La evolución de la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) [1] es, sin duda, motivo de preocupación.

La comunicación adecuada y la toma de decisiones óptima es un desafío continuo a medida que los datos evolucionan.

Sin embargo,

♦ el desafío se ve agravado por la información exagerada.

♦ Esto puede conducir a acciones inapropiadas.

♦ Es importante diferenciar inmediatamente la verdadera epidemia de una epidemia de afirmaciones falsas y acciones potencialmente dañinas.

PROBLEMAS CON LAS PRIMERAS ESTIMACIONES Y RESPUESTAS (*)

♦ Un artículo muy defectuoso, no revisado por pares, que alegaba similitud con el VIH-1 [uno de los virus causantes del SIDA] atrajo enorme atención; fue retirado, pero las teorías de conspiración sobre el nuevo virus se reforzaron.

♦ Incluso las principales revistas revisadas por pares ya han publicado artículos sensacionalistas equivocados.

♦ Las estimaciones preliminares proyectadas sobre el porcentaje de la población mundial que se infectará parecen marcadamente exageradas.

♦ Las estimaciones tempranas de la tasa de letalidad pueden ser notablemente exageradas.

♦ La proporción de infecciones no detectadas es desconocida, pero probablemente varía de un país a otro y puede ser muy grande en general.

♦ Las curvas epidémicas informadas se ven afectadas en gran medida por el cambio en la disponibilidad de los kits de prueba y la disposición a detectar el virus con el tiempo.

♦ De las múltiples medidas adoptadas, pocas se basan en pruebas contundentes y muchas pueden producir daños evidentes.

♦ La compra por pánico de máscaras y equipo de protección así como el exceso de ingresos hospitalarios pueden ser muy perjudiciales para los sistemas de salud sin ofrecer ningún beneficio asociado.

♦ Las medidas extremas, como los bloqueos, pueden tener un gran impacto en la vida social y la economía. Las estimaciones de este impacto son completamente especulativas.

♦ Las comparaciones y extrapolaciones de la pandemia de gripe (influenza) de 1918 son poco seguras, si no completamente engañosas y dañinas.

NOTICIAS FALSAS Y ARTÍCULOS RETIRADOS:

Según el puntaje de Altmetric, el artículo científico más discutido y más visto, entre los más de 20 millones de artículos publicados en los últimos 8 años en todo el ámbito de la ciencia,

♦ es una preimpresión que afirma que la nueva proteína espiga del coronavirus tiene una «increíble similitud» con proteínas del VIH-1.[2]

♦ La puntuación Altmetric de este trabajo alcanzó un nivel astronómico de 13.725 puntos a partir del 5 de marzo de 2020.

El artículo

♦ fue rápidamente criticado por ser muy defectuoso y los autores lo retiraron en cuestión de días.

De todos modos,

♦ el daño más grave ya estaba hecho.

La preimpresión

♦ alimentó las teorías de la conspiración que hablan de científicos que fabrican virus peligrosos y aportó argumentos a los que se oponen a las vacunas.

La refutación probablemente no detendrá la difusión de conclusiones extravagantes.

El primer informe que documenta

la transmisión por un individuo asintomático se publicó en el New England Journal of Medicine el 30 de enero.

Sin embargo,

♦ el paciente concreto sí tenía síntomas, pero los investigadores no habían preguntado [3].

Comprender

las posibilidades de transmisión durante la fase asintomática tiene implicaciones importantes sobre qué medidas de protección podrían funcionar.

Lancet publicó el 24 de febrero una narración de dos enfermeras chinas sobre su experiencia de primera línea en la lucha contra el coronavirus.

Los autores pronto se retractaron del artículo admitiendo que no era un testimonio de primera mano.

♦ Estos ejemplos muestran cómo el sensacionalismo afecta incluso a las principales publicaciones y webs científicas.

Además, la revisión por pares puede funcionar mal cuando hay poca evidencia y opiniones demasiado firmes.

