que se llevó al mercado <strong>una vacuna experimental</strong> apresurada y mal producida (por ejemplo, la poliomielitis o la gripe porcina) para abordar una «emergencia» inexistente, y el gobierno optó por ignorar las advertencias de sus científicos de que no era seguro administrarla a Estados Unidos.</p>
<p>Como la prensa fue honesta en ese momento, informaron sobre el desastre, se convirtió en un escándalo nacional y el gobierno proporcionó una compensación a las víctimas.</p>
<p><em>♦ Nota: Recopilé esos informes de los medios <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/why-does-the-government-cover-up">aquí</a>, el último de los </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/when-did-the-media-stop-covering-ad7"><em>cuales ocurrió en 2002</em></a><em> con la vacuna contra la viruela de Bush.</em></p>
<p>En 1986, existía suficiente conciencia pública de los peligros de <strong>la vacuna DPT</strong> que regularmente se presentaban demandas por el daño cerebral y las muertes súbitas del lactante que causaba (discutido <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/the-century-of-evidence-that-vaccines">aquí</a>).</p>
<p>Esto, a su vez, llevó a que se aprobara la ley de lesiones causadas por vacunas de 1986 (que se analiza más adelante <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/why-do-so-many-people-hate-the-vaccine-1d7">aquí</a>), una ley que protegía a los fabricantes de vacunas de la responsabilidad por productos defectuosos y tenía la intención de ayudar a los padres de niños lesionados por vacunas (aunque no lo hizo).</p>
<p>La aprobación de esta ley dio lugar a una fiebre del oro de la industria para llevar al mercado vacunas experimentales y libres de responsabilidad, y en poco tiempo el calendario de vacunación infantil se disparó en paralelo al aumento de las enfermedades crónicas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15353" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-numero-de-vacunas-y-tasas-de-enfermedades-cronicas.jpg" alt="" width="1104" height="596" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-numero-de-vacunas-y-tasas-de-enfermedades-cronicas.jpg 1204w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-numero-de-vacunas-y-tasas-de-enfermedades-cronicas-300x162.jpg 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-numero-de-vacunas-y-tasas-de-enfermedades-cronicas-1024x553.jpg 1024w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-numero-de-vacunas-y-tasas-de-enfermedades-cronicas-768x415.jpg 768w" sizes="(max-width: 1104px) 100vw, 1104px" /></p>
<p><em>♦ Nota: la Ley de 1986 también dio lugar a la comercialización de una vacuna DPT mucho más segura (pero aún peligrosa).</em></p>
<p>En 1990, se desplegó una vacuna experimental contra el ántrax sobre los militares para prepararlos para invadir Irak. Si bien la guerra no tuvo incidentes (Saddam no usó ántrax y probablemente fue el conflicto más unilateral de la historia), la vacuna contra el ántrax hirió gravemente a más de 100.000 militares (lo que llevó a lo que se conoció como el Síndrome de la Guerra del Golfo).</p>
<p>A pesar de estos problemas, las personas dentro del Departamento de Defensa que estaban comprometidas a financiar su programa de defensa de armas biológicas lo ordenaron, lo que provocó lesiones graves en todo el ejército y una rebelión generalizada contra este edicto.</p>
<p><em>♦ Nota: el desastre del ántrax se discute más a fondo </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/the-forgotten-lessons-of-the-militarys"><em>aquí</em></a><em>.</em></p>
<p>En 2010, Merck convenció a las mujeres estadounidenses de que corrían un alto riesgo de morir de cáncer de cuello uterino (que en realidad solo mata a alrededor de 1/38.000 mujeres estadounidenses cada año) para que todos compraran su vacuna altamente lucrativa (que nunca se demostró que redujera las muertes por cáncer de cuello uterino). Esta vacuna tenía una tasa extraordinariamente alta de causar trastornos autoinmunes, pero sin embargo, a pesar de una avalancha de quejas, los CDC y la FDA hicieron todo lo posible para protegerla, y hasta el día de hoy sigue siendo obligatoria para los niños.</p>
<p><em>♦ Nota: el desastre de Gardasil se discute </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-happens-to-vaccine-clinical"><em>aquí</em></a><em>.</em></p>
<p>En 2021, la vacuna contra el COVID llegó al mercado. En mi opinión, todo lo que presenciamos con él refleja lo que sucedió en cada una de las tragedias enumeradas anteriormente.</p>
<p>Mencioné esta historia porque en el momento en que cada uno de estos sucedió, la profesión médica y el público fueron golpeados por la explosión de estas nuevas enfermedades (y su inmenso costo social), pero en poco tiempo, se aclimataron a ellas y olvidaron que habían surgido en primer lugar. Esto, a su vez, diría que es exactamente lo que está sucediendo ahora con las vacunas contra el COVID-19.</p>
<p><strong>Los daños de la vacunación</strong></p>
<p>Existe una gran cantidad de evidencia que sugiere que las vacunas son las únicas responsables o una de las principales responsables del tsunami de enfermedades crónicas que ha seguido a su adopción cada vez mayor.</p>
<p>Desafortunadamente, si bien hay una gran cantidad de evidencia que sugiere que existe un problema, los efectos del calendario de vacunación nunca se han estudiado formalmente en un ensayo clínico, ni agencias como los CDC (que insisten en que las vacunas son seguras y efectivas) pondrán a disposición sus conjuntos de datos que podrían responder a la pregunta. Esto, a su vez, sugiere que:</p>
<ul>
<li>No existe evidencia de los daños de la vacunación y simplemente no ha sido una prioridad publicar formalmente esos datos (lo cual es extraño dado el esfuerzo que requiere bloquear todas las demandas que se solicitan).</li>
<li>Existe cierta evidencia de que las vacunas son dañinas, y existe la preocupación de que estos datos puedan malinterpretarse para sugerir que las vacunas son mucho más dañinas de lo que son.</li>
<li>La evidencia existente muestra (o mostraría) que las vacunas son increíblemente peligrosas.</li>
</ul>
<p>Personalmente, creo que el último punto es la explicación más probable como:</p>
<ul>
<li>1. Numerosos ensayos clínicos de vacunas individuales (por ejemplo, la vacuna contra el VPH) muestran que las vacunas causan muchos de los mismos trastornos (por ejemplo, una miríada de afecciones autoinmunitarias) que han aumentado en paralelo con el número de dosis de la vacuna que se recibe (por ejemplo, es casi siempre más probable que la segunda inyección cause una reacción grave que la primera).</li>
<li>Esto, a su vez, sugiere que tomar una gran cantidad de vacunas (actualmente, el calendario cada vez mayor de los CDC da a los niños 90 antes de cumplir los 18 años) los pone en riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.</li>
</ul>
<p><em>Nota: hay numerosos informes de casos de niños que quedan permanentemente discapacitados después de recibir un número de vacunas más alto de lo normal simultáneamente (p. ej., en una visita en la que también se ponen al día con las dosis omitidas) y, por el contrario, muchos han observado que espaciar las vacunas en lugar de administrarlas todas juntas reduce la probabilidad de reacciones graves (p. ej., autismo) de la vacunación.</em></p>
<ol start="2">
<li>A pesar de los incesantes intentos de evitar que surjan, existen numerosos estudios retrospectivos de grandes conjuntos de datos médicos que muestran que la vacunación da como resultado una incidencia significativamente mayor de enfermedades crónicas como resultado de la vacunación (por ejemplo, <a href="https://kirschsubstack.com/p/99-million-patient-records-and-they">un estudio reciente</a>de 99 millones de personas mostró que las vacunas COVID tenían de 2 a 7 veces más probabilidades que una vacuna típica de causar una variedad de enfermedades potencialmente mortales).3. Existen mecanismos establecidos para explicar cuántas vacunas diferentes podrían causar lesiones similares a sus receptores (cada una de las cuales se analiza <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-makes-all-vaccines-so-dangerous">aquí</a>).</li>
<li>Numerosos estudios realizados de forma independiente que intentan evaluar esta cuestión han encontrado que la vacunación infantil aumenta las tasas de enfermedades crónicas.</li>
<li>Periódicamente me entero de prácticas médicas que tienen bajas tasas de vacunación y también tienen tasas mucho más bajas de enfermedades crónicas en sus pacientes.</li>
<li>Muchos colegas y yo observamos con frecuencia lo que creemos que son los daños de la vacunación en nuestros pacientes.</li>
</ol>
<p><em>♦ Nota: Conozco personalmente a muchos observadores capacitados que pueden tener un alto grado de precisión en la identificación de niños no vacunados. Los enfoques que utilizan se analizan al final de este artículo.</em></p>
<p><strong>Conjuntos de datos sobre lesiones causadas por vacunas</strong></p>
<p>De hecho, existe un embargo sobre la publicación de cualquier investigación crítica de las vacunas (por ejemplo, nadie le dará permiso para realizar un ensayo en el que algunos no vacunen porque «negar a los niños vacunas que salvan vidas no es ético», nadie le dará datos que ya existen y nadie publicará nunca un estudio que critique la vacunación).</p>
<p>Sin embargo, la gente encuentra formas de eludir este embargo.</p>
<p><em>Para ilustrar, recientemente se realizó un estudio en el que se colocó a mujeres no vacunadas cerca de personas vacunadas contra el COVID, lo que demostró que la excreción de la vacuna contra el COVID (que se analiza más adelante </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/covid-19-vaccine-shedding-experiences"><em>aquí</em></a><em>) era real a medida que esas mujeres desarrollaban anomalías menstruales. El grupo que llevó a cabo ese estudio ha estado tratando durante meses de que el estudio se publique en una revista revisada por pares, pero no está claro si alguna vez se levantará el embargo para ellos.</em></p>
<p><strong>Paul Thomas</strong></p>
<p>Por ejemplo, el Dr. Paul Thomas, un pediatra de Oregón que tenía un consultorio con un gran número de niños no vacunados o poco vacunados, y (como muchos de los otros consultorios con poblaciones de pacientes similares) notó que los niños no vacunados tenían una salud dramáticamente mejor.</p>
<p>Entonces, decidió comparar sus registros médicos con los de los niños vacunados de forma variable y <a href="https://www.mdpi.com/1660-4601/17/22/8674">publicó los datos en un estudio</a> (que, como se supone que no debe violar ese embargo, <a href="https://archive.ph/RjMfL">le costó su licencia médica</a> y resultó en que <a href="https://kirschsubstack.com/p/the-data-is-clear-the-more-vaccines">el estudio se retractara por razones espurias</a>).</p>
<p><em>Nota: </em><a href="https://www.paulthomasmd.com/"><em>Paul Thomas</em></a><em> (ahora jubilado y </em><a href="https://www.kidsfirst4ever.com/"><em>que ofrece servicios de asesoramiento a los padres</em></a><em>) también fue el autor de <a href="https://www.paulthomasmd.com/">The Vaccine Friendly Plan</a>, un enfoque de vacunación que fomentaba el espaciamiento de las vacunas y daba lugar a una tasa drásticamente menor de lesiones por vacunas. Dado que su plan implicaba que el actual calendario de vacunación promovido por los CDC no era seguro, su plan no fue popular entre las autoridades médicas.</em></p>
<p>En su estudio, para comparar la salud de 2.763 niños vacunados y los 561 niños no vacunados nacidos en su práctica, trazó cuántas visitas totales tuvo cada grupo por una variedad de problemas a medida que aumentaba su edad (por ejemplo, cuántas visitas por asma en total habían ocurrido en niños vacunados que tenían 1000 días de edad o menos) y luego comparó los dos (con las visitas del grupo no vacunado que se igualan multiplicándolas por 4.9 [ 2763/561]). Estos datos, a su vez, sugerían que las vacunas eran el principal agente responsable de la epidemia de enfermedades crónicas en nuestra sociedad.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15355" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-vacunas-y-enfermedades-cronicas-Dias-de-vida.webp" alt="" width="1048" height="1219" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-vacunas-y-enfermedades-cronicas-Dias-de-vida.webp 1248w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-vacunas-y-enfermedades-cronicas-Dias-de-vida-258x300.webp 258w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-vacunas-y-enfermedades-cronicas-Dias-de-vida-880x1024.webp 880w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-entre-vacunas-y-enfermedades-cronicas-Dias-de-vida-768x894.webp 768w" sizes="(max-width: 1048px) 100vw, 1048px" /></p>
<p>Del mismo modo, cuando Thomas comparó la probabilidad de que un niño acudiera a una visita al consultorio por una variedad de problemas de salud, descubrió que cuanto mayor era el número total de vacunas que recibía un niño (que variaba ampliamente en su práctica), más probable era que requiriera una visita al consultorio para una variedad de afecciones.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15357" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-de-numero-de-vacunas-y-numero-de-consultas-al-medico.webp" alt="" width="1072" height="1515" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-de-numero-de-vacunas-y-numero-de-consultas-al-medico.webp 1272w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-de-numero-de-vacunas-y-numero-de-consultas-al-medico-212x300.webp 212w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-de-numero-de-vacunas-y-numero-de-consultas-al-medico-724x1024.webp 724w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-de-numero-de-vacunas-y-numero-de-consultas-al-medico-768x1086.webp 768w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-de-numero-de-vacunas-y-numero-de-consultas-al-medico-1087x1536.webp 1087w" sizes="(max-width: 1072px) 100vw, 1072px" /></p>
<p><em>♦ Nota: la versión completa de este gráfico se puede ver </em><a href="https://www.mdpi.com/1660-4601/17/22/8674"><em>aquí</em></a><em>. En esta tabla, preste especial atención al hecho de que estas tablas incluyen TDAH (que no se encontró en ninguno de los pacientes no vacunados), problemas de comportamiento, problemas del habla, problemas sociales, retraso en el aprendizaje y autismo del desarrollo.</em></p>
<p><strong>Brian Hooker y Neil Miller</strong></p>
<p>Hooker y Miller realizaron <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7268563/">un estudio similar</a> al de Paul Thomas. Sin embargo, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7268563/">en su estudio</a>, evaluaron datos de 3 prácticas pediátricas diferentes y analizaron a los 2.047 que habían nacido dentro de la práctica médica entre noviembre de 2005 y junio de 2015 que no habían recibido uno de los diagnósticos seleccionados antes de su<sup>primer</sup> cumpleaños. Encontraron:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15358" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Diferencia-de-enfermedades-cronicas-entre-ninos-vacunados-y-no-vacunados.webp" alt="" width="796" height="237" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Diferencia-de-enfermedades-cronicas-entre-ninos-vacunados-y-no-vacunados.webp 826w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Diferencia-de-enfermedades-cronicas-entre-ninos-vacunados-y-no-vacunados-300x89.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Diferencia-de-enfermedades-cronicas-entre-ninos-vacunados-y-no-vacunados-768x229.webp 768w" sizes="(max-width: 796px) 100vw, 796px" /></p>
<p><em>Nota: la tabla anterior solo compara a los niños dentro de la muestra que tenían al menos 5 años de edad. Cuando se compararon los niños más pequeños entre sí, se observaron aumentos más pequeños en las tasas de cada una de estas enfermedades crónicas, ya que había habido menos tiempo para que se manifestaran los efectos crónicos de las vacunas repetidas.</em></p>
<p>Las marcadas diferencias en las tasas de lesiones adversas también han inspirado la realización de una serie de estudios independientes que evaluaron si este vínculo realmente existe. También debe tenerse en cuenta que puedo explicar el mecanismo que vincula casi todas las afecciones enumeradas en esta sección con la vacunación (pero no lo haré por consideraciones de longitud).</p>
<p><em>♦ Nota: Reformateé la mayoría de las encuestas que siguen para que sus datos sean más fáciles de ver.</em><strong> </strong></p>
<p><strong>La encuesta Generación Rescate 2007</strong></p>
<p>En 2007, <strong>Generation Rescue (GR), </strong>una organización que está tratando de alertar a los estadounidenses de que las vacunas causan autismo, contrató a una empresa encuestadora externa (<a href="https://www.surveyusa.net/news/">SurveyUSA)</a> y les pagó 200.000 dólares para que hicieran una <a href="https://www.lynneshealth.com/resources/Autism/Vacination%20Study.pdf">encuesta a 17.674 niños</a> (991 de los cuales no estaban vacunados). Encontró lo siguiente:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15359" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-atribuidas-a-la-vacunacion.webp" alt="" width="736" height="300" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-atribuidas-a-la-vacunacion.webp 1022w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-atribuidas-a-la-vacunacion-300x122.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-atribuidas-a-la-vacunacion-768x313.webp 768w" sizes="(max-width: 736px) 100vw, 736px" /></p>
<p><strong>La Encuesta de Educación en el Hogar</strong></p>
<p>En 2017, se llevó a cabo una encuesta a madres de niños educados en casa de Florida, Luisiana, Mississippi y Oregón y luego <a href="https://web.archive.org/web/20240224093446/https:/www.oatext.com/pdf/JTS-3-186.pdf">se publicó</a>. Dado que hay un número significativo de niños no vacunados que educan en casa, fue posible comparar 261 niños no vacunados con 405 niños total o parcialmente vacunados. Sus resultados fueron los siguientes:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-15360" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-vacunados-parcialmente-vacunados-y-no-vacunados.webp" alt="" width="1272" height="628" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-vacunados-parcialmente-vacunados-y-no-vacunados.webp 1272w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-vacunados-parcialmente-vacunados-y-no-vacunados-300x148.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-vacunados-parcialmente-vacunados-y-no-vacunados-1024x506.webp 1024w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Enfermedades-en-ninos-vacunados-parcialmente-vacunados-y-no-vacunados-768x379.webp 768w" sizes="(max-width: 1272px) 100vw, 1272px" /></p>
<p><em>♦ Nota: dado que las tres enfermedades que se suponía que la vacunación debía prevenir disminuyeron (mientras que las otras aumentaron), esos datos respaldan la validez de esta encuesta.</em></p>
<p><strong>La encuesta del grupo de control</strong></p>
<p>Entre abril de 2019 y junio de 2020, el Grupo de Control intentó localizar a la mayor cantidad posible de personas no vacunadas para evaluar su salud. Finalmente, recibieron 1544 encuestas completadas (1482 eran de los EE. UU. y representaban a 48 estados).</p>
<p>Una vez obtenidos estos datos, se publicaron en un <a href="https://cdn.website-editor.net/s/fbd2f2a8b1b04bdba97a21e6e5d356aa/files/uploaded/Pilot%2520Survey%2520Data%2520Graphs%2520--%2520October%25202020%2520%25283%2529.pdf?Expires=1715338506&amp;Signature=SeF4vXShe7rz7os~5YB9jNlYI0UG1kxzA8LXGy8I6MpTpWThwkU5-liNz7XKs69AmMk0G7sQxgZNUSgVaAtRn-KIShjhvBjn6LiB2lXKKHcxlvdUXO31VAdNVeMn35jyyTFcG9re~ejCsB~PI-71KivsHFtaWL8TXU1T-RNa5j2CMfrEIirxoT18h62FhBw6AS4ujviZc-oSXtT4a3JDuqOl21d1GypYafoiXE2-CNdc~XkrN3UCcBC7fRzgMAdov6C6nGlc0eEC42GBmHI2stGRPNxlj4Hyqkf9NJKZngC-NFuJxH3Wo8-9jwNoDTMEv3nRTi1nOfgKmX-np1Knsg__&amp;Key-Pair-Id=K2NXBXLF010TJW">conjunto de gráficos de 21 páginas</a> de fácil lectura que comparaban las tasas de estos eventos con su ocurrencia general en la población y un <a href="https://cdn.website-editor.net/s/fbd2f2a8b1b04bdba97a21e6e5d356aa/files/uploaded/Control%2520Group%2520-FULL-report-updated.pdf?Expires=1715338506&amp;Signature=p7SfZv58XP6tC6RBUoWMW7h51Klhj4cYbMEmQl3ET43dPpKyoDmC1O9tpjRgUa7t6xFeUuCozMkxT0kuXk6yMfip8O2NHTanQJBUKjqkIB95ITY42or5w10byk32ids8u7ad7pNc9ojqMofZjD7hC7fiY9VQkS6SjK0VsQlmmm0GgZClWRqxyKpb9BPyyonLnQUar5~XkmFRGuvzuroXjYiCC7SJlSlKAA-66dPdVdg7dh4kg2D-4z9tsoHmei5hVPXpGvm9I-DxOX4xvPJrYzS45TdNzNfq8aguXp0bx7UUHdiylgSgqzL9rN5KCYLLU5Uj2j858dXkW1mjmqXVpg__&amp;Key-Pair-Id=K2NXBXLF010TJW">informe más detallado de 85 páginas</a>.</p>
<p>Al igual que los grupos anteriores, encontraron un aumento masivo en las enfermedades crónicas después de la vacunación y, además, demostraron que vacunar durante el embarazo o un recién nacido que recibe la inyección de vitamina K (aproximadamente la <a href="https://dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/fda/fdaDrugXsl.cfm?setid=e8808230-2c44-44c6-8cab-8f29b6b34051&amp;type=display">mitad de las cuales contienen aluminio</a>) no es del todo seguro.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15364" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Porcentaje-de-enfermedades-entre-vacunados-y-no-vacunados.webp" alt="" width="1100" height="1046" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Porcentaje-de-enfermedades-entre-vacunados-y-no-vacunados.webp 1272w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Porcentaje-de-enfermedades-entre-vacunados-y-no-vacunados-300x285.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Porcentaje-de-enfermedades-entre-vacunados-y-no-vacunados-1024x973.webp 1024w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Porcentaje-de-enfermedades-entre-vacunados-y-no-vacunados-768x730.webp 768w" sizes="(max-width: 1100px) 100vw, 1100px" /></p>
<p><strong>Steve Kirsch</strong></p>
<p>Muchas personas en tecnología creen que la solución a todos los problemas de la humanidad es más datos. Esto se hace eco de la creencia del fundador de la medicina basada en la evidencia (que se ha convertido en el dogma actual de la medicina moderna), quien argumentó que tener una práctica médica guiada por la mejor evidencia científica disponible era esencial, ya que eliminaría las malas prácticas médicas que se habían convertido en dogmas médicos arraigados y las reemplazaría con enfoques basados en la evidencia que salvaron vidas.</p>
<p>Si bien estaba en lo cierto, al igual que los de Silicon Valley, este enfoque también fue increíblemente ingenuo, ya que no tuvo en cuenta la obvia laguna, enterrando cualquier dato que proporcionara conclusiones inconvenientes. Como tal, «la mejor evidencia disponible» generalmente termina siendo la evidencia mejor financiada, no la mejor evidencia y, en este punto, se gastan billones cada año para monopolizar esa evidencia.</p>
<p>Para ilustrar: nuestras historias clínicas electrónicas, en las que los médicos se ven obligados a pasar una cantidad significativa de cada día ingresando datos, recopilan una cantidad absolutamente masiva de datos médicos. Sin embargo, a pesar de las innumerables súplicas para hacerlo, casi nunca extraemos esos datos para determinar qué constituye la mejor práctica médica (por ejemplo, qué medicamento produce un mejor resultado para una afección o qué productos farmacéuticos tienen más probabilidades de dañar que ayudar a un paciente).</p>
<p>Esto sería muy fácil de hacer, numerosas personas (incluido un conocido mío) han intentado hacer esto pero se cerraron (por ejemplo, el gobierno eliminó un sistema <a href="https://digital.ahrq.gov/sites/default/files/docs/publication/r18hs017045-lazarus-final-report-2011.pdf">que en 2010 mostró que</a> el 2.6% de los receptores de vacunas tenían una lesión dentro de los 30 días posteriores a la vacunación).</p>
<p>Yo, a mi vez, diría que eso sugiere que los datos en esos registros amenazan en gran medida a la industria farmacéutica (razón por la cual apoyé tanto el llamado del candidato a vicepresidente de RFK Jr. para que esos datos estén disponibles para todos).</p>
<p>En los últimos dos años, he llegado a conocer a Steve Kirsch y diría que los siguientes rasgos son válidos para él:</p>
<p>• Tiene un profundo deseo de ayudar a la gente (por ejemplo, ha donado mucho dinero a organizaciones benéficas) y cree que mejores datos y ciencia son las claves para hacerlo.</p>
<p>• Cree que las cosas deben ser justas y realmente le molesta cuando las personas violan las responsabilidades que se les confían (por ejemplo, el monitoreo de los CDC para la seguridad de las vacunas).</p>
<p>• Cuando algo le molesta, a menudo no lo deja pasar y puede ser implacable al tratar de rectificarlo (lo que se demuestra por la cantidad de tiempo que ha dedicado a los detalles minuciosos de los datos de lesiones por COVID-19).</p>
<p>•No tiene reparos en hacer cosas que se supone que no debes hacer o crear una situación incómoda para hacer algo que cree que es importante. Esto incluye confrontar directamente a las personas que él cree que están siendo deshonestas o incompetentes y están llenas de eso.</p>
<p><em>♦ Nota: Estoy seguro de que muchos de ustedes conocen a alguien así. Steve, sin embargo, es único porque no conozco a nadie más que haya tenido tanto éxito en la esfera profesional como él, y por lo tanto estoy increíblemente agradecido de que haya decidido retomar el tema de las vacunas, ya que habíamos estado esperando durante décadas que alguien como él lo hiciera (que es esencialmente la razón por la que he trabajado tan duro para apoyarlo).</em></p>
<p>Debido a su personalidad, Steve, a su vez, tuvo una revelación: si nadie nos da los datos que necesitamos sobre las vacunas, debería obtenerlos yo mismo. A su vez, más allá de recopilar todos los conjuntos de datos existentes que demuestran el daño de las vacunas (muchos de los cuales he reutilizado aquí), también ha financiado numerosas encuestas profesionales que <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-can-political-polling-teach">se están llevando a cabo sobre las vacunas COVID</a> (que encontraron que entre el 8.6% y el 16.4% de los receptores de la vacuna COVID experimentaron daños significativos a causa de ellas, <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-can-political-polling-teach">una tasa similar</a> a la de otras encuestas independientes que también se realizaron).</p>
<p>Además, también ha aprovechado su gran número de seguidores para realizar numerosas encuestas sobre las lesiones causadas por las vacunas. Si bien las iniciales estaban dirigidas a las vacunas contra el COVID-19, al darse cuenta de la magnitud del problema al que nos enfrentábamos, también optó por hacer lo mismo con las vacunas infantiles.</p>
<p>A partir de esto, encontró resultados similares a los partidos mencionados anteriormente. Por ejemplo, en <a href="https://kirschsubstack.com/p/the-data-is-clear-the-more-vaccines">su primera encuesta</a> de ~10.000 personas, volvió a demostrar la relación dosis-respuesta entre la vacunación y las enfermedades crónicas:</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15365" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas.webp" alt="" width="806" height="538" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas.webp 829w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-300x200.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-768x512.webp 768w" sizes="(max-width: 806px) 100vw, 806px" /></p>
<p>Recientemente, <a href="https://kirschsubstack.com/p/new-survey-confirms-that-vaccines">Kirsch completó</a> una encuesta más grande de ~ 13,000 personas que tuvo resultados similares a <a href="https://kirschsubstack.com/p/the-data-is-clear-the-more-vaccines">su encuesta anterior</a> y a las mencionadas anteriormente.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15367" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-2.webp" alt="" width="1072" height="1702" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-2.webp 1272w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-2-189x300.webp 189w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-2-645x1024.webp 645w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-2-768x1220.webp 768w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/relacion-dosis-respuesta-entre-la-vacunacion-y-las-enfermedades-cronicas-2-967x1536.webp 967w" sizes="(max-width: 1072px) 100vw, 1072px" /></p>
<p><em>♦ Nota: Steve Kirsch recientemente hizo que un estadístico externo </em><a href="https://kirschsubstack.com/p/college-math-professor-validates"><em>evaluara y afirmara la validez de los datos de la encuesta anterior</em></a><em>.</em></p>
<p>Esperemos que estos impactantes datos proporcionen un contexto de por qué muchos se oponen tan fervientemente a la vacunación y por qué existe un embargo tan fuerte contra la publicación de estos datos. Esto es una lástima, ya que ha permitido que un número cada vez mayor de vacunas ingrese al mercado (<a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/who-owns-the-cdc">ya que los corruptos CDC aprueban constantemente cada nueva</a>), lo que a su vez nos ha llevado a tener que gastar billones de dólares cada año en «tratar» las complicaciones de esas vacunas<em>.</em></p>
<p>Lo que creo que es más importante entender sobre estas estadísticas es que solo representan la punta del iceberg, ya que los encuestadores solo buscaban las condiciones fáciles de observar más obviamente relacionadas con la vacunación (las «reacciones significativas»). Esto, a su vez, refleja un principio fundamental de la toxicología: las reacciones extremas a una toxina (muerte súbita) son mucho más raras que las menores.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15369" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Las-reacciones-extremas-a-una-toxina-muerte-subita-son-mucho-mas-raras-que-las-menores.webp" alt="" width="1172" height="699" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Las-reacciones-extremas-a-una-toxina-muerte-subita-son-mucho-mas-raras-que-las-menores.webp 1272w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Las-reacciones-extremas-a-una-toxina-muerte-subita-son-mucho-mas-raras-que-las-menores-300x179.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Las-reacciones-extremas-a-una-toxina-muerte-subita-son-mucho-mas-raras-que-las-menores-1024x611.webp 1024w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Las-reacciones-extremas-a-una-toxina-muerte-subita-son-mucho-mas-raras-que-las-menores-768x458.webp 768w" sizes="(max-width: 1172px) 100vw, 1172px" /></p>
<p>En la siguiente sección, consideraremos el centro de esta curva de campana: las reacciones moderadas que rara vez se relacionan con la vacunación.</p>
<p>Una característica notable de la encefalitis, ya sea de origen epidémico o debido a una enfermedad infecciosa, una lesión traumática o una vacunación, es la diversidad múltiple de sus síntomas físicos, neurológicos, mentales y emocionales, ya que cualquier parte del sistema nervioso puede verse afectada.</p>
<p>Si el autismo es una manifestación de la encefalitis inducida por vacunas, las implicaciones son muy inquietantes. Los síntomas que se manifiestan con intensidad patológica en un pequeño grupo aparecerán necesariamente en forma más leve en una proporción mucho mayor de la población.</p>
<p><strong>Daño cerebral mínimo</strong></p>
<p>El libro de 1985, <a href="https://www.amazon.com/Dpt-Shot-Harris-L-Coulter/dp/0151264813">DPT: A Shot in the Dark</a> es posiblemente el libro más influyente jamás escrito para el movimiento de seguridad de las vacunas (por ejemplo, fue responsable de reunir al Congreso para que hiciera algo sobre la epidemia de muertes súbitas y daño cerebral creada por la vacuna DPT original). Lo que es menos conocido es que en 1990, uno de sus autores, <a href="https://www.nvic.org/newsletter/mar-2010/harris-coulter-was-a-brave-visionary">Harris Coulter</a>, <a href="https://www.amazon.com/Vaccination-Social-Violence-Criminality-American/dp/1556430841">publicó un libro</a> que alegaba que las vacunas eran responsables del aumento generalizado de la delincuencia en la nación.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-15370" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Vacunacion-violencia-social-y-criminalidad.webp" alt="" width="890" height="584" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Vacunacion-violencia-social-y-criminalidad.webp 978w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Vacunacion-violencia-social-y-criminalidad-300x197.webp 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Vacunacion-violencia-social-y-criminalidad-768x504.webp 768w" sizes="(max-width: 890px) 100vw, 890px" /></p>
<p><em>♦ Nota: Considero que este libro es uno de los libros más reveladores e inquietantes que he leído (por ejemplo, vi lo que describía suceder en personas muy cercanas a mí). Dado que parte de su contenido es bastante gráfico (y debido a que el libro es difícil de encontrar), incluyo una copia del mismo al final de este artículo para aquellos que quieran leerlo (lo que les recomiendo encarecidamente que hagan). Como hay demasiadas referencias para enumerarlas aquí, para localizarlas, consulte la bibliografía del libro.</em></p>
<p>El autor (quien<a href="https://www.nvic.org/newsletter/mar-2010/harris-coulter-was-a-brave-visionary">, como muestra su obituario</a>, era un ser humano encantador y un investigador talentoso) en este libro argumentó que:</p>
<p>1. Muchas de las mismas complicaciones observadas después de la encefalitis (p. ej., problemas de los nervios craneales, convulsiones, parálisis o discapacidad intelectual permanente) también ocurrieron después de la vacunación. Lo demostró compilando extensos informes bibliográficos de cada uno, que mostraban que se superponían y, en muchos casos, mostraban que las lesiones causadas por la vacuna se consideraban «encefalitis».</p>
<p>Esto incluyó más de 400 referencias de la literatura científica (localizadas antes de que existiera Internet), otras 400-500 que revisó pero no citó (que llegaron a conclusiones similares), entrevistas de aproximadamente 150 familias, donde en muchos casos, pudo demostrar que estas lesiones cerebrales infantiles progresaron hacia una vida delictiva.</p>