♦ La revisión por pares, basada en la opinión, puede incluso consolidar una literatura de declaraciones falsas.

Como se describe a continuación, para las principales características de la epidemia y la respuesta a ella,

♦ las estimaciones circulantes a menudo son exageradas, incluso cuando provienen de científicos excelentes.

ESTIMACIONES EXAGERADAS DE LA PANDEMIA

Una especulación temprana estimando que el 40-70% de la población mundial se infectaría, se volvió viral. [4]

Las primeras estimaciones del número de reproducción básico (cuántas personas se contagian por cada persona infectada) han variado ampliamente, de 1.3 a 6.5. [5]

Estas estimaciones

♦ se traducen en una gran diferencia en la proporción de la población eventualmente infectada y las expectativas dramáticamente diferentes sobre qué medidas de contención (o incluso a qué vacuna futura) se pueden aplicar.

El hecho de que las medidas de contención parecen funcionar significa que

♦ el número de reproducción básico probablemente esté en el límite inferior del rango de 1.3-6.5, y puede disminuir por debajo de 1 con las medidas adecuadas.

♦ El autor de la estimación del «40-70% de la población» tuiteó el 3 de marzo una estimación revisada del «20-60% de los adultos»;

pero esto

♦ probablemente todavía sea sustancialmente exagerado.

Incluso después de que el porcentaje del 40-70% se revisara a la baja, aún se mantuvo citada en entrevistas virales.

TASA DE LETALIDAD EXAGERADA

Las cifras de CFR [del inglés case fatality rate o tasa de letalidad] publicadas también parecen exageradas.

♦ El CFR más citado ha sido el 3,4%, proporcionado por la OMS dividiendo el número de muertes por los casos documentados a principios de marzo.

♦ Esto ignora las infecciones no detectadas y la fuerte dependencia de la CFR con la edad.

Los datos más completos provienen de pasajeros de Diamond Princess, con CFR = 1% observado en una cohorte de ancianos; así, el CFR puede ser muy inferior al 1% en la población general; probablemente más alta que la gripe estacional (CFR = 0.1%), pero no mucho.

♦ El CFR bruto observado

en Corea del Sur y en Alemania [8], los países con las pruebas más extensas, es de 0.9% y 0.2%, respectivamente, a partir del 14 de marzo y el CFR bruto en países escandinavos es de aproximadamente 0.1%.

Algunas muertes de personas infectadas y gravemente enfermas ocurrirán más tarde, y estas muertes aún no se han contado.

Sin embargo,

incluso en estos países, muchas infecciones probablemente permanecen sin diagnosticar.

Por lo tanto,

el CFR puede estar incluso más bien por debajo que por encima de estas estimaciones brutas.

LA PROPAGACIÓN EXPONENCIAL DEL VIRUS EN LA COMUNIDAD («CURVA EPIDÉMICA») , OTRA EXAGERACIÓN 

A primera vista,

la curva epidémica de nuevos casos fuera de China desde finales de febrero es compatible con la propagación exponencial en comunidad.

Sin embargo,

♦ leer esta curva es muy difícil. Parte del crecimiento de los casos documentados podría reflejar un rápido aumento en el número de pruebas de coronavirus realizadas.

El número de pruebas realizadas depende de cuántos kits de prueba estén disponibles y cuántos pacientes busquen pruebas. Incluso si finalmente se eliminan los cuellos de botella en la disponibilidad de la prueba,

la curva epidémica aún puede reflejar principalmente la sensibilización de la población y la voluntad de realizar pruebas en lugar del verdadero crecimiento epidémico.

Los datos de China

son más compatibles con el contacto cercano que con la muy abierta propagación comunitaria como principal modo de transmisión.

MEDIDAS EXTREMAS

♦ En circunstancias alarmantes, se adoptan medidas extremas cuya eficacia es desconocida.

Inicialmente, China respondió lentamente, pero posteriormente bloqueó ciudades enteras. [9]

♦ Varios países aplicaron cierres de escuelas, cancelaciones de eventos sociales, restricciones de viajes aéreos, medidas de control de entrada y cierre de fronteras.

Italia adoptó el bloqueo en todo el país el 8 de marzo [y muchos países le han seguido el juego]. (Comentario retirado en la revisión por pares del artículo. JNA).

♦ Faltan evidencias que avalen las medidas más agresivas.

Una revisión sistemática sobre medidas para prevenir la propagación de virus respiratorios

♦ encontró evidencia insuficiente para el cribado en puertos de entrada y para el distanciamiento social para reducir la propagación de epidemias.

Las medidas higiénicas simples tienen la evidencia más sólida [10,11].

♦ Lavarse las manos con frecuencia, y quedarse en casa y evitar los contactos cuando se está enfermo, es probablemente muy útil.

♦ Su aplicación rutinaria puede salvar muchas vidas.

Aunque en realidad,

♦ la mayoría de las vidas salvadas pueden deberse a una transmisión reducida del virus de la gripe en lugar de al coronavirus.

La mayor parte de

♦ la evidencia sobre las medidas de protección proviene de estudios no aleatorios propensos a sesgos.

En una revisión sistemática de las medidas de protección personal para reducir el riesgo de gripe pandémica

♦ se encontraron sólo dos ensayos aleatorios, uno con desinfectante para manos y otro con mascarillas e higiene de manos para miembros de hogares con personas infectadas por el virus de la gripe (influenza). [11]

DAÑOS POR MEDIDAS NO BASADAS EN LA EVIDENCIA

Dadas las incertidumbres,

se puede optar por extremar la precaución y aplicar las medidas de contención más severas.

Según esta perspectiva,

no se debe perder ninguna oportunidad de obtener algún beneficio, incluso en ausencia de evidencia, o incluso con evidencia mayoritariamente negativa.

Este razonamiento ignora los posibles daños.

♦ Las acciones impulsivas pueden causar daños importantes. Un claro ejemplo es la compra por pánico que agotó los suministros de máscaras faciales, la escalada de precios y la escasez de personal médico.

♦ Las máscaras, guantes y batas son claramente necesarios para el personal médico; su falta pone en riesgo la vida de los trabajadores de la salud. Por el contrario, no tienen sentido para la población general no infectada.

Sin embargo,

♦ el comentario de un destacado virólogo [12] animando a que las personas almacenen máscaras quirúrgicas y las usen durante todo el día, para evitar tocarse la nariz, se volvió viral.

MALA ASIGNACIÓN DE RECURSOS

Los políticos sienten la presión de sus opositores que critican la inacción.

Además,

la adopción de medidas en una institución, jurisdicción o país introduce presión para tomar medidas similares en otros lugares por temor a ser acusados de negligencia.

Además,

muchos países aprueban legislación que asigna importantes recursos y fondos para la respuesta al coronavirus.

Esto está justificado,

pero las prioridades de asignación exactas pueden volverse irracionales.

Por ejemplo,

indudablemente se debe acelerar la investigación sobre las vacunas contra el coronavirus y los posibles tratamientos.

Sin embargo,

si solo una parte de los recursos movilizados para implementar medidas extremas para COVID-19 se hubiera invertido en mejorar la adopción de la vacuna contra la influenza, se podrían haber evitado decenas de miles de muertes por influenza.

Solo el 1-2% de la población en China está vacunada contra la influenza.

Incluso en los EE. UU.,

a pesar de las mejoras a lo largo del tiempo, la mayoría de los adultos permanecen sin vacunar cada año.

Como otro ejemplo,

la detección mejorada de infecciones y los umbrales de hospitalización más bajos pueden aumentar la demanda de camas de hospital.

♦ Para los pacientes sin síntomas graves,

las hospitalizaciones no ofrecen ningún beneficio y solo pueden infectar a los trabajadores de la salud, causando escasez de personal muy necesario.

♦ Incluso para casos severos,

se desconoce la efectividad de los cuidados intensivos de apoyo.