<p><em>♦ Nota: Creo que la «encefalitis» (o encefalopatía) es una combinación de inflamación cerebral (la autoinmunidad es </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-can-megyn-kellys-adverse-reaction"><em>una complicación común de la vacunación</em></a><em>), inflamación del cerebro, microaccidentes cerebrovasculares en todo el cerebro (discutidos </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-makes-all-vaccines-so-dangerous"><em>más adelante aquí</em></a><em>) y una respuesta de peligro celular no resuelta (discutida </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-is-the-cell-danger-response"><em>más adelante aquí</em></a><em>). Además, si lees la literatura médica de hace aproximadamente un siglo (resumida </em><a href="https://www.informedparent.co.uk/wp-content/uploads/2017/11/1967-The-Hazards-of-Immunization-Sir-Graham-Wilson.pdf"><em>aquí</em></a><em>), está claro que muchos médicos creían que las vacunas causaban encefalitis basándose en los síntomas que observaban (y en muchos casos en las autopsias que realizaban más tarde).</em></p>
<p>2. Si la vacuna DPT puede causar «encefalopatía aguda» en un pequeño número de casos (<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK234363/">lo que fue reconocido</a> por el Instituto de Medicina en 1991), debe causar una condición más leve en un mayor número de casos, ya que las reacciones de un grupo de individuos a un estrés biológico dado nunca son «todo o nada», sino que caen a lo largo de un continuo.<br />
<em>♦ Nota: Coulter citó a muchos autores diferentes que observaron una curva de campana en las complicaciones posteriores a la encefalitis.</em></p>
<p>3. Que era muy fácil pasar por alto que esto estaba sucediendo. Por ejemplo, Coulter citó a dos autoridades diferentes en este tema que dijeron:</p>
<blockquote><p>En realidad, no existe una correlación entre la gravedad de la enfermedad infecciosa y la afectación cerebral. En muchos casos, con una enfermedad leve, pueden surgir complicaciones postencefalíticas graves meses o incluso años después.</p>
<p>Incluso los ataques aparentemente sencillos de enfermedades infecciosas de la infancia (por ejemplo, la tos ferina) pueden provocar daño cerebral, que puede ser la causa principal de trastornos de conducta posteriores</p>
<p>Los investigadores en epidemiología de los daños causados por las vacunas asumen invariablemente que no se producirán secuelas a largo plazo en ausencia de una reacción aguda grave. Esta suposición fue aceptada por nosotros al escribir DPT: AShot in the Dark. Por lo tanto, fue desconcertante encontrar que aproximadamente la mitad de las nuevas familias entrevistadas para la presente investigación no podían recordar ninguna reacción marcada a la vacuna, a pesar de que el niño comenzó a desarrollar síntomas de autismo u otra neurología grave poco después de una de las inyecciones.</p></blockquote>
<p>4. Muchas de las complicaciones de la encefalitis (por ejemplo, una miríada de problemas de aprendizaje o enfermedades psiquiátricas y neurológicas como el autismo) se volvieron dramáticamente más comunes en nuestra sociedad a partir de las décadas de 1940 y 1950, un aumento que fue paralelo al aumento de las vacunaciones y el aumento de las lesiones causadas por las vacunas (predominantemente como resultado de la DPT) y se pudo observar directamente en la sociedad a medida que estos niños crecían. Por ejemplo:</p>
<blockquote><p>Rimland y Larson han llamado la atención sobre «la sorprendente correlación, casi especular, que comenzó alrededor de 1963, entre las curvas que mostraban la disminución de las puntuaciones del SAT y el aumento de los delitos violentos [que a menudo eran de naturaleza psicótica]», lo que sugiere «la existencia de uno o más factores causales comunes».</p>
<p>El contraste entre entonces y ahora fue enfatizado en un informe de 1987 sobre la disciplina escolar por el Comisionado de Derechos Humanos de Nueva Jersey. En la década de 1940 los problemas escolares más frecuentes eran: hablar, mascar chicle, hacer ruido, correr por los pasillos, salirse de la línea de giro, usar ropa inadecuada y no poner papel en las papeleras. En la década de 1980 fueron: abuso de drogas y alcohol, violación, robo, asalto, allanamiento de morada, incendio provocado, atentados con bombas, asesinato, ausentismo, vandalismo, extorsión, guerra de pandillas, aborto y enfermedades venéreas.</p>
<p>La tasa de homicidios se duplicó entre 1960 y 1980, de cuatro a ocho por cada 100.000 habitantes, para un total de más de 20.000 en 1987, lo que dio a Estados Unidos la mayor incidencia de homicidios de todos los países industrializados. El mayor aumento se produjo entre 1960 y 1970.</p>
<p>Una encuesta de 1987 del Washington Post-ABC News hizo un curioso descubrimiento: que el dieciséis por ciento de los estadounidenses menores de treinta años son zurdos o ambidiestros [esta es una consecuencia común de la encefalitis], frente a sólo el doce por ciento de los mayores de sesenta. Otra encuesta reciente encontró una disparidad aún mayor: el trece por ciento de los veinteañeros eran zurdos, en comparación con el cinco por ciento de las personas de cincuenta y tantos.</p></blockquote>
<p>5. El autismo (una afección que sigue a la vacunación y que surgió por primera vez después de que la DPT entrara en el mercado) tiene una fuerte asociación con muchas de las consecuencias de la encefalitis (por ejemplo, discapacidad cognitiva y parálisis de los nervios craneales).</p>
<p>6. El hecho de que el comportamiento sociopático que se observa en las familias refleja la sensibilidad de la observación a las lesiones causadas por las vacunas también se agrupa en las familias. Del mismo modo, Coulter sugirió que la mayor sensibilidad que tienen los afroamericanos a las lesiones causadas por las vacunas (que se muestra mejor a través <a href="https://kirschsubstack.com/p/if-vaccines-dont-cause-autism-then">de la infame decisión de los CDC de enterrar los datos</a>que mostraban que las vacunas hacían que los niños negros desarrollaran autismo) podría explicar los patrones criminales observados en esos grupos demográficos.<br />
<em>Nota:</em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/the-hidden-link-between-hypermobility"><em>En un artículo reciente</em></a><em>, hablé de cómo algunos pacientes (por ejemplo, los que tienen hiperlaxitud) también son mucho más sensibles a las lesiones causadas por las vacunas.</em></p>
<p>7. Que la Asociación Americana de Psiquiatría había creado una variedad de condiciones que abarcaban el rango de cómo el daño cerebral leve a severo se manifestaba en los trastornos del comportamiento (por ejemplo, daño cerebral mínimo, trastorno de oposición desafiante, trastorno de conducta, sociopatía). Coulter enfatizó que a medida que la condición de encefalitis DPT explotó en todo Estados Unidos, la profesión psiquiátrica intentó una y otra vez hacer luz de <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/a-primer-on-medical-gaslighting-e11">gas</a>a la población culpando a conflictos psicológicos no resueltos o a una educación deficiente en lugar de proporcionar tratamientos holísticos que los médicos holísticos habían encontrado consistentemente que podían ayudar a estas afecciones. Por lo que puedo decir, este gaslighting psicológico continuó hasta que los medicamentos psiquiátricos más nuevos (por ejemplo, <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/why-are-antidepressants-so-harmful">los desastrosos antidepresivos</a>) entraron en el mercado, momento en el que los psiquiátricos pasaron a recetar masivamente estos productos lucrativos a los pacientes post-encefalíticos.</p>
<p><em>♦ Nota: este es un patrón que ha persistido desde los casos originales de Freud hace más de un siglo, </em><a href="https://www.amazon.com/Age-Autism-Medicine-Man-Made-Epidemic/dp/0312545622"><em>que atribuían falsamente los síntomas de envenenamiento por mercurio a problemas sexuales no resueltos</em></a><em>.</em></p>
<p>8. En la década de 1950, se acuñó una condición denominada «daño cerebral mínimo» [DMM] (con la característica definitoria de la hiperactividad), que en poco tiempo se convirtió en «quizás el problema más común y, sin duda, uno de los que más tiempo consume en la práctica pediátrica actual». Los síntomas del MBD (según la definición del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos y la Asociación Estadounidense de Psiquiatría) tienen una superposición significativa con lo que se observó después de la encefalitis, las lesiones por DPT y lo que se asoció con el autismo.</p>
<p>Un médico británico señaló en 1928 que «los cambios en la moral y el carácter» en los pacientes que han tenido encefalitis revelan una «curiosa uniformidad». Esta misma «curiosa uniformidad» marca al autista, al mínimo con daño cerebral y al sociópata.</p>
<p>Esta encefalitis puede producir un monstruo intelectual, atormentado y cruel a partir de una niña o un niño gentil». «Un niño de carácter previamente responsable puede estar tan transformado que parezca una persona diferente&#8230; cruel, destructivo, abusivo, indecente.</p>
<p><em>♦ Nota: como punto de aclaración, los niños autistas no suelen demostrar comportamientos crueles o sádicos. Sin embargo, comparten muchos de los otros rasgos que se encuentran en los individuos postencefalíticos.</em></p>
<p>9. Hubo una amplia gama de consecuencias de la encefalitis. Muchos de ellos eran sutiles y alteraban insidiosamente la personalidad del niño, haciéndolo comúnmente hiperactivo, hipersexual, menos empático y, en general, incómodo con su entorno. Muchos de estos rasgos, a su vez, también se observaron en delincuentes violentos y niños perturbadores (que con frecuencia se convirtieron en delincuentes violentos).</p>
<p>10. Luego, Coulter recopiló numerosos casos de criminales violentos y sociópatas que demostraban que mostraban muchos de los mismos signos (por ejemplo, problemas de nervios craneales) que se observan en las víctimas de encefalitis (ya sea por vacunación o por una infección natural). Esto incluyó revisiones detalladas de criminales infames que encajan con precisión en el patrón post-encefalítico, como <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ted_Bundy">Ted Bundy</a>.</p>
<p>11. Coulter también proporcionó numerosas estadísticas y estudios que mostraban que los criminales violentos tenían tasas dramáticamente más altas de daño cerebral y disfunción neurológica. Muchos de los estudios que citó (por ejemplo, uno de 321 individuos excesivamente violentos mostró que el 90-100% tenía disfunción cerebral demostrable) encontraron que estos defectos ocurrían a tasas de 5 a 10 veces mayores que las observadas en la población general).<br />
<em>Nota: las asociaciones que se muestran en los artículos compilados por Coulter </em><a href="https://law.jrank.org/pages/1363/Intelligence-Crime-Measuring-size-IQ-crime-correlation.html"><em>también están respaldadas por la investigación moderna</em></a><em>y, por lo tanto, son generalmente aceptadas. Además, las investigaciones más recientes </em><a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5794654/"><em>que han sido posibles gracias a las resonancias magnéticas funcionales</em></a><em> también muestran que los delincuentes violentos o sociópatas a menudo tienen un daño cerebral significativo y carecen de las funciones normales que tienen otros humanos.</em></p>
<p>12. Coulter citó numerosas estadísticas que mostraban que una pequeña minoría de la población cometió la mayoría de los delitos violentos que ocurrieron y pruebas que mostraban que los delitos en la era posterior a la DPT eran a menudo mucho más brutales y sociópatas.</p>
<p>A su vez, los rasgos comúnmente asociados con el TMO fueron los siguientes:</p>
<p><em>♦ Nota: también se observó con frecuencia que eran consecuencias de la encefalitis <strong>y, a menudo, se agrupaban</strong>. Además, ahora se sabe que bastantes de estos ocurren con mayor frecuencia en delincuentes violentos.</em></p>
<ul>
<li><strong>Hiperactividad</strong> (este fue, con mucho, el rasgo más comúnmente asociado con la DMO).<br />
<em>Nota: existe una asociación bien conocida entre la hiperactividad y el consumo de drogas estimulantes o delitos violentos. Muchos autores (por ejemplo, el </em><a href="https://www.amazon.com/Realm-Hungry-Ghosts-Encounters-Addiction/dp/155643880X"><em>psiquiatra Gabor Maté</em></a><em>) a su vez han argumentado que muchas personas se vuelven adictas a las drogas porque tienen TDA no tratada (que normalmente tratamos con anfetaminas farmacéuticas, que desafortunadamente, </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/there-is-decades-of-evidence-that"><em>como los antidepresivos ISRS</em></a><em><em>, pueden causar psicosis violenta).</em></em>•</li>
<li><strong>Consumo frecuente de drogas y alcohol.</strong></li>
<li><strong>Hipersexualidad.</strong> A menudo, esta sexualidad estaba separada de cualquier tipo de conexión con la otra persona y, a veces, daba lugar a una variedad de fetiches o preferencias sexuales inusuales.<br />
<em>Nota: esto va de la mano con el embotamiento emocional que se observa con frecuencia después de la encefalitis. Además, uno de los tipos más comunes de demencia (que resulta de un flujo sanguíneo deficiente al cerebro) </em><a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3596488/"><em>se caracteriza por el comportamiento hipersexual</em></a><em>.</em>• Sentirse abrumado y no tener el control de su entorno.</li>
<li><strong>Dificultad para organizar sus pensamientos o recordar su experiencia pasada.</strong></li>
</ul>
<p><em>♦ Nota: esto incluye un aplanamiento del afecto de uno al recordar su conducta cuestionable del pasado, una incapacidad para empatizar con aquellos que se vieron afectados por ella y, en muchas de las historias de casos compiladas por Coulter, una amnesia completa de la misma.</em></p>
<ul>
<li>Una <strong>capacidad de atención muy corta (</strong>y, paradójicamente, en algunos casos, una capacidad de atención obsesiva y excesiva).</li>
<li><strong>Ser impulsivo y descontrolarse fácilmente</strong> para tener arrebatos violentos (tanto de factores estresantes externos como internos, como un dolor de cabeza intenso).</li>
<li><strong>Dolores de cabeza</strong> (que a veces requerían golpearse la cabeza contra una pared).</li>
<li>Alta incidencia de <strong>trastornos convulsivos:</strong> epilepsia, tics, temblores, movimientos coreiformes (torsión), muecas faciales, espasmos infantiles y otros. También hubo con frecuencia signos manifiestos (p. ej., anomalías en el EEG) y signos sutiles (p. ej., mala coordinación) de estos trastornos.</li>
<li>Si bien algunos niños con TMO tenían una inteligencia superior a la media, en promedio su <strong>coeficiente intelectual</strong> estaba por debajo de la media.</li>
<li><strong>Enuresis nocturna</strong> en la infancia, que generalmente ocurre junto con un trastorno del sueño (que a menudo tenía características como rechinar de dientes, sudores nocturnos, pesadillas y terrores nocturnos). A veces, esto también se acompaña de pérdida del control intestinal (p. ej., ectopresis).</li>
<li><strong>Mala coordinación visomotora,</strong> torpeza y falta de gracia en sus movimientos (p. ej., «deterioro de la capacidad de salto y tendencia a caminar de puntillas»).</li>
<li><strong>Disminución de la sensibilidad</strong> a estímulos dolorosos externos.</li>
<li><strong>Zurdera o ambidestreza.</strong><br />
<em>Nota: Conozco a numerosas personas con lesiones de DPT a las que les sucedió esto.</em></li>
<li>Diversos <strong>trastornos del procesamiento</strong>. Estos incluyen <strong>dislexia</strong> (dificultad para leer), <strong>disgrafía</strong> (dificultad para escribir), <strong>discalcula</strong> (dificultad con los números), <strong>deterioro del habla</strong> (p. ej., tartamudeo o tartamudeo), escasez del habla o<strong> mutismo</strong>, <strong>trastornos auditivos</strong> (p. ej., incoordinación audiomotora, impercepciones o déficits auditivos, trastorno del desarrollo del lenguaje receptivo, pérdida auditiva de alta frecuencia o hipersensibilidad al sonido).<br />
<em>♦ Nota: las alteraciones perceptivas a menudo iban acompañadas de una dificultad para distinguir la izquierda de la derecha o la arriba de la abajo.</em></li>
<li><strong>Somnolencia excesiva</strong> y una amplia gama de <strong>trastornos del sueño</strong> (incluidos nuevos trastornos del sueño que la comunidad médica no había presenciado anteriormente, como el «síndrome de la fase de sueño retrasada», una afección en la que uno no puede conciliar el sueño hasta las 3 o 4 de la mañana).</li>
<li><strong>Alergias alimentarias</strong> frecuentes (junto con el empeoramiento de la conducta cuando se consumieron esos alimentos).</li>
</ul>
<p><em>♦ Nota: también se ha observado que otras enfermedades neurológicas (por ejemplo, la esquizofrenia y el autismo) mejoran después de que los alérgenos como el gluten se eliminan por completo de la dieta.</em></p>
<ul>
<li>Alteraciones del apetito (p. ej., <strong>anorexia o bulimia</strong>). Se observó que esta complicación de la encefalitis afectaba con mayor frecuencia a las mujeres, mientras que la hiperactividad afectaba con mayor frecuencia a los hombres.</li>
<li>Un <strong>fuerte deseo de buscar la música</strong> debido a la ritmicidad y estabilidad que proporciona.</li>
<li>Ser <strong>altamente perturbador y violento</strong> desde una edad muy temprana.</li>
</ul>
<p><em>♦ Nota: en la segunda mitad de esta serie (que se puede leer </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/how-vaccines-alter-intimate-relationships"><em>aquí</em></a><em>), discuto los cambios en la personalidad que afectan específicamente las relaciones humanas (por ejemplo, la capacidad de conectarse emocionalmente con la pareja o la identidad de género), ya que parece haber un efecto bastante profundo aquí que tiene datos de la vida real para corroborarlo.</em></p>
<p><strong>Una sociedad vacunada</strong></p>
<p>Suponiendo que la tesis de Coulter sea correcta, las implicaciones son aleccionadoras, y es específicamente por esta razón que sentí que tenía el deber ético de ayudar a que su trabajo estuviera disponible y animarte a considerar la lectura de su libro.</p>
<p>Como se podría decir tanto sobre este tema, solo compartiré algunos de mis pensamientos más pertinentes.</p>
<ul>
<li>Como muchos de ustedes, a menudo me encuentro con personas que me preguntan: <em>«¿Por qué tienes que ser tan difícil?»</em> Ser capaz de reconocer cómo se manifiesta la encefalitis por vacuna me ha permitido pasar de sentirme frustrada por su comportamiento a desarrollar una gran compasión por ellos. Del mismo modo, también me ha facilitado mucho entender cómo interactuar eficazmente con ellos porque puedo reconocer cómo sus cerebros están fallando y evitar esos problemas.</li>
<li>Muchos de los cambios cognitivos descritos en pacientes postencefalíticos reflejan perfectamente las frustraciones comunes que las mujeres tienen con los hombres que no pueden conectarse emocionalmente con ellas. Esto, a su vez, me ha hecho darme cuenta de que el programa de vacunación probablemente ha alterado profundamente la dinámica de las citas del país, y a partir de las consultas limitadas que he hecho hasta ahora, mis lectores mayores que presenciaron este cambio están de acuerdo en que es probable que sea un problema.</li>
<li>Creo que la violación más grave de la ética médica es si el fármaco daña a quienes nunca dieron su consentimiento para tomarlo. Esta es la razón por la que me he centrado tanto en la eliminación de la <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/covid-19-vaccine-shedding-experiences">vacuna contra el COVID-19</a> como en la tendencia frecuente de los antidepresivos ISRS a causar episodios de violencia masiva (por ejemplo, <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/there-is-decades-of-evidence-that">tiroteos en las escuelas</a>).</li>
<li>Todo este concepto realmente pone patas arriba tanto las nociones liberales como las conservadoras de lo que debería suceder con la justicia penal.</li>
<li>Ha habido una observación de larga data de que la calidad de la educación estadounidense ha disminuido considerablemente (por ejemplo, que lo que solía enseñarse en el 8º grado era más difícil que lo que ahora se enseña en la universidad). Durante mucho tiempo pensé que esto se debía a que la educación estaba siendo masivamente mal administrada a medida que cambiaba a un modelo basado en las ganancias (retención de estudiantes), pero después de conocer la hipótesis de Coulter, me di cuenta de que también podría ser un síntoma de la disminución social de la función cognitiva creada por la vacunación masiva. Esto también puede ser intencional, ya que demasiadas personas inteligentes y mentalmente sanas amenazarían cualquier estructura de poder opresiva y, a su vez, refleja lo que un médico que fue asesorado por <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/why-you-should-support-bidens-baby">el Dr. Robert S. Mendelsohn.</a> (un reconocido pediatra y uno de los disidentes más impactantes contra el cártel médico) compartió conmigo:</li>
</ul>
<blockquote><p>Mendelsohn me dijo que durante su nombramiento como Director Médico del Servicio de Consultas Médicas del Proyecto Head Start en 1968, se horrorizó por las discusiones que se llevaron a cabo en privado en la Casa Blanca con sus colegas médicos. Discutían abiertamente cómo podían controlar a la población pobre mediante la promoción de la <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/why-you-should-support-bidens-baby">fórmula infantil</a>, las vacunas, las prácticas sádicas de parto en los hospitales, las deficientes escuelas públicas y las clínicas de aborto en los vecindarios. Esto fue un asalto demasiado grande a su fuerte fe judía y a su juramento hipocrático.</p></blockquote>
<p>Actualmente no hay ningún incentivo para detener esto, ya que se puede ganar mucho dinero vendiendo tratamientos para estas enfermedades (que a menudo son muy dañinas), mientras que si alguna vez se admite el error, demasiadas personas tienen demasiado que perder. Esto, a su vez, es la razón por la que seguimos teniendo tragedias de vacunas cada vez peores infligidas al mundo.</p>
<p><em>♦ Nota: si bien esta posición es controvertida, apoyo proporcionar algún tipo de amnistía para el cártel de las vacunas, ya que creo que es lo único que no es una revolución que los haría estar dispuestos a dejar de proteger el negocio de las vacunas, ya que sin ella, es literalmente una batalla de vida o muerte para ellos demostrar que las vacunas son «seguras y efectivas».</em></p>
<p><strong>Signos de lesión por vacunas</strong></p>
<p>Cuando entré por primera vez en el campo de la medicina, una variedad de médicos holísticos (y otros curanderos) me dijeron que normalmente podían saber si un niño había sido vacunado. Si bien creo que esto a menudo es posible de hacer, requiere utilizar una variedad de signos más sutiles con los que la mayoría de la gente no estaría de acuerdo (excluyendo, por ejemplo, a los padres que notaron que «algo» cambió en su hijo después de la vacunación).</p>
<p><em>♦ Nota: una vez que comienzas a ser capaz de ver cómo son las lesiones por vacunas, se vuelve realmente deprimente.</em></p>
<p>A su vez, muchos me han preguntado cuáles son los signos de daño por vacunas. El desafío con este tema es que las lesiones sutiles son dramáticamente más comunes que las lesiones graves (ya que las reacciones a las toxinas tienden a seguir una curva de campana, siendo las reacciones más graves las más raras). Por lo tanto, los signos más sutiles son más difíciles de reconocer (o probar que son el resultado de la vacunación), pero al mismo tiempo son, con mucho, los más comunes.</p>
<p>Algunos de los signos más comunes que utilizamos son:</p>
<ul>
<li>Una nueva afección que se desarrolla poco después de la vacunación y que se sabe que está relacionada con la vacunación (por ejemplo, las enumeradas en las encuestas anteriores, como las convulsiones o el autismo). A menudo, hay un patrón bastante consistente en la forma en que se forman estas lesiones (p. ej., están precedidas por fiebres intensas y llanto que siguen inmediatamente a la vacunación).</li>
<li>Cambios manifiestos en los nervios craneales (p. ej., los ojos ya no se mueven normalmente o los músculos faciales se vuelven asimétricos).</li>
</ul>
<p><em>♦ Nota: </em><a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-makes-all-vaccines-so-dangerous"><em>en un artículo reciente</em></a><em>, expliqué cómo los microaccidentes cerebrovasculares inducidos por la vacuna pueden causar que esto suceda comúnmente.</em></p>
<ul>
<li>Un cambio sutil en la función de cualquiera de los nervios craneales (muchos de los cuales se detallan en la copia del libro de Coulter que se incluye a continuación y en la <a href="https://www.informedparent.co.uk/wp-content/uploads/2017/11/1967-The-Hazards-of-Immunization-Sir-Graham-Wilson.pdf">compilación anterior</a>de Wilson de nuestro primer siglo de desastres olvidados de las vacunas).</li>
</ul>
<p><em>♦ Nota: si te entrenas para detectarlos, se vuelven cada vez más obvios a medida que te vuelves capaz de notar cuando algo facilitado por un proceso neurológico parece fallar o fallar (por ejemplo, los ojos pierden su suavidad y saltan a medida que se mueven hacia un lado).</em></p>
<ul>
<li>Cambios cognitivos y neurológicos manifiestos (más raros) o sutiles (más comunes) que pueden ser indicativos de inflamación cerebral o daño cerebral. Al igual que los cambios en los nervios craneales, también se discuten en el libro de Wilson y Coulter (incluido a continuación).</li>
</ul>
<p>Además de estos cambios, hay algunos cambios «espirituales» más sutiles, que se encuentran entre los cambios más frecuentes observados (y que muchos de mis colegas eventualmente usan por defecto para identificar lesiones por vacunas). Dado que estas señales, aunque muy evidentes, son de naturaleza «espiritual», fui de un lado a otro sobre si quería discutirlas, y finalmente sentí que tenía que ser para una audiencia limitada.</p>
<p>Algunos fenómenos espirituales son fáciles de observar, mientras que otros son bastante difíciles de detectar. A lo largo de los años, he hablado con muchas personas más intuitivas que pueden detectar una variedad de alternancias espirituales dentro de individuos que toman drogas farmacéuticas o aquellos que fueron vacunados (por ejemplo, un lector que es médico compartió conmigo que fue capaz de determinar con precisión quién en su clase de la escuela de medicina recibió la vacuna COVID y ahora notó que hay una presencia alrededor de los vacunados que le hace sentir repulsión por ellos).</p>
<p>Desafortunadamente, estos rasgos son muy difíciles de percibir y, por esa razón, esencialmente inútiles de discutir (ya que se vuelve altamente especulativo que incluso sean reales).</p>
<p>Sin embargo, algunos rasgos son mucho más fáciles de reconocer. Uno de ellos son las alternancias en «shen». Shen es una cualidad diagnóstica utilizada dentro de la medicina china donde la cualidad detrás de los ojos se utiliza para evaluar el estado del «espíritu» de uno, la «mente» de uno y la energía dentro del corazón. Shen se percibe típicamente como una «luz» «brillo» o «claridad», mientras que la falta de shen se percibe como una falta de esas cualidades o nubosidad en los ojos y se cree que se manifiesta en los ojos debido a una conexión energética entre ellos y el centro del corazón.</p>
<p>♦ Nota:<em> con frecuencia, cuando a alguien le gusta mucho mirar a los ojos de otra persona, el «shen» presente suele ser lo que le atrae.</em></p>
<p>La medicina china da un gran peso a la importancia diagnóstica del <a href="https://www.yinstudio.com/blog/shen" rel="">shen</a>, y a lo largo de los años, he descubierto que es bastante útil para tomar una variedad de decisiones de vida desafiantes. Por ejemplo, cuando tengo dudas en una multitud, busco a la persona con más brillo en los ojos y, por lo general, tengo una interacción encantadora y mucho más profunda con ella de lo que normalmente esperaría de una persona desconocida, ya que <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/what-made-doctors-do-the-right-thing" rel="">las personas despiertas</a> (por ejemplo, los médicos que desafiaron la campaña de propaganda de COVID) normalmente tienen más brillo en los ojos.</p>
<p>Muchos de mis colegas han observado que la vacunación nubla (y a veces elimina) el shen en los ojos de un niño (lo que ocasionalmente he visto suceder a los pocos minutos de la vacunación). Entonces, cada vez que notan a un niño con un brillo y una vida inusuales, asumen que el niño no está vacunado y, en la mayoría de los casos, cuando preguntamos, esa suposición es correcta. Esta pérdida de shen, a su vez, a menudo se refleja en la calidad de la mente del niño (que en general se corresponde con lo que la medicina china atribuye al shen).</p>
<div class="captioned-image-container">
<figure>
<div class="image2-inset"><picture><source srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/w_424,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_848,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_1272,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_webp,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 1456w" type="image/webp" sizes="100vw" /><img loading="lazy" decoding="async" class="sizing-normal" src="https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png" sizes="100vw" srcset="https://substackcdn.com/image/fetch/w_424,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 424w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_848,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 848w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_1272,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 1272w, https://substackcdn.com/image/fetch/w_1456,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png 1456w" alt="" width="1378" height="320" data-attrs="{&quot;src&quot;:&quot;https://substack-post-media.s3.amazonaws.com/public/images/0352a372-571d-44a3-bd55-c2448d57ba74_1378x320.png&quot;,&quot;srcNoWatermark&quot;:null,&quot;fullscreen&quot;:null,&quot;imageSize&quot;:null,&quot;height&quot;:320,&quot;width&quot;:1378,&quot;resizeWidth&quot;:null,&quot;bytes&quot;:84552,&quot;alt&quot;:null,&quot;title&quot;:null,&quot;type&quot;:&quot;image/png&quot;,&quot;href&quot;:null,&quot;belowTheFold&quot;:true,&quot;topImage&quot;:false,&quot;internalRedirect&quot;:null,&quot;isProcessing&quot;:false}" /></picture></div>
</figure>
</div>
<p>Además, también observamos con frecuencia una pérdida de coordinación e integración entre el movimiento de las extremidades y el núcleo. Aunque (como se ha mencionado anteriormente) esto se suele atribuir a complicaciones posteriores a la encefalitis, creo que también se puede argumentar que es el resultado de una desconexión de la misma fuente en la que se origina el shen (ya que muchos sistemas mente-cuerpo dan importancia a la integración con el conducto energético central del cuerpo cuando se intenta mejorar la gracia o la coordinación).</p>
<p>Todo esto a su vez me recuerda una cita muy citada de <strong>Rudolph Steiner</strong> (un místico austriaco que hizo muchas observaciones perspicaces del mundo):</p>
<blockquote><p>En el futuro, eliminaremos el alma con la medicina. Bajo el pretexto de un «punto de vista saludable», habrá una vacuna mediante la cual el cuerpo humano será tratado lo antes posible directamente al nacer, de modo que el ser humano no podrá desarrollar el pensamiento de la existencia del alma y del Espíritu.</p>
<p>A los médicos materialistas, se les confiará la tarea de extirpar el alma de la humanidad. Así como hoy se vacuna a la gente contra tal o cual enfermedad, en el futuro se vacunará a los niños con una sustancia que podrá ser producida precisamente de tal manera que la gente, gracias a esta vacunación, será inmune a ser sometida a la «locura» de la vida espiritual.</p>
<p>Sería extremadamente inteligente, pero no desarrollaría conciencia, y ése es el verdadero objetivo de algunos círculos materialistas Con tal vacuna, se puede desprender fácilmente el cuerpo etérico del cuerpo físico. Una vez desprendido el cuerpo etérico, la relación entre el universo y el cuerpo etérico se volvería extremadamente inestable, y el hombre se convertiría en un autómata, pues el cuerpo físico del hombre debe ser pulido en esta Tierra por la voluntad espiritual. Entonces, la vacuna se convierte en una especie de fuerza arimánica; el hombre ya no puede deshacerse de un determinado sentimiento materialista. Se vuelve materialista de constitución y ya no puede elevarse a lo espiritual.</p></blockquote>
<p>♦ <em>Nota: Creo que debido a la inmensa complejidad del reino espiritual, con frecuencia habrá individuos que observen la misma cualidad pero que proporcionen interpretaciones muy diferentes de la misma. Por esta razón, aunque creo que Steiner era perspicaz, no siempre estoy de acuerdo con su interpretación específica del significado de lo que veía.</em></p>
<p>Al describir los casos posteriores a la encefalitis, Coulter dijo algo parecido:</p>
<blockquote><p>Parecía como si un ser espiritual diferente estuviera ocupando la forma física familiar. A veces casi parecía una posesión demoníaca.</p>
<p>En medio de un episodio de descontrol, el individuo puede sentirse «desorganizado», «en un estado alterado de conciencia», «despersonalizado», «en estado de ensoñación», «algo parece ir mal en mi cabeza», «irreal», como si fuera otra persona la que estuviera cometiendo el acto y no él mismo.</p></blockquote>
<p><em>♦ Nota: si lees las historias de psicosis con antidepresivos ISRS, también se informó de algo bastante similar.</em></p>
<p>Espero que esta serie haya sido una lectura esclarecedora (si no chocante) para ustedes. Me gustaría pedir a muchos de ustedes que consideren leer el libro de Coulter. Como muchas cosas, estaba un poco indeciso sobre qué hacer aquí, ya que no me gusta compartir el material con derechos de autor de otras personas, pero como este libro está agotado, Coulter ha fallecido (por lo que no puede cobrar derechos de autor por él), y estoy relativamente seguro de que él hubiera querido que todo el mundo lo viera, lo incluyo ya que creo que es poco probable que alguien lo leyera de otra manera. Si lo lees, te animo a que leas el índice, salta hasta el segundo capítulo, ya que la primera parte del libro está predominantemente ocupada con el psicoanálisis (y por lo tanto no es tan interesante de leer).</p>
<blockquote>
<div class="file-embed-details-h1"><a href="https://www.midwesterndoctor.com/api/v1/file/a9e32624-39b5-472d-b02b-e84a3f6cbe6b.pdf">Harris Coulter Vacunación, violencia social y criminalidad: el asalto médico al cerebro estadounidense Libros del Atlántico Norte (1999). 22.3MB ∙ Archivo PDF</a></div>
</blockquote>
<p><strong>AUTOR:</strong> <a href="https://substack.com/@amidwesterndoctor">Un médico del medio oeste (EEUU)</a>. 14 de abril de 2024. <strong>FUENTE:</strong> <a href="https://www.midwesterndoctor.com/p/how-much-damage-have-vaccines-done">¿Cuánto daño han hecho las vacunas a la sociedad?</a></p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/ciencia/danos-provocados-por-las-vacunas/">Daños provocados por las vacunas</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>El fraude genético y la mitología de los virus</title>
		<link>https://galenodigital.net/ciencia/fraude-genetico-mitologia-de-virus-y-exosomas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=fraude-genetico-mitologia-de-virus-y-exosomas</link>
					<comments>https://galenodigital.net/ciencia/fraude-genetico-mitologia-de-virus-y-exosomas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 06 Oct 2024 09:53:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[exosomas]]></category>
		<category><![CDATA[Sars Cov 2]]></category>
		<category><![CDATA[VIH]]></category>
		<category><![CDATA[virus]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La mentira de los virus está indisolublemente ligada a la mentira genética. El pretendido aislamiento, y la consiguiente secuenciación, de virus como el VIH y el Sars-Cov-2 es un completo fraude.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/ciencia/fraude-genetico-mitologia-de-virus-y-exosomas/">El fraude genético y la mitología de los virus</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p>Cuando participo en debates en Internet, me molesta oír con demasiada frecuencia una frase pregonada por personas que cuestionan sinceramente la teoría de los gérmenes: <em>«No es un virus, no existe, ¡es un exosoma!».</em> Caen, a sabiendas o no (sospecho que en la mayoría de los casos sin saberlo), en una trampa, en una pista falsa.</p>
<p>Están sustituyendo la mitología de un «virus» y todos sus atributos imaginarios por una simple vesícula extracelular.</p>
</blockquote>
<p>La afirmación es que estas vesículas extracelulares pueden «transportar» «ácidos nucleicos» y actuar como agentes de comunicación intercelular. Mirando la imagen de abajo de estas supuestas partículas, este es el único tipo de imagen que usted verá de estas cosas.</p>
<blockquote>
<p>Al igual que nuestros virus míticos, SÓLO verás esto en formato de dibujos animados con dibujos excepcionalmente detallados y etiquetado de los componentes y las funciones increíblemente específicas que tienen.</p>
</blockquote>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter" src="https://ci3.googleusercontent.com/meips/ADKq_NaQL9wlEugiHOk2F7sGtqi6jiQ21chYF1n-3_FJqaIbo48y555wVfwjqeqAFl640C1Er_-5y5Wjy1_Yor-vE6_X20r2UHdcFdjS77SzYgl3bqcGk64UaRv5pBrda4BJAlQ0C2z4aNBgkIfTYiZ8mX0EA2SNUEigWI5WXFGSLBsKBnzWVJRXjRnuTyb0OuyLwtMRUdC8DurQZcFZ7Q41qSTzn6JoLdyqk2AnvRyBOZVhO6nIDBll9MSwE2y15PH9Dv4LDhP9JIiF8slFir3LJzUXOV4b8I4mvqZAtMbgKBjDrR6n_yViUDFL=s0-d-e1-ft#https://substackcdn.com/image/fetch/w_1490,c_limit,f_auto,q_auto:good,fl_progressive:steep/https%3A%2F%2Fsubstack-post-media.s3.amazonaws.com%2Fpublic%2Fimages%2F0a5260d6-1d3f-4cb3-a1e3-d686e0a15de5_745x301.png" alt="" width="745" height="301" /></p>
<p>Se dice que son capaces de transportar «ácidos nucleicos» de una célula a otra, uniéndose con sus cubiertas proteínicas para «acceder» a otras células y depositar su carga en otra célula.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-15302 size-large" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosoma-y-celula-1024x682.jpg" alt="" width="1024" height="682" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosoma-y-celula-1024x682.jpg 1024w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosoma-y-celula-300x200.jpg 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosoma-y-celula-768x511.jpg 768w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosoma-y-celula-1536x1023.jpg 1536w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosoma-y-celula.jpg 1931w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></p>
<p>Un «exosoma» es tan pequeño como un «virus», con un tamaño minúsculo de 30-150 nm.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-15304 aligncenter" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Tamano-de-los-exosomas.jpg" alt="" width="811" height="258" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Tamano-de-los-exosomas.jpg 811w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Tamano-de-los-exosomas-300x95.jpg 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Tamano-de-los-exosomas-768x244.jpg 768w" sizes="(max-width: 811px) 100vw, 811px" /></p>
<blockquote>
<p>Aquí tenemos una partícula que es idéntica en tamaño y función a un «virus» y, casualmente, SÓLO se puede ver, debido a su tamaño, con un microscopio electrónico de transmisión.</p>
</blockquote>
<p>Permítanme explicar por qué esto es significativo: Con un microscopio óptico se pueden ver células VIVAS, aunque la preparación del portaobjetos puede alterar muchas estructuras y nunca se sabrá realmente el impacto de retirar dicha muestra del huésped vivo, sigue siendo lo más parecido a un estudio In Vivo.</p>
<p>Con la TEM hay que cortar una muestra granulada extremadamente fina con un microtomo y luego fijar esta pieza finísima en una sustancia nociva similar al formaldehído.</p>
<blockquote>
<p>Todas las muestras están completamente inmóviles y MUERTAS. Es decir, es IMPOSIBLE ver movimiento en TEM.</p>
</blockquote>
<p>Por lo tanto,</p>
<blockquote>
<p>la afirmación de que existen vesículas que transportan material de una célula a otra es tan inventada como la afirmación de que los «virus» pueden infectar células con su material «nucleico».</p>
</blockquote>
<p>No hay una sola manera posible, dadas las herramientas de imagen más sofisticadas, de que se pueda VER que esto ocurre. TIENEN que utilizar la bioquímica (nuestros queridos colorantes fluorescentes de nuevo) para afirmar que estas cosas están sucediendo.</p>
<blockquote>
<p>Ellos rocían sus tintes fluorescentes en una muestra y cuando se vuelven fluorescentes eso significa que pueden inventar una historia de por qué lo hicieron&#8230;</p>
</blockquote>
<p>Incluso el mecanismo de «comunicación» tiene poco sentido lógico.</p>
<blockquote>
<p>La afirmación es que estos pequeños sacos sin cerebro transportan información para comunicarse con las células que los rodean.</p>
</blockquote>
<p>¿Cómo saben adónde ir? ¿Tienen todas la misma información procedente de la misma célula? ¿Qué información transportan exactamente? ¿Es como un reparto de Uber?</p>
<blockquote>
<p>A la gente le encanta antropomorfizar entidades biológicas, especialmente las que no pueden ver. Como si de un virus se tratara, esta entidad zombi muerta deambula por ahí hasta que tropieza con el protagonista de una película (tú) y te hunde los dientes en la yugular y te infecta con el jugo zombi.</p>
</blockquote>
<p>Desafío el pensamiento de que cualquiera de estas entidades biológicas en su cuerpo se están moviendo de acuerdo con cualquier cosa que no sea la presión básica, la temperatura y los gradientes de difusión. Sin embargo,</p>
<blockquote>
<p>creo que es un disparate sugerir que estas células se «comunican» enviando pequeñas burbujas, como una cápsula de escape en La guerra de las galaxias.</p>
</blockquote>
<p>A esto se añade el problema obvio, ya tratado varias veces en este canal, de que los «mensajes» que comunican son «material genético».</p>
<blockquote>
<p>Los supuestos «componentes básicos de la vida» (también conocidos como mierda blanca fibrosa que se obtiene de una fresa) se aislaron añadiendo cosas&#8230; con todas las características de un fraude inventado al igual que el aislamiento de la virología,</p>
</blockquote>
<p>en lugar de sustraer esta propiedad, AÑADEN cosas a una muestra y luego afirman que una reacción bioquímica resultante indica que esta sustancia teórica está presente.</p>
<blockquote>
<p>No, la Genética es basura&#8230; La mentira del virus está indisolublemente ligada a la mentira de la genética&#8230;</p>
</blockquote>
<p>Curiosamente sólo hubo un año de diferencia (1953/4) entre el primer aislamiento «viral» de John Enders y el descubrimiento de la Hélice de Watson &amp; Crick&#8230;.</p>
<ul>
<li><em>Para leer un poco más sobre el fraude genético:</em> <a href="https://controlstudies.substack.com/p/benchmarking-reality?utm_source=substack&amp;utm_medium=email">EL FRACASO DE LOS TEST DE ADN</a></li>
</ul>
<h2><b>Si no son virus ni exosomas, entonces ¿qué son?</b></h2>
<p>He aquí una de las imágenes proporcionadas por la CRO. Las anotaciones en rojo que hicieron para resaltar lo que consideran una vesícula extracelular. Están claramente vacías, al igual que las otras dos VEC que se identificaron positivamente.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-15308" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosomas-tamano.jpg" alt="" width="875" height="617" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosomas-tamano.jpg 1025w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosomas-tamano-300x212.jpg 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Exosomas-tamano-768x542.jpg 768w" sizes="(max-width: 875px) 100vw, 875px" /></p>
<p>Las paredes de las células renales de esta placa están formadas por lípidos hidrófobos e inmiscibles.</p>
<blockquote>
<p>A medida que la célula muere, las paredes se rompen y pequeñas burbujas se dispersan en el medio fluido que rodea a la célula. Éstas forman sus propias burbujas más pequeñas con envolturas lipídicas completas.</p>
</blockquote>
<p>Como si de una lámpara de lava se tratara, estos glóbulos aceitosos salen a chorros de diferentes formas y tamaños al romperse la tensión superficial de la masa original del fondo.</p>
<p>Fíjese en todas las partículas que rodean a los VCE:</p>
<blockquote>
<p>tienen más o menos el mismo tamaño y forma, pero están llenas, algunas parcialmente llenas, otras menos densamente llenas, otras más desnudamente llenas.</p>
</blockquote>
<p>¿Así que se espera que creamos que estos VCE están justo al lado de cosas que NO son VCE porque no están vacías, pero no tienen el tamaño y la forma exactos de un «Exosoma»?</p>
<p>Mira la partícula a la izquierda de la anotación «106».</p>
<blockquote>
<p>Esa podría ser fácilmente cruzada con la apariencia y tamaño exactos de un «Exosoma» o una partícula «Sars Cov 2».</p>
</blockquote>
<div id="attachment_15309" style="width: 1028px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15309" class="wp-image-15309 size-full" src="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Particulas-de-desecho-celular.jpg" alt="" width="1018" height="708" srcset="https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Particulas-de-desecho-celular.jpg 1018w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Particulas-de-desecho-celular-300x209.jpg 300w, https://galenodigital.net/wp-content/uploads/2024/10/Particulas-de-desecho-celular-768x534.jpg 768w" sizes="(max-width: 1018px) 100vw, 1018px" /><p id="caption-attachment-15309" class="wp-caption-text"><em>Los restos de una célula muerta podrían ser identificados como exosomas, virus Sars Cov 2 o VIH. Al microscopio electrónico son indistinguibles.</em></p></div>
<blockquote>
<p>En esta imagen vemos claramente muchos «restos» alrededor de la membrana celular. Vemos nuestra partícula «Sars Cov 2» identificada positivamente en azul. También podríamos elegir cualquiera de las partículas resaltadas en rojo como «VIH», todas coinciden exactamente en tamaño y forma y en inclusión de proteínas. También vemos «ECVs» que están vacías.</p>
</blockquote>
<p>Así que esto es lo que los CDC consideran que parecen grupos de «Exosomas». Ahora mire la imagen del grupo de partículas marcadas en amarillo. Parecen claramente similares en cuanto a la gran cantidad de pequeñas partículas redondas agrupadas.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTOR:</strong> Jamie Andrews. <strong>FUENTE:</strong> <a href="https://controlstudies.substack.com/p/the-exosome-red-herring?utm_source=post-email-title&amp;publication_id=2692591&amp;post_id=149622506&amp;utm_campaign=email-post-title&amp;isFreemail=true&amp;r=ozq40&amp;triedRedirect=true&amp;utm_medium=email">La pista falsa del exosoma</a>. 4 de octubre de 2024. El Proyecto de Estudios de Control de Virología, de Jamie Andrews, es el estudio más exhaustivo de la metodología virológica. Trabaja con innumerables Microbiólogos/Genetistas con más de 20 años de experiencia y emplea la experiencia profesional imparcial de CROs para «falsar» la Virología.</p>
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		<title>Vacunas COVID: aumento de la mortalidad por cáncer</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 19 May 2024 07:56:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[cáncer]]></category>
		<category><![CDATA[COVID-19]]></category>
		<category><![CDATA[vacunas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Aumento de la mortalidad por cáncer después de la tercera dosis de la vacuna de nanopartículas lipídicas de ARNm durante la pandemia de COVID-19.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/sin-categoria/vacunas-covid-19-aumento-de-la-mortalidad-por-cancer/">Vacunas COVID: aumento de la mortalidad por cáncer</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em>«En 2022 se observaron aumentos estadísticamente significativos en las tasas de mortalidad ajustadas por edad de todos los cánceres y de algunos tipos específicos de cáncer, a saber, el cáncer de ovario, la leucemia, el cáncer de próstata, el cáncer de labio/oral/faringe, el cáncer de páncreas y el cáncer de mama, después de que dos tercios de la población japonesa hubieran recibido la tercera dosis o más tardía de la vacuna ARNm-LNP contra el SARS-CoV-2. Estos aumentos particularmente marcados en las tasas de mortalidad de estos cánceres sensibles a ERα pueden atribuirse a varios mecanismos de la vacunación de ARNm-LNP en lugar de a la infección por COVID-19 en sí misma o a la reducción de la atención oncológica debido al confinamiento.»</em></strong></p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p>&nbsp;</p>
<div class="new-article-content-section">
<div class="article-content-body article-tab">
<h3 id="abstract" class="reg">Abstracto</h3>
<p>Durante la pandemia de COVID-19, el exceso de muertes, incluido el cáncer, se ha convertido en una preocupación en Japón, que tiene una población que envejece rápidamente. Por lo tanto, este estudio tuvo como objetivo evaluar cómo cambiaron las tasas de mortalidad ajustadas por edad (RAM) para diferentes tipos de cáncer en Japón durante la pandemia de COVID-19 (2020-2022). Se utilizaron estadísticas oficiales de Japón para comparar las tasas de mortalidad antimicrobiana anuales y mensuales observadas con las tasas previstas basadas en las cifras anteriores a la pandemia (2010-2019) mediante un análisis de regresión logística. No se observó un exceso significativo de mortalidad durante el primer año de la pandemia (2020). Sin embargo, en 2021 se observó un exceso de mortalidad por cáncer después de la vacunación masiva con la primera y segunda dosis de la vacuna, y se observó un exceso significativo de mortalidad en todos los cánceres y en algunos tipos específicos de cáncer (como el cáncer de ovario, la leucemia, el cáncer de próstata, el cáncer de labio/oral/faringe, el cáncer de páncreas y el cáncer de mama) después de la vacunación masiva con la tercera dosis en 2022. Los RAM para los cuatro cánceres con más muertes (pulmón, colorrectal, estómago e hígado) mostraron una tendencia decreciente hasta el primer año de la pandemia en 2020, pero la tasa de disminución se desaceleró en 2021 y 2022. En este estudio se analizan las posibles explicaciones de estos aumentos en las tasas de mortalidad por cáncer ajustadas por edad.</p>
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</div>
<div class="new-article-content-section">
<div class="article-content-body article-tab">
<h3 id="introduction" class="reg">Introducción</h3>
<p>La pandemia de COVID-19 comenzó en diciembre de 2019 en Wuhan, China, y se detectó por primera vez en Japón en enero de 2020. En respuesta, se implementaron una serie de restricciones sanitarias y socioeconómicas para frenar la propagación de la enfermedad. Desde febrero de 2021, la vacuna de nanopartículas lipídicas de ARNm (ARNm-LNP) está disponible para uso de emergencia y se recomienda para todas las personas de seis meses o más, especialmente aquellas con alto riesgo. En marzo de 2023, el 80% de la población japonesa había recibido su primera y segunda dosis, el 68% había recibido su tercera dosis y el 45% había recibido su cuarta dosis <a class="content-anchor refs-anchor">[1]</a>. A pesar de estas medidas nacionales, a finales de abril de 2023 se habían infectado 33,8 millones de personas y se habían atribuido 74.500 muertes a la COVID-19 en Japón. Además, se ha reportado un exceso de muertes por causas distintas a la COVID-19 en varios países <a class="content-anchor refs-anchor">[2-6],</a> incluidas las muertes por cáncer <a class="content-anchor refs-anchor">[7-10],</a> y Japón no es una excepción <a class="content-anchor refs-anchor">[11,12].</a> El cáncer es la principal causa de muerte en Japón, representando una cuarta parte de todas las muertes. Por lo tanto, es fundamental comprender los efectos de la pandemia en las tasas de mortalidad por cáncer de 2020 a 2022. El ajuste de la edad es necesario para una evaluación precisa, especialmente en enfermedades como el cáncer que tienden a ocurrir en adultos mayores. Japón tiene varias características que lo hacen ideal para analizar el impacto de la pandemia en las tasas de mortalidad por cáncer, incluida su gran población de 123 millones, la disponibilidad de estadísticas oficiales y la alta tasa de precisión del 80% de los certificados de defunción según estudios de autopsias <a class="content-anchor refs-anchor">[13].</a></p>
<div class="article-content-body article-tab">
<h3 id="materials_and_methods" class="reg">Materiales y métodos</h3>
<h4>Datos estadísticos</h4>
<p>Los datos utilizados en este análisis son todos datos nacionales disponibles públicamente. Las cifras de defunciones se obtuvieron de las Estadísticas Vitales <a class="content-anchor refs-anchor">[14],</a> que incluyen defunciones mensuales y anuales por causa, sexo y edad (grupos de edad de cinco años). Las muertes por cáncer se dividen en 20 subclasificaciones. Solo se incluyen las personas japonesas que viven en Japón. A partir de los datos nacionales también se obtuvieron estimaciones de población por grupo de edad requeridas para el análisis ajustado por edad <a class="content-anchor refs-anchor">[15].</a> El número de personas con infección confirmada por COVID-19 se obtuvo del sitio web del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar <a class="content-anchor refs-anchor">[16].</a> Las tasas de vacunación por grupo de edad se obtuvieron de los sitios web de la Oficina del Primer Ministro y del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar <a class="content-anchor refs-anchor">[1,17].</a></p>
<h4>Tasa de mortalidad específica por edad (ASMR)</h4>
<p>Las cifras brutas anuales de defunciones se agruparon por grupos de edad de 10 años para el rango de edad de 0 a 39 años, que tuvo menos muertes, y en grupos de edad de cinco años para el rango de edad de 40 a 89 años, que tuvo más muertes. Sin embargo, debido al pequeño tamaño de la muestra, las personas de 90 años o más se combinaron en un solo grupo.</p>
<p>ASMR (por cada 100.000 personas)<span id="MathJax-Element-1-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;d&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mn&gt;100&lt;/mn&gt;&lt;mo&gt;,&lt;/mo&gt;&lt;mn&gt;000&lt;/mn&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-1" class="math"><span id="MathJax-Span-2" class="mrow"><span id="MathJax-Span-3" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-4" class="mrow"><span id="MathJax-Span-5" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-6" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-7" class="mi">d</span></span><span id="MathJax-Span-8" class="mi">÷</span><span id="MathJax-Span-9" class="mo"></span><span id="MathJax-Span-10" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-11" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-12" class="texatom"><span id="MathJax-Span-13" class="mrow"><span id="MathJax-Span-14" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-15" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-16" class="mn">100.000</span><span id="MathJax-Span-17" class="mo"></span><span id="MathJax-Span-18" class="mn"></span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=𝑑Yo÷𝑝Yo×100,000</span></span></p>
<p>d<sub>Yo</sub>= número bruto de defunciones en ese grupo de edad, p<sub>Yo</sub>=número en ese grupo de edad en la población observada</p>
<h4>Ajuste de edad por estandarización directa</h4>
<p>Debido a que los ASMR son demasiado detallados para proporcionar una visión general de la mortalidad para todos los cánceres, se utilizó la tasa de mortalidad ajustada por edad (RAM) de la estandarización directa como un indicador resumido. Para las comparaciones de las tasas de mortalidad a lo largo del tiempo, como en nuestro estudio, todos los datos son de la población japonesa en su conjunto, con números y composición por edades comparativamente grandes. Las tasas específicas de mortalidad por grupo de edad son conocidas, por lo que es apropiada una estandarización directa <a class="content-anchor refs-anchor">[18].</a> Según se informa, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón utiliza la estandarización directa con datos de población estándar suavizados de 2015 (125,32 millones) <a class="content-anchor refs-anchor">[19],</a> y se utilizó el mismo enfoque en este estudio. Las fórmulas para el cálculo son las siguientes:</p>
<p>Número de muertes ajustado por edad <span id="MathJax-Element-2-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2211;&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;d&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;s&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-19" class="math"><span id="MathJax-Span-20" class="mrow"><span id="MathJax-Span-21" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-22" class="mrow"><span id="MathJax-Span-23" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-24" class="mo">∑</span><span id="MathJax-Span-25" class="mrow"><span id="MathJax-Span-26" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-27" class="mrow"><span id="MathJax-Span-28" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-29" class="mi">d</span><span id="MathJax-Span-30" class="texatom"><span id="MathJax-Span-31" class="mrow"><span id="MathJax-Span-32" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-33" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-34" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-35" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-36" class="texatom"><span id="MathJax-Span-37" class="mrow"><span id="MathJax-Span-38" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-39" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-40" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-41" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-42" class="mi">s</span><span id="MathJax-Span-43" class="texatom"><span id="MathJax-Span-44" class="mrow"><span id="MathJax-Span-45" class="mi">Yo</span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-46" class="mo">)</span></span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=∑(𝑑Yo÷𝑝Yo×𝑝𝑠Yo)</span></span></p>
<p>tasa de mortalidad ajustada por edad (RAM) (por cada 100.000 personas)<span id="MathJax-Element-3-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2211;&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;d&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;s&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2211;&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;s&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mn&gt;100&lt;/mn&gt;&lt;mo&gt;,&lt;/mo&gt;&lt;mn&gt;000&lt;/mn&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-47" class="math"><span id="MathJax-Span-48" class="mrow"><span id="MathJax-Span-49" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-50" class="mrow"><span id="MathJax-Span-51" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-52" class="mo">∑</span><span id="MathJax-Span-53" class="mrow"><span id="MathJax-Span-54" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-55" class="mrow"><span id="MathJax-Span-56" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-57" class="mi">d</span><span id="MathJax-Span-58" class="texatom"><span id="MathJax-Span-59" class="mrow"><span id="MathJax-Span-60" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-61" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-62" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-63" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-64" class="texatom"><span id="MathJax-Span-65" class="mrow"><span id="MathJax-Span-66" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-67" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-68" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-69" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-70" class="mi">s</span><span id="MathJax-Span-71" class="texatom"><span id="MathJax-Span-72" class="mrow"><span id="MathJax-Span-73" class="mi">Yo</span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-74" class="mo">)</span></span><span id="MathJax-Span-75" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-76" class="mo">∑</span><span id="MathJax-Span-77" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-78" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-79" class="mi">s</span><span id="MathJax-Span-80" class="texatom"><span id="MathJax-Span-81" class="mrow"><span id="MathJax-Span-82" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-83" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-84" class="mn">100.000</span><span id="MathJax-Span-85" class="mo"></span><span id="MathJax-Span-86" class="mn"></span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=∑(𝑑Yo÷𝑝Yo×𝑝𝑠Yo)÷∑𝑝𝑠Yo×100,000</span></span></p>
<p>i = grupo de edad, d<sub>Yo</sub>=número de defunciones en ese grupo de edad, p<sub>Yo</sub>=número en ese grupo de edad en la población observada, ps<sub>Yo</sub>=número en ese grupo de edad en la población estándar.</p>
<p>El ajuste por edad para los cánceres específicos del sexo se realizó utilizando el «conjunto de datos de población estándar suavizado específico por sexo 1» <a class="content-anchor refs-anchor">[20]</a>. En los años bisiestos, las muertes se habían producido en 366 días, por lo que el número de muertes anuales ajustadas por edad y la resistencia a los antimicrobianos se multiplicaron por 365/366 para corregirlos. El número ajustado por edad y la tasa de muertes en febrero en los años bisiestos también se corrigieron para el análisis mensual.</p>
<h4>Exceso de mortalidad durante la pandemia de COVID-19</h4>
<p>El exceso de mortalidad en este estudio se definió de la siguiente manera:</p>
<p>Exceso de muertes<span id="MathJax-Element-4-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;D&lt;/mi&gt;&lt;mi&gt;o&lt;/mi&gt;&lt;mspace width=&quot;thinmathspace&quot; /&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;mspace width=&quot;thinmathspace&quot; /&gt;&lt;mi&gt;D&lt;/mi&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-87" class="math"><span id="MathJax-Span-88" class="mrow"><span id="MathJax-Span-89" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-90" class="mi">D</span><span id="MathJax-Span-91" class="mi">o</span><span id="MathJax-Span-93" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-95" class="mi">D</span><span id="MathJax-Span-96" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-92" class="mspace"></span><span id="MathJax-Span-94" class="mspace"></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=𝐷𝑜−𝐷𝑝</span></span></p>
<p>D<em>o</em> = número observado de muertes, D<em>p</em> = número previsto de muertes en el año o mes correspondiente</p>
<p>Exceso de mortalidad (%)<span id="MathJax-Element-5-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mi&gt;R&lt;/mi&gt;&lt;mi&gt;o&lt;/mi&gt;&lt;mspace width=&quot;thinmathspace&quot; /&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;mspace width=&quot;thinmathspace&quot; /&gt;&lt;mi&gt;R&lt;/mi&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;R&lt;/mi&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mn&gt;100&lt;/mn&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-97" class="math"><span id="MathJax-Span-98" class="mrow"><span id="MathJax-Span-99" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-100" class="mrow"><span id="MathJax-Span-101" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-102" class="mrow"><span id="MathJax-Span-103" class="mi">R</span><span id="MathJax-Span-104" class="mi">o</span><span id="MathJax-Span-106" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-108" class="mi">R</span><span id="MathJax-Span-109" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-105" class="mspace"></span><span id="MathJax-Span-107" class="mspace"></span></span><span id="MathJax-Span-110" class="mo">)</span></span><span id="MathJax-Span-111" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-112" class="mi">R</span><span id="MathJax-Span-113" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-114" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-115" class="mn">100</span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=(𝑅𝑜−𝑅𝑝)÷𝑅𝑝×100</span></span></p>
<p>R<em>o</em> = tasa observada, R<em>p</em> = tasa prevista en el año o mes correspondiente (la tasa es ASMR o AMR)</p>
<p>Las tasas pronosticadas basadas en el período 2010-2019 antes de la pandemia de COVID-19 se calcularon mediante un análisis de regresión logística <a class="content-anchor refs-anchor">[5].</a> También se calcularon las tasas de mortalidad antimicrobiana previstas para cada mes utilizando datos del mes correspondiente en 2010-2019. R (versión 4.3.1; R Development Core Team, Viena, Austria) para el análisis estadístico.</p>
<p>Los intervalos de confianza (IC) y los intervalos de predicción (IP) en torno a las tasas predichas se calcularon mediante valores transformados logit utilizando las siguientes fórmulas y, a continuación, se transformaron inversamente.</p>
<p>Desviación residual (σ<sup>2</sup>)<span id="MathJax-Element-6-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2211;&lt;/mo&gt;&lt;msup&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mi&gt;V&lt;/mi&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;o&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mspace width=&quot;thinmathspace&quot; /&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;mspace width=&quot;thinmathspace&quot; /&gt;&lt;mi&gt;V&lt;/mi&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mn&gt;2&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mi&gt;n&lt;/mi&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;p&lt;/mi&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;mn&gt;1&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-116" class="math"><span id="MathJax-Span-117" class="mrow"><span id="MathJax-Span-118" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-119" class="mrow"><span id="MathJax-Span-120" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-121" class="mo">∑</span><span id="MathJax-Span-122" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-123" class="mrow"><span id="MathJax-Span-124" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-125" class="mrow"><span id="MathJax-Span-126" class="mi">V</span><span id="MathJax-Span-127" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-128" class="mi">o</span><span id="MathJax-Span-129" class="texatom"><span id="MathJax-Span-130" class="mrow"><span id="MathJax-Span-131" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-132" class="mspace"></span><span id="MathJax-Span-133" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-134" class="mspace"></span><span id="MathJax-Span-135" class="mi">V</span><span id="MathJax-Span-136" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-137" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-138" class="texatom"><span id="MathJax-Span-139" class="mrow"><span id="MathJax-Span-140" class="mi">Yo</span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-141" class="mo">)</span></span><span id="MathJax-Span-142" class="texatom"><span id="MathJax-Span-143" class="mrow"><span id="MathJax-Span-144" class="mn">2</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-145" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-146" class="mrow"><span id="MathJax-Span-147" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-148" class="mrow"><span id="MathJax-Span-149" class="mi">n</span><span id="MathJax-Span-150" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-151" class="mi">p</span><span id="MathJax-Span-152" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-153" class="mn">1</span></span><span id="MathJax-Span-154" class="mo">)</span></span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=∑(𝑉𝑜Yo−𝑉𝑝Yo)2÷(𝑛−𝑝−1)</span></span></p>