♦ Los ingresos hospitalarios excesivos

pueden afectar los sistemas de atención médica y aumentar la mortalidad por otras enfermedades graves donde la atención hospitalaria es claramente efectiva

BLOQUEOS: ¿POR CUÁNTO TIEMPO?

Un argumento a favor de los bloqueos es que

posponer la ola epidémica gana tiempo para desarrollar vacunas y reduce la presión sobre el sistema de salud.

Sin embargo, las vacunas tardan muchos meses (o años) en desarrollarse y analizarse adecuadamente.

♦ Mantener los bloqueos durante muchos meses puede tener consecuencias aún peores que una ola epidémica que sigue un curso agudo.

♦ Centrarse en proteger a las personas susceptibles puede ser preferible a mantener bloqueos en todo el país a largo plazo.

INTERRUPCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL

Las posibles consecuencias para la economía mundial ya son tangibles.

♦ Del 22 al 28 de febrero fue la peor semana para los mercados mundiales desde 2008 y lo peor puede estar por venir.

Además, algunas decisiones políticas pueden confundirse con motivos alternativos.

♦ Los bloqueos armados por regímenes supresores pueden crear un precedente para una fácil adopción en el futuro.

♦ El cierre de fronteras puede servir para políticas enfocadas a limitar la inmigración.

En cualquier caso,

♦ incluso en las economías más fuertes, la interrupción de la vida social, los viajes, el trabajo y la educación escolar pueden tener importantes consecuencias adversas.

El costo eventual de tal interrupción es notoriamente difícil de proyectar. Una cotización de $ 2.7 trillones [13] es totalmente especulativa. Mucho depende de la duración de la anomalía.

♦ La economía y la sociedad global pueden recibir un gran golpe de una epidemia que de otro modo representa menos del 0.01% de los 60 millones de muertes globales anuales por todas las causas y que mata casi exclusivamente a personas con una esperanza de vida relativamente baja.

 COVID-19 O LA PANDEMIA QUE OCURRE UNA VEZ EN UN SIGLO

Figuras destacadas insisten en que la situación actual es «la pandemia de una vez en un siglo» [«A Once-in-a-Century Pandemic», Bill Gates].[14]. Una consecuencia podría ser que cualquier reacción, no importa cuán extrema sea, está justificada.

♦ El brote de coronavirus de este año no tiene precedentes en cuanto a la cantidad de atención recibida.

♦ Los medios han capitalizado la curiosidad, la incertidumbre y el horror.

Una búsqueda en Google con «coronavirus» arrojó 3.550.000.000 resultados el 3 de marzo y 3.660.000.000 resultados el 9 de marzo. Por el contrario,

♦ la “gripe” atrajo 30 veces menos atención, aunque esta temporada causará alrededor de 100 veces más muertes [15] en todo el mundo que el coronavirus. [389.000 muertes anuales de media entre 2002-2011. JNA]

En realidad,

♦ diferentes coronavirus infectan a millones de personas cada año y son comunes especialmente entre ancianos y pacientes hospitalizados con enfermedades respiratorias durante el invierno.

Un análisis serológico [16] de CoV 229E y OC43 en 4 poblaciones de adultos bajo vigilancia por enfermedad respiratoria aguda durante los inviernos de 1999-2003 (adultos jóvenes sanos, adultos mayores sanos, adultos de alto riesgo con enfermedad cardiopulmonar subyacente y un grupo hospitalizado)

mostró anualmente tasas de infección que van desde 2.8% a 26% en cohortes prospectivas, y prevalencia de 3.3% -11.1% en la cohorte hospitalizada.

Dejando a un lado los conocidos y altamente letales coronavirus SARS y MERS,

♦ otros coronavirus probablemente han infectado a millones de personas y han matado a miles.