<p>error estándar (SE) para el intervalo de confianza transformado logit (l-CI)<sub>Yo</sub><span id="MathJax-Element-7-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;msqrt&gt;&lt;msup&gt;&lt;mi&gt;&amp;#x03C3;&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mn&gt;2&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mfrac&gt;&lt;mn&gt;1&lt;/mn&gt;&lt;mi&gt;n&lt;/mi&gt;&lt;/mfrac&gt;&lt;mo&gt;+&lt;/mo&gt;&lt;msup&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;msup&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mover&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mo stretchy=&quot;false&quot;&gt;&amp;#x00AF;&lt;/mo&gt;&lt;/mover&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mn&gt;2&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2211;&lt;/mo&gt;&lt;msup&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mover&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mo stretchy=&quot;false&quot;&gt;&amp;#x00AF;&lt;/mo&gt;&lt;/mover&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mn&gt;2&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msqrt&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-155" class="math"><span id="MathJax-Span-156" class="mrow"><span id="MathJax-Span-157" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-158" class="mrow"><span id="MathJax-Span-159" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-160" class="msqrt"><span id="MathJax-Span-161" class="mrow"><span id="MathJax-Span-162" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-163" class="mi">σ</span><span id="MathJax-Span-164" class="texatom"><span id="MathJax-Span-165" class="mrow"><span id="MathJax-Span-166" class="mn">2</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-167" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-168" class="mrow"><span id="MathJax-Span-169" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-170" class="mrow"><span id="MathJax-Span-171" class="mfrac"><span id="MathJax-Span-172" class="mn">1</span><span id="MathJax-Span-173" class="mi">n</span></span><span id="MathJax-Span-174" class="mo">+</span><span id="MathJax-Span-175" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-176" class="mrow"><span id="MathJax-Span-177" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-178" class="mrow"><span id="MathJax-Span-179" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-180" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-181" class="texatom"><span id="MathJax-Span-182" class="mrow"><span id="MathJax-Span-183" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-184" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-185" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-186" class="texatom"><span id="MathJax-Span-187" class="mrow"><span id="MathJax-Span-188" class="munderover"><span id="MathJax-Span-189" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-190" class="mo">¯</span></span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-191" class="mo">)</span></span><span id="MathJax-Span-192" class="texatom"><span id="MathJax-Span-193" class="mrow"><span id="MathJax-Span-194" class="mn">2</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-195" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-196" class="mo">∑</span><span id="MathJax-Span-197" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-198" class="mrow"><span id="MathJax-Span-199" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-200" class="mrow"><span id="MathJax-Span-201" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-202" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-203" class="texatom"><span id="MathJax-Span-204" class="mrow"><span id="MathJax-Span-205" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-206" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-207" class="texatom"><span id="MathJax-Span-208" class="mrow"><span id="MathJax-Span-209" class="munderover"><span id="MathJax-Span-210" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-211" class="mo">¯</span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-212" class="mo">)</span></span><span id="MathJax-Span-213" class="texatom"><span id="MathJax-Span-214" class="mrow"><span id="MathJax-Span-215" class="mn">2</span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-216" class="mo">)</span></span></span>‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾√</span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=𝜎2×(1𝑛+(𝑥Yo−𝑥¯)2÷∑(𝑥Yo−𝑥¯)2)</span></span></p>
<p>error estándar (SE) para el intervalo de predicción transformado logit (l-PI)<sub>Yo</sub><span id="MathJax-Element-8-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;msqrt&gt;&lt;msup&gt;&lt;mi&gt;&amp;#x03C3;&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mn&gt;2&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mn&gt;1&lt;/mn&gt;&lt;mo&gt;+&lt;/mo&gt;&lt;mfrac&gt;&lt;mn&gt;1&lt;/mn&gt;&lt;mi&gt;n&lt;/mi&gt;&lt;/mfrac&gt;&lt;mo&gt;+&lt;/mo&gt;&lt;msup&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;msup&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mover&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mo stretchy=&quot;false&quot;&gt;&amp;#x00AF;&lt;/mo&gt;&lt;/mover&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mn&gt;2&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2211;&lt;/mo&gt;&lt;msup&gt;&lt;mrow&gt;&lt;mo&gt;(&lt;/mo&gt;&lt;mrow&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2212;&lt;/mo&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mover&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mo stretchy=&quot;false&quot;&gt;&amp;#x00AF;&lt;/mo&gt;&lt;/mover&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mn&gt;2&lt;/mn&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msup&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;)&lt;/mo&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msqrt&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-217" class="math"><span id="MathJax-Span-218" class="mrow"><span id="MathJax-Span-219" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-220" class="mrow"><span id="MathJax-Span-221" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-222" class="msqrt"><span id="MathJax-Span-223" class="mrow"><span id="MathJax-Span-224" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-225" class="mi">σ</span><span id="MathJax-Span-226" class="texatom"><span id="MathJax-Span-227" class="mrow"><span id="MathJax-Span-228" class="mn">2</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-229" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-230" class="mrow"><span id="MathJax-Span-231" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-232" class="mrow"><span id="MathJax-Span-233" class="mn">1</span><span id="MathJax-Span-234" class="mo">+</span><span id="MathJax-Span-235" class="mfrac"><span id="MathJax-Span-236" class="mn">1</span><span id="MathJax-Span-237" class="mi">n</span></span><span id="MathJax-Span-238" class="mo">+</span><span id="MathJax-Span-239" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-240" class="mrow"><span id="MathJax-Span-241" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-242" class="mrow"><span id="MathJax-Span-243" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-244" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-245" class="texatom"><span id="MathJax-Span-246" class="mrow"><span id="MathJax-Span-247" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-248" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-249" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-250" class="texatom"><span id="MathJax-Span-251" class="mrow"><span id="MathJax-Span-252" class="munderover"><span id="MathJax-Span-253" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-254" class="mo">¯</span></span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-255" class="mo">)</span></span><span id="MathJax-Span-256" class="texatom"><span id="MathJax-Span-257" class="mrow"><span id="MathJax-Span-258" class="mn">2</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-259" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-260" class="mo">∑</span><span id="MathJax-Span-261" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-262" class="mrow"><span id="MathJax-Span-263" class="mo">(</span><span id="MathJax-Span-264" class="mrow"><span id="MathJax-Span-265" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-266" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-267" class="texatom"><span id="MathJax-Span-268" class="mrow"><span id="MathJax-Span-269" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-270" class="mo">−</span><span id="MathJax-Span-271" class="texatom"><span id="MathJax-Span-272" class="mrow"><span id="MathJax-Span-273" class="munderover"><span id="MathJax-Span-274" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-275" class="mo">¯</span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-276" class="mo">)</span></span><span id="MathJax-Span-277" class="texatom"><span id="MathJax-Span-278" class="mrow"><span id="MathJax-Span-279" class="mn">2</span></span></span></span></span><span id="MathJax-Span-280" class="mo">)</span></span></span>‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾√</span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">=𝜎2×(1+1𝑛+(𝑥Yo−𝑥¯)2÷∑(𝑥Yo−𝑥¯)2)</span></span></p>
<p>IC logit-transformado (l-CI) o PI (l-PI) = Vp ± t(probabilidad)<sub>Yo</sub><sub>N-P-1</sub><span id="MathJax-Element-9-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00D7;&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;S&lt;/mi&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;E&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-281" class="math"><span id="MathJax-Span-282" class="mrow"><span id="MathJax-Span-283" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-284" class="mrow"><span id="MathJax-Span-285" class="mo">×</span><span id="MathJax-Span-286" class="mi">S</span><span id="MathJax-Span-287" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-288" class="mi">E</span><span id="MathJax-Span-289" class="texatom"><span id="MathJax-Span-290" class="mrow"><span id="MathJax-Span-291" class="mi">Yo</span></span></span></span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">×𝑆𝐸Yo</span></span></p>
<p>Vo = ASMR o AMR transformado logit, Vp = ASMR o AMR predicho transformado logit, n = número de observaciones (aquí, es 10; de 2010 a 2019), p = número de variables explicativas (aquí, es 1), x = año actual (aquí, es uno de 2010,2011,・・・,2022), , t (probabilidad) = valor t en el grado de libertad (n-p-1) y la probabilidad de interés<sub>Yo</sub><sub>Yo</sub><sub> Yo</sub><span id="MathJax-Element-10-Frame" class="MathJax" style="box-sizing: border-box; display: inline; font-style: normal; font-weight: normal; line-height: normal; font-size: 16px; text-indent: 0px; text-align: left; text-transform: none; letter-spacing: normal; word-spacing: normal; overflow-wrap: normal; white-space: nowrap; float: none; direction: ltr; max-width: none; max-height: none; min-width: 0px; min-height: 0px; border: 0px; padding: 0px; margin: 0px; position: relative;" tabindex="0" role="presentation" data-mathml="&lt;math xmlns=&quot;http://www.w3.org/1998/Math/MathML&quot;&gt;&lt;mstyle mathsize=&quot;0.85em&quot;&gt;&lt;mstyle&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mover&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mo stretchy=&quot;false&quot;&gt;&amp;#x00AF;&lt;/mo&gt;&lt;/mover&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;mo&gt;=&lt;/mo&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x2211;&lt;/mo&gt;&lt;msub&gt;&lt;mi&gt;x&lt;/mi&gt;&lt;mrow class=&quot;MJX-TeXAtom-ORD&quot;&gt;&lt;mi&gt;i&lt;/mi&gt;&lt;/mrow&gt;&lt;/msub&gt;&lt;mo&gt;&amp;#x00F7;&lt;/mo&gt;&lt;mi&gt;n&lt;/mi&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/mstyle&gt;&lt;/math&gt;"><span id="MathJax-Span-292" class="math"><span id="MathJax-Span-293" class="mrow"><span id="MathJax-Span-294" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-295" class="mrow"><span id="MathJax-Span-296" class="mstyle"><span id="MathJax-Span-297" class="mrow"><span id="MathJax-Span-298" class="texatom"><span id="MathJax-Span-299" class="mrow"><span id="MathJax-Span-300" class="munderover"><span id="MathJax-Span-301" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-302" class="mo">¯</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-303" class="mo">=</span><span id="MathJax-Span-304" class="mo">∑</span><span id="MathJax-Span-305" class="msubsup"><span id="MathJax-Span-306" class="mi">x</span><span id="MathJax-Span-307" class="texatom"><span id="MathJax-Span-308" class="mrow"><span id="MathJax-Span-309" class="mi">Yo</span></span></span></span><span id="MathJax-Span-310" class="mo">÷</span><span id="MathJax-Span-311" class="mi">n</span></span></span></span></span></span></span><span class="MJX_Assistive_MathML" role="presentation">𝑥¯=∑𝑥Yo÷𝑛</span></span><sub>N-P-1</sub></p>
</div>
<div class="article-content-body article-tab">
<h3 id="results" class="reg">Resultados</h3>
<h4>Mortalidad por todas las causas y todos los cánceres</h4>
<p>La Tabla <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="table-anchor-967563"><em>1</em></a> muestra las cifras de muertes brutas, ajustadas por edad y en exceso para todas las causas, todos los cánceres y cada tipo de cáncer con las tasas de exceso de mortalidad durante la pandemia en 2020, 2021 y 2022. Cada tipo de cáncer se enumera en orden decreciente de número de muertes en 2022. Las cifras anuales de muertes ajustadas por edad en 2020, 2021 y 2022 durante la pandemia fueron de 1.206.126, 1.244.976 y 1.320.768 por todas las causas, y 345.248, 345.625 y 344.114 por todos los cánceres, respectivamente. En 2020, el primer año de la pandemia, hubo un déficit significativo de mortalidad por todas las causas (&lt; un 99% menos de IP) y ningún exceso de mortalidad para todos los cánceres. Sin embargo, en 2021, hubo un exceso significativo de mortalidad del 2,1 % (&gt;99 % del IP superior) para todas las causas y del 1,1 % (&gt;95 % del IP superior) para todos los cánceres. En 2022, los excesos aumentaron al 9,6% (&gt;99% IP superior) para todas las causas y al 2,1% (&gt;99% IP superior) para todos los cánceres. En 2022, el número de muertes en exceso fue de 115.799 (IC95%: 106.018, 125.501) para todas las causas y de 7.162 (IC95%: 4.786, 9.522) para todos los cánceres. Entre las 20 subclasificaciones, los cinco cánceres con más muertes (cáncer de pulmón, colorrectal, estómago, páncreas e hígado) representaron el 61% de las muertes por todos los cánceres. La clasificación del número de muertes por cada tipo de cáncer se mantuvo casi sin cambios de 2020 a 2022.</p>
<div id="table-anchor-967563" class="article-attachment-wrap table-attachment-wrap" data-number="1">
<div class="table-container" contenteditable="false">
<table>
<colgroup>
<col />
<col />
<col />
<col /></colgroup>
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" rowspan="3"><strong>Causa de muerte y códigos CIE-10</strong></td>
<td colspan="3" rowspan="2">Número bruto de muertes</td>
<td colspan="3" rowspan="2">Número de muertes ajustado por edad</td>
<td colspan="3" rowspan="2"><strong>Exceso de muertes (ajustado por edad)</strong></td>
<td colspan="3" rowspan="2">Exceso de mortalidad (ajustado por edad)</td>
</tr>
<tr>
<td>2020</td>
<td>2021</td>
<td>2022</td>
<td>2020</td>
<td>2021</td>
<td>2022</td>
<td>2020</td>
<td>2021</td>
<td>2022</td>
<td>2020</td>
<td>2021</td>
<td>2022</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2">Todas las causas de muerte</td>
<td>1,372,648</td>
<td>1,439,809</td>
<td>1,568,961</td>
<td>1,206,126</td>
<td>1,244,976</td>
<td>1,320,768</td>
<td>-28,126</td>
<td>25,453</td>
<td>115,799</td>
<td>-2.3%‡</td>
<td>2.1%⁑</td>
<td>9.6%⁑</td>
</tr>
<tr>
<td colspan="2">Neoplasias malignas C00-C97</td>
<td>378,356</td>
<td>381,497</td>
<td>385,787</td>
<td>345,248</td>
<td>345,625</td>
<td>344,114</td>
<td>-1,379</td>
<td>3,870</td>
<td>7,162</td>
<td>-0.4%</td>
<td>1.1%*</td>
<td>2.1%⁑</td>
</tr>
<tr>
<td rowspan="20">Subclasificación</td>
<td>Neoplasia maligna de tráquea, bronquios y pulmón C33–C34</td>
<td>75,581</td>
<td>76,212</td>
<td>76,664</td>
<td>68,721</td>
<td>68,832</td>
<td>68,292</td>
<td>-352</td>
<td>672</td>
<td>1,033</td>
<td>-0.5%</td>
<td>1.0%</td>
<td>1.5%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de colon, sigmoide y recto C18-C20</td>
<td>51,784</td>
<td>52,416</td>
<td>53,088</td>
<td>47,303</td>
<td>47,498</td>
<td>47,338</td>
<td>-859</td>
<td>-380</td>
<td>-259</td>
<td>-1.8%</td>
<td>-0.8%</td>
<td>-0.5%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de estómago C16</td>
<td>42,318</td>
<td>41,624</td>
<td>40,711</td>
<td>38,388</td>
<td>37,458</td>
<td>35,940</td>
<td>-199</td>
<td>366</td>
<td>286</td>
<td>-0.5%</td>
<td>1.0%</td>
<td>0.8%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de páncreas C25</td>
<td>37,674</td>
<td>38,578</td>
<td>39,468</td>
<td>34,590</td>
<td>35,249</td>
<td>35,593</td>
<td>296</td>
<td>651</td>
<td>688</td>
<td>0.9%*</td>
<td>1.9%⁑</td>
<td>2.0%⁑</td>
</tr>
<tr>
<td>Otras neoplasias malignas remanentes en C00–C97</td>
<td>28,592</td>
<td>28,934</td>
<td>29,646</td>
<td>26,024</td>
<td>26,065</td>
<td>26,273</td>
<td>-115</td>
<td>149</td>
<td>579</td>
<td>-0.4%</td>
<td>0.6%</td>
<td>2.3%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna del hígado y de las vías biliares intrahepáticas C22</td>
<td>24,839</td>
<td>24,102</td>
<td>23,621</td>
<td>22,561</td>
<td>21,708</td>
<td>20,960</td>
<td>-42</td>
<td>161</td>
<td>421</td>
<td>-0.2%</td>
<td>0.7%</td>
<td>2.0%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de la vesícula biliar y otras partes de las vías biliares C23–C24</td>
<td>17,772</td>
<td>18,172</td>
<td>17,758</td>
<td>15,810</td>
<td>15,990</td>
<td>15,303</td>
<td>-255</td>
<td>333</td>
<td>43</td>
<td>-1.6%</td>
<td>2.1%</td>
<td>0.3%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de mama C50</td>
<td>14,650</td>
<td>14,803</td>
<td>15,911</td>
<td>14,089</td>
<td>14,185</td>
<td>15,109</td>
<td>-558</td>
<td>-631</td>
<td>122</td>
<td>-3.8%†</td>
<td>-4.3%†</td>
<td>0.8%</td>
</tr>
<tr>
<td>Linfoma maligno C81–C86</td>
<td>13,995</td>
<td>13,997</td>
<td>14,230</td>
<td>12,591</td>
<td>12,507</td>
<td>12,437</td>
<td>239</td>
<td>64</td>
<td>-98</td>
<td>1.9%</td>
<td>0.5%</td>
<td>-0.8%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de próstata C61</td>
<td>12,758</td>
<td>13,216</td>
<td>13,440</td>
<td>10,775</td>
<td>10,981</td>
<td>10,835</td>
<td>131</td>
<td>547</td>
<td>604</td>
<td>1.2%</td>
<td>5.3%*</td>
<td>5.9%*</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna del esófago C15</td>
<td>10,978</td>
<td>10,958</td>
<td>10,918</td>
<td>10,298</td>
<td>10,248</td>
<td>10,105</td>
<td>-381</td>
<td>-226</td>
<td>-170</td>
<td>-3.6%</td>
<td>-2.2%</td>
<td>-1.7%</td>
</tr>
<tr>
<td>Leucemia C91–C95</td>
<td>8,983</td>
<td>9,120</td>
<td>9,758</td>
<td>8,280</td>
<td>8,397</td>
<td>8,868</td>
<td>-16</td>
<td>143</td>
<td>656</td>
<td>-0.2%</td>
<td>1.7%</td>
<td>8.0%*</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de vejiga C67</td>
<td>9,166</td>
<td>9,443</td>
<td>9,597</td>
<td>8,060</td>
<td>8,196</td>
<td>8,114</td>
<td>-181</td>
<td>-68</td>
<td>-171</td>
<td>-2.2%</td>
<td>-0.8%</td>
<td>-2.1%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de labio, cavidad oral y faringe C00–C14</td>
<td>7,826</td>
<td>8,000</td>
<td>8,429</td>
<td>7,257</td>
<td>7,364</td>
<td>7,636</td>
<td>-46</td>
<td>92</td>
<td>395</td>
<td>-0.6%</td>
<td>1.3%</td>
<td>5.5%*</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna del útero C53–C55</td>
<td>6,806</td>
<td>6,818</td>
<td>7,156</td>
<td>6,568</td>
<td>6,589</td>
<td>6,877</td>
<td>-73</td>
<td>-86</td>
<td>168</td>
<td>-1.1%</td>
<td>-1.3%</td>
<td>2.5%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de ovario C56</td>
<td>4,875</td>
<td>5,081</td>
<td>5,182</td>
<td>4,732</td>
<td>4,928</td>
<td>4,989</td>
<td>114</td>
<td>347</td>
<td>442</td>
<td>2.5%</td>
<td>7.6%⁑</td>
<td>9.7%⁑</td>
</tr>
<tr>
<td>Otras neoplasias malignas de células linfoides, hematopoyéticas, etc. C88–C90, C96</td>
<td>4,295</td>
<td>4,351</td>
<td>4,391</td>
<td>3,857</td>
<td>3,888</td>
<td>3,850</td>
<td>-136</td>
<td>-45</td>
<td>-22</td>
<td>-3.4%</td>
<td>-1.1%</td>
<td>-0.6%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna del sistema nervioso central C70–C72, C75.1–C75.3</td>
<td>2,847</td>
<td>3,054</td>
<td>3,106</td>
<td>2,729</td>
<td>2,944</td>
<td>2,966</td>
<td>-165</td>
<td>-46</td>
<td>-120</td>
<td>-5.7%</td>
<td>-1.5%</td>
<td>-3.9%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de la piel C43–C44</td>
<td>1,707</td>
<td>1,718</td>
<td>1,806</td>
<td>1,532</td>
<td>1,512</td>
<td>1,546</td>
<td>8</td>
<td>1</td>
<td>47</td>
<td>0.6%</td>
<td>0.1%</td>
<td>3.2%</td>
</tr>
<tr>
<td>Neoplasia maligna de laringe C32</td>
<td>781</td>
<td>795</td>
<td>798</td>
<td>714</td>
<td>721</td>
<td>707</td>
<td>-62</td>
<td>-27</td>
<td>-15</td>
<td>-8.0%</td>
<td>-3.6%</td>
<td>-2.1%</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Tabla 1: Muertes brutas, ajustadas por edad y exceso observadas para todas las causas, todos los cánceres y cada tipo de cáncer con tasas de exceso de mortalidad durante la pandemia en 2020, 2021 y 2022.</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>Cada tipo de cáncer se enumera en orden decreciente según el número de muertes en 2022.</p>
<div id="table-anchor-967563" class="article-attachment-wrap table-attachment-wrap" data-number="1">
<div class="attachment-metadata">
<div class="attachment-caption">
<p>Exceso de mortalidad = (RAM observada &#8211; RAM prevista) / RAM predicha * 100 (%). (Las tasas de mortalidad a bolsa previstas basadas en los años prepandémicos 2010-2019 se calcularon mediante regresión logística).</p>
<p>Símbolo ⁑ para &gt;99%, * &gt;95 % superior, ‡&lt;99 %, †&lt;95 % inferior en el intervalo de predicción (PI)</p>
</div>
</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
</div>
<p>La Figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967567"><em>1</em></a> muestra las RAM anuales a lo largo del tiempo y las tasas de exceso de mortalidad en cada mes durante la pandemia de COVID-19 (2020-2022) de todos los cánceres. Los IMA habían ido disminuyendo hasta 2020 (IMA 275,5/100 000 habitantes), pero este descenso se detuvo después de 2021, superando el índice de rendimiento superior del 95 % en 2021 (275,8 y 100 000 euros) y el índice de rendimiento superior del 99 % en 2022 (274,6 años/100 000 habitantes). Como se muestra en el lado derecho, el exceso de mortalidad mensual (%) superó el IP superior del 99% por primera vez en agosto de 2021, coincidiendo con el pico de la primera y segunda vacunación masiva y volvió a elevarse a partir de mayo de 2022, dos meses después del pico de la tercera vacunación masiva, superando una vez más el IP superior del 99% durante cuatro meses hasta diciembre.</p>
<div id="figure-anchor-967567" class="article-attachment-wrap" data-number="1">
<div class="attachment-container"><a class="mfp-image gallery-item" title="Age-adjusted-mortality-rates-(AMRs)-over-time-and-excess-mortality-in-each-month:-all-cancers." href="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967567/lightbox_4c68a1f0eb0a11eeb1743f11e75c4a60-fig.1-Mortlity-Rates-All-cancers-yeary-and-monthly.png" data-thumbnail="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967567/large_thumbnail_4c68a1f0eb0a11eeb1743f11e75c4a60-fig.1-Mortlity-Rates-All-cancers-yeary-and-monthly.png"><img decoding="async" title="Age-adjusted-mortality-rates-(AMRs)-over-time-and-excess-mortality-in-each-month:-all-cancers." contenteditable="false" src="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967567/article_river_4c68a1f0eb0a11eeb1743f11e75c4a60-fig.1-Mortlity-Rates-All-cancers-yeary-and-monthly.png" alt="Tasas de mortalidad ajustadas por edad (RAM) a lo largo del tiempo y exceso de mortalidad en cada mes: todos los cánceres." /></a></div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Figura 1: Tasas de mortalidad ajustadas por edad (TMA) a lo largo del tiempo y exceso de mortalidad en cada mes: todos los cánceres.</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>(Lado izquierdo) Las tasas de mortalidad (TMA) ajustadas por edad (por 100.000 habitantes) observadas se representan mediante una línea azul con marcas, la tendencia predicha mediante un análisis de regresión logística mediante una línea discontinua y los intervalos de predicción (IP) del 95% mediante líneas punteadas. Los marcadores se resaltan en amarillo para los años con cifras superiores al 95% del IP superior, y en rosa para los años con cifras superiores al 99% del IP superior. La línea vertical indica la llegada del COVID-19 a Japón. Hubo una tendencia decreciente hasta 2020, pero el descenso se detuvo después de 2021, con cifras que superaron el IP superior del 95% en 2021 y el IP superior del 99% (la línea no se mostró) en 2022.</p>
<p>(Lado derecho) El eje horizontal indica cada mes durante la pandemia en 2020, 2021 y 2022, mientras que el eje vertical del lado izquierdo indica el exceso de mortalidad (%), calculado como (RAM observada − RAM prevista en el mes correspondiente) / RAM prevista en el mes correspondiente*100. Las RAM previstas sobre la base del período 2010-2019 anterior a la pandemia de COVID-19 se estimaron mediante un análisis de regresión logística.</p>
<p>El símbolo ⁑ significa &gt;99% de PI superior y † &lt;95% de PI inferior. El eje vertical del lado derecho indica el número de vacunaciones nacionales y las muertes atribuidas a la COVID-19.</p>
<p>El exceso de mortalidad mensual superó el índice superior del 99 % por primera vez en agosto de 2021, coincidiendo con el pico de la primera y la segunda vacunación masiva, y volvió a superar el índice superior del 99 % durante cuatro meses a partir de mayo de 2022, dos meses después del pico de la tercera vacunación masiva.</p>
</div>
</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
</div>
<h4>Mortalidad específica por edad para todos los cánceres</h4>
<p>Antes de la pandemia (2010-2019), las tasas brutas de mortalidad específicas por edad para todos los tipos de cáncer tenían tendencias decrecientes en todos los grupos de edad, excepto en el grupo de edad de 90+ (datos no mostrados). En 2020 se observó un déficit de mortalidad en la mayoría de los grupos de edad, excepto en el grupo de edad de 75 a 79 años. Sin embargo, esto se desplazó gradualmente a un exceso de mortalidad en 2021 y aumentó en 2022 en casi todos los grupos de edad, excepto en los grupos de 65-69 y 85+. En el grupo de 75 a 79 años, el exceso de mortalidad fue del 3,9% (IC95%: 2,6, 5,3) en 2020, del 7,9% (6,4, 9,5) en 2021 y del 9,5% (7,8, 11,4) en 2022, superando cada uno el 99% de los IP superiores. En el grupo de 80 a 84 años, el exceso de mortalidad fue del 2,9% (1,4, 4,5) en 2022, superando el IP superior del 95%. No se detectó significación estadística en los grupos de edad más jóvenes, que tuvieron pocas muertes. El siguiente gráfico muestra que el número de muertes por todos los cánceres fue mayor en el grupo de edad de 80 a 84 años (Figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967613"><em>2</em></a>). Según la Tabla <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="table-anchor-967617"><em>2</em></a>, más del 90% de las personas de 70 años o más han recibido una tercera dosis de la vacuna <a class="content-anchor refs-anchor">[1,17].</a> El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar informó que más del 99,9% de las formulaciones administradas fueron ARNm-LNP, con BNT162b2 representando el 78,1% y ARNm-1273 representando el 21,8% <a class="content-anchor refs-anchor">[17],</a> hasta terceras dosis con vacuna monovalente.</p>
<div id="figure-anchor-967613" class="article-attachment-wrap" data-number="2">
<div class="attachment-container"><a class="mfp-image gallery-item" title="Excess-mortality-during-the-pandemic-in-2020,-2021,-and-2022-(upper)-and-crude-cancer-deaths-in-2022-(lower)-in-each-age-group." href="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967613/lightbox_fa25a800eb1011ee9d745dacbd73239d-fig.2-Mortlity-Rates_by_age-.png" data-thumbnail="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967613/large_thumbnail_fa25a800eb1011ee9d745dacbd73239d-fig.2-Mortlity-Rates_by_age-.png"><img decoding="async" title="Excess-mortality-during-the-pandemic-in-2020,-2021,-and-2022-(upper)-and-crude-cancer-deaths-in-2022-(lower)-in-each-age-group." contenteditable="false" src="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967613/article_river_fa25a800eb1011ee9d745dacbd73239d-fig.2-Mortlity-Rates_by_age-.png" alt="Exceso de mortalidad durante-la-pandemia-en-2020,-2021,-2021,-y-2022-(superior)-y-crudas-de-muertes-por-cáncer-en-2022-(inferiores)-en-c/cada-grupo-de-edad." /></a></div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Figura 2: Exceso de mortalidad durante la pandemia en 2020, 2021 y 2022 (alta) y muertes brutas por cáncer en 2022 (baja) en cada grupo de edad.</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>Exceso de mortalidad específica por edad = (ASMR observado − ASMR predicho) / ASMR predicho * 100 (%). Los ASMR previstos basados en el período 2010-2019 anterior a la pandemia de COVID-19 se calcularon mediante regresión logística. El símbolo ⁑ significa &gt;99% de PI superior, * &gt;95% de PI superior y †&lt;95% de PI inferior. En 2020, se observó un déficit de mortalidad en la mayoría de los grupos de edad, excepto en el grupo de edad de 75 a 79 años. Sin embargo, la mortalidad aumentó gradualmente en 2021 y de manera más notable en 2022 en casi todos los grupos de edad, excepto en los grupos de edad de 65 a 69 años y 85+. En el grupo de 75 a 79 años, el exceso de mortalidad fue del 3,9% (IC95%: 2,6, 5,3) en 2020, del 7,9% (IC95%: 6,4, 9,5) en 2021 y del 9,5% (IC95%: 7,8, 11,4) en 2022, superando el 99% de los IP superiores. En el grupo de 80 a 84 años, el exceso de mortalidad fue del 2,9 % (1,4, 4,5) en 2022, superando el IP superior del 95 %. No se detectó significación estadística en los grupos de edad más jóvenes, que tuvieron pocas muertes. El siguiente gráfico muestra que el número de muertes por todos los cánceres fue más alto en el grupo de edad de 80 a 84 años.</p>
</div>
</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
</div>
<div id="table-anchor-967617" class="article-attachment-wrap table-attachment-wrap" data-number="2">
<div class="table-container" contenteditable="false">
<table>
<colgroup>
<col />
<col /></colgroup>
<tbody>
<tr>
<td>Grupo de edad (año)</td>
<td>6 meses-4<sup>※</sup></td>
<td>5-11</td>
<td>12-19</td>
<td>20-29</td>
<td>30-39</td>
<td>40-49</td>
<td>50-59</td>
<td>60-69</td>
<td>70-79</td>
<td>80-89</td>
<td>90-</td>
</tr>
<tr>
<td>Primera y segunda dosis</td>
<td>3.1%</td>
<td>16.2%</td>
<td>67.4%</td>
<td>80.2%</td>
<td>80.5%</td>
<td>82.9%</td>
<td>90.7%</td>
<td>91.5%</td>
<td>93.7%</td>
<td>97.7%</td>
<td>99.3%</td>
</tr>
<tr>
<td>Tercera dosis</td>
<td>0.9%</td>
<td>8.1%</td>
<td>42.8%</td>
<td>56.1%</td>
<td>58.8%</td>
<td>65.0%</td>
<td>79.0%</td>
<td>86.5%</td>
<td>91.1%</td>
<td>95.1%</td>
<td>96.0%</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Tabla 2: Tasa de vacunación por grupo de edad a marzo de 2023.</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>Más del 90% de las personas de 70 años o más han recibido una tercera dosis de la vacuna.</p>
</div>
</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
</div>
<h4>Mortalidad por tipo de cáncer</h4>
<p>La figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967623"><em>3</em></a> ilustra el exceso de mortalidad para cada tipo de cáncer. En 2020, solo el cáncer de páncreas superó ligeramente el IP superior del 95%. Sin embargo, se observó un exceso de mortalidad estadísticamente significativo en tres de cada 20 tipos de cáncer en 2021 y en cinco de cada 20 en 2022. Los tipos fueron cáncer de ovario, leucemia, cáncer de próstata, cáncer de labio/oral/faringe y cáncer de páncreas, en orden descendente en 2022. Los RAM superaron el valor previsto en un 7,6% (IC95%: 5,6, 9,5) en 2021 y un 9,7% (7,5, 12,0) en 2022 para el cáncer de ovario, un 1,7% (-2,1, 5,7) y un 8,0% (3,4, 12,8) para la leucemia, un 5,3% (2,7, 7,9), un 5,9% (3,0, 8,9) para el cáncer de próstata, un 1,3% (-1,4, 4,1) y un 5,5% (2,3, 8,7) para el cáncer de labio/oral/faríngeo, y un 1,9% (0,4, 3,4) y un 2,0% (0,3, 3.7) para el cáncer de páncreas. El cáncer de mama tuvo un déficit significativo de mortalidad en 2020 y 2021, que pasó a ser excesivo en 2022, aunque sin significación estadística.</p>
<div id="figure-anchor-967623" class="article-attachment-wrap" data-number="3">
<div class="attachment-container"><a class="mfp-image gallery-item" title="Excess-mortality-for-each-cancer-type-during-the-pandemic-in-2020,-2021,-and-2022." href="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967623/lightbox_1e351cc0eb1211eead726326df5f43d8-fig.3-Mortlity-Rates_each-type-of-cancer.png" data-thumbnail="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967623/large_thumbnail_1e351cc0eb1211eead726326df5f43d8-fig.3-Mortlity-Rates_each-type-of-cancer.png"><img decoding="async" title="Excess-mortality-for-each-cancer-type-during-the-pandemic-in-2020,-2021,-and-2022." contenteditable="false" src="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967623/article_river_1e351cc0eb1211eead726326df5f43d8-fig.3-Mortlity-Rates_each-type-of-cancer.png" alt="Exceso de mortalidad por cada tipo de cáncer durante la pandemia en 2020, 2021 y 2022." /></a></div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Figura 3: Exceso de mortalidad para cada tipo de cáncer durante la pandemia en 2020, 2021 y 2022.</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>Exceso de mortalidad = (RAM observada − RAM prevista) / RAM predicha * 100 (%).</p>
<p>Las tasas de mortalidad a pequeña nivel previstas en función del período 2010-2019 anterior a la pandemia se calcularon mediante regresión logística. El símbolo ⁑ significa &gt;99% de PI superior, * &gt;95% de PI superior y †&lt;95% de PI inferior.</p>
<p>Como se muestra en el extremo izquierdo, en 2021 y 2022 se observó un exceso de mortalidad por todos los cánceres, cada uno por encima del 95% o 99% del IP superior. De los 20 tipos de cáncer, cinco mostraron un exceso significativo de mortalidad: estos fueron el cáncer de ovario, la leucemia, el cáncer de próstata, el cáncer de labio/oral/faríngeo y el cáncer de páncreas, en orden decreciente con respecto a las cifras de 2022. El cáncer de mama tuvo un déficit significativo de mortalidad en 2020 y 2021, que luego pasó a un exceso de mortalidad, aunque sin significación estadística.</p>
</div>
</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
</div>
<p>Los RAM para los cuatro cánceres con más muertes (cáncer de pulmón, colorrectal, estómago e hígado) mostraron tendencias decrecientes hasta el primer año de la pandemia en 2020, pero la tasa de disminución se desaceleró en 2021 y 2022. Aun así, la resistencia a los antimicrobianos se mantuvo dentro del 95% de los indicadores de rendimiento (Figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967626"><em>4</em></a>).</p>
<div id="figure-anchor-967626" class="article-attachment-wrap" data-number="4">
<div class="attachment-container"><a class="mfp-image gallery-item" title="Trends-in-age-adjusted-mortality-rates-over-time-for-leading-cancers-(lung,-colorectal,-stomach,-and-liver)." href="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967626/lightbox_70253790eb1211eebbb69b3dc3a42204-fig.6-A-D.png" data-thumbnail="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967626/large_thumbnail_70253790eb1211eebbb69b3dc3a42204-fig.6-A-D.png"><img decoding="async" title="Trends-in-age-adjusted-mortality-rates-over-time-for-leading-cancers-(lung,-colorectal,-stomach,-and-liver)." contenteditable="false" src="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967626/article_river_70253790eb1211eebbb69b3dc3a42204-fig.6-A-D.png" alt="Tendencias en las tasas de mortalidad ajustadas por edad a lo largo del tiempo para los principales cánceres (pulmón, colorrectal, estómago e hígado)." /></a></div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Figura 4: Tendencias en las tasas de mortalidad ajustadas por edad a lo largo del tiempo para los principales cánceres (pulmón, colorrectal, estómago e hígado).</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>Los cánceres de pulmón, colorrectal, estómago e hígado mostraron tendencias decrecientes similares en las tasas de mortalidad ajustadas por edad (RAM). Sin embargo, este descenso se ralentizó y las RAM superaron gradualmente los valores previstos en 2021 y 2022 para todos, excepto para el cáncer colorrectal. El cáncer de páncreas, la cuarta causa de muerte, se describe más adelante.</p>
</div>
</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
</div>
<h4>Tendencias de los tipos de cáncer con exceso de mortalidad en 2021 y 2022</h4>
<p>Cinco tipos de cáncer, a saber, cáncer de ovario, leucemia, cáncer de próstata, labio/oral/faringe y cáncer de páncreas, tuvieron RAM que superaron los valores previstos en 2021 y/o 2022. La figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967632"><em>5</em></a> ilustra las tendencias por año y mes para estos tipos de cáncer. Cuatro de ellos mostraron una tendencia gradual a la baja, mientras que el cáncer de páncreas mostró una tendencia al alza a lo largo del tiempo. Los cinco tipos de cáncer mostraron un aumento en 2021 en comparación con 2020, con cánceres de ovario, próstata y páncreas que superaron el 95 % de los IP superiores en 2021, y los cinco tipos de cáncer que superaron el 95 % de los IP superiores en 2022. El exceso de mortalidad mensual aumentó gradualmente para estos cánceres en 2021-2022 en comparación con 2020.</p>
<div id="figure-anchor-967632" class="article-attachment-wrap" data-number="5">
<div class="attachment-container"><a class="mfp-image gallery-item" title="Age-adjusted-mortality-rates-(AMRs)-over-time-and-excess-mortality-in-each-month-for-cancers-with-excess-mortalities-in-2021-and-2022." href="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967632/lightbox_1609b610f5f211eea6b137be97863219-Figure-5.png" data-thumbnail="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967632/large_thumbnail_1609b610f5f211eea6b137be97863219-Figure-5.png"><img decoding="async" title="Age-adjusted-mortality-rates-(AMRs)-over-time-and-excess-mortality-in-each-month-for-cancers-with-excess-mortalities-in-2021-and-2022." contenteditable="false" src="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967632/article_river_1609b610f5f211eea6b137be97863219-Figure-5.png" alt="Tasas de mortalidad ajustadas por edad (RAM) a lo largo del tiempo y exceso de mortalidad en cada mes para cánceres con exceso de mortalidad en 2021 y 2022." /></a></div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Figura 5: Tasas de mortalidad ajustadas por edad (TMA) a lo largo del tiempo y exceso de mortalidad en cada mes para cánceres con exceso de mortalidad en 2021 y 2022.</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>Consulte la Figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967567"><em>1</em></a> para obtener una explicación de los ejes, unidades y otros elementos de los gráficos.</p>
<div class="article-content-body article-tab">
<div id="figure-anchor-967632" class="article-attachment-wrap" data-number="5">
<div class="attachment-metadata">
<div class="attachment-caption">
<p>(A) Cáncer de ovario</p>
<p>Hubo una tendencia gradual a la baja desde 2010, un ligero aumento desde 2020 y un aumento sustancial de 2021 a 2022, con un IMA superior del 99 % en 2021 y 2022. El exceso de mortalidad mensual aumentó gradualmente a lo largo de 2021 y 2022.</p>
<p>(B) Leucemia</p>
<p>Los IMA anuales de la leucemia disminuyeron lentamente o se estabilizaron a partir de 2010, pero aumentaron significativamente en 2022, superando el IP superior del 95 %. Los IMA mensuales superaron el IP superior del 99 % en enero y el PI superior del 95 % en diciembre de 2022.</p>
<p>(C) Cáncer de próstata</p>
<p>Los IMA anuales siguieron una tendencia gradual a la baja a partir de 2010, pero aumentaron a partir de 2021, superando el 95% de los indicadores de rendimiento superiores en 2021 y 2022. El exceso de mortalidad mensual aumentó gradualmente a lo largo de 2021 y 2022, superando el PI superior del 95% en diciembre de 2022.</p>
<p>(D) Cáncer de labio/oral/faringe</p>
<p>Los TMA anuales a lo largo del tiempo siguieron una tendencia gradual a la baja, pero aumentaron en 2022, superando el PI superior del 95%. El exceso de mortalidad mensual aumentó de forma más clara después de la tercera vacunación masiva contra la COVID-19 en 2022, superando los indicadores superiores del 95% en enero y diciembre de 2022.</p>
<p>(E) Cáncer de páncreas</p>
<p>Las tasas de mortalidad a largo plazo en 2015 se excluyeron del análisis porque se trataba de un caso atípico aparente por razones desconocidas.</p>
<p>Los IMA anuales de cáncer de páncreas aumentaron a partir de 2010, comenzaron a superar el IP superior del 95 % en 2020 y luego se desviaron aún más y aumentaron entre 2021 y 2022, superando el IP superior del 99 %. A partir de 2020 se observó un exceso de mortalidad mensual, que superó el índice superior del 95 % en diciembre de 2020, y aumentó aún más, superando el índice superior superior del 99 % en diciembre de 2021 y 2022.</p>
</div>
</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
</div>
<h4>Tipo de cáncer con exceso de mortalidad mensual: cáncer de mama</h4>
<p>De los 15 tipos de cáncer restantes para los cuales los IMA anuales no superaron el 95 % de los IP, el único tipo de cáncer para el que los IMA mensuales se desviaron del 95 % de los IP varias veces en un año fue el cáncer de mama en las mujeres. En 2020 y 2021, las tasas anuales de mortalidad por cáncer de mama en mujeres se situaron por debajo del índice de protección del 95 % en 2020 y 2021, y aumentaron en 2022, pero se mantuvieron dentro del índice de protección del 95 % (figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967635"><em>6</em></a>, lado izquierdo). El exceso de mortalidad mensual estadísticamente significativo apareció varios meses después del pico de la tercera vacunación masiva, superando el índice superior del 95% dos veces en 2022 (lado derecho).</p>
<div id="figure-anchor-967635" class="article-attachment-wrap" data-number="6">
<div class="attachment-container"><a class="mfp-image gallery-item" title="Age-adjusted-mortality-rates-(AMRs)-over-time-and-excess-mortality-in-each-month-during-the-pandemic:-breast-cancer." href="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967635/lightbox_bbd887e0eb1311eeb1370b704629dcdc-fig5-breast.png" data-thumbnail="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967635/large_thumbnail_bbd887e0eb1311eeb1370b704629dcdc-fig5-breast.png"><img decoding="async" title="Age-adjusted-mortality-rates-(AMRs)-over-time-and-excess-mortality-in-each-month-during-the-pandemic:-breast-cancer." contenteditable="false" src="https://assets.cureus.com/uploads/figure/file/967635/article_river_bbd887e0eb1311eeb1370b704629dcdc-fig5-breast.png" alt="Tasas de mortalidad ajustadas por edad (TMA) a lo largo del tiempo y exceso de mortalidad en cada mes durante-la-pandemia:-cáncer de mama." /></a></div>
<div class="attachment-metadata">
<h6 class="attachment-title">Figura 6: Tasas de mortalidad ajustadas por edad (TMA) a lo largo del tiempo y exceso de mortalidad en cada mes durante la pandemia: cáncer de mama.</h6>
<div class="attachment-caption">
<p>Consulte la Figura <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967567"><em>1</em></a> para obtener una explicación de los ejes, unidades y otros elementos de los gráficos.</p>
<p>En 2020 y 2021, las tasas anuales de mortalidad por intensidad para el cáncer de mama en mujeres se situaron por debajo de las IP más bajas del 95 %, y aumentaron en 2022, pero sin significación estadística (lado izquierdo). El exceso de mortalidad mensual apareció varios meses después, después de la tercera vacunación masiva, superando el 95% de los IP superiores dos veces en 2022 (lado derecho).</p>
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</div>
<div class="fancy-bottom"></div>
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<div class="article-content-body article-tab">
<h3 id="discussion" class="reg">Discusión</h3>
<p>Scherb et al. estimaron que el exceso bruto de mortalidad por todas las causas durante la pandemia de COVID-19 en Japón en 2020, 2021 y 2022 fue de -2,84% (IC95%: -4,46, -1,25), 0,80% (-0,83, 2,40) y 8,37% (6,74, 9,97), respectivamente, utilizando predicciones de tendencias logísticas lineales basadas en 2005 a 2019 <a class="content-anchor refs-anchor">[5]</a>. En nuestro estudio, estimamos el exceso de mortalidad ajustado por edad mediante regresión logística con predicciones de 2010 a 2019 y calculamos -2,3% (-2,7, -1,9), 2,1% (1,6, 2,6) y 9,6% (9,0, 10,2), respectivamente. Estos resultados parecen consistentes. Para todos los cánceres, estimamos que el exceso de mortalidad fue de -0,4% (-0,9, 0,1), 1,1% (0,5, 1,8) y 2,1% (1,4, 2,8), respectivamente, lo que indica que no hubo exceso en 2020 y aumentos estadísticamente significativos en 2021 y especialmente en 2022.</p>
<h4>Hallazgos en 2020, durante el primer año de la pandemia</h4>
<p>La mortalidad por todos los cánceres no aumentó en 2020. Las únicas desviaciones estadísticamente significativas de las predicciones en 2020 fueron un exceso del 3,9 % en todas las muertes por cáncer en el grupo de edad de 75 a 79 años, un exceso muy leve (0,9 %) en las muertes por cáncer de páncreas y un déficit del 3,8 % en las muertes por cáncer de mama (también se observó un déficit del 4,3 % en las muertes por cáncer de mama en 2021). En 2020, cepas altamente virulentas del SARS-CoV-2 ingresaron a Japón, pero hubo relativamente pocas muertes atribuidas a COVID-19 en Japón <a class="content-anchor refs-anchor">[21].</a> Las declaraciones de emergencia pandémica se emitieron tres veces antes de septiembre de 2021, solicitando el distanciamiento social y asegurando la hospitalización de los pacientes con COVID-19. En algunos países se realizaron estudios de modelización para estimar el impacto de la pandemia en la mortalidad por cáncer <a class="content-anchor refs-anchor">[7,8]</a>. De hecho, durante la primera ola de COVID-19 en Bélgica en marzo y abril de 2020, las muertes por cáncer aumentaron un 10% y un 33%, respectivamente, en comparación con el número de muertes previstas de 2013 a 2018 <a class="content-anchor refs-anchor">[9].</a> En Madurai, una ciudad del sur de la India, las muertes atribuidas al cáncer aumentaron un 109% durante las primeras semanas de confinamiento <a class="content-anchor refs-anchor">[10].</a> En Brasil, durante la primera ola de marzo a mayo de 2020, el número de biopsias, colonoscopias, mamografías y cirugías oncológicas disminuyó un 29%, 57%, 55% y 9%, respectivamente, en comparación con las cifras previas a la pandemia. Como resultado, el número de hospitalizaciones por cáncer disminuyó en un 21%, mientras que la tasa de mortalidad de los pacientes hospitalizados con cáncer aumentó en un 14% <a class="content-anchor refs-anchor">[22].</a> En Japón, el número de exámenes de detección de cáncer gástrico, de pulmón, colorrectal, de mama y de útero en la comunidad disminuyó un 24,4 % (en el trabajo, solo el 0,9 %) en 2020 y parece haber vuelto a las tendencias originales en 2021 <a class="content-anchor refs-anchor">[23].</a> El número de cirugías significativas por cánceres gastrointestinales disminuyó un 6,2% en 2020 y un 5,1% en 2021 en comparación con las de 2018 y 2019 <a class="content-anchor refs-anchor">[23].</a> El declive de este tipo de atención oncológica podría explicar el exceso de mortalidad por cáncer en el grupo de edad de 75 a 79 años y el ligero aumento de las muertes por cáncer de páncreas observado en 2020 en nuestro estudio. Se desconocen las razones de la disminución de las muertes por cáncer de mama en 2020-2021.</p>
<h4>Resultados en 2021 y 2022, segundo y tercer año de pandemia</h4>
<p>Los resultados estadísticos sobre las muertes por cáncer en 2021-2022 se pueden resumir de la siguiente manera.</p>
<p>Todas las muertes por cáncer: en 2021 surgió un exceso estadísticamente significativo que aumentó aún más en 2022. Además, se observó un exceso significativo de mortalidad mensual después de agosto de 2021, mientras que la vacunación masiva de la población general comenzó alrededor de abril de 2021. Hubo tendencias excesivas en las muertes por cáncer en la mayoría de los grupos de edad. Sin embargo, estas tendencias solo fueron estadísticamente significativas para los grupos de edad con mayor mortalidad por cáncer: el grupo de 75 a 79 años en 2021 y el grupo de 75 a 84 años en 2022. Más del 90% de las personas mayores de 70 años han recibido la tercera dosis de la vacuna.</p>
<p>Tipo de cáncer: Las muertes por los tipos de cáncer más comunes (cáncer de pulmón, colorrectal, estómago e hígado) mostraron tendencias a la baja en el período anterior a la pandemia, y las tasas de disminución se desaceleraron durante la pandemia, pero se mantuvieron dentro del 95% de los IP. Por otro lado, seis de los 20 tipos de cáncer (cáncer de ovario, leucemia, cáncer de próstata, labio/oral/faríngeo, páncreas y mama) tuvieron un exceso de mortalidad estadísticamente significativo en 2021, que aumentó aún más en 2022. La reducción de las pruebas de detección del cáncer y de la atención médica debido al confinamiento podría aumentar las muertes por cualquier tipo de cáncer. Aun así, es poco probable que los aumentos significativos en la mortalidad de seis tipos específicos de cáncer se expliquen por la escasez de servicios de atención médica. En cuanto a las incidencias durante este período, las cifras brutas de todos los pacientes registrados en los centros de atención oncológica mostraron tendencias crecientes para el cáncer de próstata en hombres y el cáncer de mama en mujeres en 2021, especialmente en 2022 <a class="content-anchor refs-anchor">[24]</a>. Sin embargo, estos no están ajustados por edad y no pueden juzgarse como aumentos.</p>
<h4>Influencia de múltiples dosis de vacunas de ARNm-LNP</h4>
<p>Sobre la base de un informe sobre la atención oncológica en el país <a class="content-anchor refs-anchor">[23]</a> y la ausencia de una declaración de emergencia a partir de octubre de 2021, las restricciones al acceso a los exámenes de detección o al tratamiento del cáncer parecen haberse aliviado mucho después de finales de 2021. La vacunación masiva con la primera y segunda dosis comenzó en la primavera de 2021, y la tasa de vacunación pronto alcanzó su punto máximo en el verano de 2021 con el 80% de la población. La tasa de vacunación para la tercera dosis alcanzó su punto máximo en la primavera de 2022, con un 68%. Ahora, Japón incluso está llevando a cabo una vacunación masiva con una séptima dosis, lo que lo convierte en el país con las tasas de vacunación más altas.</p>
<p>Los investigadores han informado que la vacuna ARNm-LNP contra el SARS-CoV-2 puede presentar el riesgo de desarrollo y progresión del cáncer <a class="content-anchor refs-anchor">[25-28]</a>. Además, en varios informes de casos se ha descrito el desarrollo o empeoramiento del cáncer después de la vacunación y se han analizado los posibles vínculos causales entre el cáncer y la vacunación con ARNm-LNP <a class="content-anchor refs-anchor">[29-34].</a></p>
<p>Con base en el peso molecular del ARNm de BNT162b2 (Pfizer-BioNTech), el contenido de ARNm por dosis se estima en 13 billones de moléculas y 40 billones de moléculas en ARNm-1273 (Moderna) <a class="content-anchor refs-anchor">[35,36]</a>. Se estima que el número total de células en humanos es de 37,2 billones <a class="content-anchor refs-anchor">[37],</a> lo que hace que el número de ARNm-LNP sea muy alto, oscilando entre un tercio y el equivalente al número total de células. Después de la inoculación, los ARNm-LNP se administran a varios órganos, especialmente al hígado, el bazo, la glándula suprarrenal, el ovario y la médula ósea <a class="content-anchor refs-anchor">[38].</a> En un estudio, se detectó ARNm de la vacuna en los ganglios linfáticos de personas vacunadas con hibridación de una sonda específica de la vacuna de ARNm del SARS-CoV-2 de 7 a 60 días después de la segunda dosis de ARNm-1273 o BNT162b2 <a class="content-anchor refs-anchor">[39]</a>. El ARNm modificado con N1-metil-pseudouridina podría traducir una gran cantidad de proteína de pico del SARS-CoV-2 (proteína S) <a class="content-anchor refs-anchor">[40]</a>. La proteína S emergió en la superficie de los exosomas en la sangre de los vacunados <a class="content-anchor refs-anchor">[41].</a> Se encontraron fragmentos de proteína S recombinante específica de la vacuna en muestras de sangre del 50% de los receptores de la vacuna y aún se detectaron de tres a seis meses después <a class="content-anchor refs-anchor">[42].</a></p>
<p>Por otro lado, en el caso de la infección por SARS-CoV-2, que es básicamente una infección respiratoria, la proteína S viral solo se detectó en suero hasta por 10-20 días, incluso en pacientes con enfermedad aguda grave <a class="content-anchor refs-anchor">[43-45]</a>. Las cepas atenuadas de ómicron surgieron en Japón a principios de 2022 y han prevalecido en varios momentos desde entonces. Como se muestra en los gráficos de las figuras <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967567"><em>1</em></a>, <a class="content-anchor attachment-anchor" data-anchor="figure-anchor-967632"><em>5</em></a> y 6, el número mensual de personas vacunadas fue muchas veces mayor que el de los nuevos casos confirmados de infección, y el número acumulado de personas vacunadas (380 millones) fue 13 veces mayor que el de los nuevos casos confirmados de infección (30 millones) hasta finales de 2022.</p>
<p>Un estudio de más de 50.000 empleados de una institución médica en los Estados Unidos observó la incidencia de la epidemia de la variante Omicron en función del número de dosis de vacunas recibidas (0, 1, 2, 3 y 4 o más dosis) durante un período de 26 semanas y mostró que el número de vacunas recibidas se correlacionó positivamente con la tasa de incidencia acumulada de COVID-19 <a class="content-anchor refs-anchor">[46].</a> La susceptibilidad a la infección por COVID-19 después de múltiples vacunaciones puede verse reforzada por la mejora dependiente de anticuerpos <a class="content-anchor refs-anchor">[47]</a>, la impronta inmunitaria <a class="content-anchor refs-anchor">[39,48]</a> y la inmunosupresión <a class="content-anchor refs-anchor">[25-27].</a> Esto puede resultar en un riesgo de exposición a la proteína S viral además de la proteína S de la vacuna para las personas vacunadas con múltiples vacunas. Estos datos sugieren un impacto significativo en los receptores de vacunas, incluido el gran número de ARNm-LNP que se inyectan, su distribución rápida y generalizada, particularmente en órganos específicos, la cantidad de proteína S producida, su larga persistencia en el cuerpo y una mayor susceptibilidad a la infección. A continuación, consideramos cada factor que puede contribuir a la participación de la vacuna mRNA-LNP SARS-CoV-2 en el aumento de la mortalidad por todos los cánceres y algunos tipos específicos de cáncer.</p>
<h4>Efectos trombogénicos de la proteína de la espícula y la LNP</h4>
<p>Debido a que el cáncer a menudo conduce a la activación de la coagulación a través de varios mecanismos, una de las principales causas de mortalidad en pacientes con cáncer es la trombosis asociada al cáncer (TAC) <a class="content-anchor refs-anchor">[49-51],</a> que se manifiesta como coagulación intravascular diseminada (CID) en su forma más extrema <a class="content-anchor refs-anchor">[52].</a> Por lo tanto, es razonable suponer que la tendencia adicional a la formación de trombos observada con la vacuna ARNm-LNP podría ser extremadamente peligrosa. La proteína S viral y vacunal del SARS-CoV-2, especialmente los linajes de ómicron, que tienen un potencial electropositivo sólido, podrían unirse a glicoconjugados electronegativos en las superficies de los glóbulos rojos (RBC), otras células sanguíneas y células endoteliales <a class="content-anchor refs-anchor">[53]</a>. Se ha informado que la proteína S del SARS-CoV-2 sola se une a la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) y activa la señal del receptor de angiotensina II tipo 1 (AT1), que promueve la señalización trans de la interleucina-6 (IL-6) <a class="content-anchor refs-anchor">[54],</a> induce el engrosamiento de la pared vascular a través de la activación de la proteína quinasa <a class="content-anchor refs-anchor">[55],</a> deteriora la función mitocondrial <a class="content-anchor refs-anchor">[56]</a> y genera especies reactivas de oxígeno (ROS) <a class="content-anchor refs-anchor">[57]</a>. Un estudio reciente reveló que ciertos segmentos de la proteína S pueden inducir la formación de amiloide, una proteína fibrosa que es insoluble en agua. Esta proteína desempeña un papel importante en la coagulación de la sangre y los trastornos fibrinolíticos <a class="content-anchor refs-anchor">[58].</a> Los anticuerpos anti-proteína de pico se unen a las proteínas S que emergen en las superficies celulares, lo que desencadena reacciones inflamatorias autoinmunes <a class="content-anchor refs-anchor">[59-63]</a>. Además, se ha informado que la inyección de LNP en ratones causa una fuerte inflamación <a class="content-anchor refs-anchor">[64].</a> Todos estos hallazgos sugieren que la vacuna ARNm-LNP contra la COVID-19 representa un riesgo de trombosis en individuos con cáncer y podría explicar el exceso de mortalidad después de la vacunación masiva.</p>
<h4>Supresión de la inmunovigilancia del cáncer</h4>
<p>Algunos estudios han demostrado que las respuestas al interferón tipo I (INF), que desempeñan un papel esencial en la inmunovigilancia del cáncer, se suprimen después de la vacunación con ARNm-LNP contra el SARS-CoV-2 <a class="content-anchor refs-anchor">[65,66].</a> Un gran número de exosomas que contienen microARN (miARN)-148a y miARN-590 se liberan de las células donde se tradujeron grandes cantidades de proteína S, y cada miARN suprime el eje peptidasa específica de ubiquitina 33 (USP33)-factor regulador de interferón (IRF9) en la microglía, que internaliza estos exosomas <a class="content-anchor refs-anchor">[67]</a>. En una revisión, Seneff et al. explicaron que esto suprime la función del IFN tipo I y el BRCA2, que son factores críticos contra las células cancerosas <a class="content-anchor refs-anchor">[26].</a> La expresión del ligando de muerte programada 1 (PD-L1)/muerte celular programada 1 (PD-1) en el microambiente tumoral suprime profundamente la inmunovigilancia del cáncer <a class="content-anchor refs-anchor">[68]</a>. Un estudio mostró que la exposición a la proteína S aumenta la expresión superficial de PD-L1 en una amplia gama de tipos de células inmunitarias y células tumorales, y de PD-1 en células T, lo que suprime la actividad de las células T CD4+ y CD8+ contra las células cancerosas <a class="content-anchor refs-anchor">[69]</a>. Otro estudio encontró que la IgG4 no específica del cáncer inhibe las funciones efectoras del anticuerpo mediadas por la IgG1 específica del cáncer, como lo demuestra la aceleración dramática del crecimiento observada en los tumores colorrectales y de mama implantados y en los papilomas cutáneos causados por carcinógenos después de la administración local de IgG4 no específica del cáncer <a class="content-anchor refs-anchor">[70].</a> De acuerdo con un metaanálisis en todos los cánceres, cáncer de páncreas y linfoma, los cocientes de incidencia estandarizados (SIR) de pacientes con enfermedad relacionada con IgG4 (IgG4-RD) con respecto a la población general fueron de 2,57 (IC95%: 1,72, 3,84), 4,07 (1,04, 15,92) y 69,17 (3,91, 1.223,04<a class="content-anchor refs-anchor">), respectivamente [71].</a> En otro estudio, los niveles de IgG4 anti-spike aumentaron en el suero de los receptores de la vacuna de ARNm contra el SARS-CoV-2 después de la segunda dosis y aumentaron aún más después de la tercera dosis <a class="content-anchor refs-anchor">[72].</a> Una revisión sobre IgG4 analizó cómo la exposición a largo plazo a grandes cantidades de antígenos específicos, como los que se encuentran en las vacunas de ARNm contra el SARS-CoV-2, puede causar un crecimiento descontrolado de células cancerosas a través de un cambio de clase de IgG1 o IgG3 a IgG4 <a class="content-anchor refs-anchor">[73].</a> Otro estudio mostró que la liberación de IL-10 con estimulación inespecífica en sangre entera fresca de receptores de la segunda dosis de BNT162b2 o ARNm-1273 aumentó en dos semanas <a class="content-anchor refs-anchor">[74].</a> Estos hallazgos podrían explicar el exceso de mortalidad para todos los cánceres, especialmente el exceso de muertes por cáncer de páncreas y cáncer de mama en nuestro estudio.</p>
<p>Se ha demostrado que la vacuna contra el SARS-CoV-2 causa inmunosupresión y conduce a la reactivación de virus latentes como el virus de la varicela-zóster (VVZ, herpesvirus humano 3; HHV3) o herpesvirus humano 8 (HHV8) en algunos casos <a class="content-anchor refs-anchor">[75,76]</a>. El HHV8 se considera oncogénico y puede causar sarcoma de Kaposi. Se ha notificado que el cáncer orofaríngeo es causado por el virus de Ebstein-Barr (VEB, HHV4) o el virus del papiloma humano (VPH) <a class="content-anchor refs-anchor">[77],</a> que también puede reactivarse por una posible inmunosupresión resultante de la vacunación. Estos fenómenos también podrían ayudar a explicar el exceso de muertes por cáncer de labio/oral/faringe en 2022, cuando estaba en marcha la vacunación masiva con terceras y posteriores dosis.</p>
<h4>Desarrollo de cáncer por la vacuna de ARNm contra el SARS-CoV-2</h4>
<p>En nuestro estudio, los AMR de cáncer de ovario, leucemia, próstata, labio/oral/faringe, páncreas y mama aumentaron significativamente más allá de las tasas previstas, especialmente en 2022. Todos estos cánceres se conocen como cánceres sensibles al estrógeno y al receptor de estrógeno alfa (ERα) <a class="content-anchor refs-anchor">[78-83].</a> Una investigación reciente de Solís et al. sobre la capacidad de unión de la proteína S del SARS-CoV-2 frente a más de 9.000 proteínas humanas ha demostrado que la proteína S se une específicamente a ERα y regula al alza la actividad transcripcional de ERα. La adición de estradiol (E2) a las células de cáncer de mama humano provoca la proliferación de las células cancerosas, mientras que la adición de raloxifeno, un modulador selectivo del ERα, inhibe la proliferación. Las células del cáncer de mama crecen cuando se agrega S en lugar de E2, y la adición de raloxifeno inhibe su crecimiento. Solís et al. también mencionaron que el hallazgo de la colocalización citosólica de S-ERα puede conducir a una potenciación de la señalización de ERα unida a la membrana <a class="content-anchor refs-anchor">[84]</a>. El ERα unido a la membrana se ha implicado en muchas vías, incluida la activación de c-Myc, que promueve el ciclo celular e impacta en el desarrollo del cáncer <a class="content-anchor refs-anchor">[85]</a>.</p>
<p>La transcripción mediada por ERα puede inducir roturas endógenas de doble cadena de ADN (DSB) en cánceres sensibles a RE <a class="content-anchor refs-anchor">[86]</a>. Los estudios han demostrado que la ERα activada transcripcionalmente induce DSB por la topoisomerasa II y la formación de estructuras R-loop/G-quadruplex recientemente conocida, lo que aumenta significativamente la necesidad de BRCA1 para su reparación en células de cáncer de mama <a class="content-anchor refs-anchor">[87-89]</a>. Un estudio mostró la translocación nuclear del ARNm y la proteína S con la señal de localización nuclear <a class="content-anchor refs-anchor">[90],</a> y un análisis bioinformático in silico mostró interacciones entre la subunidad S2 de la proteína S y BRCA1, BRCA2 y P53 <a class="content-anchor refs-anchor">[91],</a> lo que posiblemente resultó en su secuestro y disfunción. La posible co-ocurrencia de una alta demanda de BRCA1 para reparar el daño en el ADN causado por la transcripción activada a través de ERα unida a la proteína S, junto con la disfunción de BRCA1 secuestrada por la proteína S, plantea preocupaciones sobre el aumento del riesgo de cáncer en las células sensibles a ERα en los receptores de la vacuna contra el SARS-CoV-2 de ARN-LNP.</p>
<p>Como se mencionó anteriormente, también existe una gran preocupación por el riesgo de disfunción en los genes supresores del cáncer cruciales, brca2 y P53, así como BRCA1, a través de mecanismos que involucran la regulación negativa de IRF9 a través de la interferencia de miARN específico en exosomas <a class="content-anchor refs-anchor">[26]</a> y el posible secuestro por la subunidad S2 de la proteína S en la vacuna <a class="content-anchor refs-anchor">[91]</a>. La alteración de la actividad de BRCA1 se asocia con un mayor riesgo de cáncer de mama, útero y ovario en las mujeres y cáncer de próstata en los hombres, así como un riesgo moderadamente mayor de cáncer de páncreas tanto en hombres como en mujeres <a class="content-anchor refs-anchor">[92].</a> Los cánceres asociados a BRCA2 incluyen el cáncer de mama y de ovario en las mujeres, el cáncer de próstata y de mama en los hombres y la leucemia mieloide aguda en los niños <a class="content-anchor refs-anchor">[26]</a>. Estos hallazgos son altamente consistentes con nuestros resultados.</p>
<p>Se están investigando otros factores que pueden contribuir al desarrollo del cáncer. Dado que las ROS endógenas causan daño oxidativo en el ADN <a class="content-anchor refs-anchor">[93],</a> el estrés oxidativo excesivo resultante de la regulación negativa de ACE2 por la proteína S <a class="content-anchor refs-anchor">[57]</a> puede contribuir al desarrollo del cáncer. Un estudio mostró que la regulación a la baja del receptor Mas promueve la metástasis del cáncer epitelial de ovario <a class="content-anchor refs-anchor">[94].</a> El receptor ACE2, unido a la proteína S después de la vacunación con ARNm-LNP, puede causar directamente una regulación negativa y la posterior disfunción del receptor Mas, lo que posiblemente conduzca a un mayor riesgo de metástasis en mujeres vacunadas con cáncer de ovario. La observación de que las LNP inyectadas se acumulan particularmente en los ovarios y la médula ósea <a class="content-anchor refs-anchor">[38]</a> podría explicar mejor nuestros hallazgos de exceso de mortalidad por cáncer de ovario y leucemia en 2022. Según un análisis de la literatura científica sobre los receptores de hormonas sexuales en el carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello (HNSCC), ERα desempeña varias funciones en la biopatología del HNSCC, en particular el cáncer orofaríngeo. Estos incluyen la promoción de la hipermutación del ADN, la facilitación de la integración del VPH y la cooperación con el receptor del factor de crecimiento epitelial (EGFR) <a class="content-anchor refs-anchor">[82].</a> Esto puede explicar el aumento de la mortalidad por cáncer de labio/oral/faringe en nuestro estudio.</p>
<p>Un estudio reciente demostró que el ARN del SARS-CoV-2 podría transcribirse inversamente al ADN e integrarse en el genoma de la célula humana in vitro <a class="content-anchor refs-anchor">[95].</a> Otro estudio informó que el ARNm transfectado en las células humanas expuestas a BNT162b2 conduce a la dessilenciación del retrotransposón endógeno elemento 1 intercalado largo (LINE-1) y a la transcripción inversa de las secuencias de ARNm de la vacuna al ADN en el núcleo <a class="content-anchor refs-anchor">[96].</a> Se podría esperar que la acumulación de ARNm de la vacuna y moléculas de ADN transcritas inversamente en el citoplasma induzca autoinflamación crónica, autoinmunidad, daño al ADN y riesgo de cáncer en individuos susceptibles <a class="content-anchor refs-anchor">[97].</a></p>
<p>La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) afirma en su guía para la producción de vacunas virales para enfermedades infecciosas: «Existen varios mecanismos potenciales por los cuales el ADN residual podría ser oncogénico, incluida la integración y expresión de oncogenes codificados o la mutagénesis insercional después de la integración del ADN» <a class="content-anchor refs-anchor">[98].</a> Las directrices de la FDA son esenciales para Japón porque la autorización especial de uso de emergencia de Japón dependía de la aprobación de la FDA durante la pandemia de COVID-19 <a class="content-anchor refs-anchor">[99].</a> Recientemente, algunos investigadores han informado que varios lotes de vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna contienen una cierta cantidad de fragmentos de ADN bicatenario de vectores plásmidos residuales <a class="content-anchor refs-anchor">[100,101].</a> Algunos de ellos mencionaron que la cantidad de ADN residual excede los límites reglamentarios para el ADN residual establecidos por la FDA. Teniendo en cuenta estos informes y la declaración regulatoria de la FDA, se requiere más investigación para determinar si el exceso de muertes por cáncer observado después de la vacunación masiva se relacionó con el ADN residual reportado en la vacuna.</p>
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<h4>Limitaciones</h4>
<p>Este estudio se realizó utilizando estadística descriptiva de fuentes oficiales y no ha sido validado clínicamente. Es necesario realizar más estudios estadísticos analíticos por estado de vacunación.</p>
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<h3 id="conclusions" class="reg">Conclusiones</h3>