Sin embargo,

♦ es solo este año que cada caso y cada muerte recibe una alerta roja transmitida en las noticias

COMPARACIONES CON LA GRIPE DE 1918

Algunos temen una analogía con la pandemia de influenza de 1918 que mató a 20-40 millones de personas.[17]

Los datos retrospectivos de esa pandemia

sugieren que la adopción temprana de medidas de distanciamiento social se asoció con picos más bajos en las tasas de mortalidad [18].

Sin embargo,

estos datos son escasos, retrospectivos y de patógenos específicos.

Además,

♦ el total de muertes finalmente se vio poco afectado por el distanciamiento social temprano: la gente simplemente murió varias semanas después.[18]

Es importante destacar que

♦ este año estamos lidiando con miles, no con decenas de millones de muertes.

APRENDIENDO DE COVID-19

El cuadro (*) [descrito en el primer epígrafe] resume los problemas con la información inexacta y exagerada en el caso de la COVID-19.

Incluso si COVID-19 no es una recapitulación de las muertes relacionadas con la gripe en 1918,

♦ algunos coronavirus podrían igualar la pandemia de 1918 en futuras temporadas.

Por lo tanto,

♦ debemos aprender y estar mejor preparados.

Las preguntas sobre

♦ la transmisión, la duración de la inmunidad, la efectividad de los diferentes métodos de contención y mitigación, el papel de los niños en la propagación viral y la evaluación de la efectividad de las vacunas y los medicamentos son esenciales para resolver a tiempo.

♦ Esta agenda de investigación requiere datos cuidadosamente recopilados e imparciales para evitar inferencias infundadas.

Las pruebas de diagnóstico a mayor escala deberían ayudar a obtener estimaciones más imparciales de casos, número de reproducción básica y CFR.

♦ La agenda de investigación también merece estudios experimentales adecuados.

Además de las vacunas y medicamentos candidatos,

♦ los ensayos aleatorios también deben evaluar la efectividad en el mundo real de medidas simples (por ejemplo, máscaras faciales en diferentes entornos), medidas de distanciamiento social menos traumáticas y políticas de gestión de la atención médica para casos documentados.

Si la enfermedad COVID-19 es de hecho la pandemia del siglo,

♦ necesitaremos la evidencia más precisa para manejarla.

El intercambio de datos abiertos de información científica es un requisito mínimo.

♦ Esto debe incluir datos sobre el número y la demografía de las personas evaluadas por día en cada país.

Los estudios y ensayos de prevalencia adecuados también son indispensables.

Si como hemos mostrado COVID-19 no es tan grave, aún así los más elevados niveles de evidencia son igualmente importantes.

♦ La exageración y la reacción desmesurada pueden dañar seriamente la reputación de la ciencia, la salud pública, los medios y los encargados de formular políticas.

Puede fomentar la incredulidad que

♦ pondrá en peligro las perspectivas de una respuesta adecuadamente enérgica en caso de que una pandemia más grave nos golpee en el futuro.

AUTOR: ©John P. A. Ioannidis. Departamentos de Medicina, Epidemiología y Salud de la Población, de Ciencia de Datos Biomédicos, y de Estadística, Universidad de Stanford, Stanford, California, EE. UU. FUENTE: Wiley Online Library. ORIGINAL Y REFERENCIAS: PDF. Primera publicación: 23 de marzo de 2020. Este artículo ha sido revisado por pares y está protegido por derechos de autor. ©Todos los derechos reservados. Título original: Enfermedad por coronavirus 2019: los daños de la información exagerada y no basada en la evidencia. TRADUCCIÓN: jna. CA, 30 de marzo de 2020.

Una respuesta

  1. RIESGO DE MORTALIDAD POR COVID-19 a nivel poblacional para individuos no ancianos en general y para individuos no ancianos sin enfermedades subyacentes en epicentros pandémicos (John PA Ioannidis y otros):

    Las personas <65 años tienen riesgos MUY PEQUEÑOS de muerte por COVID-19, incluso en focos de pandemia; y las muertes de personas <65 años, SIN condiciones de predisposición subyacentes, son NOTABLEMENTE POCO COMUNES.

    https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.05.20054361v1.full.pdf+html

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