<p>En 2022 se observaron aumentos estadísticamente significativos en las tasas de mortalidad ajustadas por edad de todos los cánceres y de algunos tipos específicos de cáncer, a saber, el cáncer de ovario, la leucemia, el cáncer de próstata, el cáncer de labio/oral/faringe, el cáncer de páncreas y el cáncer de mama, después de que dos tercios de la población japonesa hubieran recibido la tercera dosis o más tardía de la vacuna ARNm-LNP contra el SARS-CoV-2. Estos aumentos particularmente marcados en las tasas de mortalidad de estos cánceres sensibles a ERα pueden atribuirse a varios mecanismos de la vacunación de ARNm-LNP en lugar de a la infección por COVID-19 en sí misma o a la reducción de la atención oncológica debido al confinamiento. La importancia de esta posibilidad justifica estudios adicionales. Este artículo se publicó previamente en el servidor del repositorio de Zenodo el 18 de septiembre de 2023.</p>
<p><strong>AUTOR:</strong>  <a href="https://www.cureus.com/users/554978-miki-gibo" target="_blank" rel="noopener">Miki Gibo</a> y <a href="https://www.cureus.com/users/609473-seiji-kojima" target="_blank" rel="noopener">Seiji Kojima.</a> <strong>FUENTE:</strong> <a href="https://www.cureus.com/articles/196275-increased-age-adjusted-cancer-mortality-after-the-third-mrna-lipid-nanoparticle-vaccine-dose-during-the-covid-19-pandemic-in-japan#!/">cureus.com</a>. Artículo revisado por pares. 08 de abril de 2024.</p>
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<h3 id="references" class="reg">REFERENCIAS:</h3>
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		<title>Hongos y enfermedad de Alzheimer</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Nov 2023 17:14:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Alzheimer]]></category>
		<category><![CDATA[cerebro]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Proporcionamos evidencia de que el tejido del Sistema Nervioso Central y los vasos sanguíneos de los pacientes con EA contienen  hongos e hifas.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4>Abstracto</h4>
<p><em>La posibilidad de que la enfermedad de Alzheimer (EA) tenga una etiología microbiana ha sido propuesta por varios investigadores. Aquí, proporcionamos evidencia de que el tejido del sistema nervioso central (SNC) de los pacientes con EA contiene células fúngicas e hifas. El material fúngico se puede detectar tanto intra como extracelularmente utilizando anticuerpos específicos contra varios hongos. Diferentes regiones del cerebro, incluida la corteza frontal externa, el hemisferio cerebeloso, la corteza entorrinal/hipocampo y el plexo coroideo, contienen material fúngico, que está ausente en el tejido cerebral de los individuos de control. El análisis de secciones cerebrales de otros diez pacientes con EA revela que todos están infectados con hongos. También se observa infección fúngica en los vasos sanguíneos, lo que puede explicar la patología vascular frecuentemente detectada en pacientes con EA. La secuenciación del ADN fúngico extraído de muestras congeladas del SNC identifica varias especies de hongos. En conjunto, nuestros hallazgos proporcionan evidencia convincente de la existencia de infección fúngica en el SNC de pacientes con EA, pero no en individuos de control.</em></p>
<h4>Introducción</h4>
<p>Las enfermedades neurodegenerativas constituyen un grupo heterogéneo de trastornos del sistema nervioso central (SNC) que se caracterizan por una pérdida lenta e irreversible de las funciones neuronales. La etiología de las enfermedades neurodegenerativas primarias, como la enfermedad de Alzheimer (EA), la esclerosis múltiple (EM), la enfermedad de Parkinson (EP) y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), sigue siendo en gran medida desconocida. Una característica común de muchas enfermedades neurodegenerativas es la presencia de agregados de proteínas mal plegadas (inclusiones intracelulares) en regiones del SNC que pueden servir como características neuropatológicas para el diagnóstico de enfermedades [1,2]. Dependiendo de la enfermedad en particular, estos agregados fibrilares insolubles pueden variar en distribución y composición [3]. Desde el punto de vista histopatológico, la EA se caracteriza por la acumulación de ovillos intracelulares de proteína tau hiperfosforilada y depósitos extracelulares de proteína amiloide [4,5]. El procesamiento proteolítico de la proteína precursora amiloide asociada a la membrana (APP) da lugar a la generación del péptido neurotóxico del β amiloide (Aβ) [6,7], que es el componente principal de las placas seniles distintivas en la EA. La citotoxicidad inducida por el péptido Aβ implica la alteración de la homeostasis del calcio, el estrés oxidativo, la disfunción sináptica y la pérdida neuronal [8,9,10]. El dogma predominante para explicar la patogénesis de la EA es que la acumulación de depósitos de amiloide formados por el péptido Aβ puede inducir ovillos intracelulares de proteína tau que a su vez conducen a la muerte neuronal11. Sin embargo, la llamada «hipótesis amiloide» ha sido cuestionada por varios hallazgos, incluido el fracaso de los ensayos clínicos destinados a reducir los depósitos de amiloide o los ovillos de tau [12,13,14]. Además, muchas personas mayores con una función cognitiva normal tienen una carga amiloide sustancial en el SNC11. En la actualidad, no existe una terapia para detener o revertir los síntomas de la EA. Aparte del deterioro cognitivo, la gran mayoría de los pacientes con EA presentan signos claros de inflamación y daño a los vasos sanguíneos [15,16]. La inflamación del SNC y la activación inmunitaria desempeñan un papel importante en la fisiopatología de la EA. De hecho, varias citoquinas, como las interleucinas (IL-1 e IL-6), el factor de necrosis tumoral α y el γ de interferón, están elevadas en el cerebro de los pacientes con EA, lo que sugiere un aumento de la respuesta inmunitaria [17,18,19]. Estas observaciones han llevado a la especulación de que la EA tiene una etiología autoinmune20. Muchos investigadores también han considerado la idea de que la EA es una enfermedad infecciosa, o al menos que los agentes infecciosos constituyen un factor de riesgo para la EA [21,22,23]. En consecuencia, se ha informado de material genético de varios virus y bacterias en cerebros de pacientes con EA. En particular, el herpes simple tipo 1 (VHS-1) y Chlamydophila pneumoniae han sido sugeridos como posibles agentes etiológicos de la EA. Además, la infección cerebral por varios patógenos puede inducir la formación de amiloide [24,25,26]. Además, el péptido Αβ exhibe actividad antimicrobiana y muestra una actividad inhibidora particularmente fuerte contra Candida albicans [27].</p>
<p>Recientemente, proporcionamos pruebas sólidas de la infección fúngica en pacientes con EA [28,29]. Se encontraron ADN fúngico y proteínas en el tejido cerebral congelado de pacientes con EA, pero no en el tejido de control del paciente. Además, el material fúngico podría detectarse intra y extracelularmente en neuronas de pacientes con EA. En el presente trabajo, hemos examinado en detalle la presencia de estructuras fúngicas en diferentes regiones del cerebro de un paciente con EA mediante inmunohistoquímica. No se observó material fúngico en el tejido cerebral de diez individuos de control, mientras que la infección fúngica estaba claramente presente en los cerebros de otros diez pacientes con EA. Además, pudimos amplificar el ADN fúngico del tejido congelado de diferentes regiones cerebrales de la EA. En conjunto, nuestros hallazgos proporcionan evidencia convincente de la presencia de infección fúngica en los cerebros de todos los pacientes con EA analizados.</p>
<h4>Resultados</h4>
<h5><em>Estructuras fúngicas en el SNC de la EA.</em></h5>
<p>Uno de los enfoques más directos para detectar la infección fúngica en el SNC es la visualización de hongos en secciones de tejido. Está bien establecido que el patrón jerárquico de la degeneración neurofibrilar y, por lo tanto, las lecciones patológicas tempranas en los pacientes con EA generalmente comienzan por modificaciones en la corteza entorrinal, seguida por el hipocampo, la corteza de asociación y finalmente el neocórtex primario [11]. En primer lugar, analizamos secciones fijas de diferentes regiones del SNC de un paciente con EA (AD1) y un individuo control (C1) (<a href="https://www.nature.com/articles/srep15015#MOESM1">Tabla suplementaria I</a>). Las regiones examinadas fueron la corteza frontal externa (EFC), el hemisferio cerebeloso (CEH), la corteza entorrinal/hipocampo (ERH) y el plexo coroideo (CP). En particular, se detectaron células fúngicas en las cuatro regiones examinadas del paciente AD1, como se demostró mediante inmunohistoquímica y microscopía confocal utilizando anticuerpos anti-C. glabrata (Fig. 1). En algunos casos, las células fúngicas eran claramente visibles dentro de las neuronas y exhibían una localización intranuclear como lo indica la contratinción con la tinción de ADN, 4&#8217;6-diamidino-2-fenilindol (DAPI). El tamaño de los cuerpos fúngicos fue variable; En algunos casos, el tamaño era de 1 a 2 μm, mientras que el diámetro de otros cuerpos fúngicos era mayor (aproximadamente 5 a 10 μm). En otros casos, se evidenciaron cuerpos fúngicos más pequeños de 0,4 a 1 μm dependiendo del campo analizado. Los cuerpos de 0,4-1 y 1-2 μm son similares a los reportados previamente para algunas células de levadura intracelular [30,31,32]. Estas formas intracelulares se conocen como endomicosomas29,33. Las células endoteliales de la PC también pueden contener cuerpos fúngicos. No se observaron células fúngicas ni material fúngico en las diferentes regiones del SNC del individuo control (C1) (Fig. 1). Curiosamente, la inmunotinción de la proteína tau con anticuerpos específicos localizó tau no solo en el citoplasma, sino también en el núcleo tanto en secciones AD1 como C1. Este hallazgo es consistente con la observación de que los poros nucleares están dañados en las personas mayores, particularmente con enfermedades neurodegenerativas y las proteínas citoplasmáticas pueden reubicarse en el núcleo [34,35]. La tinción de la proteína tau nuclear fue muy fuerte en las neuronas donde se detectaron cuerpos fúngicos intranucleares.</p>
<p><img decoding="async" src="https://media.springernature.com/lw685/springer-static/image/art%3A10.1038%2Fsrep15015/MediaObjects/41598_2015_Article_BFsrep15015_Fig1_HTML.jpg" alt="Figura 1" /></p>
<blockquote>
<h6><em>Figura 1.- Análisis inmunohistoquímico de cortes de tejido de diferentes regiones del SNC mediante anticuerpos anti-C. glabrata. </em><em>A partir de tejido fijado se obtuvieron cortes del SNC del paciente AD1 y del individuo control C1 y se realizó un análisis inmunohistoquímico por microscopía confocal como se detalla en Materiales y Métodos. EFC: corteza frontal externa; CEH: hipocampo cerebeloso; ERH: corteza entorrinal/hipocampo; CP: plexo coroideo. DAPI aparece en azul, anti-C. glabrata se muestra en verde y TauT100 en rojo. Se indican los diferentes paneles de la figura. Barra de escala: 5 μm.</em></h6>
</blockquote>
<p>En las <a href="https://www.nature.com/articles/srep15015#MOESM1">Figuras Suplementarias 1, 2 y 3</a> se muestran campos más amplios que ilustran la presencia de cuerpos fúngicos adicionales y una visión más general de la infección fúngica. Se llevó a cabo la tinción nuclear (DAPI) (azul) y la tinción de inmunofluorescencia doble para detectar estructuras fúngicas (verde) y proteína tau (rojo) y solo se muestra el panel fusionado para restricciones de espacio. Se observaron varias morfologías fúngicas en el EFC, con tamaños que oscilan entre 0,4-1 y 5-10 μm. El tamaño de los cuerpos fúngicos encontrados en la CEH fue de aproximadamente 1-2 μm. Sorprendentemente, dos campos diferentes de la ERH revelaron cuerpos amiláceos (corpus amylacea), que estaban prominentemente teñidos en el borde de estas estructuras redondeadas. Sin embargo, la inmunotinción no se distribuyó uniformemente en todas las zonas fronterizas, lo que indica que el material fúngico no se distribuye de manera homogénea. En conjunto, estas observaciones demuestran la presencia de material fúngico en diferentes regiones del SNC examinadas, pero solo en el paciente con EA (AD1). Las estructuras fúngicas pudieron detectarse fuera y dentro de los núcleos y, en algunos casos, las células fúngicas fueron positivas para DAPI, lo que indica que contienen ácidos nucleicos (véase el panel superior derecho en la Figura 1 suplementaria).</p>
<h5><em>Detección de células fúngicas e hifas mediante diferentes anticuerpos antifúngicos</em></h5>
<p>Hay que tener en cuenta que la inmunorreactividad observada con los anticuerpos anti-C. glabrata no significa necesariamente que esta levadura esté presente. Debido a que los anticuerpos empleados son policlonales de conejo, pueden reaccionar de forma cruzada con una serie de proteínas de otros hongos. El espectro de proteínas reconocido por los diferentes anticuerpos antifúngicos empleados en este trabajo varía y depende de las especies fúngicas presentes en cada caso. Sin embargo, estos anticuerpos antifúngicos no reaccionan de forma cruzada con las proteínas celulares de los individuos de control. Para evaluar aún más si las células fúngicas estaban presentes en el paciente AD1, llevamos a cabo un análisis inmunohistoquímico utilizando anticuerpos policlonales de conejo contra otros hongos. Cuatro anticuerpos adicionales (levantados contra C. famata, C. albicans, P. betae y S. racemosum) detectaron componentes fúngicos (verde) en las secciones de tejido analizadas (Fig. 2), como se demostró mediante doble tinción con un anticuerpo anti-neurofilamento (rojo). Como se indicó anteriormente, el tamaño de las células fúngicas detectadas con los anticuerpos varió. Los anticuerpos adicionales también detectaron estructuras fibrilares largas que se asemejan claramente a hifas fúngicas, con tamaños que oscilan entre 0,1 μm y 1-2 μm. La variedad de tamaños y morfologías observadas en estas secciones utilizando diferentes anticuerpos antifúngicos es consistente con la noción de que varias especies de hongos estaban presentes en las tres regiones del SNC examinadas. Los análisis de secciones de tejido de C1 con estos anticuerpos no revelaron ningún material fúngico (resultados no mostrados). Es poco probable que estos anticuerpos reconozcan proteínas humanas presentes solo en muestras del SNC de pacientes con AD1 y formen estructuras que se asemejen a diferentes morfologías fúngicas. Para probar aún más la presencia de proteínas fúngicas en el paciente AD1, extrajimos proteínas de diferentes regiones del SNC de AD1 y C1 y realizamos Western blot con anticuerpos anti-C. albicans (<a href="https://www.nature.com/articles/srep15015#MOESM1">Figura suplementaria 4</a>). No se detectaron bandas proteicas específicas mediante esta técnica, muy probablemente debido al hecho de que la cantidad de proteínas fúngicas es extremadamente baja. Para identificar inequívocamente las proteínas fúngicas en el tejido cerebral de los pacientes con EA, se requieren metodologías proteómicas como hemos informado anteriormente28. Utilizando este enfoque, hemos detectado varias proteínas fúngicas que están presentes en muestras del SNC de pacientes con EA, pero no en individuos de control.</p>
<p><img decoding="async" src="https://media.springernature.com/lw685/springer-static/image/art%3A10.1038%2Fsrep15015/MediaObjects/41598_2015_Article_BFsrep15015_Fig2_HTML.jpg" alt="Figura 2" /></p>
<blockquote>
<h6><em>Figura 2.- Análisis inmunohistoquímico de secciones del SNC de pacientes con AD1 utilizando diferentes anticuerpos antifúngicos. Se realizó un análisis inmunohistoquímico de diferentes secciones del SNC del paciente AD1 como se indica en la Fig. 1. EFC: corteza frontal externa; CEH: hipocampo cerebeloso; ERH: corteza entorrinal/hipocampo. DAPI aparece en azul, anti-C. famata, anti-C. albicans, anti-P. betae y anti-S. racemosum se muestran en verde y neurofilamento humano en rojo. Se indican los diferentes paneles de la figura. Barra de escala: 10 μm.</em></h6>
</blockquote>
<p>De acuerdo con el hallazgo anterior, algunas células fúngicas e hifas dieron positivo para DAPI (azul), lo que sugiere que contienen ácidos nucleicos (Fig. 2). En las secciones de EFC teñidas con anticuerpos anti-C. famata y anti-S. racemosum, la tinción con DAPI se localizó claramente dentro de las hifas. De hecho, la positividad de DAPI se pudo ver en la gran mayoría de las células e hifas después de tiempos de exposición más largos, pero en estas condiciones los núcleos de las neuronas estaban sobreexpuestos. Para superar esta limitación, la tinción azul DAPI se convirtió en magenta y la tinción de anticuerpos antifúngicos se convirtió en verde. En estas condiciones, se observó una tinción positiva de DAPI en todas las morfologías encontradas, es decir, células en forma de levadura e hifas (Fig. 3) y este fue también el caso cuando se emplearon los anticuerpos anti-C. glabrata (Fig. 1).</p>
<p><img decoding="async" src="https://media.springernature.com/lw685/springer-static/image/art%3A10.1038%2Fsrep15015/MediaObjects/41598_2015_Article_BFsrep15015_Fig3_HTML.jpg" alt="Figura 3" /></p>
<h6><em>Figura 3.- Tinción DAPI de núcleos de las diferentes morfologías fúngicas. La tinción DAPI se muestra en magenta para visualizar más claramente los núcleos fúngicos. La inmunorreactividad con los anticuerpos fúngicos indicados se muestra en verde. Paneles A-G y S: anti-C. glabrata como anticuerpo primario. Paneles H-J, T, U, W: anti-C. famata como anticuerpo primario. Paneles: K-M, V, X: anti-C. albicans como anticuerpo primario. Paneles N, O, Y, Z: anti-S. racemosum. como anticuerpo primario. Paneles P-R: anti-P. betae como anticuerpo primario. Paneles K, L, S, T, U, Y: EFC del paciente AD1. Paneles A, H, M-Q, X: CEH del paciente AD1. Paneles I, J, R, V, W, Z: ERH del paciente AD1. Paneles B, C, D: PC del paciente AD1. Panel E: ERH del paciente AD3. Panel F: ERH del paciente AD4. Panel G: ERH del paciente AD9. Barra de escala: 5 μm es la misma para todos los paneles que se muestran en la figura.</em></h6>
<p>Debido a que la mayoría de los resultados anteriores se obtuvieron de un solo paciente con EA y un individuo de control, fue de interés examinar secciones del SNC de pacientes y controles con EA adicionales. Para ello, analizamos secciones de tejido de ERH de otros diez pacientes con EA y diez controles mediante doble inmunotinción con anticuerpos antifúngicos (verde) y antitubulina (rojo). En particular, la infección fúngica fue evidente en todos los pacientes con EA estudiados (Fig. 4), mientras que no se detectaron células fúngicas en secciones de tejido de individuos control (<a href="https://www.nature.com/articles/srep15015#MOESM1">Figura suplementaria 5</a>). La morfología de las estructuras fúngicas detectadas en los pacientes con EA adicional fue similar a la descrita para la EA1, aunque no todas las estructuras se encontraron en todos los pacientes. Además, algunas de estas estructuras eran muy llamativas; por ejemplo, se observaron estructuras conidiales en los pacientes AD2 (anti-C. glabrata) y AD8 (anti-C. albicans) y se observó formación de hifas a partir de una célula fúngica en el paciente AD6 (anti-C. albicans). Las pequeñas hifas y células de levadura encontradas en el paciente AD5 (tinción anti-Phoma) fueron muy llamativas. La existencia de diferentes morfologías fúngicas refuerza la idea de que varias especies pueden estar presentes, apoyando el concepto de infecciones fúngicas mixtas. En conclusión, se encontraron células fúngicas y/o hifas en todos los pacientes con EA analizados, aunque las características morfológicas pueden ser diferentes para cada paciente, lo que implica que las especies fúngicas presentes en cada paciente también pueden diferir.</p>
<p><img decoding="async" src="https://media.springernature.com/lw685/springer-static/image/art%3A10.1038%2Fsrep15015/MediaObjects/41598_2015_Article_BFsrep15015_Fig4_HTML.jpg" alt="Figura 4" /></p>
<blockquote>
<h6><em>Figura 4.- Análisis inmunohistoquímico de secciones de corteza entorrinal de diez pacientes diferentes con EA. Las secciones de la corteza entorrinal de diez pacientes diferentes con EA se incubaron con diferentes anticuerpos (anti-C. glabrata, anti-C albicans y anti-P. betae) y se muestran en verde; La inmunotinción de α-tubulina humana se muestra en rojo. Se realizó doble ensayo de inmunofluorescencia y microscopía confocal como se indica en la Fig. 1 y Materiales y Métodos. DAPI aparece en azul. Barra de escala: 5 μm</em>.</h6>
</blockquote>
<h5><em>Infección fúngica del sistema neurovascular</em></h5>
<p>La mayoría de los pacientes con EA presentan lesiones patológicas del sistema vascular en el SNC [16,36]. Hasta el 90% de los pacientes con EA presentan diversas patologías cerebrovasculares, incluyendo angiopatía amiloide cerebral, microinfartos, hemorragias y degeneración microvascular. En consecuencia, los depósitos de β amiloide en las paredes de los capilares, las arteriolas pequeñas y las arterias de tamaño mediano son evidentes en la mayoría de los pacientes con EA estudiados. Estos depósitos de amiloide dan lugar a la angiopatía amiloide cerebral. Razonamos que si la infección fúngica está presente en los vasos sanguíneos, podría inducir la formación de depósitos de amiloide y angiopatía. Para evaluar la infección fúngica en vasos sanguíneos de las regiones EFC, ERH y CP, se realizó un análisis de inmunofluorescencia confocal. Se detectaron células fúngicas de diferentes tamaños e hifas en el interior de los capilares y otros vasos sanguíneos (Fig. 5). También se evidenció cierta tinción en las paredes de los vasos, lo que demuestra que la infección por hongos se puede detectar en el sistema neurovascular. Además, la región CP del paciente AD1 (Fig. 5), pero no de C1 (<a href="https://www.nature.com/articles/srep15015#MOESM1">Figura suplementaria 6</a>), contenía células fúngicas e hifas que inmunorreaccionaron con los diferentes anticuerpos antifúngicos. Estos resultados concuerdan con la idea de que varias especies de hongos pueden infectar los vasos sanguíneos y causar modificaciones patológicas [37,38,39]. Estos estudios se ampliaron al análisis de la región de PC de tres pacientes con EA adicionales (AD12, 13, 14) utilizando varios anticuerpos antifúngicos., De acuerdo con el resultado anterior, se detectó material fúngico en los tres casos examinados, pero no en el control <a href="https://www.nature.com/articles/srep15015#MOESM1">(Figura suplementaria 6</a>). En conclusión, las estructuras fúngicas se pueden observar también en el sistema vascular de los pacientes con EA.</p>
<p><img decoding="async" src="https://media.springernature.com/lw685/springer-static/image/art%3A10.1038%2Fsrep15015/MediaObjects/41598_2015_Article_BFsrep15015_Fig5_HTML.jpg" alt="Figura 5" /></p>
<blockquote>
<h6><em>Figura 5.- Cuerpos fúngicos en vasos sanguíneos del SNC del paciente AD1 detectados por inmunohistoquímica. Ensayo de inmunofluorescencia doble analizado por microscopía confocal como se describe en Materiales y Métodos. Se muestran vasos sanguíneos de diferentes regiones del SNC del paciente AD1. Paneles A–E: EFC. Paneles F y G: ERH. Paneles H-L: CP. Paneles A e I: anti-C. famata como anticuerpo primario. Paneles B, C, J: anti-C. albicans como anticuerpo primario. Paneles D, G, K: anti-P. betae como anticuerpo primario. Paneles E y L: anti-S. racemosum como anticuerpo primario. Paneles F y H: anti-C. glabrata como anticuerpo primario. Los anticuerpos antifúngicos se muestran en verde. Se utilizó un anticuerpo anti-neurofilamento humano en todos los paneles, excepto en los paneles F y H, que se tiñeron con anti-TauT100 Anticuerpos (rojo). DAPI aparece en azul. Barra de escala: 10 μm.</em></h6>
</blockquote>
<h5><em>Identificación de especies fúngicas en las diferentes regiones del SNC</em></h5>
<p>La amplificación y secuenciación del ADN es el enfoque más preciso para determinar especies fúngicas específicas presentes en los tejidos del SNC. Debido a que la gran mayoría del ADN de las muestras de tejido es humano, previamente desarrollamos un ensayo de PCR anidado sensible para amplificar el ADN fúngico presente en cantidades muy pequeñas [28,33,40,41]. Recientemente utilizamos esta técnica con éxito para identificar varias especies de hongos en muestras de cerebro de pacientes con EA40. Para identificar las especies fúngicas presentes en las diferentes regiones cerebrales del paciente AD1, extrajimos ADN del tejido congelado y realizamos PCR utilizando cebadores que amplifican dos espaciadores internos transcritos (ITS-1 e ITS-2) ubicados entre los genes de ARN ribosómico (ver esquema, <a href="https://www.nature.com/articles/srep15015#MOESM1">Figura suplementaria 7</a>). Se llevaron a cabo varios ensayos de PCR diferentes, ya que, según nuestra experiencia, el uso de varios pares de cebadores asegura la amplificación del ADN de diferentes especies fúngicas. Primero amplificamos ITS-1 con cebadores ITS-1 (externos) y luego se realizaron tres ensayos de PCR diferentes con pares de cebadores internos (ITS-1, internos). Además, el ITS-2 se amplificó primero con cebadores ITS-2 (externos) seguidos de una segunda PCR con un par de cebadores ITS-2 (internos). El ADN amplificado por cada PCR se separó en geles de agarosa y se secuenciaron los fragmentos extraídos. En la Figura complementaria 1 se muestra un resultado típico de la PCR después de la amplificación del ITS-1 utilizando ADN extraído de las diferentes regiones del SNC de los pacientes AD1 y C7. No se amplificaron productos de PCR a partir de ADN extraído de las diferentes regiones de C1, ni de controles para extracción de ADN y PCR. Estos hallazgos revelan que no se produjo contaminación fúngica en el ensayo de PCR ni durante la extracción de ADN. La secuenciación de cada fragmento de los cuatro ensayos de PCR utilizando el ADN del paciente AD1 reveló una serie de especies fúngicas que se enumeran en la Tabla 1. Cabe destacar que se pudieron detectar varias especies de la misma región, lo que apoya el concepto de infección fúngica mixta. Por el contrario, no había una sola especie fúngica presente en las cuatro regiones del SNC examinadas. Cabe destacar que algunas de las especies detectadas, como Malasezzia spp., Phoma y S. cerevisiae, han sido identificadas previamente en cerebros de EA40. Significativamente, la mayoría de las especies enumeradas en la Tabla 1 se describen como patógenos humanos [42,43]. La posibilidad de que diferentes especies fúngicas o una combinación de especies sirvan como factor de riesgo o representen la causa de la EA podría explicar la diversidad observada en la evolución y gravedad de los síntomas clínicos en cada paciente con EA.</p>
<blockquote>
<h6><em>Tabla 1.- <a href="https://www.nature.com/articles/srep15015/tables/1">Especies fúngicas presentes en muestras congeladas del SNC de pacientes con EA detectadas por PCR</a>.</em></h6>
</blockquote>
<h4>DISCUSIÓN</h4>
<p>Uno de los principales objetivos de la investigación de la EA es descubrir la etiología precisa de la enfermedad con el fin de implementar terapias adecuadas para detener o incluso revertir los síntomas clínicos. La posibilidad de que la EA sea una enfermedad fúngica, o que la infección fúngica sea un factor de riesgo para la enfermedad, abre nuevas perspectivas para una terapia eficaz para estos pacientes.</p>
<p>Los presentes hallazgos demuestran que los hongos pueden ser detectados en el tejido cerebral de diferentes regiones del SNC. En los once pacientes (más tres muestras adicionales de PC) descritos en este estudio, así como en cuatro pacientes analizados previamente, existe una clara evidencia de células fúngicas dentro de las neuronas o extracelularmente [29].</p>
<p>Por lo tanto,</p>
<blockquote><p>el 100% de los pacientes con EA analizados hasta ahora por nuestro laboratorio presentan células fúngicas y material fúngico en cortes cerebrales.</p></blockquote>
<p>Además, se han encontrado macromoléculas fúngicas (polisacáridos, proteínas y ADN) en el suero sanguíneo de pacientes con EA40 y las proteínas fúngicas y el ADN se detectaron mediante análisis proteómicos y PCR, respectivamente, a partir de tejido congelado del cerebro de la EA28. Las observaciones de otros laboratorios también apoyan la posibilidad de infecciones fúngicas en pacientes con EA. Por ejemplo, se han encontrado cuerpos de quitina en cerebros con EA [44,45]. Se ha sugerido la propuesta de que los polisacáridos similares a la quitina desempeñan un papel en el proceso amiloidogénico y son sintetizados de forma aberrante por las células neurales46; Sin embargo, dado que la quitina es un componente de la pared celular del hongo, parece posible que estos polisacáridos de quitina se originen en hongos. En apoyo de esta idea, se ha encontrado un aumento de los niveles de quitinasa en el suero sanguíneo y el líquido cefalorraquídeo de pacientes con EA [47,48,49,50].</p>
<p>Presumiblemente, la presencia del sustrato, es decir, quitina fúngica, induce la producción de quitinasa. Además, el tratamiento antifúngico en dos pacientes diagnosticados de EA revirtió los síntomas clínicos [51,52]. La interpretación de estos resultados fue que tal vez estos pacientes fueron mal diagnosticados. Curiosamente, el péptido Aβ tiene una potente actividad antimicrobiana, particularmente contra C. albicans [27].</p>
<p>En consecuencia,</p>
<blockquote><p>podría ser posible que la presencia de una infección fúngica crónica en el SNC de la EA desencadene la síntesis del péptido Aβ, que a su vez conduce a depósitos de amiloide.</p></blockquote>
<p>Estos informes, junto con nuestros hallazgos actuales, apoyan la noción de que la infección fúngica puede existir en la EA.</p>
<blockquote><p>Partiendo de la base de que los hongos son el agente etiológico de la EA, todos los síntomas observados en los pacientes con EA pueden explicarse fácilmente.</p></blockquote>
<p>Por ejemplo, la lenta progresión de la enfermedad encaja bien con la naturaleza crónica de las infecciones fúngicas si no se tratan. Además, la inflamación y la activación del sistema inmunitario pueden deberse a un agente fúngico infeccioso. Las infecciones fúngicas diseminadas pueden inducir la producción de citoquinas [53,54,55], que puede tener lugar años antes del inicio del deterioro cognitivo como se observa en la EA. Por lo tanto, esta infección diseminada puede extenderse lentamente al SNC y la disfunción sináptica y la pérdida neuronal tienen lugar solo cuando la carga fúngica en algunas áreas del SNC es alta.</p>
<blockquote><p>Es muy posible que la existencia de una infección fúngica facilite la colonización por otras especies fúngicas que pueden afectar a otras zonas del SNC, dando lugar a infecciones fúngicas mixtas.</p></blockquote>
<p>La diversidad de especies fúngicas que pueden afectar al SNC, así como las combinaciones de estas especies, pueden explicar las diferencias observadas en la evolución y gravedad de los síntomas clínicos encontrados en los pacientes con EA.</p>
<blockquote><p>La patología de los vasos sanguíneos observada en la mayoría de los pacientes con EA también puede explicarse, ya que pueden estar infectados por hongos [37,38,39], en particular las arterias, donde el contenido de oxígeno es mayor.</p></blockquote>
<p>Por último, la predisposición genética observada en aproximadamente el 2-5% de los pacientes con EA puede deberse simplemente a su predisposición a adquirir infecciones fúngicas, ya que los antecedentes genéticos de cada individuo son permisivos para ello [56,57].</p>
<blockquote><p>Hasta donde sabemos, ninguno de los síntomas establecidos en la patología de la EA parece incompatible con el concepto de que la EA puede ser causada por hongos.</p></blockquote>
<p>Además, los resultados decepcionantes obtenidos en ensayos clínicos en humanos diseñados para reducir la carga de ovillos de β péptido o tau no apoyan la hipótesis de la cascada amiloide [12,13,14]. Estos hallazgos sugieren que el principal agente patológico de la EA aún no se ha identificado.</p>
<p>La existencia de infección fúngica en pacientes con EA puede deberse a su implicación en la etiología de esta enfermedad, pero también podría ser posible que, por razones aún desconocidas, estos pacientes sean más propensos a este tipo de infección. El hecho de que sean ancianos y puedan tener una respuesta inmunitaria adaptativa deficiente, o posiblemente cambios en la dieta y los hábitos de higiene, puede contribuir a la aparición de infecciones fúngicas.</p>
<blockquote><p>Es evidente que serán necesarios ensayos clínicos para establecer un efecto causal de la infección fúngica en la EA.</p></blockquote>
<p>En la actualidad existen una serie de compuestos antifúngicos altamente eficaces con poca toxicidad [58,59,60,61]. Se necesita un esfuerzo combinado de la industria farmacéutica y los médicos para diseñar ensayos clínicos que prueben la posibilidad de que la EA sea causada por una infección fúngica.</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>ORIGINAL COMPLETO:</strong> <a href="https://www.nature.com/articles/srep15015">Nature, 15 de octubre de 2015</a>. <strong>AUTORES:</strong> Diana Pisa, Ruth Alonso, Alberto Rábano, Izaskun Rodal y Luis Carrasco. <strong>REFERENCIAS</strong>: en el original.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/ciencia/hongos-y-enfermedad-de-alzheimer/">Hongos y enfermedad de Alzheimer</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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		<title>Cómo ingerir menos lectinas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Clínica Aeromédica]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 04 Mar 2023 18:36:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[antinutrientes]]></category>
		<category><![CDATA[carbohidratos]]></category>
		<category><![CDATA[cereales]]></category>
		<category><![CDATA[dieta]]></category>
		<category><![CDATA[glifosato]]></category>
		<category><![CDATA[intestino]]></category>
		<category><![CDATA[lectinas]]></category>
		<category><![CDATA[legumbres]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Las lectinas, proteínas vegetales "pegajosas", se adhieren a las membranas celulares y dañan la salud, aunque se siga una alimentación saludable.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/alimentacion/como-reducir-la-ingesta-de-lectinas/">Cómo ingerir menos lectinas</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://www.clinica-aeromedica.net/blog/lectinas-amenaza-para-la-salud" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-cke-saved-href="http://www.clinica-aeromedica.net/blog/lectinas-amenaza-para-la-salud">Las lectinas</a><sup>​1</sup> (proteínas vegetales que se unen a los azúcares y se adhieren a las membranas celulares) podrían ser una fuente oculta de aumento de peso y problemas de salud, aun si lleva una alimentación saludable.</p>
<p>De hecho, debido a que las lectinas se encuentran presentes en la mayoría de los alimentos vegetales, si lleva una alimentación a base de alimentos integrales y aún tiene problemas de aumento de peso y/o problemas de salud persistentes, es posible que las lectinas sean una causa oculta.</p>
<p>Muchas lectinas son proinflamatorias, inmunotóxicas, neurotóxicas y citotóxicas.</p>
<p></p>
<p>Además, ciertas lectinas podrían aumentar la viscosidad de la sangre, interferir con la expresión génica y alterar la función endocrina.</p>
<p>El problema con recomendar una alimentación completamente libre de lectinas, es que esto eliminaría la mayoría de los alimentos de origen vegetal<sup>​2</sup>, que idealmente deben componer la mayor parte de su alimentación.</p>
<p>Por otro lado, algunas lectinas podrían ser bastante beneficiosas al consumirlas en pequeñas cantidades<sup>​3</sup>, así que probablemente evitarlas del todo no es posible ni deseable.</p>
<p>Entonces, <strong>la clave</strong> <strong>sería encontrar un punto medio</strong> donde se puedan evitar las lectinas más dañinas, y donde el efecto de otras se consiga moderar con una adecuada preparación y elaboración de los alimentos.</p>
<h2><span style="color: #008000;"><b>POR QUÉ LAS LECTINAS PUEDEN ARRUINAR SU SALUD</b></span></h2>
<p>Antes de mencionar estrategias para reducir el consumo de lectinas en su alimentación, revisaremos las razones para hacerlo. Como explica el <a href="http://drgundry.com/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-cke-saved-href="http://drgundry.com/">Dr. Steven Gundry</a><sup>​4</sup>, en su libro <em>“The Plant Paradox”</em> (hay traducción al español: «La Paradoja de las Plantas»),</p>
<blockquote><p>algunas lectinas de origen vegetal podrían contribuir a la enfermedad del intestino permeable</p></blockquote>
<p>al unirse a receptores en las células de la mucosa intestinal, interfieriendo así con la absorción de nutrientes a través de la pared intestinal.</p>
<p>De esta manera,</p>
<blockquote><p>actúan como «antinutrientes», y podrían tener un efecto perjudicial en el microbioma intestinal</p></blockquote>
<p>al cambiar su equilibrio bacteriano<sup>​5</sup>.</p>
<blockquote><p>Entre los peores culpables se encuentra <a href="https://www.clinica-aeromedica.net/blog/el-lado-oscuro-del-trigo" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-cke-saved-href="http://www.clinica-aeromedica.net/blog/el-lado-oscuro-del-trigo">la AGT o aglutinina del germen de trigo</a> (WGA, por sus siglas en inglés),</p></blockquote>
<p>que se encuentra en el trigo y en otras semillas de la familia de las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Poaceae" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-cke-saved-href="https://es.wikipedia.org/wiki/Poaceae">gramíneas</a>.</p>
<blockquote><p>En comparación con la AGT, el gluten es un problema menor.</p></blockquote>
<p>Según <strong>Gundry, cardiólogo, </strong>en realidad,</p>
<blockquote><p>la AGT es una de las maneras más eficaces para producir enfermedades cardiacas en los animales que se utilizan en la experimentación.</p></blockquote>
<p>En general, las lectinas están fuertemente asociadas con <strong>trastornos autoinmunitarios</strong>, por lo que</p>
<blockquote><p>cualquier persona que tenga un sistema inmunológico disfuncional debería considerar seriamente intentar llevar una alimentación baja en lectinas.</p></blockquote>
<p>Una forma en la que las lectinas causan daño es a través del <strong>mimetismo molecular</strong>.</p>
<p>Al imitar a las proteínas, por ejemplo, de la glándula tiroides o de las articulaciones,</p>
<blockquote><p>las lectinas podrían ocasionar que su cuerpo ataque a su <strong>tiroides</strong> y que contribuya a la <strong>artritis reumatoide</strong>.</p></blockquote>
<p>Parte de estos procesos patológicos incluye que las lectinas y sus coviajeros, los lipopolisacáridos (LPS) –también conocidos como endotoxinas–, penetren en la pared intestinal, y puedan provocar respuestas inmunológicas muy fuertes.</p>
<h2><span style="color: #008000;"><strong>1. EVÍTENSE POR COMPLETO LOS SIGUIENTES ALIMENTOS ALTOS EN LECTINAS </strong></span></h2>
<blockquote><p>Si bien podría ser casi imposible evitar todas las lectinas, ya que se encuentran en la mayoría de los alimentos de origen vegetal, el primer paso sería eliminar los más dañinos.</p></blockquote>
<p>Si tiene algún problema de salud en el que las lectinas estén presumiblemente involucradas, <strong>sería prudente evitar los siguientes alimentos por completo</strong><sup>​6</sup>:</p>
<p>•<strong> Maíz</strong></p>
<p>• <strong>Carne de animales alimentados con maíz. </strong>Esto incluye la mayoría de las carnes que se venden en las tiendas de alimentación. Para evitar las carnes de animales que provienen de granjas industriales, o sea, carnes de animales alimentados con maíz, debe asegurarse de que la carne que compra tenga la certificación de que proviene de animales alimentados con pasto.</p>
<p>•<strong> Leche con caseína A1.</strong> La <strong>caseína A2</strong> es la proteína normal presente en la <strong>leche de ovejas, cabras, búfalos</strong> de agua y en <strong>algunas vacas Jersey.</strong></p>
<p>Desafortunadamente, en la actualidad,</p>
<blockquote><p>la mayoría de las vacas son productoras de caseína A1.</p></blockquote>
<p><strong>La mayor parte de la leche </strong>comprada en tiendas será A1, <strong>aunque sea orgánica</strong>.</p>
<blockquote><p>La proteína A1 se metaboliza en el intestino para producir <strong>betacaseomorfina</strong>, que se adhiere a las células beta del páncreas e incita ataques autoinmunológicos.</p></blockquote>
<p>Realmente,</p>
<blockquote><p>muchas de las personas que creen que son intolerantes a la lactosa, solo reaccionan a la caseína A1 de la leche.</p></blockquote>
<p><strong>Si tiene pensado beber leche,</strong></p>
<blockquote><p>debe ser leche orgánica sin pasteurizar, de vacas productoras de caseína A2 y alimentadas con pasto.</p></blockquote>
<p>Las <strong>vacas Jersey</strong> podrían producir caseína A1 o A2, por lo que necesitará confirmar con el productor el tipo de leche que produce.</p>
<p>Las <strong>vacas Holstein</strong> son productoras de A1 y debe evitar su leche.</p>
<p>•<strong> Productos de soja sin fermentar, cacahuetes y anacardos. </strong>Si quiere consumir soja, asegúrese de que sea fermentada de modo tradicional.</p>
<h2><span style="color: #008000;"><strong>2. MODÉRESE EL CONSUMO DE LOS SIGUIENTES ALIMENTOS Y PREPÁRENSE O COCÍNENSE ADECUADAMENTE</strong></span></h2>
<p>Asimismo, los siguientes alimentos son altos en lectinas, pero al menos, tenemos la opción de</p>
<blockquote><p>evitar estos alimentos o comerlos con moderación y, cuando lo hagamos, asegurarnos de prepararlos y cocinarlos adecuadamente.</p></blockquote>
<p>Las investigaciones demuestran que</p>
<blockquote><p>germinar, fermentar, remojar y cocinar alimentos altos en lectinas, reduce drásticamente su contenido en lectinas, lo que hace que la mayoría de las personas pueda comerlos sin peligro.</p></blockquote>
<p>En este grupo se incluyen<sup>​7,8,9,10</sup>​:</p>
<p><em><strong>-Legumbres</strong></em> (semillas en vainas, tales como <strong>garbanzos,</strong> <strong>guisantes y judías verdes</strong>)<sup>​11</sup>​.</p>
<p><em><strong>-Cereales,</strong></em> especialmente los que son integrales.</p>
<p><em><strong>-Frutas y vegetales de la familia de las solanáceas</strong></em> (tales como los <strong>tomates, patatas, berenjenas, pimientos</strong> y <strong>bayas de goji</strong>, solo por nombrar algunos).</p>
<p><em><strong>-Frutos de la familia de la cucurbita</strong></em> (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cucurbitaceae" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-cke-saved-href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cucurbitaceae">cucurbitáceas</a>), tales como <strong>la calabaza y el calabacín</strong>.</p>
<p>Además, entre las legumbres,</p>
<blockquote><p>algunos granos tienen un menor contenido de lectinas que otros, lo que los convierte en una opción más segura<sup>​12</sup>.</p></blockquote>
<p>Entre las variedades de <strong>granos que tienen un contenido más moderado de lectina</strong> se encuentran los granos de arroz, caupí, habas, semillas de altramuz, alubias blancas y pintas.</p>
<blockquote><p>Entre los que tienen el menor contenido, y por lo tanto, los más seguros, se encuentran los <strong>guisantes</strong>, las <strong>lentejas</strong> y las <strong>judías verdes</strong> frescas y cocinadas<sup>13</sup>.</p></blockquote>
<p>Si es susceptible a las lectinas,</p>
<blockquote><p>las variedades que debe evitar y tienen de un alto a moderado contenido son, los <strong>frijoles blancos</strong> y la <strong>soja</strong>.</p>
<p><strong>Las alubias rojas</strong> se encuentran entre los que tienen un mayor contenido de todos.</p></blockquote>
<p><strong>En comparación,</strong></p>
<blockquote><p>las<strong> alubias blancas</strong> contienen en crudo un tercio de las unidades de hemaglutinación de la fitohemaglutinina tóxica presente en los alubias rojas, y <strong>las habas</strong> contienen tan solo de 5 a 10 % de las lectinas, en comparación a lo que contienen las alubias rojas.</p></blockquote>
<h2><span style="color: #008000;"><strong>3. CONSEJOS PARA PREPARAR Y COCINAR ADECUADAMENTE LAS LEGUMBRES</strong><strong> </strong></span></h2>
<blockquote><p>Si decide consumir legumbres, asegúrese de prepararlas y cocinarlas adecuadamente.</p></blockquote>
<p>Si bien, en términos generales, esto es innecesariamente recordarlo, aquí sí es necesario hacer la advertencia de que,</p>
<blockquote><p><strong>NUNCA</strong> deberá comer legumbres crudas o poco cocinadas, ya que podrían ocasionarle efectos agudos y tóxicos.</p></blockquote>
<p>Una cantidad tan mínima como <strong>cinco alubias</strong> podría causar una reacción similar a la de una intoxicación alimenticia.</p>
<p><strong>Para cocinar granos que sean seguros para comer</strong>, debe asegurarse de:</p>
<p>• <strong>Remojar</strong> las legumbres en agua, por lo menos 12 horas antes de cocinarlas, y cambiar frecuentemente el agua. <strong>Agregar</strong> bicarbonato de sodio en el agua de remojo aumentará, aún más, la neutralización de las lectinas<sup>​14</sup>.</p>
<p>• <strong>Enjuagar</strong> las legumbres y desechar el agua utilizada para remojarlas.</p>
<p>• <strong>Cocinarlas por lo menos 15 minutos a fuego ALTO</strong>.</p>
<blockquote><p>Cocinar las legumbres a fuego demasiado bajo podría aumentar los niveles de toxicidad hasta cinco veces o más<sup>​15</sup>.</p></blockquote>
<p><strong>Debe evitar cualquier receta que requiera utilizar harina de legumbre deshidratada,</strong> ya que el calor seco de su horno no destruirá eficientemente las lectinas.</p>
<blockquote><p>La mejor manera de destruirlas es al utilizar una olla a presión<sup>​16,17</sup>.</p></blockquote>
<h2><span style="color: #008000;"><strong>4. CÓMO APROVECHAR AL MÁXIMO LOS BENEFICIOS DE LAS PATATAS PARA LA SALUD </strong></span></h2>
<p>El contenido en lectinas de las patatas (un miembro de la familia de las solanáceas) también se reducirá debido a la cocción, aunque</p>
<blockquote><p>estas lectinas tienden a ser más resistentes al calor que las que se encuentran presentes en las legumbres.</p></blockquote>
<p>En el caso de las patatas,</p>
<blockquote><p>la cocción reducirá el contenido de lectinas de un 50 a 60 %.</p></blockquote>
<p>También,</p>
<blockquote><p>podría aumentar el valor nutricional de las patatas al refrigerarlas después de cocinarlas.</p></blockquote>
<p>Esto aumenta el <strong>almidón resistente</strong> a la digestión que contienen las patatas (fibras resistentes a la digestión en el intestino delgado y que fermentan lentamente en el intestino grueso, donde actúan como <strong>prebióticos</strong> que alimentan a las bacterias sanas)<sup>​18</sup>.</p>
<p>Como ejemplo,</p>
<blockquote><p>las patatas <strong>asadas y frías</strong> contienen 19 gramos de almidón resistente a la digestión por cada 100 gramos, mientras que las patatas <strong>al vapor y frías</strong> contienen 6 gramos, y las patatas <strong>hervidas y frías</strong> contienen tan solo 0.8 gramos<sup>​19,20</sup>.</p></blockquote>
<p>Además, puesto que no son digeribles,</p>
<blockquote><p>los almidones resistentes no aumentarán el azúcar en la sangre a sus niveles máximos.</p></blockquote>
<p>De hecho,</p>
<blockquote><p>la investigación sugiere que los almidones resistentes a la digestión ayudan a mejorar la regulación de la insulina, lo que reduce el riesgo de resistencia a la insulina<sup>​21,22,23,24</sup>.</p></blockquote>
<h2><strong><span style="color: #008000;">5. VEGETALES QUE SE PUEDEN COMER SIN RESTRICCIONES (LECTINAS SEGURAS)</span> </strong></h2>
<p>Los alimentos de origen vegetal que son</p>
<blockquote><p>más seguros, en términos de contenido de lectinas, son: <strong><em>espárragos, ajo, apio, champiñones y cebollas</em></strong>.</p></blockquote>
<p><strong>Otras excelentes opciones </strong>que podría comer sin restricciones son:</p>
<p><em>&#8211;<strong>Tubérculos cocidos:</strong> </em>batatas dulces, yuca y ñame.</p>
<p><em>&#8211;<strong>Vegetales de hojas verdes: </strong></em>todos.</p>
<p><em>&#8211;<strong>Vegetales crucíferos:</strong></em> brócoli, coliflor y coles de Bruselas.</p>
<p><em>&#8211;<strong>Aguacates</strong></em> (aunque los aguacates contienen una alta cantidad de lectinas<sup>​25</sup>, estas son seguras y saludables. Las investigaciones<sup>​26</sup> demuestran que el tipo específico de lectinas que se encuentran en el aguacate, aglutinina de persea americana<sup>​27</sup>, está desprovista de especificidad para los carbohidratos; en vez de eso, interactúa con proteínas y ácidos poliaminos).</p>
<p><strong><em>-Aceitunas y el auténtico aceite de oliva extra virgen</em>.</strong></p>
<h2><span style="color: #008000;"><strong>OTRAS MANERAS DE REDUCIR EL CONTENIDO EN LECTINAS DE LA ALIMENTACIÓN </strong></span></h2>
<p>Aparte de <strong>eliminar</strong> los causantes más perjudiciales y <strong>cocinar adecuadamente</strong> ciertos alimentos altos en lectinas, otras formas de disminuir la cantidad de lectinas en su alimentación incluyen:</p>
<p><em><strong>• Quitar la piel y las semillas de frutas y vegetales</strong></em>, ya que</p>
<blockquote><p>la piel o cáscara y las semillas tienden a contener cantidades más elevadas de lectinas.</p></blockquote>
<p>Por ejemplo, si lleva una alimentación restringida en lectinas,</p>
<blockquote><p>podría comer almendras peladas, en vez de las almendras que tengan piel.</p></blockquote>
<p><strong><em>• Optar por cereales refinados, en lugar de integrales.</em></strong> Este consejo, sugerido por <strong>Gundry</strong>, contradice la mayoría de las recomendaciones, que indican que las variedades integrales son más saludables que las blancas; pero en este caso, realmente,</p>
<blockquote><p><strong>el arroz y el pan blancos</strong> podrían ser las opciones preferibles.</p></blockquote>
<p>No obstante, debe considerar que,</p>
<blockquote><p><strong>la única manera de hacer que sea seguro incluir el pan</strong> en una alimentación restringida en lectinas, es al aumentar el volumen del pan de acuerdo con los métodos tradicionales,</p></blockquote>
<p>a través de</p>
<blockquote><p><strong>utilizar levadura o masa madre,</strong> que efectivamente descompone el gluten y otras lectinas dañinas.</p></blockquote>
<p>Sería difícil encontrarlo en la tienda de suministros local, por lo que o bien,</p>
<blockquote><p>tendría que comprarlo a un artesano tradicional u hornearlo en casa.</p></blockquote>
<p>Asimismo,</p>
<blockquote><p>debe asegurarse de que el grano sea orgánico,</p></blockquote>
<p>ya que la mayor parte del trigo cultivado en los Estados Unidos que no es orgánico, es desecado con <strong><em>glifosato</em></strong>.</p>
<p>Este herbicida, que <strong>es tóxico</strong> como tal, también</p>
<blockquote><p>potencia el gluten en personas que ni siquiera manifiestan sensibilidad al mismo, e interfiere con la capacidad del hígado de producir la forma activa de vitamina D.</p></blockquote>
<p>También,</p>
<blockquote><p><strong>quela </strong>los minerales importantes, <strong>altera</strong> la vía shikimate, <strong>diezma</strong> al microbioma y <strong>aumenta</strong> la permeabilidad intestinal, lo que permite una mayor cantidad de LPSs en el torrente sanguíneo.</p></blockquote>
<p><em><strong>• Germinar semillas, granos y legumbres</strong></em> desactivará las lectinas, aunque existen excepciones. Por ejemplo, realmente, el contenido de lectinas mejora cuando germina la alfalfa<sup>​28</sup>.</p>
<p><em><strong>• Fermentar</strong></em> también reducirá efectivamente los niveles de lectinas perjudiciales<sup>​29</sup>.</p>
<p>En el caso de <em>la soja</em>,</p>
<blockquote><p>los productos de <strong>soja fermentada </strong>son los únicos dignos de consumirse.</p></blockquote>
<p><em>La masa madre</em> es otro ejemplo de</p>
<blockquote><p>un producto fermentado que hace que el pan sea seguro para comer, en parte por la desactivación de lectinas.</p></blockquote>
<p>Por supuesto,</p>
<blockquote><p>todos los tipos de vegetales podrían ser fermentados, lo que aumentaría sus beneficios para la salud.</p></blockquote>
<p><em><strong>• Utilizar una olla a presión.</strong></em></p>
<blockquote><p>Las lectinas de origen vegetal se neutralizan con mayor eficacia cuando son cocinadas en una olla a presión,</p></blockquote>
<p>por lo que este utensilio de cocina manual podría ser una inversión rentable. Muchos aseguran que la mejor opción es la InstaPot<sup>​30</sup>, que es una olla a presión de usos múltiples.</p>
<blockquote><p><strong>Evite cocinar a fuego lento,</strong> ya que realmente aumentará el contenido de lectinas debido a las bajas temperaturas utilizadas.</p></blockquote>
<p>Un estudio<sup>​31</sup> que comparó el contenido de<strong> ácido fítico</strong> de guisantes remojados, que luego fueron ya sea hervidos de forma regular o cocidos en una olla a presión, encontró que</p>
<blockquote><p>cocinar a presión reducía el contenido de ácido fítico en un 54 %, en comparación con un 29 % a través de una ebullición regular.</p></blockquote>
<p>Además,</p>
<blockquote><p>cocinar en olla a presión, también podría conservar una <strong>mayor cantidad de nutrientes</strong>, en comparación con otros métodos de cocción.</p></blockquote>
<h2><span style="color: #008000;"><strong>LIMITE, PERO NO ELIMINE TODAS LAS LECTINAS </strong></span></h2>
<p>En resumen,</p>
<blockquote><p>aunque considero que las lectinas pueden causar estragos en la salud, evitarlas por completo no es posible ni deseable.</p></blockquote>
<p>Realizar una búsqueda en Internet de<em> «alimentos altos en lectinas»</em> le proporcionará listas interminables que básicamente abarcan todo el reino vegetal. No puede eliminarlas todas, y tampoco debe hacerlo, ya que algunas lectinas proporcionan beneficios para la salud.</p>
<blockquote><p>La clave es identificar los causantes más perjudiciales, evitarlos y asegurarse de preparar y cocinar adecuadamente ciertos alimentos con altos niveles de lectina, para que sean más seguros.</p></blockquote>
<p>Naturalmente,</p>
<blockquote><p>su situación particular determinará cuán estricta deberá ser su alimentación.</p></blockquote>
<p>Muchas personas, en especial las personas que tienen <strong>trastornos autoinmunitarios</strong>, tienen propensión a ser particularmente sensibles a lectinas específicas que se encuentran en alimentos específicos. Por lo tanto, podría ser necesario hacer experimentos para identificarlos.</p>
<p><strong>Como regla general,</strong></p>
<blockquote><p>recomiendo prestar especial atención a las lectinas si –aun llevando una alimentación saludable a base de alimentos integrales– continúa teniendo problemas de salud.</p></blockquote>
<p>Aunque tan solo eliminar o disminuir las lectinas no es una garantía de éxito, podría ser la clave para curarse.</p>
<p><strong><span style="color: #008000;">AUTOR:</span> </strong>Dr. Mercola. <span style="color: #008000;"><strong>FUENTE Y REFERENCIAS:</strong></span> <a href="https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2017/08/14/reducer-lectinas-en-su-alimentacion.aspx" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-cke-saved-href="https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2017/08/14/reducer-lectinas-en-su-alimentacion.aspx">articulos.mercola.com</a> &#8211; FD, 4 de junio de 2018.</p>
<p>La entrada <a href="https://galenodigital.net/alimentacion/como-reducir-la-ingesta-de-lectinas/">Cómo ingerir menos lectinas</a> se publicó primero en <a href="https://galenodigital.net">Galeno Digital</a>.</p>
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		<title>Todas las enfermedades son una</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 02 Jan 2023 09:40:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[cáncer]]></category>
		<category><![CDATA[diabetes]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[fármacos]]></category>
		<category><![CDATA[microbios]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¡La unidad de la enfermedad! En su esencia, la enfermedad es una. Los médicos olvidan que si el estado general, si el terreno, está sano y alimentado de forma pura y natural, el microbio jamás podría dañarlo.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Evelyne seguía mejorando. Michel, que iba todos los domingos al sanatorio, la encontraba cada vez más animada.</p>
<p>Una tarde habló de ella a Domberlé.</p>
<blockquote><p>—¿Por qué no es usted más conocido? ¿Por qué sus veinte o treinta volúmenes no son leídos por doquier? ¿Qué es lo que impide a los «oficiales» a seguirle?</p></blockquote>
<p>—Hay que esperar —decía Domberlé—.</p>
<p>Este método, Doutreval, implica en el fondo unos cambios enormes en los conceptos de la medicina clásica.</p>
<blockquote><p>¡La unidad de la enfermedad! Tenga usted en cuenta cuán lejos están aún los médicos de esta idea.</p></blockquote>
<p>Sin embargo, en su esencia, la enfermedad es una.</p>
<blockquote><p>Con una alimentación industrial, química, sobreconcentrada, con el abuso de la carne, del azúcar puro, del café, de los excitantes, del alcohol, de los medicamentos, de las inyecciones y de los reforzantes, el hombre se destruye a sí mismo corrompiendo su organismo.</p></blockquote>
<p>Y cuando éste trata de purificarse, auguramos un desastre y declaramos: «Estoy enfermo».</p>
<p>—Algo de verdad hay en eso —dijo Michel.</p>
<p>—Una verdad absoluta.</p>
<blockquote><p>Lo que nosotros llamamos enfermedades no son sino los múltiples y saludables esfuerzos de nuestra fuerza vital para purificarse; dolores, inflamaciones, fiebre, diarreas, vómitos y esputos de sangre son otras tantas reacciones defensivas, otros tantos intentos de expulsión y de limpieza.</p></blockquote>
<p>Según el órgano que, por debilidad hereditaria o por una causa accidental, haya servido de emuntorio, de vía de evacuación (intestino, pulmones, piel, vejiga, ojo u oreja), el médico olvida con frecuencia ir más lejos y llama a esto enteritis, bronquitis, eczema, forunculosis, cistitis, conjuntivitis, otitis, etc…</p>
<p>El médico va a ciegas, tanto más cuanto que en ocasión de esta expulsión de productos tóxicos el órgano fatigado abre camino al microbio, que se instala en él provocando una tuberculosis, una neumonía o una colibacilosis, o lo que usted quiera.</p>
<blockquote><p>Demasiados médicos se olvidan de que si el estado general, si el terreno, hubiera sido sano y alimentado de una manera pura y natural, jamás el microbio hubiera tomado cuerpo en el enfermo.</p></blockquote>
<p>—Por lo tanto,</p>
<blockquote><p>cuando el organismo recobra esta pureza humoral —concluyó Michel— se halla automáticamente en condiciones de desembarazarse del microbio.</p></blockquote>
<p>—Ya lo ha visto usted en el caso de su mujer. Por otra parte,</p>
<blockquote><p>todos nosotros albergamos perpetuamente millares de microbios. De la tuberculosos, de la difteria, de la erisipela, de la neumonía… Pero son inofensivos mientras nos comportemos bien.</p></blockquote>
<p>¿Por qué se tornan bruscamente violentos? Porque el decaimiento de nuestro terreno humoral ha dado pie a ello.</p>
<blockquote><p>Y la prueba más valiosa de que se trata no ya de microbios, sino de terrenos, estriba en que, y esto lo sabemos todos, los microbios más diversos pueden provocar en un enfermo exactamente la misma enfermedad y a la inversa, la misma clase de microbio, producirán según el temperamento del individuo que los cobija, las más distintas enfermedades; el mismo estreptococo provocará en un individuo una erisipela, en otro unas anginas, en un tercero un flemón, o una escarlatina, o una septicemia. Un mismo microbio puede promover una herpes, una neumonía o una meningitis.</p></blockquote>
<p>Porque,</p>
<blockquote><p>a fin de cuentas, lo que importa son las deficiencias o las debilidades del individuo; en suma, el terreno.</p></blockquote>
<p>—Muchas veces me he preguntado —dijo Michel— por qué subsiste aún la especie humana en medio de tantos microbios.</p>
<p>—Lo que sería inexplicable si la teoría clásica tuviera razón. Domberlé bajó la cabeza y prosiguió:</p>
<p>—Lo lamentable es que la medicina oficial participa aún de esos principios.</p>
<blockquote><p>Para ella sólo existe una multiplicidad de enfermedades que tienen que ser tratadas localmente sin tener en cuenta el estado general humoral.</p></blockquote>
<p>La enfermedad consiste en esa diarrea, ese sudor, ese esputo de sangre, esa fiebre, ese microbio…</p>
<blockquote><p>Confunde los síntomas con la propia enfermedad. Y, naturalmente, parte del principio de los síntomas.</p></blockquote>
<p>Para ello dispone de todo un arsenal:</p>
<blockquote><p>una diarrea se detiene mediante el opio y el bismuto, la fiebre por los hipodérmicos, los esputos por la terpina, los vómitos de sangre por la hemostasis, la hipertensión y la hipotensión por la adrenalina y los tónicos… Y para combatir el microbio cuenta con los antibióticos, los sueros y las vacunas.</p></blockquote>
<p>¿Se me calienta el motor? ¿Sube el termómetro? No hay más que verter agua fría y continuar marchando.</p>
<blockquote><p>¿Qué pensaría usted del mecánico que cuidara su coche de esta manera?</p></blockquote>
<p>Michel esbozó una sonrisa.</p>
<p>—Pues ésta es la verdad, amigo mío.</p>
<blockquote><p>—Existen los regímenes.</p></blockquote>
<p>—Lo sé.</p>
<p>Pero son aún demasiados los médicos que los usan torpemente. No les hago responsables de ello.</p>
<blockquote><p>La medicina de escuela les ha dado una enseñanza errónea. Y no habiendo estado enfermo, como por desdicha o por suerte, yo lo he estado, ¿cómo quiere usted que sepan lo que nadie les ha enseñado?</p></blockquote>
<p>¿Que sepan que las patatas primerizas desmineralizan y que el limón, la naranja y los frutos ácidos son verdaderamente desastrosos para los seres débiles? ¿Que el pan moreno, las confituras y ciertos alimentos fuertes que los individuos robustos asimilan muy bien, perjudican a los organismos endebles?</p>
<blockquote><p>El médico aplica lo que le han inculcado, tiene en cuenta las calorías y olvida las cosas esenciales.</p></blockquote>
<p>En primer lugar,</p>
<blockquote><p>el origen químico, industrial y desvitalizado de ciertos alimentos, y, luego, la «densidad molecular», la riqueza y la concentración de otros,</p></blockquote>
<p>concentración que respecto a los enfermos debiera siempre ser considerablemente aligerada y disminuida.</p>
<blockquote><p>El régimen desacertado o aplicado a destiempo es siempre inocuo. Hasta el punto de que el médico deja de creer en él prefiriendo el medicamento más rápido y más fácil, pero que en realidad no sólo no cura, sino que no hace más que encubrir los síntomas por algún tiempo.</p></blockquote>
<p>—El medicamento es a veces valioso —dijo Michel.</p>
<p>—Por supuesto. Mitiga las reacciones excesivas y desordenadas.</p>
<blockquote><p>En plena crisis aguda una droga, un suero o una vacuna pueden ser indispensables. Sin embargo, no los utilice hasta después de haber ensayado todos los otros medios, y no olvide al emplearlos que no hace más que repeler las manifestaciones de la enfermedad sin curarla.</p></blockquote>
<p>El mal, una vez rechazado, dedicará inevitablemente sus esfuerzos corrosivos a otra parte del organismo, y eso en condiciones aún agravadas, puesto que se habrá impedido la purificación de los humores, y, por añadidura, el medicamento o la vacuna habrá provocado en el paciente una intoxicación química o microbiana suplementaria.</p>
<blockquote><p>Al hacer uso de un medicamento en un caso urgente recuerde siempre que sólo se trata de detener los avances del mal. Esto es todo. Luego será necesario someter al enfermo a una larga cura de desintoxicación y a una revisión general de su régimen de alimentación y de vida.</p></blockquote>
<p>—Hay que confesar que el médico se olvida con frecuencia de ello —dijo Michel —. Bajo los efectos de la droga considera ya curado al cliente…</p>
<p>—Sí. Existe en este aspecto una gigantesca laguna.</p>
<blockquote><p>Con harta frecuencia se practica una «medicina de urgencia». Se suelen reprimir enérgicamente, y a veces brutalmente, reacciones que no ofrecían ningún peligro, como, por ejemplo una  diarrea, un poco de temperatura o una tos sin importancia.</p></blockquote>
<p>Una vez el síntoma ha desaparecido, el paciente está, aparentemente, curado. Y nada le duele y reanuda sus actividades. Pero no tardará en recaer.</p>
<blockquote><p>“Todo esto va consumiendo al individuo y a la raza.</p>
<p>Nuestros sanatorios y nuestros asilos de alienados están abarrotados.</p>
<p>La tuberculosis va ganando terreno. La diabetes y el cáncer se extiende.</p>
<p>Se construyen hospitales y sanatorios, se buscan afanosamente nuevas vacunas, nuevos sueros específicos, antisépticos y extractos glandulares, se gastan millones en Institutos, se interviene, se aplica la radioterapia…</p>
<p>Y se olvida poner remedio a la causa esencial del mal: el desgaste vital causado por la alimentación sobreexcitante y la ponzoña farmacéuticas y vacunales.</p>
<p>Todos los esfuerzos y heroísmos de muchos sabios están condenados al fracaso. Pues aunque mañana se curasen la tuberculosis y el cáncer, otros males los remplazarían.</p></blockquote>
<p>—Estamos asistiendo ya a este fenómeno —dijo Michel—. Hay enfermedades que «retroceden». Pero cunde en todas partes la alarma ante el progreso de otras.</p>
<blockquote><p>El reumatismo y las afecciones cardiacas tienen ante ellos un magnífico porvenir. Acabo de leer que el reumatismo ocasiona en los Estados Unidos más bajas que la tuberculosis, la sífilis y el cáncer juntos.</p></blockquote>
<p>—No me sorprende. En Francia acaba de ser declarada «Enfermedad Social».</p>
<blockquote><p>Y la cuidarán como a tal en Institutos costosos con el poderoso refuerzo de peligrosas inyecciones de salicilato.</p></blockquote>
<p>En cuanto a las causa del reumatismo ¿quién se preocupa de ellas?</p>
<blockquote><p>Estas causas, Doutreval, son siempre las mismas para todos los males, y consisten en una malversación de las fuerzas por una alimentación incendiaria, la vida malsana y las drogas.»</p></blockquote>
<p>Me ha visto usted tratar a los tuberculosos.</p>
<blockquote><p>Usted me ha visto y me verá tratar a todos mis enfermos, cualesquiera que sean, de la misma manera, a base de un régimen, un ejercicio, una hidroterapia y una higiene general rigurosamente apropiada al individuo de acuerdo con las posibilidades más o menos reducidas de su “transformador”.</p></blockquote>
<p>Acuérdese usted de mis enfermerías infantiles,</p>
<blockquote><p>de aquellas anginas, amigdalitis, sinusitis, otitis, coqueluches, osteomielitis, abscesos y pólipos, que desaparecen con la supresión de la causa de las mismas; los alimentos demasiado concentrados y grasientos, la fatiga…</p></blockquote>
<p>Ya verá usted cómo</p>
<blockquote><p>en mis “viejos“ desaparecen de la misma manera, inclusive en sus comienzos, los reumatismos, forúnculos, cistitis, prostatitis y hasta verrugas.</p></blockquote>
<p>—Pero cuando yo hablo a un estudiante de medicina —dijo Michel— afirmando que una amigdalitis o unos pólipos pueden curarse mediante un régimen sano, se ríe en mis narices.</p>
<p>—Como lo harían la mayoría de los demás.</p>
<blockquote><p>No comprender que una enfermedad cualquiera, por mínima que sea y aparentemente localizada (un forúnculo, un romadizo y hasta un pólipo o una carie dental), tiene por origen una perturbación del estado general de salud, por lo que el médico no debiera en ningún caso limitar su acción a un tratamiento local o a un medicamento.</p></blockquote>
<p>Suelen ignorarse aún los resultados que se obtienen cuando se comprende el sentido de la enfermedad (esfuerzo de purificación) y cuando, en lugar de contrariar este esfuerzo mediante las intoxicaciones farmacéuticas se ayuda al mismo actuando sobre los emuntorios naturales; aire, agua, calor, frío, a base de una alimentación desconcentrada para acelerar las evacuaciones en lugar de obstaculizarlas.</p>
<blockquote><p>Muchos estudiantes ignoran que no puede considerarse curado un enfermo hasta que éste se entera por el médico de las posibilidades de su «transformador», se somete a un régimen desconcentrado a la medida de sus reducidas posibilidades, conoce finalmente las causa de su mal, y el saludable papel de advertencia y de freno que ha desempeñado para él, y que desempeñará a cada error, lo que ha denominado «su enfermedad».</p></blockquote>
<p>El sufrimiento es el gran educador del hombre, Doutreval.</p>
<blockquote><p>La medicina clásica ignora hasta qué punto esto es verdad, incluso en el plano fisiológico. Nos ha enseñado a odiar la enfermedad, y sin embargo, la enfermedad le aclara, previene y purifica.</p></blockquote>
<p>En el aspecto material tiene las mismas causas; ignorancia, excesos, insumisión, que el sufrimiento en el plano moral. Extraño paralelismo, ¿verdad?</p>
<p>Al exaltar el papel del sufrimiento, los cristianos no hacen más que trasponer y sublimar una verdad, ignorando hasta qué punto ésta se arraiga en lo más profundo de nuestro ser fisiológico.</p>
<blockquote><p>Si se las comprendiera bien, medicina y religión hacen realidad la más armoniosa de las síntesis, apoyándose la una en la otra en lugar de oponerse naturalmente.</p></blockquote>
<p>El plan preestablecido que conduce al mundo hacia lo Mejor, es uno.</p>
<p>“Y ahora, Doutreval, vamos a ver a nuestros enfermos».</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTOR:</strong> Maxence van der Mersch. <strong>FUENTE:</strong> Cuerpos y almas. ©Luis de Caralt. Las novelas de la Medicina, 1962.</p>
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		<title>La Medicina, hipnotizada por el microbio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Jan 2023 20:49:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ambiente]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[dieta]]></category>
		<category><![CDATA[microbios]]></category>
		<category><![CDATA[nutrición]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde Pasteur, la Medicina está hipnotizada por el microbio. En un individuo saludable el microbio no puede nada. Sólo cuando el cuerpo está debilitado por una dieta tóxica y hábitos erróneos puede enfermar.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Todos los domingos Michel iba a ver a Evelyne al sanatorio de Saint-Cyr. Evelyne iba mejorando visiblemente.</p>
<blockquote><p>A la auscultación, el vértice pulmonar derecho respiraba mejor y se despejaba por la parte posterior. Menos ronquera, menos tos y menos esputos.</p></blockquote>
<p>A Michel esta mejora se le antojaba incomprensible.</p>
<blockquote><p>Su mal, que los neumotórax inducidos, las sales de oro y la sobrealimentación no habían curado, lo lograba lentamente un régimen extraordinariamente frugal y casi vegetariano: un poco de carne, pan, patatas, legumbres, ensaladas, huevos, fruta, un poco de queso y algunos dulces.</p></blockquote>
<p>El doctor Domberlé, antiguo tuberculoso, vivía asimismo bajo un régimen todavía más pobre. Cuando Michel le hablaba de ello, sonreía a través de su tupida barba gris, sacaba las fichas o acompañaba a Michel a dar una vuelta por su pabellón para ver a enfermos,</p>
<blockquote><p>tuberculosos en franca mejoría, ya curados, que se alimentaban con un huevo, media libra de pan, trescientos gramos de patatas, otros trescientos de fruta y una libra de legumbres verdes crudas y cocidas, sin nada de carne, vino, azúcar puro ni leche. Y, contrariamente a todas las teorías clásicas, se curaban.</p></blockquote>
<p>Evelyne no había engordado. Pero debajo del brazo las masas ganglionares se habían fundido. Habían desaparecido la fiebre y el insomnio.</p>
<blockquote><p>¿Régimen o simple coincidencia? Michel no se atrevía a creer en tal fracaso de la medicina oficial. Pensaba que era una casualidad. En medicina todo es posible…</p></blockquote>
<p>Asistía, sin embargo, a cosas extraordinarias.</p>
<blockquote><p>Una sola comida tóxica, un exceso de carne o de azúcar, un ejercicio insuficiente o desmedido, y algunas horas después Evelyne tosía nuevamente, experimentaba un dolor agudo en la axila, se le inflamaban los ganglios, y la llamaba al orden se producía casi instantáneamente.</p></blockquote>
<p>Al cabo de algunos meses volvía a aumentar ligeramente de peso. Al auscultarla, Michel sólo le encontraba finas y superficiales crepitaciones.</p>
<blockquote><p>En la radiografía la mejora se veía claramente. Una caverna del vértice se había cerrado. Las más pequeñas no eran sino manchas escleróticas. En cuanto a las infiltraciones pulmonares, habían disminuido increíblemente.</p></blockquote>
<p>Las prescripciones de Domberlé estaban muy lejos de ser uniformes. Variaban según el estado del enfermo.</p>
<blockquote><p>Contrariamente a todos los métodos clásicos, en cuanto más se debilitaba el enfermo más se simplificaba y se suavizaba el régimen prescrito, no en cantidad, sino en calidad.</p></blockquote>
<p>En tales casos extremos, bastante raros por cierto, a Michel le era dado observar que algunos tuberculosos se mantenían y aún ganaban terreno con pavorosas dosis de proteína; una décima parte de huevo al día, un pedacito de mantequilla y cinco gramos de queso. En compensación, se aumentaban considerablemente las dosis de legumbres, patatas y alimentos feculentos.</p>
<blockquote><p>Cuando Michel hablaba de ello a los otros médicos del sanatorio, éstos se encogían de hombros.</p></blockquote>
<p>Sin embargo,</p>
<blockquote><p>con este método, había visto en dos días que los focos pulmonares de una tuberculosa con esplenoneumonía se atenuaban, la ronquera y el jadeo se mitigaban y no quedaban sino la submatidez y la oscuridad respiratoria.</p></blockquote>
<p>Tres días de retorno a la sobrealimentación y todo resucitaba: la fiebre, el jadeo, la ronquera…</p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p>—Cómo he descubierto esto?— dijo Domberlé un domingo por la tarde al interrogarle Michel una vez más—. —¡Lo que usted me pregunta es la historia de mi vida!</p>
<p>»No ignora usted que yo soy un antiguo tuberculoso. Huérfano desde mi infancia, heredo-artrítico, criado a la buena de Dios por mi tío, cursé en París mis estudios de medicina. Comía en el restaurante, cometía excesos… En una palabra, apenas me establecí de médico me di cuenta de que tenía infiltrado el pulmón derecho.</p>
<blockquote><p>»Me cuido de acuerdo con los métodos clásicos; carne cruda, huevos, leche; en una palabra: sobrealimentación… Estancia en un sanatorio suizo… Le hago gracia a usted de los detalles… En resumidas cuentas, me disponía a desaparecer del mundo de los vivos…</p></blockquote>
<p>»Entonces sobrevino el incidente.</p>
<p>»Una mañana, una religiosa, al traerme una naranjada, se equivoca de vaso. Y yo debo una limonada purgante desatinada a un vecino. Y me digo:</p>
<p>»—Ahora sí que todo ha terminado.</p>
<p>»Un día y una noche horribles que me dejan exhausto, extenuado, sin fuerzas. No me duermo hasta la madrugada y me despierto milagrosamente aliviado…Respiración fácil, descenso de fiebre y sensación general de bienestar. El pulso baja hasta ochenta. Mis manos están deshinchadas, menos azules… La mejoría dura dos días. Luego reaparece la fiebre.</p>
<blockquote><p>»La inexplicable mejora me sume en un mar de reflexiones. Y me dedico a arriesgarlo todo.</p></blockquote>
<p>»Pido de nuevo la limonada purgante y sufro el mismo trastorno intestinal seguido de la misma momentánea mejora. Reincido así cada tres o cuatro días aumentando la dosis.</p>
<blockquote><p>»Con este régimen singular de purgas y ayunos pierdo seis kilos en dos meses, pero puedo salir de la habitación.</p></blockquote>
<p>»Heme, pues, lanzado por un camino, al término del cual no veo sino la catástrofe, el enflaquecimiento y a consunción. Sin embargo, no me es posible ya hacer marcha atrás. Tengo claramente la impresión de vivir de mis reservas, de adquirir a alto precio una breve prórroga. Y, no obstante, me digo:</p>
<p>»—A mi juicio, alguna relación existe entre el estado digestivo y la fiebre, el pulso, la congestión y la infiltración de los pulmones.</p>
<blockquote><p>»Me decido, pues, a eliminar de mis comidas los alimentos más cargados de toxinas; carne, pescado, vino, azúcar, alcohol.</p></blockquote>
<p>»Unas horas después de una comida copiosa me noto punzadas al costado, dolores en la espalda, hiposistolia cardiaca, las manos se me hinchan y tornan azules. ¿Por qué? No busquemos la causa.</p>
<blockquote><p>»Trato, pues, mi tuberculosis a través del estómago y de los intestinos, y para ello suprimo sucesivamente de mis comidas la mantequilla y las legumbres secas.</p></blockquote>
<p>»Estoy condenado al aceite de ricino cada tres días e ingiero copiosas cantidades de legumbres cocidas y ensalada. Mi peso desciende de setenta kilos a sesenta y uno. Me asusto, y, sin embargo, el estado pulmonar mejora.</p>
<p>»Adónde voy? ¿Cuánto tiempo duraré así? Me encuentro mejor, pero temo desplomarme. Mi enflaquecimiento tiene consternado a todo el hospital. Desciendo a cincuenta y siete kilos. Setenta pulsaciones.</p>
<blockquote><p>»Mas al menor intento para aumentar el peso, las pulsaciones o la presión arterial a base alimentos fortificantes, da origen aun continuo malestar. No hay retroceso posible.</p></blockquote>
<p>»Sin embargo, los purgantes estropean los intestinos, obstaculizan la asimilación y me sumen en un estado de acidosis con edema generalizado.</p>
<blockquote><p>A una buena enfermera se le ocurre la idea de administrarme una enorme dosis de ciruelas cocidas… Sensible mejora y luego curación.</p></blockquote>
<p>»En el mes de mayo siguiente salgo del hospital. Peso cuarenta y nueve kilos. De regreso a París todo en alquiler una habitación con cocina. He vendido todos mis muebles. Sólo me quedan la cama y una mesita de madera blanca… Salgo poco. Si ando un centenar de metros por la acera me siento exhausto, sin fuerzas, y tengo que llamar a un taxi… ¿Adónde voy? ¿Qué será mañana de mí? Carezco de dinero y mi clientela se ha evaporado.</p>
<blockquote><p>»Ante mí sólo lo desconocido y nadie que me aconseje. En medio de un caos inexplicable sólo sé que debo entregarme al reposo, alimentarme de legumbres y de algunas lentejas, privarme de carne y hasta de huevos y de leche.</p></blockquote>
<p>»Esto es cuanto sé para cuidarme.</p>
<blockquote><p>Por espacio de bastante tiempo puede tolerarse el régimen casi vegetariano sin sufrir los efectos de la desnutrición.</p></blockquote>
<p>»En esta época suelo exasperarme con frecuencia. No cierto a explicarme nada y me sublevo contra mí mismo. Luego me doy cuenta de que esta rebeldía me conduciría a la muerte.</p>
<blockquote><p>Acabo así por comprender que detrás de toda esa incoherencia tiene que haber una regla que estoy tratando de volver a encontrar, paso a paso, guiado, alentado, hostigado a costa de sufrimientos y de pruebas.</p></blockquote>
<p>»Me resigno, sigo pacientemente mi camino, me arrastro de una caída a otra y me incorporo luego como una bestia extenuada y dócil.</p>
<blockquote><p>»Cada una de las pruebas que me sobrevienen me depara una nueva verdad. Y comienzo a entrever la utilidad, el papel educativo que tiene el sufrimiento en este mundo.</p></blockquote>
<p>»Paso a paso, camino dolorosamente hacia no sé qué. Llevo una existencia increíblemente austera y solitaria. Todo ello resulta increíble para cuantos me rodean; sólo algunos amigos médicos temen por mí.</p>
<p>»—Te estás volviendo loco, amigo.</p>
<p>»—¡Vegetariano en el estado en que te encuentras!</p>
<p>»—¡Perder veinte kilos!</p>
<p>»—¡Come un poco de carne cruda, o aceite de hígado de bacalao!</p>
<p>»—¡Un médico que hiciera esto con sus enfermos iría a parar a la cárcel!</p>
<blockquote><p>»Yo sigo un camino que nadie ha seguido hasta ahora. Sin maestros ni libros. Se apodera de mí tal pavor que debería retroceder.</p></blockquote>
<p>»Imposible. El menor retroceso reaviva el mal.</p>
<blockquote><p>»Y heme colocado ante esta obligación que rechazo y quisiera desechar, pero que se impone imperiosamente: comprobar que todo lo que me han prescrito y que yo he aplicado para el tratamiento de la tuberculosis es erróneo.</p></blockquote>
<p>»Seis meses después de mi salida del sanatorio vuelvo aquí, pero esta vez como médico ayudante.</p>
<blockquote><p>Bien es verdad que al principio me toman por un enfermo, por lo que he tenido que desengañar a todo el mundo. Pero me tiene sin cuidado. Para mí es una resurrección.</p></blockquote>
<p>»Habito en el pueblo una casucha sin opulencia alguna. Gano trescientos setenta y cinco francos al mes. ¡Es maravilloso! Tengo ciento diez enfermos en mi pabellón. Yo soy el amo. El “patrón” viene dos veces al mes.</p>
<blockquote><p>»Examino, interrogo, investigo. En casi todos los enfermos que están a mi cargo observo los efectos de un largo período de sobrealimentación; trastornos digestivos y una prolongada intoxicación agravada por el exceso de alimentación y los tratamientos clásicos, especialmente las inyecciones.</p>
<p>La tuberculosis sería, pues, un estado secundario, el resultado de un largo proceso digestivo.</p></blockquote>
<p>»En mi clientela aún reducida, algunos de mis enfermos son curiosos. Les prohíbo la carne. Y pregunta:</p>
<p>»—¿Por qué?</p>
<p>»Les prohíbo el exceso de azúcar puro, el pan integral y las alubias secas.</p>
<p>»—¿Por qué? ¿Por qué?</p>
<p>»Luego los mando a paseo.</p>
<p>»—¿Por qué razón? Es una comprobación que hago según mi propio caso. Esto es todo.</p>
<blockquote><p>»De todos modos, me duele enormemente no poder contestarles. Busco inútilmente en mis libros y me entrego a estudios químicos sobre cálculos de calorías y dosis de proteína o de azúcar. ¡Nada!</p></blockquote>
<p>»Luego, una buena mañana, primera revelación esencial, primera etapa, súbita claridad:</p>
<p>»—Es cuestión de concentración.</p>
<p>»Evidentemente.</p>
<blockquote><p>»Los autores clásicos prescriben invariablemente a sus enfermos tantos gramos de proteína y tantas calorías por kilo de peso. Para ellos, los enfermos no son sino retortas, o, mejor dicho, máquina que consumen todo combustible.</p></blockquote>
<p>»Ahora bien, un enfermo es una máquina estropeada, un transformador que transforma mal. Por lo tanto,</p>
<blockquote><p>en lugar de darle alimentos concentraos, carne, azúcar, vino y reforzantes, hay que suministrarle un alimento de escasa concentración. Transformando y asimilando carne, huevos y legumbres secas, un tuberculoso, que no es sino un ser debilitado, se agota.</p></blockquote>
<p>»Por esta razón sólo tolera “pan blanco”, carne ligera, queso dulce, patatas, legumbres verdes y frutas no ácidas. Todos estos alimentos son de escasa concentración en proteína, hidrato de carbono, materias grasas o minerales.</p>
<blockquote><p>»Todo el arte estriba en acoplar el grado de concentración del alimento al poder digestivo del mismo. El alimento fuerte al ser fuerte, y el alimento débil al ser débil. Es la condena de la sobrealimentación.</p></blockquote>
<p>»Así pues, a base de un régimen alimenticio atemperado, no le queda al tuberculoso sino reglamentar sus energías, es decir, adaptar sus esfuerzos musculares y sus fatigas al caudal de energías en parte reducidas que le reportará su nuevo género de nutrición.</p>
<blockquote><p>»Sobreviene luego una nueva catástrofe: el uso copioso del limón que desmineraliza.</p></blockquote>
<p>»Hasta el punto de que a consecuencia de un corte en el dedo se me inflaman los ganglios de la axila y se me declara una adenitis con supuración. Una vez más me exaspero y me sublevo sin comprender nada. ¿Una intervención? Imposible: mi hígado no resistiría el cloroformo. Efectúo, pues un drenaje con sedal en la llaga y sigo viviendo tratando de no pensar más en ello. Pero la llaga me duele y se observa una hinchazón y una supuración. Evidentemente, no puedo desentenderme de ello.</p>
<blockquote><p>»Ahora bien, esta nueva calamidad constituye mi salvación. Tengo ahora bajo los ojos el barómetro de mi estado general. Supuración, agudizaciones congestivas, punzadas y dolores aumentan o cesan según la calidad o la dosis de la alimentación, el ejercicio o el reposo. Ya he dejado de maldecir a mis ganglios y a mi hígado de intoxicado, que me ha impedido la operación. ¿Qué hubiera aprendido sin esta prueba? ¡Cuántos errores hubiera seguido cometiendo!</p></blockquote>
<p>»Ahora tengo en mis manos la clave y la respuesta al «por qué».</p>
<blockquote><p>Todo es cuestión de alimentación en cantidad o densidad, así como la ingestión de alimentos ácidos, consiste en introducir en la sangre ácidos no oxidados que el organismo se esforzará ruidosamente en neutralizar arrancando a los huesos, a los dientes y de donde pueda el calcio necesario. Y ello acarrea la desmineralización, el agotamiento y la creciente impotencia en asimilar cualquier alimento concentrado.</p></blockquote>
<p>»En el sanatorio,</p>
<blockquote><p>prohíbo la sobrealimentación y las inyecciones. Mis enfermos gruñen por la falta de carne. Domina aún la obsesión del engorde.</p></blockquote>
<p>»Algunos convencidos forman luego un grupo que va en aumento. Gano a mi causa algunos tuberculosos. No tardan los demás en quedar impresionados por la considerable disminución de las hemoptisis y de los abscesos de fiebre que se observan en mi pabellón.</p>
<blockquote><p>Los resultados de la experiencia me permiten generalizar estos principios, verificarlos y completarlos.</p></blockquote>
<p>»Y al mismo tiempo</p>
<blockquote><p>persigo sobre mí mismo este inverosímil experimento, resignado, sumiso, sostenido al principio por la voluntad de vivir y luego, más tarde, por una especie de curiosidad científica.</p></blockquote>
<p>»Horas de desesperación ante esta soledad. Dudas y rebeldías ante esta tarea impuesta, ante este camino al que estoy impelido sin retroceso posible.</p>
<blockquote><p>»Me es imprescindible volverla vista atrás, ver el camino recorrido, los progresos realizados, las certidumbres observadas y el bien derramado a mi alrededor para recobrar confianza.</p></blockquote>
<p>» A cada dificultad, un paso adelante.</p>
<blockquote><p>Edifico una verdad aún nubosa, me acostumbro a maniobrar los regímenes cual si se tratara de remedios, a utilizar sus diversas posibilidades, a espaciar los alimentos concentrados, pero necesarios: huevos, leche y azúcar.</p></blockquote>
<p>»Aprendo a desconcentrarlos, diluyéndolos copiosamente mediante preparaciones culinarias simplificadas.</p>
<blockquote><p>Al mismo tiempo que químico me he convertido en cocinero.</p></blockquote>
<p>»Por la noche, en mi habitación, en mi mesita de madera blanca</p>
<blockquote><p>escribo las primeras ideas aún confusas de un libro nuevo en el que figurarían esas nociones universalmente desconocidas de la tuberculosis provocada por el artritismo y la curación de la misma mediante una alimentación desconcentrada y desintoxicante…</p></blockquote>
<p>»He aquí cómo he descubierto esto:</p>
<blockquote><p>»¿Mis ideas esenciales? Ahora ya las sabe usted. Desde Pasteur, la medicina clásica se halla hipnotizada por el microbio. A juicio de la medicina, se vuelve uno tuberculoso por la introducción de un microbio en el cuerpo humano.</p></blockquote>
<p>»Se imagina que la defensa del organismo consiste en sobreactivar sus energías, lo que acarrea enflaquecimiento y desmineralización.</p>
<blockquote><p>Remedios propuestos para esta medicina clásica son: destrucción de los microbios por medio de antisépticos, copiosa sobrealimentación y, sobre todo en calidad, alimentos ricos y fuertes, huevos, azúcar, carne cruda, leche, inyecciones de arsénico, sueros, hígado de ternera, etc.</p></blockquote>
<p>»Este formidable latigazo y la violenta reacción de un organismo castigado por los antisépticos, producen, en el diez por ciento de los casos, una curación momentánea, en espera de la recaída fatal que sucederá el día en que el organismo carezca ya de energías para responder a estas sobreexcitaciones.</p>
<blockquote><p>De ahí la frecuencia de las recaídas en el caso de los tuberculosos “curados”.</p></blockquote>
<p>»Por otra parte, estos métodos suelen provocar la intoxicación digestiva, el artritismo y la acelerada consunción de las resistencias del enfermo que se pretende salvar.</p>
<blockquote><p>»La verdad es que, en su estado normal, el hombre se defiende victoriosamente contra el bacilo. Éste no cuenta. Sólo con el agotamiento y la debilitación del individuo puede el microbio hacer presa en él.</p></blockquote>
<p>»En nuestros días,</p>
<blockquote><p>este debilitamiento de las defensas naturales es causado en los más de los casos por una alimentación malsana, tóxica, irritante (carne, fiambre, azúcar, alcohol) que sobreexcita un momento haciendo creer en un aumento de vigor, pero que echa a perder las energías del individuo, lo acidifica y lo deja desarmado ante el bacilo de la tuberculosis como ante cualquier otro microbio (tifoidea, difteria, septicemia).</p></blockquote>
<p>»Al ser debilitado que es el tuberculoso le es necesaria, evidentemente, una nutrición completísima y bien sintetizada, exenta de alimentos concentrados, sobreabundantes y violentos.</p>
<blockquote><p>Sólo le conviene la alimentación atenuada, diluida y proporcionada a su reducido poder de asimilación.</p></blockquote>
<p>»Hay que tener en cuenta que la alimentación es un combate.</p>
<blockquote><p>Disociando y asimilando alimentos demasiado concentrados, un enfermo se agota. Consumido por <em>“surmenage”</em>, sólo curará por la puesta al <em>“ralenti”</em>, que provocará la resurrección de sus inmunidades naturales.</p></blockquote>
<p>»Los venenos del tuberculoso son, pues, el alimento concentrado y el alimento ácido, el antibiótico, los medicamentos, todo lo que le violenta, le fatiga y le agota, tanto en lo que respecta a la nutrición como en el empleo de sus fuerzas.</p>
<blockquote><p>Los actuales métodos de tratamiento que, en la ignorancia casi completa del régimen alimenticio, sólo tienen en cuenta el engorde, son ilógicos y peligrosos.</p></blockquote>
<p>»Es lamentable que</p>
<blockquote><p>a causa de los tratamientos irracionales que se aplican en nuestros días, no solamente para la tuberculosis, sino también para todos los estados de decaimiento orgánico, se despilfarren inútilmente millones de francos.</p></blockquote>
<p>»Pues los principios que yo le expongo,</p>
<blockquote><p>las leyes de la vida sana, son válidos no sólo para la tuberculosis, sino asimismo para todos los estados mórbidos sin excepción.</p></blockquote>
<p>»El verdadero peligro no consiste en</p>
<blockquote><p>el bacilo de Koch, el microbio, la tuberculosis, el cáncer, la enfermedad en sí mismo, sino en las causas que los engendran, contra las cuales nada se hace: el suicidio alimenticio de la raza blanca que abandona su verdadera nutrición, cereales, frutas y legumbres, para consumir cada vez más carne, azúcar, alcohol y alimentos químicos que ocasionarán su ruina en el término de algunas generaciones.</p></blockquote>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTOR:</strong> Maxence van der Meersch. <strong>FUENTE:</strong> Cuerpos y almas, capítulo V. Las novelas de la Medicina. ©Luis de Caralt Editor, 1962.</p>
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			</item>
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		<title>La ciencia médica como nueva religión</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Jesús Nava Antuña]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Dec 2022 20:28:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[medicina]]></category>
		<category><![CDATA[pseudociencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desde hace tiempo los científicos y médicos son considerados «dioses de blanco». Ahora la medicina se une a la ciencia como la religión moderna de la nueva sociedad totalitaria.</p>
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<div class="article-teaser">
<p><em><strong>«Durante mucho tiempo, los médicos también han sido llamados «dioses de blanco». Ahora la medicina se une a la ciencia como la religión moderna de la sociedad supuestamente racional. Al igual que la religión cristiana clásica y el capitalismo basado en ella, tiene tendencias totalitarias. </strong></em></p>
<p><em><strong>Los virus han tomado el lugar del diablo. La oposición a las creencias proclamadas por los nuevos sacerdotes es tratada como herejía. </strong></em></p>
<p><em><strong>Como en el pasado, el poder religioso y secular trabajan de la mano. Y a quien crea sin duda y siga instrucciones religiosas se le promete el paraíso en la tierra. Pero esta esperanza de salvación es engañosa, como con la religión cristiana y la del capitalismo. </strong></em></p>
<p><em><strong>Pero aquellos que dan testimonio de la verdad no dejarán de hacerlo, a pesar de todas las hogueras verbales y digitales.»</strong></em></p>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p>El hecho de que la ciencia se ha convertido en la religión de nuestro tiempo, en lo que la gente cree que cree, ha sido obvio durante mucho tiempo. En el Occidente moderno, tres sistemas de creencias principales coexistieron y todavía coexisten hasta cierto punto: el cristianismo, el capitalismo y la ciencia.</p>
<p>En la historia de la modernidad, estas tres «religiones» se han cruzado inevitablemente varias veces, chocado de vez en cuando, y luego reconciliado entre sí de diversas maneras, hasta que lograron cada vez más una especie de coexistencia pacífica y articulada, si no una cooperación genuina en nombre del interés común.</p>
<blockquote><p>Lo que es nuevo es que entre la ciencia y las otras dos religiones, desapercibido para nosotros, un conflicto despiadado ha estallado de nuevo bajo tierra, cuyo resultado victorioso para la ciencia es evidente para nosotros hoy y determina de una manera sin precedentes todos los aspectos de nuestra existencia.</p></blockquote>
<p>Este conflicto, a diferencia del pasado, no tiene que ver con la teoría y los principios generales, sino, para decirlo de esa manera, con la práctica cultural.</p>
<p>También la ciencia, como cualquier religión, conoce de hecho diferentes formas y niveles mediante los cuales organiza y ordena su propia estructura: la elaboración de un dogma sutil y riguroso corresponde en la práctica a una esfera de culto extremadamente amplia y capilar, que coincide con lo que llamamos tecnología.</p>
<blockquote><p>No es de extrañar que el protagonista de esta nueva guerra religiosa sea aquella parte de la ciencia en la que la dogmática es menos estricta y el aspecto pragmático es más fuerte: la medicina, cuyo objeto directo es el cuerpo vivo del hombre.</p></blockquote>
<p>Tratemos de esbozar las características de esta fe victoriosa, con la que tendremos que contar cada vez más.</p>
<h5><span style="color: #008000;">1ª CARACTERÍSTICA</span></h5>
<blockquote><p>La primera característica es que la medicina, como el capitalismo, no necesita dogmática especial, sino que se contenta con tomar prestados sus conceptos fundamentales de la biología.</p></blockquote>
<p>A diferencia de la biología, sin embargo, articula estos conceptos en un sentido gnóstico-maniqueo, es decir, después de una airada oposición dualista.</p>
<blockquote><p>Hay un dios maligno o un principio maligno, a saber, la enfermedad, cuyos actores específicos son bacterias y virus, y un dios bendito o un principio bendito, no salud, sino curación, cuyos agentes de culto son médicos y terapia.</p></blockquote>
<p>Como en cualquier creencia gnóstica, los dos principios están claramente separados, pero en la práctica pueden contaminarse, y el bendito principio y el médico que lo representa pueden errar e inconscientemente cooperar con su enemigo, sin que esto de ninguna manera cancele la realidad del dualismo y la necesidad del culto a través del cual el bendito principio libra su batalla.</p>
<blockquote><p>Y es significativo que los teólogos que tienen que definir la estrategia son, con la virología, los representantes de una ciencia que no tiene lugar propio, sino que se encuentra en la frontera entre la biología y la medicina.</p></blockquote>
<h5><span style="color: #008000;">2ª CARACTERÍSTICA</span></h5>
<p>Si bien esta práctica de culto, como cualquier liturgia, hasta ahora ha sido episódica y temporal, el fenómeno inesperado que presenciamos es que se ha vuelto permanente y generalizada.</p>
<blockquote><p>Ya no basta con tomar medicamentos o, si es necesario, someterse a visitas médicas o cirugías: toda la vida de las personas debe convertirse en un lugar de celebración de culto ininterrumpido en todo momento.</p></blockquote>
<p>El enemigo, el virus, está siempre presente y debe ser combatido incesantemente y sin una posible conclusión de paz.</p>
<blockquote><p>Tendencias totalitarias similares también se conocen en la religión cristiana,</p></blockquote>
<p>pero estas afectaron solo a unas pocas personas, especialmente a los monjes, que optaron por dedicar toda su existencia a la «oración incesante».</p>
<blockquote><p>La medicina como religión retoma este mandamiento paulino y al mismo tiempo lo invierte en su opuesto: donde los monjes solían reunirse en monasterios para orar juntos, el culto ahora debe practicarse a conciencia, pero por separado y a distancia.</p></blockquote>
<h5><span style="color: #008000;">3ª CARACTERÍSTICA</span></h5>
<blockquote><p>La práctica del culto ya no es libre y voluntaria, sujeta solo a la sanción del orden espiritual, sino que debe transformarse normativamente en un deber.</p></blockquote>
<p>La colaboración secreta entre la religión y el poder secular ciertamente no es nueva; lo que es nuevo, sin embargo, es que ya no se trata de confesar dogmas, como en el caso de las herejías, sino exclusivamente de la celebración del Servicio Divino.</p>
<blockquote><p>El poder secular debe asegurar que la liturgia de la religión de la salud, que ahora abarca toda la vida, se observe estrictamente en la práctica. Es inmediatamente evidente que esta es una práctica de culto y no una demanda científica racional.</p></blockquote>
<p>Con mucho, la causa más común de muerte en nuestro país son las enfermedades cardiovasculares, y se sabe que estas pueden reducirse viviendo una vida más saludable y siguiendo una dieta determinada.</p>
<blockquote><p>Pero nunca se le ha ocurrido a ningún médico que esta forma de vida y dieta, recomendada a los pacientes, deba convertirse en objeto de una norma legal que coloca toda la existencia bajo una restricción de salud, que decreta ex lege lo que uno debe comer y cómo debe vivir.</p></blockquote>
<p>No obstante,</p>
<blockquote><p>eso es exactamente lo que se ha hecho, y al menos por el momento la gente lo ha aceptado, como si fuera obvio que tenían que renunciar a su libertad de movimiento, su trabajo, sus amistades, sus amoríos, sus relaciones sociales, sus convicciones religiosas y políticas.</p></blockquote>
<p>Aquí se hace evidente hasta qué punto</p>
<blockquote><p>las otras dos religiones de Occidente, la religión de Cristo y la religión del dinero, parecen haber cedido su primacía a la medicina y la ciencia sin luchar.</p></blockquote>
<p>La Iglesia simplemente ha negado sus principios, olvidando que el santo, cuyo nombre el actual Pontífice ha elegido para sí mismo, abrazó a los leprosos, que una de las obras de misericordia era visitar a los enfermos, que los sacramentos solo se pueden administrar cuando uno está presente.</p>
<blockquote><p>El capitalismo, por su parte, aceptó, aunque con algunas protestas, pérdidas de productividad por las que nunca antes se había atrevido a responder, probablemente con la esperanza de llegar a un acuerdo en una fecha posterior con la nueva religión, que parece estar dispuesta a negociar sobre este punto.</p></blockquote>
<h5><span style="color: #008000;">4ª CARACTERÍSTICA</span></h5>
<p>La religión médica ha revisado sin reservas la autoridad escatológica del cristianismo que la abandonó.</p>
<blockquote><p>Ya el capitalismo, que cambió el paradigma teológico de la salvación a lo secular, había eliminado la idea de un tiempo final y la había reemplazado con un estado permanente de crisis sin salvación ni fin.</p></blockquote>
<p><em>Krisis</em> es originalmente un concepto médico que en el corpus hipocrático se refería al momento en que el médico decidía si el paciente sobreviviría a su enfermedad. Los teólogos han usado el término para referirse al Juicio Final, que se lleva a cabo en el último día.</p>
<blockquote><p>Observando el estado de emergencia que estamos viviendo, se llega a la conclusión de que la religión médica vincula la crisis permanente del capitalismo con el concepto cristiano del tiempo del fin,</p></blockquote>
<p>la idea de un «escaton» [<em>los sucesos que preceden al «fin del mundo”</em>] en el que constantemente se toman decisiones extremas y el final de la lucha incesante para controlarlo se acelera y se retrasa, pero sin llegar nunca a una solución final.</p>
<blockquote><p>Es la religión de un mundo que siente el final que se acerca y, sin embargo, como el médico hipocrático, es incapaz de decidir si sobrevivirá o morirá.</p></blockquote>
<h5><span style="color: #008000;">5ª CARACTERÍSTICA</span></h5>
<p>Al igual que el capitalismo y a diferencia del cristianismo,</p>
<blockquote><p>la religión médica no alimenta la esperanza de salvación y redención. Por el contrario, la cura deseada solo puede ser provisional, ya que el virus, este Dios malvado, no puede ser eliminado de una vez por todas; muta continuamente y toma nuevas formas, presumiblemente más peligrosas.</p></blockquote>
<p>Epidemia es, como sugiere la etimología del término (<em>demos</em> en griego significa el pueblo como cuerpo político y <em>polemos epidemios</em> es el nombre de la guerra civil en <strong>Homero</strong>), sobre todo</p>
<blockquote><p>un término político que está a punto de convertirse en el nuevo lugar para la política mundial, o no política.</p></blockquote>
<p>Por lo tanto,</p>
<blockquote><p>tal vez la epidemia que estamos experimentando es la realización de una guerra civil mundial que, según los politólogos más atentos, ha reemplazado a las guerras mundiales tradicionales. Todas las naciones y todos los pueblos están ahora en guerra consigo mismos, porque el enemigo invisible e incomprensible contra el que luchan está dentro de nosotros.</p></blockquote>
<p>Como tantas veces en el curso de la historia,</p>
<blockquote><p>los filósofos tendrán que entrar en un conflicto renovado con la religión, que ya no es el cristianismo, sino la ciencia, o la de sus partes, que ha tomado la forma de una religión.</p></blockquote>
<p>No sé si reavivarán las hogueras y las listas de libros prohibidos,</p>
<blockquote><p>pero ciertamente el pensamiento de aquellos que continúan buscando la verdad y rechazan la mentira prevaleciente serán excluidos y acusados de difundir noticias falsas (¡noticias, no ideas, porque las noticias son más importantes que la realidad!), como ya está sucediendo.</p></blockquote>
<p>Como en todas las emergencias, reales o simuladas,</p>
<blockquote><p>volveremos a ver a personas ignorantes calumniando a filósofos, y a villanos que intentan sacar provecho de la desgracia que han causado.</p></blockquote>
<p>Todo esto ya ha sucedido y seguirá sucediendo,</p>
<blockquote><p>pero aquellos que dan testimonio de la verdad no dejarán de hacerlo, porque nadie puede dar testimonio del testimonio.</p></blockquote>
<p style="text-align: center;">* * *</p>
<p><strong>AUTOR:</strong> <strong>Giorgio Agamben</strong>. Nacido en 1942, enseña como profesor de estética en la Facoltà di Design e Arti de la Universidad de Iuav en Venecia, en la Escuela Europea de Graduados en Saas-Fee y en el Collège International de Philosophie en París. Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas. <strong>FUENTE:</strong> <a href="https://www.rubikon.news/artikel/medizin-als-religion">rubikon.news</a>. <strong>PUBLICADO:</strong> 5 de junio de 2020. <strong>TRADUCCIÓN:</strong> Este texto fue traducido por <em>Thorsten Schewe</em> del equipo voluntario de traducción de Rubikon.</p>
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